NO HAY NOCHE SIN DIA NI LIBERTAD SIN ANARQUIA - LOS BIENES MAS PRECIADOS SON LA VIDA Y LA LIBERTAD - SALUD, ANARQUIA Y REVOLUCIÓN SOCIAL-

jueves, 15 de noviembre de 2018

WLADIMIRO MUÑOZ - HISTORIADOR Y PROPAGANDISTA ANARQUISTA


Vladimiro Muñoz – historiador y propagandista anarquista

El 14 de noviembre de 1920 nace en Gijón (Asturias, España) el historiador y propagandista anarquista Vladimiro Muñoz. Hijo de un ferroviario comunista, llevará el nombre en homenaje a Lenin. En 1924 su familia se instaló en Tarragona (Cataluña) ya partir de 1932 en Irún. Más tarde se trasladó a San Sebastián para estudiar en la Escuela de Artes y Oficios hasta el estallido de la guerra. Con la destrucción de Irún, pasó a Francia y regresó a la Península por Tarragona. En 1937 fue movilizado y, como aún no tenía 17 años, fue destinado como cartero.

En esta época descubrió el pensamiento pacifista y anarcoindividualista de Han Ryner leyendo sus libros traducidos al castellano por José Elizade. Cuando terminaba la guerra, en enero de 1939 pasó la frontera francesa en barca, pero fue detenido por la policía gala. Después de un tiempo cerrado al campo de concentración de Argelès, fue destinado al de Bram. Luego irá a América. Liberado en 1940, hizo de mecánico en Toulouse y de leñador al Aveyron. Entregado al ejército nazi, fue internado en varios campos y después fue destinado para trabajar en la construcción de una base submarina cerca de La Rochelle, hasta que pudo huir. En 1947 pudo embarcar con sus padres y su hermana hacia Montevideo (Uruguay), donde residía desde comienzos de siglo una rama familiar.

Anarcoindividualista y pacifista, nunca perteneció a ninguna organización libertaria, pero se hizo con todo el mundo, como Eugen Relgis - a quien conoció personalmente y tradujo obras suyas -, Han Ryner, Hemos Day, José Tato Lorenzo, Voluntad, Federación Obrera Regional Uruguaya (Forua), etc. En 1976, con la instauración de la dictadura militar, dejó de lado el movimiento anarquista, relaciones que reemprendió con la caída de ésta. Estudioso del movimiento anarquista internacional, se dedicó a recopilar documentos. Su tarea como investigador de las fuentes anarquistas y sus estudios cronológicos (Voltairine de Cleyre, Johann Most, Ricardo Mella, Anselmo Lorenzo, Rafael Barret, Coelho Netto, Agustín Barrios, etc.) Son muy importantes, así como la labor de prologuista de obras clásicas libertarias (Errico Malatesta, Joseph Ishill, Anselmo Lorenzo, Max Nettlau, etc.).

También destaca su producción epistolar, rica en datos bibliófilo y bibliográficas, y sus traducciones. Colaboró ​​en numerosas publicaciones libertarias, como Cénit, Cahiers des Amis de Han Ryner, Le Combat Syndicaliste, Espoir, Frente Libertario, Marcha, Reconstruir, Ruta, Solidaridad, Solidaridad Obrera, Tierra y Libertad, Voluntad, etc. Participó en la historia del movimiento anarquista en fascículos de Diego Abad de Santillán. Es autor de Contribución a la historia del anarquismo español. Correspondencia selecta de Federico Urales, Recordando a José Tato Lorenzo, Correspondencia selecta de Joseph Ishill (1967), Correspondencia selecta de Francisco Ferrer Guardia (1971), Breve historia del movimiento anarquista en ESTADOS UNIDOS DE AMERICA del Norte (1973, con Federica Montseny y Alberto Martín), Antología ácrata española (1974), Barret en Uruguay (1974, con Ernesto Herrera), El pensamiento vivo de Barrett (1976), Le Pei Kan and chinese anarchism. A chronology (1977), Max Nettlau, historian of anarchism (1978), Anarchist. A Biographical encyclopedia (1980), Coelho Netto y Agustín Barrios. Ensayos filológicos (1981, con Rodrigo Díaz-Pérez y Viriato Díaz-Pérez), Barret en Montevideo (1982), Bibliografía de Germinal. Asunción 1908 (1982), Bibliografía de Rafael Barrett. Uruguay (1908-1911) (1982), Sembrando ideas. Rafael Barrett (1992, con Roberto Lavín), Barrett (1992), etc.

