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lunes, 18 de septiembre de 2017

DECIMONOVENO Y VEGESIMO FUSILAMIENTO - LIBRO TRIGO TRONZADO - La represion franquista 1936 en San Fernando (Cadiz)


LIBRO TRIGO TRONZADO (La represión franquista 1936 en San Fernando – Cádiz)
Autor: JOSE CASADO MONTADO
DECIMONOVENO  Y VIGESIMO FUSILAMIENTO
No es un hombre… Quien abusa de su fuerza y su experiencia, y utiliza su cerebro o su vigor contra el cándido o de menos corpulencia. Ni el que viola del más débil la conciencia, sumiéndose en la oscura fe a un redentor, que al neófito convierte en servidor, de religiosa o fanática obediencia.
Cerón
 
El único fusilado ese día once de enero de 1940, fue el pobre barbero del destructor “Almirante Ferrandiz”. Fue sacado muy de mañana y lloraba como un chiquillo. Los trasladaron al lugar designado, ya nombrado, y allí acabaron con él. Muerto lo llevaron a otro lugar que nadie sabe donde. Se llamaba:
          Mauricio  Santandrés  (Santander)  Alonso.  Natural de Santa María de Cayanza (Santander). Casado con Josefa Marín Cabrales. 26 años. Hijo de Pedro y de Juana. Barbero. Confesó y comulgó. No dejó hijos. Vivía en su pueblo natal. Enterrado en San Fernando (¿Dónde?).
 
VIGÉSIMO  FUSILAMIENTO
No es un hombre el que vende por dinero Su pensar, su talento o su instrucción y abandona su albedrío, su erudición al ejército, al político, o al clero…
Cerón
 
El día ocho de abril de 1940 los milicos habían tratado de dar apariencia de formalismo jurídico a sus bárbaras acciones, dándole un viso de acto legalizado, celebrando un Consejo de Guerra, y de ahí salió otro fusilamiento, no quisieron que saliera un indulto, pues emplearon las mismas durezas que para las condenaciones anteriores sin el Tal C.de G.
Cayeron los dos procesados siguientes.
          Diego Bueno Ruiz. Natural de Cádiz. Hijo de José y Cristobalina.  30  años.  Casado  con  Antonia   Álvarez.
Cabo Radio del buque “Almirante Valdés”. Confesó y comulgo (igual que los fusiladotes). Dejó una hija, Rosa. Vivía en calle Santo Domingo, 24-2º, en Cádiz.
          Emilio Antón Martínez, natural de Cartagena. 23 años.
Hijo de Álvaro y Cenaida. Soltero. Marinero del buque “Sánchez Barcaíztegui”. Confesó. Vivía calle Sama, 41 en Cartagena.
Había pasado un año ya de la victoria de los nacionales y aún no estaban saciados de sangre aquellos vampiros, faltando a las normas más elementales de los derechos humanos para prisioneros de guerra. Escribiendo las páginas más tristes e inolvidables de la historia contemporánea de España y de La Isla, con las secuelas y consecuencias que nos trajo y que aún perduran.
Continua…..

domingo, 17 de septiembre de 2017

CUANDO MADRID PROHIBIO LA ENTRADA A ANDALUCES Y EXTREMEÑOS


Cuando Madrid prohibió la entrada a andaluces y extremeños

Lo publicó el diario ‘Pueblo’ el 12 de julio de 1957: “Cada día 3.000 familias vienen a Madrid sin haber sido contratadas previamente”. Otros titulares de la época: “El éxodo de millares de campesinos hacia los grandes centros fabriles es ininterrumpida”. “La urbanización espontánea: un barrio extremeño surge en las afueras de Madrid”. Era lo que algunos malintencionados calificarían hoy de “invasión de inmigrantes”, salvo que los que venían a buscar trabajo y se asentaban como podían en los suburbios de Madrid no eran sirios, sino españoles.

La revista ‘Semana’ lo calificó de “influencia inmensurable de personas que llegan a la capital sin trabajo ni vivienda fijos” en un reportaje que empezaba así: “Ya somos dos millones de habitantes en este Madrid inefable. ¿Y ahora qué hacemos? Es de temer que no haremos otra cosa que resignarnos... Constituimos una urbe que comienza a ser ‘monstruo’, por lo que no es de extrañar que sus problemas sean monstruosos… Los que llegan, ¿a qué vienen? Esta es una pregunta legítima de todo ciudadano que viene padeciendo año tras años las crecientes dificultades de la urbe”. En dicho artículo se aseguraba que los ‘intrusos’ venían de ciudades como Córdoba, Ciudad Real o Badajoz. Una turbamulta de “braceros” andaluces y extremeños con ganas de, según 'Semana', vivir de la picaresca: “Una de las consecuencias de ese chabolismo alimentado por las corrientes migratorias de provincias es la de sacrificar al habitante ‘clásico’ de la urbe a la hora de repartir viviendas. Se repite el caso de facilitar vivienda al de la chabola antes que al ‘realquilado’ de años y años”.

