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viernes, 11 de enero de 2019

CHARLES CHAPLIN - EL ANARQUISTA QUE ROMPIO LOS ESQUEMAS


Charles Chaplin: El anarquista que rompió los esquemas

 Actor, director, escritor, productor y compositor inglés, es considerado como la figura más representativa del cine mudo y uno de los más grandes genios de la historia del cine, sin embargo, su figura es mucho más que esto.

 Charles Chaplin nació en una familia de artistas de variedades en decadencia, comenzando a actuar desde muy pequeño en musicales y pantomimas. Su familia vivía en la pobreza extrema, con un padre alcohólico y una madre que padecía esquizofrenia.

 En 1901 murió su padre y Charles Chaplin y su hermano estuvieron viviendo en diferentes orfanatos. En 1908 Chaplin inició su carrera como actor cómico en la compañía de variedades Karno. En 1910 viajó a Estados Unidos en una gira con la compañía para la que trabajaba, y se estableció allí. En 1913, Charles Chaplin hizo su primera aparición en cine actuando en la película “Charlot periodista”, personaje que lo marcaría por siempre.

 Este vagabundo, con una acentuada emotividad sentimental y melancolía profunda frente a la injusticia social, le hicieron un emblema de la alienación humana y la explotación de las clases sociales menos pudientes.

 Sólo durante 1914 rodó 35 cortometrajes que hicieron famoso a su personaje Charlot. Entonces Chaplin reclamó su independencia y se alejó de Mack Sennett. Sin embargo, ésta no era totalmente de su agrado, y en 1917 escogió la First National por una retribución que superaba el millón de dólares. Rompiendo las tradiciones de Hollywood, Chaplin quería controlar la totalidad de sus películas, desde la escritura del guión la distribución. Con este fin creó la independiente United Artists, con Douglas Fairbanks y Mary Pickford. Desde entonces tuvo sus propios estudios y produjo sus películas

 Con el corto “El inmigrante” de 1917, Chaplin se ganó las antipatías de los sectores patrióticos conservadores norteamericanos. En la pantalla aparece la estatua de la libertad, a continuación un grupo de policías cerca de forma brusca a los inmigrantes con una cuerda. Por si alguien tenía alguna duda, entre una escena y otra el cineasta imprimó la leyenda: “La Tierra de la Libertad”.

 Anti-Capitalista, Anti-Religión y Anti-Nacionalista, en 1952 debido a sus constantes críticas sociales no se le permitió volver a los Estados Unidos. En ese entonces el “zar” del FBI, el siniestro Edgar Hoover, trató de implicar a los servicios secretos británicos como parte de un “internacionalismo” activo y reaccionario. Todo como un plan de largo alcance que, aunque tuvo su mayor protagonismo en Hollywood, estaba destinado a descabezar al movimiento obrero de tal manera que hasta la socialdemocracia más moderada pudiera ser tachada de “comunista”.

 Hoover parecía obsesionado por encontrar la prueba de una militancia comunista en Chaplin, instó a que se investigara si había pertenecido al partido comunista en su juventud, algo descabellado pero que le habría servido para crear un juego para amedrentar a todos aquellos que hubieran tenido algún tipo de militancia, ya que lo de “comunista” servía por igual para socialistas, anarquistas, o simplemente liberales o radicales de izquierda, de todo lo cual se podía culpar al autor de “El Gran Dictador”. Una clara crítica al régimen de Hitler que le sirvió para ser tachado de “comunista”. No olvidemos que en esos momentos, para ciertos sectores norteamericanos, la posibilidad de entrar en guerra con los nazis se vinculaba con la izquierda más extremista.

 Chaplin reaccionó a su expulsión con la película “Un Rey en Nueva York” (1957), rodada en Londres, si bien el resultado se resiente por la ausencia del equipo habitual, con el que Chaplin trabajó durante los últimos años, esta película sorprende por varios motivos: Primero por la crítica a un sistema dominado por la banalidad comercial, la manipulación de elementos políticos y la crueldad que demuestra el sistema, incluso contra sus propios ciudadanos. Segundo, porque varias de las escenas que en su momento resultaban sátiras, ahora comprobamos que los contextos, entonces delirantes, ahora participan de nuestra “normalidad”.

 Chaplin, perfeccionista y obsesivo por conseguir en sus películas lo que se proponía, no sólo fue guionista, interprete y director, sino también compositor. Muchas de sus melodías poseen una cuidada elegancia y las interpretaron cantantes como Nat King Cole o Frank Sinatra. Hoy en día su canción Smile, compuesta para Tiempos Modernos, figura como una pieza standard de muchos músicos de jazz y baladistas.

 Chaplin es mucho más que su personaje de vagabundo, que no es poco. Recomiendo la lectura atenta de su autobiografía, una de las más apasionantes que mis ojos han digerido. Y, la recuperación de otro de sus films menos citados y que partió de una idea de Orson Wells, me refiero a Monsieur Verdaux (1947). Quien desee encontrarse con el cineasta más próximo a las vanguardias de su época, como el surrealismo, puede visionar la popularísima La quimera del oro (1925).

 Chaplin, deteriorado y enfermo, regresó a EE.UU. en 1971 , durante un breve periodo, para recibir un oscar honorífico. El 25 de diciembre de 1977 murió en su retiro en Suiza mientras dormía.

 La obra de Chaplin, incluyendo la más conocida, siempre latía un filo subversivo, donde la policía, los militares, las religiones y el poder en general eran objeto de escarnio. Charlot fue definido como un “anarquista lírico”. Quizás sea esta una manera de calificar una cierta tendencia próxima al ideal anarquista, y que logra expresarse mediante alegorías y vericuetos muy diversos, sobre todo a través del humor, por ejemplo, satirizando el autoritarismo y el egoísmo propietario.

 Chaplin no era comunista, pero admiraba y respetaba profundamente la lucha que el pueblo ruso había protagonizada contra la peste parda, y lo mismo de Einstein, Bertrand Russell, y tantos otros, sabía que el gran dinero y el militarismo eran los peores enemigos que tenía la humanidad.

 Una humanidad que el veía a través de los ojos de los últimos, de los humillados y ofendidos que sobrevivían a las guerras, tenían que emigrar en condiciones infrahumanas, y trabajar hasta la extenuación para garantizar los beneficios de los que tienen el dinero y poseen los medios para corromper.

 Chaplin fue uno de esos hombres decididos, uno de esos pocos que son capaces de renegar de su realidad. De los mismos hombre que se niegan a repetir las malas costumbres que nos impulsan los instintos. Uno de esos hombres que hacen de su vida un homenaje para los demás mediante la lucha constante sin importar cuan fuerte sean las adversidades. La misma clase de hombres que quiere ser uno, pero no uno para si mismo, uno para y por los demás.

 Son los pocos hombres que realmente saben vivir la libertad, y no tan solo pensarla como muchos solemos hacer. Para estos hombres la vida es una constante resistencia a lo habitual, a lo establecido, a lo que realmente no vale la pena, para estos hombres la vida no solo tiene sentido en lo hermoso y bello de la misma… Tiene sentido en la justicia y en la verdad.