Vladimiro Muñoz murió en 2004 en Montevideo (Uruguay).

lunes, 12 de noviembre de 2018

EL DESTINO DEL ORO DEL BANCO DE ESPAÑA


EL DESTINO DEL ORO DEL BANCO DE ESPAÑA
Nota de presentación de Luis Alonso. Ahora que se habla y escribe bastante sobre la guerra civil y al fin se publican muchas  cosas sobre la intervención rusa y estalinista en nuestro país nos parece interesante reproducir un documento importante de Indalecio Prieto, ministro de Marina y del Aire en el gobierno de Negrín, que fue publicado hace años en México por el PSOE. Como se verá, Prieto resume en pocas páginas cómo operaron los dirigentes del Partido Comunista francés y que pasó con el oro del Banco de España. El relato revela una verdad que los  dirigentes estalinistas han tratado de ocultar durante muchos años. 
"Afirmo - he dicho refiriéndome a apoyos que recibimos en el curso de la guerra- que pueden anular o amortiguar nuestra gratitud los aspectos lucrativos del auxilio de la URSS y de los partidos comunistas que la secundaban".
Véanse estos ocho puntos que dejé sentados en 1939 y que nadie ha desmentido:
1.- El  Partido Comunista francés había administrado, para compras de material de guerra, dos mil quinientos. millones de francos entregados por Negrín, sin que la administración de tan enorme suma la hubiese controlado, poco ni mucho, ningún funcionario del Estado español.
2.- El Partido Comunista francés había retirado para sí, quizá como beneficios de intermediario, cantidades considerables del dinero entregado por Negrín.
3.- La propaganda, pública primero y clandestina después, del Partido Comunista francés se costeaba con dinero así extraído del Estado español, pues los auxilios de la III Internacional  eran nulos y el producto de las cotizaciones distaba muchísimo del gasto enorme de esa propaganda.        
4.- Avido de dinero, el Partido Comunista francés, rectificando constantemente sus liquidaciones por nadie examinadas, reclamaba con frecuencia mayores sumas a los señores Negrín y Méndez Aspe, (este último, ministro de Hacienda).
5.- El espléndido diario comunistoide "Ce Soir", remedo del triunfante "París Soir “,  se sostenía con fondos de los suministrados por Negrín
6.- La flota, compuesta de doce buques, perteneciente  a la France Navigation, era propiedad de España, pues con dinero español se compraron todos los barcos, no obstante lo cual los comunistas franceses, administradores de dicha Compañía, se negaron a devolverlos, considerándolos suyos.
7.- Uno de los barcos de la France Navigation, el "Winnipeg", se fletó por el S.E.R.E. (entidad de auxilio a los expatriados establecida por Negrín) para transportar exiliados a Chile, aumentando de esa manera sus ingresos los comunistas franceses, mediante el novísimo sistema de arrendar a alto precio a los españoles un buque que pertenecía a los españoles.
8.- Parte del tesoro español sacado de nuestro territorio al evacuarse Cataluña estaba custodiado por comunistas franceses.
 En cuanto al lucro de Rusia, el relato que ahora reitero aquí es ciertamente asombroso.
El 25 de Octubre de 1936 se embarcaron en Cartagena con destino a Rusia siete mil ochocientas cajas llenas de oro, amonedado y en barras, oro que constituía la mayor parte de las reservas del Banco de España.
Previamente, el señor Negrín,  como ministro de Hacienda (todavía no era presidente del Consejo), obtuvo el acuerdo del Gobierno y la firma del Presidente de la República para un decreto autorizándole las medidas de seguridad que estimara indispensables en cuanto al oro del Banco de España. Como miembro de aquel Gobierno, acepto la responsabilidad que me corresponde por el acuerdo, aunque ni los demás ministros ni yo conocimos el propósito perseguido. Ignoro si llegó a conocerlo el entonces Presidente del Consejo, Francisco Largo Caballero.
El embarque se verificó con gran misterio. Si yo me enteré fue por pura casualidad, a causa de haber llegado a Cartagena para asuntos del servicio --era yo ministro de Marina y Aire- cuando el embarque se efectuaba bajo la dirección personal de los señores Negrín y Méndez Aspe.
Cuatro empleados del Banco embarcaron en el buque que conducía el precioso cargamento. No se les dijo a dónde iban. Creyeron que desembarcarían en Port Vendres, Sete o Marsella y aparecieron... en Odesa. El 6 de noviembre llegaron con nuestro oro a Moscú. Y allí, ocurrió algo que también merece ser narrado. Los funcionarios del Grosbank miraban y remiraban minutos enteros cada pieza y la pesaban y repesaban. Los empleados del Banco de España, acostumbrados a gran celeridad en operaciones semejantes, no se explicaban tamaña lentitud, por la cual se invirtieron varios meses en el recuento. Pero esta lentitud obedecía al deseo de justificar la permanencia en Rusia de quienes habían ido custodiando la mercancía. A toda costa se quería impedir su regreso a España para que no se divulgara el enorme envío de oro. Las familias de los viajeros se inquietaban por desconocer el paradero de éstos, y para calmar su intranquilidad se las embarcó también, sin decirles adónde iban, _y se las llevó a Rusia.
La entrega del oro, tan meticulosamente pesado y medido, había de concluir algún día, y concluyó. Los bancarios creyeron entonces que, terminada ya su misión, tornarían a España. Mas sus reclamaciones en ese sentido ante nuestro Embajador, don Marcelino Pascua, eran inútiles. No se les consentía salir; estaban confinados con sus familias en Rusia. Al cabo de dos años, cuando la guerra se extinguía, el Encargado de Negocios, don Manuel Martínez Pedroso, logró romper aquel confinamiento. Pero a los cuatro bancarios no se les repatrió. En España podían hablar más de la cuenta. Y con objeto de evitarlo se les desparramó por el mundo: uno fue a dar con sus huesos a Buenos Aires, otro a Estocolmo, otro a Washington y otro a México. Al mismo tiempo desaparecían de la escena los altos funcionarios soviéticos que intervinieron en el asunto: el ministro de Hacienda, Grinko; el director del Grosbank, Marguliz; el subdirector, Cagan; el representante del ministerio de Hacienda en dicho establecimiento de crédito, Ivanoski; el nuevo director del Grosbank, Martinson... Todos cesaron en sus puestos, varios pasaron a prisión y Grinko fue fusilado.
Entre tanto, una revista gráfica, "La URSS en Construcción", dedicaba un número especial al aumento de las existencias de oro en Rusia, atribuyéndolo al desarrollo de la explotación de los yacimientos auríferos de Rusia. Era el oro de España. Rusia no ha devuelto ni una sola onza.
fuente: fundacion andres nin  Indalecio Prieto        México, D. F., Marzo de 1953. 