La sede de la Orquesta de la CAM tiene un misterioso pasado vinculado a Albert Speer, el arquitecto de Hitler. A vueltas con la influencia del nacionalsocialismo en tiempos de Franco

¿La solución al problema del chabolismo? Vetar la entrada en la capital de todo aquel que no tuviera una vivienda. O el fin de la libre circulación de españoles… por España.

En efecto, el franquismo tomó una medida drástica para frenar el éxodo rural hacia la capital: prohibir la entrada en Madrid. El 21 de septiembre de 1957, hace ahora 60 años, el BOE publicó un decreto de Presidencia del Gobierno para frenar los “asentamientos clandestinos” en la capital: “La afluencia constante a Madrid de familias procedentes de otras capitales y pueblos de la nación carentes, por lo general, de medios económicos, sin profesión determinada ni domicilio en que recogerse, lleva consigo una sistemática construcción de chabolas, cuevas y edificaciones similares en el extrarradio de la población, ocupando terrenos lindantes con importantes vías de comunicación e incluidos en planes urbanísticos aprobados o en proyecto”, arrancaba el texto del Gobierno.

Personas no gratas

“El decreto prohibió la entrada en Madrid de las familias que no contasen con vivienda (y en las estaciones de ferrocarril, la policía devolvía al lugar de origen a quien no tuviese domicilio) al tiempo que se aprobó otro, dictando normas para impedir el asentamiento clandestino, derribando chabolas y devolviendo a sus habitantes a su lugar de origen”, cuenta Carlos Sambricio en ‘Madrid, vivienda y urbanismo: 1900-1960'.

Cada día 3.000 familias vienen a Madrid sin haber sido contratadas previamente

sábado, 16 de septiembre de 2017

ILDEFONSO GONZALEZ GIL - PERIODISTA Y MILITANTE ANARQUISTA


ILDEFONSO GONZALEZ GIL – PERIODISTA Y MILITANTE ANARQUISTA

El 15 de septiembre de 1909 nace en Las Cabañas de Castilla (Osorno la Mayor, Palencia, Castilla, España) el periodista y militante anarquista y anarcosindicalista Ildefonso González Gil, conocido simplemente como Ildefonso. En 1912 emigró con su familia a Buenos Aires (Argentina). Después de cinco años de asistir a la escuela, con 11 años venía periódicos y luego trabajó en diversos oficios (vendedor de dulces, limpiabotas, etc.). En 1924 entró como aprendiz de jardinero y al año siguiente se afilió a la Federación Obrera Regional Argentina (FORA), en la que destacó haciendo mítines, organizando huelgas y protestas, etc. Para esta actividad fue detenido en varias ocasiones , la primera en 1925. Luego participó activamente en la campaña de apoyo a los anarquistas Sacco y Vanzetti, especialmente desde las páginas de El Obrero Albañil.

 En esta época fue secretario del Ateneo Obrero Cultural del barrio de La Boca-Barracas de Buenos Aires, fundó una biblioteca y el grupo dramático "Arte y Naturaleza" - en los ensayos de este grupo conoció Benigno Mancebo Martín - , fue corresponsal de La Revista Blanca y formó parte de los grupos de acción enfrentados a guerrillas fascistas de la Liga Patriótica que actuaban en los conflictos portuarios. En septiembre de 1930, a raíz del golpe militar del general José Félix Uriburu y de la prohibición de las actividades anarquistas y de la FORA, fue encarcelado unos meses en Villa Devoto y posteriormente deportado. En 1931, con Diego Abad de Santillán y Francisco Carreño, fundó en Montevideo el periódico La Tierra. También en la capital uruguaya fue secretario de la Comisión de Relaciones Internacionales Anarquistas (CRIA), miembro del Ateneo Libre y del Centro Ariel, y secretario de la Universidad Popular. En 1933 fue deportado por el gobierno del Uruguay en el país de origen.

En noviembre de ese año desembarcó en La Coruña (Galicia), donde comenzó a militar inmediatamente y por lo que tuvo que refugiarse en Barcelona. En la capital catalana participó en las actividades del «Grupo nervudo" (Diego Abad de Santillán, Pedro Herrera, Fidel Miró, Germinal de Sousa, etc.) De la Federación Anarquista Ibérica (FAI) y el verano de 1934 fue nombrado secretario de la Federación Local de Grupos Anarquistas (FLGA) en sustitución de Josep Peirats Valls. En la capital catalana dirigió el periódico FAI y colaboró ​​en Tierra y Libertad. A raíz de los hechos de octubre de 1934 huyó a La Coruña, donde se nombrado secretario de Defensa de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) de Galicia y dirigió, bajo el seudónimo de Gregorio Quintana, Brazo y Cerebro, al tiempo que hizo trabajo de paleta para subsistir. El 2 de marzo de 1935 fue detenido, con otros compañeros (Valeriano Luis Simón, Consuelo Roca Castillo, José María Guardia Augustí y Sebastián Caparrós Clarés), en un taller de encuadernación de Barcelona cuando listo el folleto clandestino Documentos para la historia. La represión de Asturias y León, confiscando la policía los 15.000 ejemplares de la edición y procesando los implicados por un delito de «excitación a la rebelión».