 

miércoles, 9 de enero de 2019

JORGE OSET PALACIOS - ANARCOSINDICALISTA CONDENADO A MUERTE EN BARCELONA


Jorge Oset Palacios – anarcosindicalista condenado a muerte en Barcelona

  El 8 de enero de 1953 es ejecutado en Barcelona (Cataluña ) el anarcosindicalista y resistente antifranquista Jorge Oset Palacios , también citado como José y como Ángel y los apellidos como Osito y como Palacio. Había nacido el 3 de julio de 1920 en Madrid ( España ) . Impresor de profesión , estaba afiliado a la Confederación Nacional del Trabajo ( CNT ) . Durante la guerra civil fue comisario de guerra . Con el triunfo fascista se exilió en Francia . Instalado en Toulouse , en mediados de septiembre de 1951 cruzó los Pirineos , como miembro un grupo de acción comisionado por la CNT , con José Avelino Cortés Muñiz y Pedro González Fernández , con el fin de eliminar el traidor Macario P. Laisser . En Barcelona el grupo contactó con el guerrillero libertario José Luis Facerías , el que los proveyó de un escondite y de dinero .

El 21 de octubre de 1951 participó con el grupo de Facerías en el golpe al prostíbulo Meublé Pedralbes , donde fue abatido el destacado fascista Antonio Massana Sanjuán . El 24 de octubre , después de una reunión con Facerías , el grupo decidió apoyar un proyecto de distribución de propaganda antifranquista a gran escala , proyecto que fue financiado mediante una colecta publicada en el periódico parisino Solidaridad Obrera . Al día siguiente , 25 de octubre de 1951 , después de ser interceptado por las autoridades franquistas , fue herido y detenido , junto con González , por la policía franquista; posteriormente fue también detenido Cortés . Encerrados en la cárcel Modelo de Barcelona , fueron absolutamente abandonados por el Movimiento Libertario Español ( MLE) .

 En septiembre de 1952 fueron juzgados en consejo de guerra y condenados a muerte . Jorge Oset Palacios, y sus dos compañeros , fueron atados el 8 de enero de 1953 en el patio de la cárcel Modelo de Barcelona ( Cataluña ) . José Luis Facerías escribió un texto en su memoria bajo el título « Para que supone muerte no del haya Sido en vano » , que fue publicado en el número 2, del 15 de febrero de 1953 , del periódico anarquista italiano Lotta Anarchica .

martes, 8 de enero de 2019

LOUISE MICHEL


Louise Michel
  El 9 de enero de 1905 muere en Marsella (Provenza, Occitania) la escritora, poeta, educadora, communarde y militante y propagandista libertaria Clémence Demahis Michel, más conocida como Louise Michel - también bajo el seudónimo literario de Enjolras -, una de las figuras más importantes del anarquismo francés del siglo XIX. Había nacido el 29 de mayo de 1830 en el castillo de Vroncourt (Lorena, Francia) y era hija del señor, Charles-Étienne Demahis - o más probablemente de su hijo Laurent -, y de la joven sirvienta Marianne Michel. En el castillo recibió una buena instrucción liberal y, después de haber completado sus estudios en Chaumont, obtuvo el título de maestra. Escabulléndose de tomar juramento al Imperio para ocupar una plaza, en enero de 1853 abrió una escuela libre en Audeloncourt (champagne-Ardenas).
En 1855 inaugurará otra en la misma región, en Milliat, donde enseñará inspirada en los preceptos republicanos blanquistas y siempre bajo las reprimendas de las autoridades. En 1856 se instaló en París y continuó haciendo de maestra en la escuela dirigida por la señora Vollier, en la rue du Château-d'Eau, con quien establecerá lazos casi filiales. En estos años desarrolló una intensa actividad literaria, escribiendo en prosa, rimando poemas, algunos de los cuales remitirá a Victor Hugo, y colaborando en los periódicos de la oposición. También siguió varios cursos durante las noches y frecuentó animadas reuniones políticas, donde conocerá destacados revolucionarios, como Jules Vallès, Eugène Varlin, Rigault, Émile Eudes o Théophile Ferré, con quien se ligará sentimentalmente. A principios de 1869 ya toma parte activa en el naciente movimiento anarquista y en ese mismo año fue nombrada secretaria de la Sociedad Democrática de Moralización, cuya misión era ayudar a las obreras. El 12 de enero de 1870, vestida como un hombre y armada con un puñal, asistió, con unos 200.000 parisinos más, los funerales del periodista Victor Noir, asesinado por Pierre Bonaparte. Según los informes policiales, en esta época ya estaba afiliada a la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT).
 En noviembre de 1870 fue elegida presidenta del Comité Republicano de Vigilancia Ciudadana del XVIII Distrito parisino. En un París asediado, durante el día dirigía la escuela de la rue Houdon - externado que había fundado en 1865 y donde había creado una cantina para sus afamegats alumnos - y la noche frecuentaba las reuniones políticas, sobre todo en el Club de la Patria en Peligro. El 22 de enero de 1871, vestida con el uniforme de la Guardia Nacional, asistió a la manifestación en la plaza del Ayuntamiento contra el gobierno, el cual era acusado por los parisinos de inercia, de cobardía y de espíritu de capitulación . El 18 de marzo de 1871 participó activamente armas en el cuello, con los compañeros del Comité de Vigilancia de Montmartre, en la insurrección popular que acabará instaurando la Comuna de París, movimiento revolucionario en el que intervendrá como propagandista, como guardia del 61 Batallón , como enfermera de ambulancia y como asesora de instrucción y de educación, siempre defendiendo una enseñanza libre, las escuelas profesionales y los orfanatos laicos. Animó el Club de la Revolución, a menudo presidiendo las sesiones que se realizaron en la iglesia de Saint-Bernard de la Chapelle, y colaboró ​​en Le Cri du Peuple, de Jules Vallès.
Marchó a los frentes de Issy y de Clamart, donde combatió en primera línea y donde se dedicó también a reincorporar desertores. Durante la «Semana Sangrienta», con algunas decenas de compañeros de su batallón, disparó los últimos tiros en la barricada de la Chausée Clignancourt. Consiguió escapar de la represión de las tropas de Versalles, pero se entregó para liberar su madre que había sido tomada como rehén. Hasta su procesamiento pasó por diversas cárceles: Satory, Versalles, Arras, etc. Ante el VI Consejo de Guerra contó con los testimonios a su favor de los alcaldes de Vroncourt y de Audeloncourt y del delegado cantonal del XVIII Distrito parisino, pero de todas formas, el 16 de diciembre de 1871, fue condenada a la deportación en recinto fortificado . Después de estar cerrada durante veinte meses en prisión central de Auberive, fue embarcada el 24 de agosto de 1873 en el barco "La Virginie» y cuatro meses después abordaron en Nueva Caledonia. Como era connatural en ella, siempre rechazó cualquier trato de favor distinto del que se tenía a los hombres. En el archipiélago de la Melanesia se dedicó a instruir las nativas y apoyó la revuelta canaca del caudillo Atai de 1878 contra el colonialismo francés, contrariamente a algunos communards que participaron en su represión.
 El 8 de mayo de 1879 la pena le fue conmutada a deportación simple y fue trasladada a Nouméa, donde retomó la enseñanza, por lo pronto con los niños de los deportados y luego como profesora de dibujo y de música en escuelas de señoritas. Tras rechazar medidas de gracia individuales, en julio de 1880 fue amnistiada con el resto de communards. El 9 de noviembre de 1880 llegó a la estación de Saint-Lazare de París, proveniente de Newhaven por Dieppe, donde le esperaba una multitud entusiasta. Desde su regreso a la metrópoli se declaró, y hasta su muerte, anarquista de manera contundente. Militante infatigable, realizó cientos de conferencias en Francia y en el resto de Europa (Reino Unido, Bélgica, Holanda, etc.). Entre el 14 y el 20 de julio de 1881 asistió al Congreso Anarquista Internacional de Londres que reivindicó la autonomía de las federaciones regionales y la consagración oficial de la propaganda por el hecho como medio más eficaz de emancipación de la clase trabajadora. El 8 de enero de 1882 fue detenida por ultraje a un agente en una manifestación en conmemoración del primer aniversario de la muerte de Blanqui y condenada a 15 días de prisión.
 El 9 de marzo de 1883, blandiendo unos enaguas negras como bandera, encabezó, con Émile Pouget, una manifestación de desempleados desde la explanada de los Inválidos en la plaza Maubert, donde la policía la dispersó. Durante la manifestación dos hornos fueron asaltados y por este motivo fue perseguida, detenida y condenada, el 22 de junio de 1883, a seis años de prisión por «incitación al pillaje». Liberada el 14 enero de 1886 bajo la intervención de Clemenceau y de Rochefort, se convirtió en una figura líder del movimiento anarquista. El 3 de junio de ese año, con Jules Guesde, Paul Lafargue y el doctor Susini, realizó un gran mitin en solidaridad con los mineros huelguistas de Decazeville que habían sido juzgados responsables de la muerte del ingeniero Watrin y por el que fue condenada a cuatro meses de prisión por «insultos al gobierno", pero pudo beneficiarse de una remisión de la pena y fue liberada en noviembre. En enero de 1887 se pronunció contra la pena de muerte en general y en particular contra la del compañero Clemente Duval. En 1888, al tiempo que Joseph Tortelier, desencadenó una activa propaganda en favor de la huelga general, que asoció, en 1890, el Primero de Mayo. El 22 de enero de 1888, durante una conferencia en el Havre, un individuo le disparó dos tiros de revólver, aunque herida con una bala que siempre estará a su jefe, hará todo lo posible para obtener la gracia de su agresor.
 A resultas de los disturbios del 1 de mayo de 1890 en San-Etiève y en Viena del Delfinado, tuvo que exiliarse en Londres, donde permanecerá hasta 1895 ligada a communards y anarquistas exiliados (Rochefort, Kropotkin, etc.) Y dirigiendo una escuela para los niños de los refugiados fundada por el Grupo Libertario de Lengua Francesa, que tuvo que cerrar debido a las provocaciones policíacas. De vuelta a Francia en 1895, reemprendió sus giras de conferencias - cortadas con estancias en Londres con su amiga Charlotte Vauvelle (Louise Nouvelle) y siempre vigilada por la policía -, primero con Sébastien Faure y Matha (1895-1897) y después con Ernest Girault (1903-1904). En 1898 participó en la campaña de agitación del asunto Dreyfus. Al volver de Argelia de la gira de conferencias con Girault, muy debilitada y cansada, Louise Michel murió el 9 de enero de 1905 en el Hotel del Oasis de Marsella (Provenza, Occitania) al salir de un mitin. Su cuerpo fue llevado a París y sus exequias, el 22 de enero, desde la estación de Lyon en el cementerio de Levallois, fueron seguidas por una multitud de más de 100.000 personas. Hasta 1916 una manifestación en su tumba tenía lugar cada año. Además de poemas, de cuentos y de leyendas, escribió sobre pedagogía y novelas «populares», pero sobre todo destacan sus Mémoires (1886) y La Commune. Histoire et souvenirs (1898).