domingo, 11 de noviembre de 2018

ONCE AÑOS DEL ASESINATO DE CARLOS PALOMINO


Once años del asesinato de Carlos Palomino

Hoy se cumplen once años del asesinato del joven antifascista Carlos Palomino a manos del militar Josué Estébanez.

11 de noviembre de 2007. El partido de ultraderecha Democracia Nacional convoca una manifestación de corte racista en el barrio de Usera. Su lema: ‘Contra el racismo antiespañol, contra la inmigración’. La Delegación de Gobierno de Madrid permitió la manifestación racista. Colectivos antifascistas convocaron un contramanifestación. Hacia allí se dirigió Carlos Palomino, un joven antifascista de 16 años.

Así comenzó la jornada en la que Palomino perdería su vida, asesinado por Josué Estébanez de la Hija, un militar del Ejército de Tierra neonazi de 23 años que se dirigía a la manifestación convocada por Democracia Nacional –así lo considera probado la sentencia sobre el asesinato emitida por la Audiencia Provincial de Madrid–. Palomino y Estébanez se encontraron en la línea 3 de metro, a la altura de Legazpi. Dentro del vagón, Josué sacó la navaja y le asestó una puñalada en el corazón a Carlos. Siete centímetros de hoja clavados en el ventrículo izquierdo. Tras ello, le empujó fuera del vagón. También asesta otra puñalada a un compañero de Carlos en las costillas antes de huir con el arma en la mano.

"Fue prácticamente cuestión de segundos y de pronto estaba Carlos tendido en el suelo", explica Mónica Rojas, fotoperiodista que fue testigo del asesinato. Rojas acudía a hacer fotos a la manifestación racista convocada por Democracia Nacional y coincidió en el mismo vagón de metro en el que ocurrió todo. "De pronto, una parada antes de llegar a Usera, el vagón se empezó a llenar. Se cerraron las puertas, pero el metro siguió sin moverse. Al poco comenzó a haber movimientos raros y todo se llenó de humo", relata Rojas. Para entonces, Estébanez ya había apuñalado a Carlos y a su compañero, y había salido corriendo. "Cuando salí del vagón, la primera pisada que di fue sobre sangre, y vi que Carlos estaba muy cerca en el suelo junto a una chica que le auxiliaba y otro chico que llamaba para que viniera una ambulancia. Yo pensaba que estaba herido, pero no de muerte".