En febrero de 1936 regresó a Barcelona, ​​encargándose de la vicesecretaría de la FAI catalana, además de ser delegado sindical de la CNT en la fábrica de cervezas donde trabajaba. En julio de 1936 participó activamente en la respuesta popular contra el levantamiento fascista, tomando parte en el asedio del cuartel de Sant Andreu y desarrollando diversas tareas en el barrio de la Huerta. No fue partidario de la creación de los Grupos de Control confederales y se enroló en la Batería Sacco-Vanzetti, luchando en los frentes hasta la militarización de las milicias, medida que no aceptó. En 1937 entró a trabajar en una fábrica barcelonesa. En febrero de 1939, con el triunfo fascista, pasó los Pirineos y fue cerrado al campo de concentración de Setfonts, del que salió enrolado en una Compañía de Trabajadores Extranjeros (CTE) donde permaneció hasta que pudo huyó y se unió a la resistencia antinazi . Con la Liberación estableció en Burdeos y continuó con su tarea libertaria, participando en tareas orgánicas de la FAI, de la Asociación Internacional de Trabajadores (AIT), de la naciente Unión Sindical Italiana (USI), etc. Con los otros miembros del «Grupo nervudo" (Juan Giménez Arenas, Muñeza, etc.), Fundó la editorial "Tierra y Libertad". En 1945, con Felipe Alaiz de Pablo, fundó la revista Impulso, creada para defender la ortodoxia anarquista contra el reformismo.

 En agosto de 1946, como secretario de Relaciones Exteriores, asistió al Pleno Nacional de Regionales de la CNT. A raíz de la Conferencia de París de 1947 se integró en el Secretariado Provisional de Relaciones Internacionales (SPRI) y también en la CRIA, creada en la Conferencia anarquista de ese año. En 1947 también, como miembro de la SPRI, asistió al Congreso de Toulouse del Movimiento Libertario Español (MLE). En 1949 intervino en la organización del Congreso de la FAI en el Exilio y asumió la responsabilidad de la sección bibliográfica de la CRÍA y de sus archivos y ediciones. En 1967 fue representante de la Federación Obrera Regional Uruguaya (Forua) en el Congreso de la AIT de Burdeos. No obstante toda esta tarea, entró en conflicto con los responsables del MLE en el Exilio y fue expulsado de la FAI, adhiriéndose posteriormente a la tendencia del grupo editor de Frente Libertario. En 1974 asistió a la Conferencia Anual de Narbona del citado grupo.

Durante los últimos años, una parálisis le obligó a disminuir la militancia. Además de los periódicos citados, colaboró, utilizando en ocasiones varios seudónimos (Sacha Yegulef, Enrique Castañeda, Ion, Alceste, Osnofdelig, Gregorio Quintana, Ildeion, etc.), En Cenit, Le Combat Syndicaliste, Esfuerzo, Frente Libertario, El Internazionale, Nueva Senda, polémico, Solidaridad Obrera, Tierra y Libertad, Umbral, Volontà, etc. Es autor de Material de discusiones pera los militantes de la CNT de España (1945-1946), Il movimento libertario spagnuolo (1953), Notas Breva sur le mouvement ouvrier Anarchiste en Argentine (1955), El hombre y su obra. La pasión de Ugo Fedeli (1964) y A las federaciones, grupos y publicaciones de Todos los paises y de Todas las tendencias del anarquismo Militante (1974).

Ildefonso González Gil murió el 27 de octubre de 1989 en París (Francia). Importante documentación suya se encuentra depositada en la Biblioteca Pública Arús de Barcelona.

viernes, 15 de septiembre de 2017

EL HOMBRE DE LOS TRES ACENTOS - NUESTRO ANSELMO LORENZO


Mi casual encuentro con José Luis García Rúa.
(El hombre de los tres acentos)
(Nuestro Anselmo Lorenzo)
(Segunda parte)
           