lunes, 7 de enero de 2019

TRIBUNAL SUPREMO CONFIRMA INDEMNIZACIÓN A FAMILIARES DE MUJERES FALLECIDAS POR INHALAR AMIANTO AL LAVAR Y PLANCHAR ROPA DE SUS MARIDOS


TRIBUNAL SUPREMO CONFIRMA INDEMNIZACIÓN A FAMILIARES DE MUJERES FALLECIDAS POR INHALAR AMIANTO AL LAVAR Y PLANCHAR ROPA DE SUS MARIDOS

La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo ha confirmado una indemnización de unos 260.000 euros a diez familiares de cuatro mujeres fallecidas por amianto, cuyos maridos trabajaron en la fábrica de Uralita en Getafe, inadmitiendo los recursos de casación y extraordinario por infracción procesal interpuestos por la representación de la empresa contra la sentencia dictada el 5 de abril de 2016 por la Audiencia Provincial de Madrid.

Según el auto del pasado 31 de octubre, al que ha tenido acceso Europa Press, la sentencia recurrida concluye compartiendo la valoración de la prueba realizada por el juez de primera instancia, quedando probado que “las enfermedades padecidas por las esposas de los cuatros trabajadores de Uralita tuvieron una relación causa a efecto en la inhalación de polvo de amianto al lavar y planchar ropa de trabajo de sus maridos“.

Además, recogiendo los términos de la sentencia de primera instancia que asume el tribunal de apelación, se concluye que la empresa “no ha acreditado suficientemente que adoptara, no ya las medidas a que legalmente viniera obligada, sino aquellas que conforme a los conocimientos habidos en el momento en el que debieron producirse los hechos litigiosos, entre 1962 y 1992, debían haberse adoptado”.

Asimismo, se señala que la actividad productiva se desarrollaba con materiales “que conocía ya desde al menos 1940 eran especialmente peligrosos, no habiendo probado desde luego la misma en forma suficiente, a juicio del tribunal de apelación, la eficacia de las medidas de seguridad al efecto adoptadas por ella para evitar en lo posible la existencia de fibras de amianto, al no constar en los autos prueba pericial al efecto”.

El Tribunal considera que tampoco se adoptaron medidas en materia de prevención y seguridad e higiene tendentes a evitar una inhalación, “no ya solo por parte de los trabajadores, sino igualmente por parte de aquellas personas que sabían que podían entrar en contacto con fibras de amianto, inhalando su polvo, en tanto que quedaban adheridas a la ropa de sus trabajadores, por ocuparse del lavado y cuidado de la misma”.

“Y ello no solo respecto de la ropa de trabajo, sino incluso de la ropa de calle que durante mucho tiempo se dejó en la misma taquilla que la ropa de trabajo, no constando a la Audiencia, cuándo instaló Uralita taquillas diferenciadas para guardar una y otra ropa”, añade el auto.

La primera sentencia de este proceso fue en enero de 2015 por parte del Juzgado de Primera Instancia número 38 de Madrid, que condenó a Uralita a indemnizar con 281.948 euros a once familiares de las mujeres de cuatro trabajadores de la factoría de Getafe, fallecidas por inhalación de polvo de amianto entre 2011 y 2013, aunque la Audiencia Provincial dejó fuera de las indemnizaciones en 2016 a uno de los beneficiarios.