Carlos murió en el número 145 del Paseo de las Delicias, en una carpa montada por los servicios de emergencia. Desde el 13 de mayo de 2016, una placa situada en este mismo punto recuerda su asesinato. Antes de ese año, al menos en cuatro ocasiones, compañeros del joven colocaron placas en su recuerdo en la boca de esta parada de metro, pero en todos los casos fueron saboteadas por grupos fascistas.

Josué Estébanez fue condenado, en octubre de 2009, a 26 años de cárcel. En la sentencia, el tribunal daba por probado que el neonazi tenía la intención de matar. La sala le impuso 19 años de cárcel por asesinato y siete años más por intento de homicidio.

El asesinato de Carlos Palomino es uno de los 88 por motivos de odio que el Movimiento contra la Intolerancia ha registrado desde 1990, recogidos por los periodistas David Bou y Miquel Ramos en el trabajo Memoria de 25 años de olvido.


sábado, 10 de noviembre de 2018

CONCEPTOS E INTERPRETACION DEL COMUNISMO LIBERTARIO


Conceptos e Interpretación del comunismo libertario

DEFINICIÓN - El Comunismo libertario es una forma de organización social, en la cual el gobierno de los hombres se sustituye por la administración colectiva de las cosas. Con ser muy clara esta definición, precisa de explicaciones. Se trata de encontrar las bases de convivencia social que garanticen los derechos fundamentales del hombre: el derecho a la satisfacción de sus necesidades, y el derecho a disponer de sí mismo es decir, el derecho a la vida y a la libertad. Ambos derechos son base de bienestar, ya que no concebimos ni libre al hambriento ni satisfecho al esclavo. Más concretamente: el Comunismo implica, mejor que la comunidad de bienes, la existencia de una colectividad que atienda primordialmente a administrar la economía de modo que queden satisfechas las necesidades de todos sus componentes. Y para que este Comunismo sea libertario no ha de contener un cúmulo de fuerza o de autoridad que encierre una amenaza para la libertad individual.

Sabemos que hay que destruir la organización actual, esto es, el Estado y la propiedad privada, y que sólo se destruye aquello que se acierta sustituir con ventaja.

Más importante que la exactitud de la definición es la elaboración de los conceptos sobre diversas cuestiones de detalle que plantea su realización, sobre las cuales cabe más diversidad de pareceres.

Si bien es cierto que la experimentación será, en última instancia, la que decida sobre las mejores soluciones, se hace preciso analizar éstas y decidirse anticipadamente por una determinada.

ESTRUCTURA. -Concebimos la nueva estructura como una federación de colectividades autónomas. Cuanto más simples y elementales  sean estas colectividades básicas, tanto más sencillos y fáciles de resolver serán los problemas y serán más accesibles a las aspiraciones e intereses de los individuos que las compongan.

A pesar de tener la Confederación Nacional del Trabajo una estructura idéntica que podría servir de molde para la sociedad entera, no todos se muestran conformes con que el Comunismo libertario tenga una estructura sindical, creyéndose, por lo contrario, que debe dejar paso a formas de organización distintas. El Sindicato es, por esencia, una entidad productora, y podría serlo también distribuidora; pero, a su lado, pueden existir otras formas de colectividad, con intereses más amplios y carácter menos especializado, y, por lo tanto,  más humano. La base de la organización ha de ser la colectividad entera, en los pequeños núcleos rurales, compuestos por unas mayorías de campesinos y algunos artesanos o funcionarios. Constituirán comunas o municipios libres. En pueblos de mayor diversidad y de actividades menos uniformes, se hacen precisos los Sindicatos, reunidos en Federación local, cuya organización puede convivir con agrupaciones más genéricas como agrupaciones de barriada o consejos parciales o totales de la localidad. Lejos de ser incompatibles ambas formas o núcleos de organización colectiva, la exclusivamente económica y la política o de interés público, en mi opinión se complementan, y aun deben coexistir; pues lo exige la complejidad misma de la vida moderna.