 
                        … recuerdo con gran satisfacción e innegable añoranza, (tras una, y por suerte, falsa noticia sobre su fallecimiento) nuestro casual encuentro en Granada con J. Luis García Rúa el pasado 7 de Enero. Perdidos, descaminados por calles intrincadas y estrechas  convergimos sin saberlo en la calle de Elvira. Fue en ésta calle donde sorprendentemente nos encontramos con José Luis degustando un café con leche en la terraza de un coqueto bar llamado el Enano Rojinegro.  Después de una agradable y placentera conversación nos fundimos en un fraternal abrazo y nos despedimos, no sin antes comprometerle, a participar y contribuir con sus conocimientos, experiencia y buen hacer en un acto que para el Primero de Mayo de 2017, estaban organizando los compañeros de Cádiz. La verdad es que, tras ésta invitación, subyacía nuestro interés por lograr que se quedara unos días en Puerto Real y disfrutara de unas vacaciones necesarias y del cariño, respeto y amistad que en nuestro pueblo sentimos por él.
                        Llegó el día esperado. Desventurado Primero de Mayo: desheredado de su contenido, prostituido; tergiversada deliberadamente su historia reivindicativa y solidaria; trocado éste día en una fatua feria por los gobiernos; vaciado de contenido y rebeldía por los Sindicatos reformistas; ausente el mundo del trabajo; voluntariamente decadente por propios y extraños. Solo el reencuentro con compañeros y compañeras militantes alivian tanta frustración. El resto, nuestra innegociable Utopía: Revindicar la Huelga General Internacional como herramienta de solidaridad; indispensable para avanzar unidos hacia la Emancipación Social.
                        Como cualquier día de fiesta, la Plaza de las Flores era una feria. El trasiego de viandantes, el bullicio de los tendederos ofreciendo sus productos a los mirones y los bocinazos en nuestro comunicar muy propio por éstos lares, no ofrecía la calma y paz necesaria para exponer nuestras ideas. A pesar de todo, nuestras miradas, nuestros gestos, delataban fielmente la lógica inquietud y desasosiego de advertir como pasaba el tiempo y que, nuestro principal invitado, compañero y relator J. Luis G. Rúa no acabara de presentarse.
                        Si no recuerdo mal, pasada una media hora y temiéndose lo peor, un joven anarquista tomando la iniciativa arrancó el acto con la lectura de un manifiesto colmado de un análisis agudo y coherente sobre la realidad social. A continuación se organizó una manifestación voluntariosa, rebelde y de corto recorrido. Al reencontrarnos con la Plaza, avistamos emocionados la figura inequívoca de José Luis acompañado de su inseparable nieto y de sus noventa y tres años. Una emoción difícil de contener (sobre todo para los militantes de mayor edad) dio paso a sentidos abrazos y lágrimas atesoradas.
                        Todos nos apartamos y le concedimos el espacio obligado. Todos pendientes y absolutamente ilusionados por escuchar a nuestro Anselmo Lorenzo; a nuestro Tárrida del Mármol; a nuestro Sánchez Morago; a nuestro Durruti; a nuestro Fermín Salvochea…
 
                        Acto seguido Ignacio, un joven compañero procedió a la presentación con una reseña fresca, tierna y afectiva de la vida de J. Luis, destacando su sencillez cargada de compromiso y coherencia en la lucha por la emancipación de los más desfavorecidos.                        J. Luis a pesar de la algazara en la plaza, casi imposible de concentrarse, arrancó su elocución sin inmutarse, sin una queja por el lugar elegido. Como es habitual en él, inició su intervención recordando a compañeros ya fallecidos como Juan López y Biúrrun ejemplos de constancia, tenacidad y honradez por hacer de la C.N.T-AIT la Organización que precisa el movimiento obrero en sus esfuerzos por liberarse de la explotación. Todos esperábamos un análisis magistral a los que nos tiene acostumbrado.                 Pero…de pronto, nos dijo que era hora de hablar de la vida; que sus brazos, su corazón y sus sueños eran nuestros; vivir, amar, sentir en vosotros me ha mantenido firme como el nido a su árbol…y es por todo lo vivido y sufrido en común que quiero despedirme con un poema escrito pensando en mi tierra (que también es la vuestra) titulado: Adiós.
                        Durante unos segundos el bullicio desapareció de nuestras cabezas y el silencio se acomodó en la Plaza. Nuestras miradas se entrecruzaban buscando que un gesto cómplice proveyera razonamiento a sus mencionadas palabras. Desconcertados erguimos nuestras cabezas y nuestros ojos y oídos se ensancharon.
                        Su voz ya resentida daba alas a sus palabras; con una cadencia delicada  fue desgranando cada verso como se le arranca pétalo a pétalo a la margarita.
 
           
 
                                                                       Adiós
 
                                               Otra vez en el tren. El viaje sigue siendo
                                               el natural lugar
                                               de este hombre que narra nuestra historia.
                                               Los caminos y él
                                               parecen ser lo mismo,
                                               pero ahora le hacen punzante compañía
                                               espinas muy clavadas
                                               de los dolores viejos,
                                               y los muchos amores dejados a la espalda
                                               hácenle al corazón
                                               el hueco de su ausencia,
                                               que cosa alguna nunca
                                               hacer plenos podría,
                                               pues, al igual que hay luces
                                               que dan oscuridades,
                                               y formas de vestido
                                               que desnudan ambientes,
                                               también hay compañías que nos hacen
                                               las soledad más sola,
                                               pues hacen evidente en sumo grado
                                               aquello que nos falta,
                                               a la vez que la angustia de impotencia
                                               de poder alcanzarlo.
                                               ¡Solo, solo, solo! El tren con sus bufidos.
                                               Los humos de las altas chimeneas
                                               se pierden en el aire.
                                               ¡Esa atmósfera gris de nuestra tierra,
                                               que da tristeza al fondo de los montes!
                                               La Asturias neblinosa de los ríos negros
                                               el paso va dejando
                                               a la rural Asturias de la pradera verde,
                                               a la quieta figura de la vaca
                                               pastando en la ladera,
                                               al laurel siempre fresco
                                               y a los robles frondosos,
                                               el hórreo familiar
                                               y los bueyes uncidos del camino,
                                               los repajos cerrados por las murias de piedra,
                                               los montes que amenazan en su altura
                                               contender con el cielo,
                                               el misterio del valle cercado de sí mismo…
                                               Un invierno incipiente encierra el horizonte,
                                               una cortina de agua
                                               tamiza con la lluvia en los cristales
                                               los contornos borrosos del paisaje.
                                               Luego cesa el llover
                                               y en un llano del tren vuelve el silencio.
                                               Afuera, unas figuras a lo lejos quietas,
                                               y tanto más fugaces
                                               a la visión que quiere aprisionarlas
                                               cuanto más cerca están de la ventana.
                                               Adentro, una tristeza honda,
                                               un llanto contenido,
                                               un viaje sin conciencia
                                               de su término claro,
                                               un hombre solo y triste,
                                               igual que una hoja muerta
                                               llevada por el viento.
 