 

CASAS VIEJAS LA REPUBLICA AL DESCUBIERTO


Casas Viejas  la República al descubierto
En la fecha de hoy se cumplen 85 años de la masacre de Casas Viejas. Sirva este humilde artículo para recuperar la conciencia de clase frente aquellos que hacen de la memoria silencio, olvido y negocio.
Iván Nistal Calzón
“Estamos viviendo igual que cuando vivíamos en plena Dictadura. Nada ha cambiado: la misma burocracia, los mismos jefes militares, la misma policía y, por tanto, la misma represión, ahora ejercida por una policía integrada por socialistas. Hablo de la Guardia de Asalto... Ante esta situación no valen lamentaciones; hay que reaccionar y pronto para demostrar a los gobernantes nuestro desacuerdo y la muerte de la esperanza republicana. La clase obrera, a la altura que hemos llegado, tiene la obligación - si no quiere negarse a sí misma - de buscar su salud fuera de las marrullerías políticas y de sus partidos, escuela burocrática del poder. La política de la clase obrera no tiene más parlamento que la calle, la fábrica, los lugares de producción, ni más camino que la revolución social a la que sólo puede llegarse por una constante lucha revolucionaria.” (1)
Esta cita de Buenaventura Durruti sirve claramente para comprender cual era la situación en la que se encontraba la clase obrera ante la proclamada II República. La esperanza en poco tiempo se tornaría en una gran desilusión por parte de las masas al ver que el cambio de sistema solo había servido para que todo siguiera igual.
De esta desilusión, de las durísimas condiciones de vida y de la gran difusión del anarquismo en España desde la llegada de Giuseppe Fanelli, allá por el año 1868, es posible comprender aquella insurrección que se produjo en esta aldea gaditana en enero de 1933.
Nos adentraremos brevemente en esta localidad de la mano de Jesús Bartolomé Martín (2) para conocer de cerca el contexto en el que se produjo la insurrección y posterior masacre:
Casas Viejas en 1930 tenía alrededor de 1850 habitantes. La mayoría de los hombres se dedicaban al trabajo agrícola y ganadero. La mayor parte de los campesinos eran trabajadores eventuales. Entre los trabajadores eventuales se podían distinguir a los jornaleros (contratados para realizar una tarea estacional) y peonistas (contratados para realizar una tarea específica). Estos trabajos eventuales eran estacionales y dependían de los ciclos agrícolas, la cantidad de cosecha, etc. Por tanto, los trabajadores eventuales dependían del propietario agrícola. Otros trabajadores eventuales eran los gañanes que se les denominaba así porque vivían en unas míseras casas llamadas gañanías, en las que la ventilación y la higiene brillaban por su ausencia. La mayoría de la población vivía en chozas míseras.
El trabajo de los hombres constituía la principal fuente de ingresos de las familias, pero estos ingresos no cubrían las necesidades de gasto de las familias por lo que las mujeres y los niños se veían obligados a trabajar. Hay que tener en cuenta también que el desempleo era algo común en Casas Viejas.
La propiedad agraria se caracterizaba por el dominio general de los grandes latifundios, que pertenecían a la nobleza y, sobre todo, a la burguesía. Por lo tanto, era notorio el contraste entre las míseras condiciones de vida con la riqueza de los terratenientes, en donde muchas de sus propiedades a pesar de su riqueza natural, estaban sin explotar.
En este contexto, la llegada de las ideas anarquistas a Andalucía hizo que la desesperación de la población se fuera organizando, tomando conciencia de la situación en la que vivían y la necesidad y posibilidad de cambiarlo a través de la lucha. Numerosos historiadores han pretendido justificar las revueltas de esta época desde un punto de vista irracional, espontáneo y milenarista de manera generalizada, argumentos un tanto simplistas que se caen por su propio peso al no tener en cuenta la organización, coordinación, estrategias y coherencia de sus actuaciones, ni el desarrollo ideológico y político de los anarquistas en estas regiones. (3)
En 1932, un año antes de la insurrección, cabe destacar la reapertura del sindicato de Casas Viejas, que se afilió a la CNT, contando con alrededor de 300 personas. Además existía un grupo de afinidad de la FAI, que estaba unido a un grupo local de la Federación de la Juventud Libertaria (FJL). (4)
La recién proclamada II República de 1931, como comenté al comienzo de este artículo, pronto se convirtió en una gran desilusión entre gran parte del campesinado y de proletariado industrial. Concretamente en Casas Viejas, la reforma agraria que era lo que más le afectaba, no trajo cambios sustanciales a la aldea, al contrario, con el Decreto de Términos Municipales, que obligaba a los terratenientes a emplear braceros locales, trajo más paro y miseria a Casas Viejas, ya que los campesinos no podían ir como antes a recoger la aceituna en invierno a otras localidades. A esto hay que unirle el empeoramiento de la situación económica y la crisis triguera, lo que produjo una situación insostenible para los habitantes de Casas Viejas, que llegaron a demandar a las autoridades trabajo y pan, pero como siempre se les abandonó a su suerte.
Para Buenaventura Durruti, era obvio lo siguiente: “El campesinado está maduro para la revolución: no les faltaba nada más que un ideal que canalizara su desesperación. Y con el comunismo libertario lo han encontrado.”
En esta situación, la CNT decidió apoyar con fines insurreccionales, la huelga ferroviaria convocada por la Federación Nacional de la Industria Ferroviaria (FNIF), creada por la CNT, pero la insurrección fue un fracaso, varios pasos mal dados provocó que se desconvocara la acción. En esta situación de desconcierto, comenzó la insurrección en Casas Viejas que duró los días 10, 11 y 12 de enero de 1933. Se cortaron los cables de teléfono, se vigilaron los cruces de los caminos y se hizo una zanja en la carretera de acceso a Casas Viejas. Con estos actos se intentaba aislar la aldea para que ninguna fuerza exterior pudiera disolver el recién implantado comunismo libertario. Los revolucionarios visitaron al diputado alcalde del pueblo, Juan Bascuña, al que le comunicaron la proclamación del comunismo libertario haciéndoselo comunicar a la Guardia Civil, advirtiendo que no les ocurriría nada si no abandonaban sus cuarteles, entonces se produjo una refriega en la que fallecieron tres guardias. Llegaron refuerzos de Medina Sidonia y de Alcalá de los Gazules, comenzando a matar y detener a varias personas. Los revolucionarios se refugiaron en la choza del anarquista Francisco Cruz Gutiérrez “Seisdedos”, quien no había participado en el levantamiento debido a su avanzada edad, y que en palabras del cura del pueblo, decía de él ser “una persona excelente, de un comportamiento admirable con sus familias, que jamás se habían metido con nadie, ni con el culto ni con su persona...”