EL INDIVIDUO Y LA COLECTIVIDAD.- El instinto de sociabilidad, la necesidad del apoyo mutuo y el reconocimiento de las ventajas que la asociación reporta, son impulsos asociativos al lado del sentimiento de solidaridad, para formar las colectividades y para federarlas entre sí. El anarquismo no admite otra forma de coacción sobre el individuo que la coacción moral, es decir, el apartamiento o el desprecio hacia el insolidario o el vano impenitente. Pero, en labios de muchos, aparece en seguida una frase hecha que expresa una forma de coacción económica y de justicia social: «El que no trabaja, no come». Toca al Congreso Nacional manifestar el concepto que la Confederación tiene sobre esta forma de coacción.

FORMA DE PROPIEDAD.-No puede ser objeto de discusión el régimen de propiedad de la riqueza y de los útiles de producción, que será administrada por la colectividad y puesta a disposición de quienes quieran producir. La supresión de la propiedad privada y del acaparamiento de riqueza es la garantía imprescindible de la libertad económica. Pero esta intransigencia con la propiedad privada no puede extremarse hasta negarla en las cosas de uso personal, ni en lo que es producto de la actividad personal del individuo. La propiedad usufructuaria, no creo que pueda ser lógicamente negada para los muebles, vestidos y para detalles cuya posesión no implica un despojo ni una injusticia. Respecto a la propiedad de la tierra –«La tierra para el que la trabaja»–, es menester distinguir entre la tierra dedicada a la producción de lo necesario de la que sirve para producir alimentos o plantas de gusto individual, como los huertos y jardines, o parcelas de experimentación, sobre las cuales debe respetarse la propiedad usufructuaria.