 
Envuelto en nube gris, desorientado, desalojado de mí, con la esperanza entre mis dientes ya rotos de tanto morder el dolor que se nos regala, no pude ni quise ahondar en sus preocupaciones. Aceptamos sin rechistar todas sus decisiones. No quiso quedarse unos días en Puerto Real que le sirviera de descanso y tranquilidad; no aceptó nada que lo pudiese aliviar, ni siquiera una sola noche…Su Adiós sonó grave y auténtico. Un abrazo firme como un disparo de acero y un hasta siempre, hasta siempre compañero.
 
            Con el amor y la infinita amistad que solo es posible atesorar en el combate.
            A mi amigo, a mi compañero, a mi maestro: JOSÉ LUIS GARCÍA RÚA
 
                        Pepe Gómez        
                        S.O.V de CNT-AIT Puerto Real     Septiembre 2017

jueves, 14 de septiembre de 2017

FRANCISCO JORDAN - ASESINADO POR LOS PISTOLEROS DE LA PATRONAL


 Francisco Jordán  -  asesinado por los pistoleros de la patronal

 El 13 de septiembre de 1886 nace en Valdepeñas (Ciudad Real, Castilla, España) - otras fuentes citan Jaén (Andalucía, España) - el destacado militante anarcosindicalista y maestro racionalista Francisco Jordán Gallego - también citado como Gallegos . Sus padres se llamaban Esteban Jordán y Ana Gallego. Instalado en la localidad granadina de Pinos Puente, se dedicó al oficio de carpintero y militó en el movimiento anarquista. Con Juan Linares López, Gabriel Torribas Carrasco y otros, animaron el Círculo de Obreros de Pinos Puente, que tenía una escuela racionalista que enseñaba con los libros de Francisco Ferrer Guardia - algunos dicen que el conoció personalmente y que hizo buena amistad - y finalmente el Círculo de Obreros fue clausurado por el gobernador conservador de Granada Luis Soler y Casajuana. En febrero de 1910 marchó a Barcelona (Cataluña).

Afiliado al Sindicato de Carpinteros de Solidaridad Obrera, el 29 de mayo de ese año fue detenido tras encontrar 25 cartuchos de dinamita, además de libros y periódicos anarquistas, durante el cacheo dirigido por el jefe superior de Policía Millán Astray de la casa de huéspedes, en la calle Poniente de la capital catalana, donde habitaba. Durante la investigación de esta operación se detuvieron en Pinos Puente como cómplices Esteban Jordán, Juan Linares y Gabriel Torribas. Procesado, en prisión redactó panfletos induciendo a los compañeros a violar la disciplina penal ya negarse a ir a misa y por lo que fue encerrado en una celda de castigo. El 28 de septiembre de 1911 fue juzgado por la Audiencia de Barcelona por un delito de tenencia de explosivos y condenado a cuatro años de prisión. En marzo de 1916, llamado por su amigo Antonio García Birlán, se estableció hasta mayo en Castro del Río (Córdoba), donde hizo de maestro en la Escuela Racionalista del Centro Instructivo de Obreros del Sindicato de Oficios Varios de esta localidad y al mismo tiempo hizo una buena amistad con el escritor libertario Salvador Cordón Avellán.

 Ese mismo año hizo una gira propagandística y pro presos con Sánchez Rosa por las comarcas cordobesas, entre las que destaca el gran mitin de Castro del Río del 29 de junio. Luego regresó a Barcelona donde fue asiduo, con otros compañeros (Agustín Castellano Trulls, Josep Godayol, Antoni Borobio Abasolo, Salvador Quemades Barcia, etc.), Del Centro Obrero de la calle Serrallonga. Asistió a la Asamblea de Valencia de aquel año y, con Manuel Andreu y Francisco Miranda, fue uno de los principales reorganizadores de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) catalana tras unos años en la clandestinidad. El 24 de agosto de 1916 fue elegido por el Pleno Nacional de la CNT secretario de su Comité Nacional. El 15 de octubre y el 18 de noviembre de 1916 participó en los mítines conjuntos con la Unión General del Trabajo (UGT) celebrados en la Casa del Pueblo de Madrid para pedir el abaratamiento de las subsistencias, trabajo y amnistía para los presos y procesados ​​por cuestiones políticas y sociales.