Los revolucionarios se atrincheraron en la choza y las fuerzas represivas tuvieron que pedir refuerzos por parte del teniente Artal al Gobernador de Cádiz, lo que hizo intensificar el asalto, por parte de la Guardia de Asalto, ante la negativa de los insurrectos a salir de la choza y rendirse.
El capitán Rojas, enviado desde Jerez de la Frontera recibió ordenes terminantes de sofocar enérgicamente la rebelión y de arrasar la casa donde se habían hecho fuertes los revoltosos. Es entonces cuando se instaló una ametralladora que mató a “Seisdedos” y a otro revolucionario, pero también al guardia civil allí retenido. Posteriormente se ordenó incendiar la choza, logrando huir María Silva Cruz “La Libertaria” y el niño Manuel García Franco, los demás fueron abatidos o calcinados en la choza. “La Libertaria”, en palabras de Federica Montseny era “Tal como es, llena de poesía y tragedia, penetra en la inmortalidad. Es la encarnación y el símbolo del martirio de España. Mariana de Pineda representa un momento de la conciencia y de la vida española. María Silva es la voz, la carne sangrante de un pueblo crucificado”. (5)
Para dar muestra de su personalidad, he aquí la siguiente anécdota: “El propio “Gallinito” (Antonio Cabañas Salvador, uno de los anarquistas más activos en la aldea) relató en el periódico “La Voz del Campesino”, el incidente que María tuvo con la Guardia Civil cuando paseaba con un pañuelo con los colores de la CNT. Fue requerida para que se lo quitara. Al negarse, se lo quisieron arrebatar delante de los vecinos. María abofeteó a uno de los guardias. Se ha dicho que en este incidente, estuvo el origen de su asesinato.” (6) Y así ocurrió en 1936, al comenzar la guerra civil fue fusilada estando embarazada de un niño fruto de su unión libre Con Miguel Pérez Cordón, que se habían conocido en la cárcel a raíz de los sucesos ya que ambos fueron encarcelados, María por presuntamente participar en los hechos y Miguel por denunciar los asesinatos y por llevar donativos a los damnificados por la tragedia.
La represión continuó aun habiendo fallecido todos los ocupantes de la choza, se produjo a la detención de los militantes más destacados, pero la excitación de los guardias era muy grande y durante los registros se mato y detuvo a personas que no habían tomado parte en la insurrección debido a su avanzada edad. Se les trasladó a la calcinada choza de “Seisdedos” donde se abrió fuego contra los detenidos, aplicándoles la famosa y terrorífica “Ley de fugas”. Se dice que el capitán Rojas quería exagerar la agresión acumulando cadáveres en la choza de “Seisdedos”. Los resultados de la autopsia reflejaban la brutalidad con la que se había intervenido aquellos días.
Los días posteriores a la masacre se produjo un gran revuelo político, creándose una comisión de investigación. La mayoría de historiadores afirman que lo ocurrido allí fue el principio del fin del gobierno de Azaña. En noviembre de 1933 llega al poder a través de las elecciones, los partidos de la derecha, el Radical y la CEDA. En el interrogatorio sobre lo sucedido, varias intervenciones dan muestra de la responsabilidad directa del gobierno y del por qué de estas actuaciones tan brutales... “Ni heridos ni prisioneros, pues éstos podían declarar lo sucedido” “si no se daba un escarmiento muy fuerte, se exponía a que se declarara la anarquía”.
Las responsabilidades ante lo ocurrido brillaron por su ausencia, baste con decir que el capitán Rojas había sido condenado a 21 años de cárcel de los que no cumplió ni un solo día. Posteriormente al comienzo del alzamiento, Rojas estaría en primera línea al mando de las milicias falangistas de Granada, haciendo lo que bien sabía hacer... Francisco Ascaso le pondría en su lugar con unas demoledoras palabras; “¿Pertenecéis a otra raza que no sea la humana? ¿Y por eso no hallaba eco en vos el dolor de los otros? ¿Habéis podido contemplar cómo los hombres se doblaban despacio en agónico estertor, quedando extendidos en tierra, echando borbotones de sangre por la boca, y tenido el sadismo de pedir, de ordenar: "¡Más! ¡Todavía más!", sin que vuestro corazón sintiera el frío del acero que traspasaba el corazón de los otros? Porque lo mandaban.... Porque así lo mandaban ¡Ni aunque lo manden, capitán! ¡¡Ni aunque lo manden!!” (7) Tampoco se quedaría libre, a manos de Ascaso, toda la clase política de sus responsabilidades: “Los espectros de los campesinos caídos en Casas Viejas rondarán eternamente alrededor de todos los políticos.”
Como había comentado anteriormente, estos sucesos tuvieron gran trascendencia debido a las repercusiones políticas y mediáticas de la tragedia. La derecha aprovechó lo ocurrido como estrategia electoral que bien le sirvió para llegar al poder. El gobierno de Azaña se quitó de responsabilidades echando la culpa a los insurrectos, si bien a estos se los había dejado a su suerte sin realizar el prometido reparto de tierras que hubiera evitado el levantamiento. Y la prensa se aprovechó del morbo de todo lo relacionado con la matanza para aumentar las ventas de sus periódicos. A día de hoy las cosas siguen igual; la derecha sigue con su estrategia de borrar la memoria y seguir con el espíritu de la transición, es decir, seguir con la tan cacareada paz social para mantener el sistema dominante, mientras que las izquierdas siguen en su empeño de manipular y hacer de la memoria un negocio hotelero. Por su parte, la prensa sigue aprovechando todo este eco mediático para llenarse sus bolsillos... es la lógica burguesa.
Terminaré este artículo, como lo empecé, rescatando del olvido las palabras de Buenaventura Durruti - que buen uso hacen algunos de su figura para manipular - para que sirvan de orientación hacia la clase trabajadora de hoy en día. “No queremos engañar a nadie, y lo decimos firmemente para que toda la clase obrera lo oiga: la República, o cualquier régimen político por el estilo, con socialistas o sin ellos, no resolverá jamás el problema obrero. Un sistema basado en la propiedad privada y en la autoridad de mando, no puede privarse de tener esclavos. Y si el trabajador quiere ser digno, vivir libre y dueño de su propio destino, no debe esperar a que se lo entreguen, porque la libertad económica y política no se da, sino que hay que conquistarla. ¡De vosotros, pues, obreros, depende el continuar siendo esclavos modernos u hombres libres! ¡Vosotros debéis, por tanto, decidir!” (8)
Notas
(1) y (8) Durruti en la revolución española. Abel Paz
(2) Casas Viejas. Represión de una insurrección rural anarquista. Revista Amor y Rabia nº 61. Jesús Bartolomé Martín
(3) Orígenes sociales del anarquismo en Andalucía. Temma Kaplan
(4) Los anarquistas de Casas Viejas. Jerome R. Mintz
(5) María Silva “La Libertaria”. Federica Montseny
(6) María Silva Cruz y Miguel Pérez Cordón: el fruto de la esperanza. José Luis Gutierrez Molina
(7) ¡¡Ni aunque lo manden, capitán!! Francisco Ascaso. Solidaridad Obrera
 