 Participó activamente en la organización de la huelga general de 24 horas del 18 de diciembre de 1916. El 28 de enero de 1917 fue detenido en Barcelona por resistirse a los agente de la autoridad y encarcelado gubernativamente, presentando la dimisión como secretario del Comité Nacional de la CNT en febrero de ese año, y fue soltado en libertad provisional el 16 de marzo de 1917. Determinada prensa le acusó de recibir dinero de las autoridades alemanas durante la Gran Guerra. En 1917 publicó el Catecismo sindicalista. El sindicalismo y apoyo objetivo y en 1920 La dictadura del proletariado - folleto reeditado en 1922 en México -, donde patente su antibolxevisme.

 Entre 1919 y 1920 colaboró ​​en El Productor de Sevilla. Francisco Jordán Gallego fue herido de muerte a tiros por sicarios del Sindicato Libre el 30 de junio de 1921 en la plaza de las Beatas de Barcelona (Cataluña) y murió a primeras horas del día siguiente 1 de julio en el Hospital Clínico de la capital catalana.

martes, 12 de septiembre de 2017

CARLOS MOLINA - POETA Y PAYADOR ANARQUISTA


 

Carlos Molina   poeta y payador anarquista

 El 11 de septiembre de 1927 nace en Melo (Cerro Largo, Uruguay) el poeta y payador anarquista Carlos Molina, conocido como el Bardo de Tacuarí, pero también como Gaucho Molina y Payador Libertario. Era hijo de una familia muy humilde y sus padres se llamaban Juan Molina, zapatero, y Universina Coitiño, fontaneros; tuvo varios hermanos, entre ellos Efraín Molina, también payador. Desde muy joven trabajó en diferentes oficios, haciendo de campesino a fincas, recolectando maíz en Minas (Lavalleja, Uruguay), trabajando de peón cerca de la costa del río Tacuarí -de su malnom-, adiestrando caballos, etc, y siempre, en los momentos libres, tocando la guitarra y cantando canciones. Cuando tenía 15 años viajó a Montevideo y conoció el payador Evaristo Barrios y con él debutó en la radio. Se casó con Alba Aurora (La China), hermana del payador Aramís Arellano, con quien tenga un hijo, Efraín Carlos.

 Con el payador Juan Carlos Barras emprendió una gira artística por cafés, bares y centros libertarios por el departamento uruguayo de Soriano y, debido a las penurias económicas, se trasladaron a Mercedes (Soriano, Uruguay). En esta ciudad actuaron en el bar «El Barquito» y más tarde en el predio «La Alegría». Una vez decidieron terminar la gira, Bares prosiguió hasta el departamento de Paysandú y él regresó a Montevideo. 1955 participó en la I Cruzada Gaúcha en Montevideo, junto con otros cantautores y el espectáculo viajó por el interior del Uruguay. 1956 ganó el I Certamen Internacional de payadores y ese mismo año protagonizó el tristemente célebre duelo con el payador Héctor Umpierrez, que comenzó sobre el escenario y terminó con un duelo a puñal, y en el que Umpierrez resultó muy mal herido con 32 puñaladas y al bordo de la muerte; la desavenencia entre ambos cantautores arrancaba de cuestiones políticas, Molina, anarquista, y Umpierrez, diestro y que años más tarde habría de cantar para dictadores como Augusto Pinochet, Gregorio Álvarez o Alfredo Stroessner.

Autor e intérprete de numerosas canciones sociales y revolucionarias, con su arte, apoyó numerosas huelgas obreras (Funso, industria frigorífica, etc) y luchas sociales. En muchas canciones evocó la memoria de compañeros asesinados o que sufrieron represalias durante la dictadura, como León Duarte, Gerardo Gatti, Gaucho Idilio, Alfredo Zitarrosa, etc En 1967 fue detenido en Argentina en medio de un concierto tras cantar al Ché Guevara y recluido en Bahía Blanca (Buenos Aires, Argentina). Cuando se instituyó por ley nacional «El Día del Payador» el 24 de agosto de 1988, rechazó cantar en el Palacio de las Leyes de Montevideo ante los integrantes del Parlamento uruguayo argumentando que no podía actuar cara a cara "de los que habían condenado el pueblo a la mentira eterna "del parlamentarismo. En 1989, con Marta SUINTA, protagonizó la "Primera payada del otro lado del mundo», que se celebró en Sydney (Nueva Gales del Sur, Australia).

Durante una gira por Europa durante los años noventa, realizó numerosos conciertos en España y en Francia, muchos de ellos en los locales de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) y en los que muchas veces le acompañó el cantautor Daniel Viglietti. Entre sus discos podemos citar Coplas del nuevo tiempo, El payador rebelde, El arte del payador (1982, con Gabino Sosa Benítez), De muy adentro, Roja y negra la ternura, El gallo y el alba (1996) y El canto del payador. Es autor de los libros Cantándole al pueblo. Cantos libertarios (1956), Trovero del pueblo (1957), Tierra libre (1958), Rebeldías del camino (1961), Yunques rojos (1963), Coplas del nuevo tiempo (1970), Grillos y terrones (1980), El hombre y la copla (1995) y yuntas y Surco. Versos criollos (sd, con Aramís Arellano).

Carlos Molina murió el 30 de agosto de 1998 en Montevideo (Uruguay) y sus restos mortales fueron trasladados el 24 de agosto de 2003 en su pueblo natal de Melo y enterrados, con un homenaje oficial, en el cementerio de la localidad.

lunes, 11 de septiembre de 2017

JOSE GARCIA VIÑAS - MEDICO ANARQUISTA


 José García Viñas medico anarquista

 El 7 de septiembre de 1931 muere en Melilla (Norte de África) el militante anarquista e internacionalista José García Viñas. Había nacido el 3 de diciembre de 1848 en Málaga (Andalucía, España) y era hijo del conocido librero y editor progresista José García Taboadela. Estudiante de medicina en Barcelona, ​​formó parte del núcleo de la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT) creado por Giuseppe Fanelli desde su creación. Asistió al Congreso Obrero de Barcelona de 1870 en representación de El Arahal y fue muy activo en varias comisiones. Fue miembro del grupo fundador barcelonés de la Alianza de la Democracia Socialista bakuninista, en abril de 1870.

También asistió al famoso Congreso de Córdoba (1872-1873) por Barcelona, ​​donde formó parte de la comisión encargada de la publicación del boletín. El 11 de junio de 1873 firmó el manifiesto en pro del municipio libre cuando se acababa de proclamar la República Federal y fue delegado por el internacionalismo ibérico, bajo el seudónimo de Antonio Sánchez, en los congresos internacionales de Ginebra ( 1873), Bruselas (1874) - donde defendió con vigor la anarquía y los acuerdos bakuninistas de Saint-Imier -, Berna (1876), Verviers (1877) y Gante (1877). En 1873 fue nombrado secretario del Comité de Salud Pública de Barcelona, ​​donde se mostró muy radical al afirmar que la huelga general debía ser insurreccional. Fue miembro del Consejo Federal de la AIT entre 1875 y 1877 y en 1880.

A finales de 1880 abandonó la militancia, pero sin dejar los contactos y el interés por el movimiento anarquista, y volvió a Málaga, parece que por discrepancias ideológicas con Rafael Farga y Pellicer y con Josep Llunas y Pujols, que defendían tácticas legalistas y principios colectivistas, y por el malestar por el vacío que pensaba se le hacía por no tener las «manos callosas» (no ser un obrero manual), sobre todo por parte del mallorquín Francesc Tomàs y Oliver. Su importancia durante los años setenta fue enorme - se ha dicho que era un dictador del Consejo Federal y un anarquista autócrata -, fue amigo de Bakunin y de Kropotkin - este se alojó en su casa en Barcelona -, dirigió las revistas La Federación (1869) y La Revista Social (tanto en Manresa como en Barcelona, ​​desde 1.872 hasta 1880), contó con muchos partidarios entre los trabajadores gracias a su profesión médica, y se mostró en todo momento como hombre de acción y de lucha - con Paul Brousse se apoderó durante algunos días del Ayuntamiento de Barcelona en junio de 1873 durante la insurrección republicanofederal.

Fiel partidario de las tácticas insurreccionales y ilegalizada legalistas, fue más anarquista que societario, ya que pensaba que el societarismo era una nociva tendencia reformista. Cuando abandonó la militancia vivió en Málaga y desde 1902 en Mellilla, donde ejerció su profesión con espíritu social como médico titular, director de la Casa del Socorro, decano del Cuerpo Médico de la Beneficencia y director del Centro Higiénico entre 1923 y 1927. En Melilla conoció el anarcosindicalista Paulino Díez Martín y fue testigo de su boda civiles (1919) y el curó en 1922. En 1929 mantuvo correspondencia con Max Nettlau y en 1930 fue entrevistado por Salvador Cano Carrillo. Fue fundador, delegado y colaborador de la organización georgista Liga para el Impuesto Único y publicó varios artículos en su periódico El Impuesto Único, siempre con una fuerte orientación social.

 En 1931, a instancias de la Agrupación Socialista de Melilla, la conjunción republicano lo incluyó en la lista de concejales dadas las simpatías que gozaba en los círculos obreros. Fue enterrado civilmente acompañado por una representación de obreros de diferentes gremios. Tradujo y prologó algunos folletos de Paul Guillaume (Ideas sobre la Organización Social, Bosquejos históricos), publicó el opúsculo Cuestión de la Alianza (1872) y la obra Breves nociones geográficas de Europa y en particular de España (1867); y su tesis académica fue Apuntes para el estudio médico-higiénico de la miseria (1877).