 

domingo, 6 de enero de 2019

HOY HACE DOS AÑOS DEL FALLECIMIENTO DE NUESTRO COMPAÑERO JOSE LUIS GARCIA RUA


HOY HACE DOS AÑOS DEL FALLECIMIENTO DE NUESTRO COMPAÑERO JOSE LUIS GARCIA RUA

COMINICADO DE LA FAMILIA

José Luis García Rúa falleció en Granada el día 6 de Enero de 2017

HOMBRE QUE LUCHÓ POR LA LIBERTAD

SIT TIBI TERRA LEVIS

Tuvo siempre en el corazón a su mujer Gisela y a su hijo Emilio. Con el recuerdo y agradecimiento a sus compañeros de lucha, de la Universidad y a todos los que sufren la explotación y la injusticia.

Toda su familia expresa su agradecimiento a los que tanto lo quisieron y a los que dejó el recuerdo imborrable de su vida.

PARTICIPAN  a sus compañeros y a sus amistades su perdida, siendo el velatorio hoy en la sala nº 1 del Cementerio de San José , y la despedida tendrá lugar mañana a las 16,30 de la tarde, en las instalaciones de dicho recinto.

 

BIOGRAFIA

José Luis García Rúa -  filosofo, escritor y destacado militante anarquista

El 31 de agosto de 1923 nace en Gijón (Asturias, España) el filósofo, escritor y destacado militante anarquista y anarcosindicalista José Luis García Rúa. Su padre, Emilio García García, fue un afiliado de relieve de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), que asistió a congresos en representación del Sindicato de la Construcción de Gijón, que escribió algunas proclamas y textos sindicales, y que, finalmente, murió en el frente de Oviedo durante la Guerra Civil. Entre 1929 y 1936 estudió en la Escuela Neutra Graduada regentada por Eleuterio Quintanilla. Luego comenzó el bachillerato en Gijón y el continuó en Olot (Cataluña). En 1939 marchó al exilio francés, pasando a una colonia de viejos y de jóvenes, luego fue recluido a campo de concentración de Argelers y Barcarès. A finales de 1939 regresó a la Península y Gijón trabajó en una fábrica de ladrillos y en otros trabajitos. A partir de 1942 decidió continuar los estudios por libre, terminando el bachillerato en dos años y comenzando la carrera de Filosofía y Letras (Lenguas Clásicas) en la Universidad de Oviedo, que continuó entre 1945 y 1948 en Salamanca gracias a una beca del Ayuntamiento de Gijón, licenciándose en Filosofía Clásica con premio extraordinario.

Al acabar los estudios, viajó a Alemania y entre 1952 y 1953 amplió estudios en el Stifung Maximillaneum de Munich y, en 1958, hizo de lector de español en la Universidad de Maguncia. En 1955 leyó una tesis sobre Séneca en la Universidad de Salamanca. Entre 1958 y 1971 dio clases de filosofía en Gijón de forma gratuita, al tiempo que participó en la clandestinidad antifranquista. Durante los años sesenta sufrió represalias por hacer costar los mineros en huelga: revocado su nombramiento como profesor de la Universidad y de la Escuela de Comercio de Oviedo por «desafecto al régimen» (1963), cese como profesor alemán en la Escuela de Comercio de Oviedo (1964), clausura policíaca del centro cultural Gesto donde impartía clases gratuitas con otros compañeros (1965), etc. En 1966 denunció mediante una carta abierta dirigida a la Unesco su situación de perseguido por el franquismo. En 1969 fue uno de los fundador de las Comunes Revolucionarias de Acción Socialista (CRAS) y se afilió a la CNT. En 1971 se trasladó al sur, primero dando clases en la Universidad Laboral de Córdoba, será expulsado, y en el Instituto Séneca de la misma ciudad, del que también será puesto en marcha.

Entre 1972 y 1975 dio clases de Historia de la Filosofía en el Colegio Universitario Santo Reino de Jaén. A partir de 1975 ejerció de profesor de Historia de la Filosofía en la Universidad de Granada, llegando a ser catedrático. Tras la muerte del dictador Francisco Franco, se volcó en la militancia confederal, destacando como orador y conferenciante. En 1977 fue nombrado secretario de la CNT de Andalucía, cargo que renovará entre 1981 y diciembre de 1983 y, más tarde, en 1992. En el Pleno de Regionales de marzo de 1988 fue elegido secretario general de la CNT, cargo en el que fue reelegido en el Pleno de diciembre de 1988 y hasta 1990. Representó Granada en las Conferencias de Sindicatos de 1987 y 2000, y en el Pleno de noviembre de 1992 fue nombrado director del periódico CNT. En 1993 intervino en los debates internacionales sobre anarquismo de Barcelona y en la V Conferencia de Sindicatos. Entre 1997 y 2000 ejerció de secretario general de la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT). Durante los años noventa defendió la línea anarcosindicalista ortodoxa y antireformista en la CNT e intervino en numerosos mítines y conferencias.

Encuentran artículos suyos en multitud de publicaciones libertarias y especializadas en filosofía, como Adarga, Cenit, CNT, Emérita, Espoir, Euroliceo, Icaria, Ideas-Orto, El Libertario, Martillo, El Olivo del Búho, La Protesta, Revista de Filosofía, Revista de Fomento Social, Solidaridad Obrera, Tierra y Libertad, Voluntad, etc. Es autor de De los Matic del interés existencial romano ta el siglo I de Cristo (1955), Los máticos de la interiorización en la historia helénica (1956), Sobre animus / anima en un texto de Séneca (1956), Política y pedagogía liberadora (1974), El sentido de la interioridad en Séneca. Contribución al estudio de los conceptos de «modernidad» (1976), Mis Ciudades I. Gijón (En la marea del siglo) (1993), A vueltas con la ley (1995, con otros), El sentido de la naturaleza en Epicuro (1996), Reflexiones para la acción (1997-2008, tres tomos), etc. En 1991 tradujo del francés la obra de Paul Ricoeur Los caminos de la interpretación.

En 1996 fue creada en Gijón el Aula Popular José García Rúa, asociación cultural que sigue los pasos de quien está dedicada.

QUE LA TIERRA TE SEA LEVE Y SIEMPRE ESTARAS EN NUESTROS CORAZONES

¡¡¡PERDURA!!!

Sindicato Oficios Varios de CNT-AIT de Puerto Real y Biblioteca Anarquista “José Luis García Rúa”

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NOTICIA EN EL PERIODICO LA NUEVA ESPAÑA

El filósofo García Rúa es despedido en Granada con el himno "A las barricadas"

Palabras emocionadas, versos que Antonio Machado dedicó a Francisco Giner de los Ríos, música del grupo asturiano "Mus", banderas anarcosindicalistas y el himno libertario "A las barricadas". El filósofo gijonés José Luis García Rúa fue despedido ayer en Granada, ciudad de cuya Universidad era catedrático emérito y en la que falleció el pasado viernes, por familiares, amigos, discípulos, admiradores y una nutrida representación de la CNT, sindicato del que fue secretario general entre 1986 y 1990. Una ceremonia sencilla y cálida a la vez, como le hubiera gustado al profesor, en la que intervinieron desde la emoción sus hijos Francisco y Héctor. También su nieto Héctor García, que dejó una última enseñanza del abuelo y maestro: "Quería compartir las últimas palabras que pude escuchar de su boca. Estaba con él y me dijo:'Yo ya no puedo hablar; háblame tú de la vida".

A García Rúa, ejemplo de una vida orientada por la noción y la práctica de la ayuda mutua, le hubiera gustado lo que dijo ayer su nieto Héctor en el cementerio granadino de San José: "Y eso es lo que yo creo que debemos hacer: hablar todos de nuestras vidas, porque, al fin y al cabo, aunque yo soy muy joven, creo que eso es el mundo, compartir nuestras vidas".

El coche fúnebre con el cuerpo del filósofo llegó al camposanto granadino hacia las cuatro y media de la tarde. Entre los ramos de flores y las coronas, una de los compañeros de la CNT de Asturias y León. También hubo representación de la familia gijonesa de García Rúa. Un emocionado Pelayo García Rodríguez, sobrino del catedrático, viajó durante la madrugada de ayer hasta la ciudad andaluza para asistir a la despedida de su tío. Un hijo del también desaparecido filósofo y escritor anarquista Agustín García Calvo quiso estar presente en la despedida de García Rúa.