 

 

 

 

domingo, 10 de septiembre de 2017

EL VIVO LEGADO DE JOSE LUIS GARCIA RUA


EL VIVO LEGADO DE JOSE LUIS GARCIA RUA

El pasado 6 de Enero de 2017 falleció, en Granada, José Luis García Rúa, a la edad de 93 años. Estaba ya cansado y quería morir, y finalmente murió, con total serenidad y entereza. De su vida se han escrito ya varios artículos y hasta un libro, Un sendero de lucha, de Leonardo Borque1, centrado en su paso por la lucha antifranquista en Asturias. El propósito de este texto no es tanto presentar sus datos biográficos o personales, sino exponer, resumidamente2, su obra y pensamiento, su perfil y significado social, que era lo que más interesaba al propio Rúa, no muy amigo de periodistas que hacían demasiadas preguntas personales, cuyo cometido no era muy bien comprendido por el veterano anarquista, más preocupado en lo que pasaba a su alrededor y por el mundo, de lo que se podría sacar, en literatura algo rosa, sobre su vida.

Con un gran sentido del deber y del esfuerzo, la coherencia en el pensamiento y en la vida de Rúa era un elemento fundamental. El anarquismo de Rua era un anarquismo en continua profundización y con ello, radicalización. Ante un mundo cada vez más autoritario y capitalista, solo se opone un anarquismo más opositor. Más adaptado solo supondría ceder terreno en la lucha social contra el estatismo y el liberalismo. Era necesario intentar, en la medida de lo posible, tener cada vez más una mayor coherencia posible, siendo comprensivos, en una especie de pedagogía de la vida y de un anarquismo nunca definitivo, pero clarividente en su rechazo contra toda forma de autoritarismo y por donde debían ir los esfuerzos. Esta descripción nos da siempre una imagen de García Rúa como alguien grave, duro, fuerte y lejano. Pero en realidad, todo era mucho más natural: tenía un perfil bondadoso, entrañable y humilde que sorprendería a alguien que solo lo ha conocido por lo que se ha escrito o dicho sobre él.

De él hay hasta numerosas leyendas y habladurías, que le dibujan normalmente como alguien que desafiaba los límites de su edad así como de su supuesto perfil teórico, cosas que realmente desafiaba, pero a veces llegan unos relatos que, confundidos con el entusiasmo y las “transmisiones libres” de la gente, puede que no todo sea correcto o tal como se cuenta. Sería muy oportuno reunirse mucha gente que le conoció y vivieron esos hechos, e intentar discernir qué fue cierto y qué fue inventado, o simplemente no correctamente relatado. De esas leyendas, hay mucho de cierto, uno que escribe lo ha visto personalmente, pero no vamos a profundizar en ellas. Solo comentar que son un vestigio de algo que era fundamental en José Luis: la importancia de materializar las ideas que uno profesaba, la continua auto-superación, desafío de los límites, continuo autoaprendizaje vital y reflexivo. Todo ello conllevaba irremediablemente a la inspiración, y es normal que se haya convertido a García Rúa en una especie de referente, de maestro, cuando él solo quería ser tu compañero. Alguien, que al más nuevo de la asamblea, cuando le notaba intimidado por su fuerte presencia, le decía: “En CNT el que lleva un día afiliado, el más nuevo y el más joven, es tan compañero como los demás, incluidos los más mayores y veteranos.” Palabras que además de José Luis, lo ha dicho más de un “viejo de la CNT”, cargado de luchas a sus espaldas, que notan esa admiración-intimidación en los jóvenes que llegan, esos jóvenes que son la alegría y esperanza de la CNT y del anarquismo, y que deben desprenderse de ese sentimiento para desarrollar todo su potencial, que tan bueno puede ser en el movimiento libertario.

La insistencia entre acción y pensamiento, la ética en la vida cotidiana, y la preocupación por lo que pasaba en la calle y los tajos, hizo que José Luis no fuese muy amigo de escribir. En general escribió poco, y lo que escribió fue, en la mayoría de los casos, por deber o peticiones de otros. Hay algunos escritos, muy pocos, que lo hizo de corazón, como Aquellos hombres, aquellas mujeres3, donde quiso recordar a todos esos humildes militantes de la CNT que conoció entre los años sesenta y ochenta, casi todos ellos desconocidos, pero con una lucha que no se puede encontrar en ningún libro de historia ni biografía. No tanto porque saliesen con una pistola en mano y eliminasen a cien enemigos, sino más bien porque asumían las ideas en su vida cotidiana de tal forma que desarrollaba unas peculiaridades únicas. En tal sentido, solía recordar con profunda admiración a quien fue su maestro cuando niño, e incluso durante la Guerra Civil, donde mostró una entereza e integridad que marcó vitalmente a José Luis hasta el último día de su vida: hablamos de Eleuterio Quintanilla4. Algo que inspiró muchísimo a José Luis, que consideraba sus vidas mejor enseñanza que lo que veía en la Universidad, donde, como muchos sabemos llegó a ser catedrático de Filosofía.