Se leyeron comunicados de la Asociación Internacional del Trabajo (AIT), de la que el anarcosindicalista gijonés fue secretario general. Intervino asimismo el político socialista José Antonio Pérez Tapias, quien llegó a disputar la dirección del PSOE a Pedro Sánchez en 2014. Habló en calidad de decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada, donde García Rúa, de quien hizo un ceñido elogio, se jubiló como profesor en 1988 y en la que siguió impartiendo clases como catedrático emérito quince años más.

Fue una ceremonia de la palabra concurrida, con presencia también de militantes de las Juventudes Libertarias. García Rúa, que falleció a los noventa y tres años, ejerció a lo largo de su vida un renovado magnetismo sobre sucesivas generaciones. Muchos jóvenes veían en el filósofo y escritor (también fue poeta) un ejemplo de coherencia ética. Y no sólo por su activo compromiso con la lucha por las libertades durante el franquismo, que le represalió de manera sistemática forzando su despido de varios centros académicos (de la Universidad de Oviedo, por ejemplo), sino también por su visión social del futuro.

De ahí que a muchos de los asistentes a la ceremonia granadina de ayer les pareciera del todo acertada, ajustada a la ocasión, la lectura de los versos que Antonio Machado dedicó a Francisco Giner de los Ríos. Es un poema incluido en el libro "Campos de Castilla", donde su autor homenajea a su manera al ilustre pedagogo, creador y director de la Institución Libre de Enseñanza: "Como se fue el maestro,/ la luz de esta mañana/ me dijo: Van tres días/ que mi hermano Francisco no trabaja./ ¿Murió?... Sólo sabemos/ que se nos fue por una senda clara,/diciéndonos: Hacedme/ un duelo de labores y esperanzas". El texto fue leído por el filósofo y catedrático universitario Pedro Cerezo, académico de la de Ciencias Morales y Políticas.

Durante la ceremonia se escuchó asimismo la versión musical que "Mus" hizo de "Adiós", poema de García Rúa que éste recita en la grabación que firmó en 2010 el grupo gijonés. Un texto en el que su autor habla de su Asturias natal. Nacido en Gijón el 31 de agosto de 1923, ciudad en la que el pensador libertario mantiene una notable ascendencia por su papel fundamental en la academia obrera de la calle Cura Sama o en las Comunas Revolucionarias de Acción Socialista, la familia ha querido que descanse en Granada. No sólo porque fue la ciudad cuya Universidad le acogió haciéndole justicia, sino porque en ella reposan también su mujer, Gisela, y su hijo Emilio José.

"¡Viva la anarquía!", se escuchó ayer en el cementerio de San José cuando se selló el nicho que acoge los restos del filósofo. Éste consagro gran parte de su vida a un ideario y a un compromiso político al que llegó, según relató cuando dictó sus memorias para LA NUEVA ESPAÑA, por el testimonio de un muchacho que sobrevivió a los fusilamientos en Gijón en la Guerra Civil. Pasó por los campos de concentración en los que Francia recluyó a los exiliados españoles; trabajó en la construcción y en Mina La Camocha; fue adjunto de Antonio Tovar en la Universidad de Salamanca y lector en la de Maguncia, en Alemania; hizo la tesis sobre Séneca y escribió libros sobre las ciudades que amó y los días en los que no dejó de expresar su amor por la libertad. Y de todo ello se habló ayer en Granada al darle el último adiós.


SOV CNT-AIT Puerto Real y Biblioteca Anarquista “José Luis García Rúa” Puerto Real 6 Enero 2019

sábado, 5 de enero de 2019

LO QUE FUE EL ESCRITOR DE CADIZ JOSE MARIA PEMAN


LO QUE FUE EL ESCRITOR DE CADIZ JOSE MARIA PEMAN
 Responsabilidades políticas .Con categoría de ministro, fue nombrado por Franco presidente de la Comisión de Cultura y Enseñanza de la Junta Técnica del Estado (1–10–1936/29–1–1938) ayudado por el pediatra Enrique Suñer Ordóñez [47] como vicepresidente y por el auditor de guerra Eugenio Vegas Latapie como secretario. Tan pronto estos cruzados asumieron su papel de inquisidores, adoptaron con toda fidelidad los principios antiintelectualistas del integrismo católico, en contra de los principios republicanos, laicos y modernos, representados por la Institución Libre de Enseñanza. Pemán desempeñó un papel destacado en la definición y eliminación de lo que (él y los suyos) consideraron la «Anti-España» [48]. Se empezó por la depuración del personal funcionarial docente [49]
“El carácter de la depuración que hoy se persigue no es sólo punitivo, sino también preventivo. Es necesario garantizar a los españoles, que con las armas en la mano y sin regateos de sacrificios y sangre salvan la causa de la civilización, que no se volverá a tolerar, ni menos a proteger y subvencionar a los envenenadores del alma popular, primeros y mayores responsables de todos los crímenes y destrucciones que sobrecogen al mundo y han sembrado de duelo la mayoría de los hogares honrados de España… Los individuos que integran esas hordas revolucionarias (del Frente Popular), cuyos desmanes tanto espanto causan, son sencillamente los hijos espirituales de catedráticos y profesores que, a través de instituciones como la llamada «Libre de Enseñanza», forjaron generaciones incrédulas y anárquicas” [50] .
En palabras del Caudillo a los maestros : «Tras la maravillosa creación de Pemán, ensalzando la Patria y la Religión, sólo cabe una palabra: Amén, y así será» [51]. Aunque Pemán se autoexculpara 17 años más tarde [52], la actuación de este equipo (monárquicos del grupo de Acción Española) fue sumamente eficaz: entre 15.000 y 16.000 sancionados, de los que 6.000 maestros fueron separados definitivamente de la enseñanza, 3.000 fueron suspendidos de empleo y sueldo y alrededor de 6.000 perdieron su plaza al ser trasladados forzosamente de su localidad [53] . Se puede estimar que, aproximadamente, un tercio de los catedráticos de Universidad fueron represaliados [54][55] .
Los libros en general fueron clasificados como buenos o malos y éstos expurgados [56]. La enseñanza de la Historia como vía de transmisión de valores fue uno de los pilares de la escuela del franquismo, y precisamente, motivo de exilio de muchos maestros [57]. Aunque tuvo el pudor de no optar a ninguna cátedra universitaria, en 1942 Pemán fue presidente del tribunal de oposiciones a catedráticos de Instituto de Historia de España [58] e incluso había hecho sus pinitos como historiador con un texto oficial para las escuelas públicas de la nación [59]. La educación fascista ocupó su lugar [60] .
En octubre de 1937 Franco creó el Consejo Nacional de FET y de las JONS. La lista de los cincuenta consejeros comienza por Pilar Primo de Rivera, el conde de Rodezno, el general Gonzalo Queipo de Llano y José María Pemán [61] .
Considerado por todos como «el ingenio del Régimen» [62], el fino andaluz que era Pemán aparentaba, sin descuidar su producción literaria, desenvolverse como un esteta aturdido, perplejo ante los entusiasmos que despertaba y arrastrado, malgré lui, por la vorágine política que asumió. En toda la zona Nacional proliferaron asociaciones pemanistas compuestas sobre todo por damas de la buena sociedad que acudían a sus estrenos[63].
De esta época es el curioso poema que Julio Rodríguez Puértola [64] califica como de «señoritismo andaluz vitivinícola». Se trata de una letrilla con la que Pemán celebraba la toma de Bilbao y la liberación de su amigo jerezano Tomás Domecq, publicada in extenso en ABC de Sevilla.
¿ No sabes lo que ha pasao? / No sé nada;
Pues escucha, que ha llegao / de Bilbao
el señorito Tomás / ¡Qué alegría!
Tú dirás... / Es que Bilbao y Jerez
¡ya se vuelven a encontrá! / ¡Ya está lograda la hazaña!
que nos vuelve a la unidá! / Y se abrazan otra vé
la boina del Requeté / y la guitarra con moña
y la Virgen de Begoña / besa a la de la Mercé.
¿Y don Tomás? ¿Muy nervioso? / ¿Cómo nervioso? / ¡Al revé!
Muy sereno y con hombría / Ya lo dice el ABC
casi toítos los días / «Pa calidad, Domecq» [... ][65]
Nunca luchó en los frentes. Nombrado Alférez Provisional Honorífico [66], lo que más gustó a Pemán durante esta época fue el turismo de guerra de pompa y circunstancia: recorrer los frentes y pronunciar discursos, visitar a los generales en sus puestos de mando [67], pasearse con uniforme militar o de Falange por las ciudades de la retaguardia, deleitar dando conferencias o alternar en los hospitales con heridos y enfermeras [61]. En mayo de 1938 viajó a Roma junto a Millán Astray. A su vuelta, ahíto de emoción, en el mismo barco escribió un artículo titulado "Esto os traigo de la Fuente misma..." [68] ,
"El Duce, Benito Mussolini, nos hizo el altísimo honor a la misión de Franco, de invitarnos a presidir, con él, la fiesta de la Levo fascista . [...] Yo, con mis ojos ilusionados de poeta, el general con su ojo único de héroe devorábamos, nos bebíamos materialmente aquella figura que lleva en sí el secreto del Destino ..."
Más tarde describirá al personaje :
"Un César, claro y semidivino, con un cráneo redondo como un casco de acero y un labio prominente que arremete al Destino".
En palabras de Carmen, su mujer, durante la guerra, en un año, y en repetidas permanencias, sólo estuvo dos meses en casa [69] . Según él mismo declarará más tarde en su «Confesión General»: «...y yo creí entender cuál tenía que ser mi parte de esclavitud y de responsabilidad. Había pasado la hora de las crónicas ligeras y de los romances cortos. Yo creí entender que había llegado la hora de intentar un poema épico…»
Pemán fue un entusiasta reportero de guerra destacando junto a El Tebib Arrumi (Víctor Ruiz Albéniz) y al que después fuera famoso locutor de radio , Bobby Deglané [41]. Instalóse a las puertas mismas de Madrid cuando parecía inminente la entrega de la capital a las tropas rebeldes. Por orden del Generalísimo Iba en el mismo coche del coronel Eduardo Losas Camaña, el primer jefe que se aventuró a entrar [42][43].Tras la entrega se dirigió una vez más por Unión Radio a los madrileños tras los coroneles Losas Camaña (que se había convertido en alcalde) y Joaquín Ríos Capapé:
"Españoles, madrileños, hermanos todos que me escucháis. Ante mis labios temblorosos por la emoción más grande que he sentido en toda mi vida, tengo un micrófono envilecido durante años por la calumnia y por la mentira. Pero me bastará gritar ¡Viva España! y ¡Arriba España! [...] Españoles todos: Hoy ha entrado en Madrid, por encima de todo, el Caudillo, el caudillo Franco, el Caudillo del corazón grande, de la justicia, de la misericordia [...] [44]."
fuente: wikipedia

viernes, 4 de enero de 2019

EL CASO ALMERIA


 EL CASO ALMERIA
 
El Caso Almería comienza el 10 de mayo de 1981, cuando aparecieron tres cuerpos abrasados dentro de un Ford Fiesta, en un barranco de la carretera de Gérgal, Almería. El informe de la Guardia Civil señalaba que eran "tres etarras, que habían intentado huir, responsables del atentado contra el General Valenzuela", que había sucedido un par de días antes. Incluso les ponían apellidos: eran "Mazusta, Bereciartúa, y Goyenechea Fradúa". Día y medio después, tres familias, dos en Santander y una en Pechina (Almería) eran requeridas para asistir a Almería. Eran las familias de un salmantino, Luis Montero García; un santanderino, Luis Cobo Mier, y un emigrante, Juan Mañas Morales de aquella misma Almería, donde los tres iban a ser asesinados, y posteriormente quemados para borrar huellas, por fuerzas de la Guardia Civil, al mando del teniente coronel Carlos Castillo Quero.
Los hechos
El "Caso Almeria" tiene un preludio el 7 de mayo de 1981, en Madrid. ETA atenta ese día contra el jefe del Cuarto Militar del Rey, General Joaquín Valenzuela -hiriéndolo de gravedad-, y mata a a sus tres acompañantes.
Tres días más tarde los jóvenes Juan Mañas Morales (24 años) trabajador de FEVE, Luis Montero García (33) trabajador de FYESA y miembro del PCE y Luis Manuel Cobo Mier (29) trabajador de ACERIASA se dirigían desde Santander hasta Pechina (Almería) para ir a la comunión del hermano del primero. Una avería en su vehículo, obliga a los jóvenes a parar en Puertollano (Ciudad Real), donde alquilaron un Ford Fiesta. Un vecino de la localidad manchega, tras ver las fotos en televisión de los miembros de ETA; Mazusta, Bereciartúa y Goyenechea Fradúa, confunde a los chicos con los miembros de la banda. Tras la llamada de este ciudadano a la Guardia Civil, ésta montó la caza y captura del presunto comando. Al frente del grupo se situó el Teniente Coronel Carlos Castillo Quero.
La tarde del sábado 9 de mayo de 1981. El Ford Fiesta aparca en la avenida principal de Roquetas de Mar. Juan Mañas, natural de la localidad almeriense de Pechina, acompaña a sus amigos y compañeros de trabajo en la RENFE de Santander Luis Cobo y Luis Montero, ambos invitados a acudir a la primera comunión de su hermano Francisco Javier. Antes Mañas quería enseñarles Almería. Los tres jóvenes desconocían que el día anterior de que ellos iniciaran el viaje el teniente general Valenzuela había sufrido un atentado de ETA.
Mañas, Montero y Cobo fueron detenidos a las 21:05 sin oponer resistencia en una tienda de la localidad, mientras hacían unas compras. Al día siguiente, los cadáveres de los tres aparecieron dentro del Ford Fiesta, calcinados y agujereados por múltiples balas.
Castillo Quero y sus hombres de confianza (hasta un total de 11 guardias civiles) torturaron a los tres inocentes durante toda aquella noche en un antiguo cuartel abandonado de la Guardia Civil, que estaba situado en la localidad almeriense de Casafuerte. Tras descubrir el error, intentaron borrar todas las pruebas. Tuvieron que descuartizar a los jóvenes para meterlos dentro del coche. Después se lo llevaron, despeñaron el vehículo y le prendieron fuego.
La versión oficial