JOSE PEIRATS VALLS - PERIODISTA, HISTORIADOR Y MILITANTE ANARQUISTA


José Peirats Valls – periodista, historiador y militante anarquista
El 20 de agosto de 1989 muere en Burriana (Castellón, Valencia) el militante, periodista e historiador, figura importantísima del anarquismo y del anarcosindicalismo hispano, José Peirats Valls. Había nacido el 15 de marzo de 1908 en la Vall d'Uixó (Castellón, Valencia), hijo de costureros de alpargatas. Su familia emigró a Barcelona y desde pequeño frecuentó la Escuela Racionalista del Ateneo Libertario de Sans hasta su cierre por las autoridades, pero cuando tenía ocho años se puso a trabajar (en una fábrica de clavos y de tachuelas, en una fontanería, en la fotografía, etc.). Obrero de la construcción y rajoler hasta la guerra, en 1922 se afilió a la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). De educación autodidacta, durante los años del pistolerismo y de la dictadura de Primo de Rivera, colaboró ​​en diversos periódicos y revistas, como La Revista Blanca o Tierra y Libertad.
Establecido en Hospitalet de Llobregat, formó parte de una comisión de ladrilleros en defensa de un compañero condenado a muerte durante la dictadura de Dámaso Berenguer. Con la instauración de la II República española se convirtió secretario de la Federación Anarquista Ibérica (FAI) en Barcelona, ​​militó en el grupo anarquista «Verdad» del Hospitalet, será uno de los fundadores de las Juventudes Libertarias de Cataluña y participará activamente en los ateneos libertarios. Entre 1934 y 1936 fue miembro del comité de redacción, y después director de Solidaridad Obrera. Entre 1935 y 1936 fue redactor de Ética. En julio de 1936 tomó parte en los combates en la calle y particularmente en la toma del cuartel de infantería del Bruc y se integró en el Comité Revolucionario del Hospital por la FAI. Más tarde participó en la autogestión de la ciudad. En febrero de 1937 fue delegado para Cataluña en el Pleno Nacional de la Federación Ibérica de Juventudes Libertarias (FIJL) en Valencia, donde se mostró bastante duro con el colaboracionismo.
Ese mismo año hizo mítines por diversas localidades catalanas (Lleida, Barcelona, ​​Sallent, etc.). Redactor de Tierra y Libertad, después responsable del diario Acracia, se opuso encarnizadamente a la participación de la CNT en el gobierno defendiendo un anarquismo intransigente, lo que después de los «Hechos de Mayo" de 1937 le valdrá ser expulsado de Acracia. Entonces marchó a los frentes de Aragón y de Cataluña enmarcado en la 26 División (Columna Durruti ya militarizada), logrando varias graduaciones militares (sargento, jefe de Sección del Estado Mayor de la 119 Brigada y teniente). Asistió al Pleno Regional de Cataluña de la FAI en representación del grupo "Los Irreductibles" y el Congreso Juvenil de Valencia de 1938. Tras la derrota, se refugió en Francia, donde fue internado en los campos de concentración de Vernet y de Cognac. En diciembre de 1939 embarcó hacia Sudamérica, donde pasó siete años en diferentes países: Santo Domingo, Ecuador (1941-1942), Panamá (1942 y 1945). En 1947 volvió a Francia, donde fue elegido secretario general del Movimiento Libertario en el Exilio (CNT-MLE) y desplegó una intensa actividad militante, efectuando numerosos viajes clandestinos en la España franquista.
Reelegido secretario en 1950, consolidó la publicación del periódico CNT en el exilio, pero será por dos veces encarcelado por las autoridades francesas. En 1965, a raíz del Congreso de Montpellier, la ruptura entre los activistas como él y la dirección (Montseny-Esgleas) es manifestó. Entonces entró en Frente Libertario, el órgano de la disidencia anarcosindicalista española (1970-1977). En 1971 se instaló en Béziers con su compañera Gracia Ventura Fortea (Gracieta). Escribió numerosos artículos en casi toda la prensa libertaria - utilizando diversos seudónimos (Jazmín, Fraternal Lux, Geronés, Sertorio, etc.) -, Tales como Acción, Acracia, Asturias, Bicicleta, El Boletín del Ladrillero, Castilla Libre, cenit, CNT, Le Combat Syndicaliste, Comunidad Ibérica, Crisol, Cultura Libertaria, Cultura y Porvenir, Cultura Proletaria, Ética, Evolución, FAI, Faro, Fragua Social, Frente Libertario, Frente y Retaguardia, Historia Libertaria, inquietud, El Luchador, Más lejos, Mujeres Libertarias, El Mundo del Día, Nahia, Nosotros, Nueva Senda, polémica, Prensa Libre, La Protesta, El Quijote, Reconstruir, La Revista Blanca, Ruta, El Sembrador, Senstatano, Sindicalismo, Solidaridad, Solidaridad Obrera, Terra Lliure , Tierra y Libertad, Tribuna Confederal y Libertaria, Umanità Nueva, Umbral, Universo, Volontà, De Vrije, etc.
Es autor de obras de análisis y de historia que se han convertido de referencia, tales como Glosas anárquicas (1932), reviviendo (1932), Para una nueva Concepción del arte: lo que podría ser un cine social (1934), Voces juveniles. Interpretación ácrata de Nuestra revolución (1937, con otros), Los intelectuales en la revolución (1938), Qunice conferencias breves (1940), Estampas del exilio en América (1950), La CNT en la Revolución española (1952/53, 1971 y 1988; su obra fundamental), La undécima cruzada (1956), El diablo (1958, obra teatral), La Sión hispánica (1961), Breve storia del sindacalismo libertario Spagnolo (1962), Los anarquistas en la crisis política española (1964 ), La práctica federalista como verdadera afirmación de Principios (1964), Informe del delegación de Venezuela de lass Tareas del congreso de CNT de España en el exilio a que pudo asistir (1965), polémica sobre el determinismo y voluntarismos (1966, con Benjamín cano Ruiz), Examen crítico-constructiva del movimiento libertario español (1967), El anarcosindicalismo en España (1970, con otros), Comunistas y anarquistas frente a frente (1972), Para una monografía de escritores anarquistas españoles (1972), España, ¿transición o Continuidad? (1973), Anselmo Lorenzo. Prolegómenos de la CNT (1974), Los anarquistas en la guerra civil española (1976), Cipriano Mera, un anarquista en la guerra de España (1976), Diccionario del anarquismo (1977), Figuras del movimiento libertario español (1977), Perspectivas (1977), Emma Goldman, anarquista de ambos mundos (1978), Figuras del movimiento libertario español (1978), Mecanismo orgánico de la CNT (1979), Emma Goldman. Una mujer en la tormenta del siglo (1983), Las Anarchist espagnol. Révolution de 1936 te Lutter de toujours (1989), Historia contemporánea del movimiento libertario (1989), Una experiencia histórica del movimiento libertario. Memorias y selección de Artículos breves (1990), Anarquismo (1991), Breve historia de la CNT (1991, con otros), La Semana Trágica y otros relatos (1991), Apuntes sobre Antonio Lamolla y otros andares. Recuerdo (1992, con otros), etc.
Con la muerte del dictador volvió a Cataluña, estableciéndose en la Vall d'Uixó, y realizó numerosos mítines a partir de la legalización de la CNT. Doce años después de su muerte, en 2001, el archivo de José Peirats fue depositado en el International Institute of Social History (IISH) de Amsterdam. Dejó numerosas obras inéditas. En 2009 salió publicado un resumen de sus memorias bajo el título De mí paso por la vida.
CNT-AIT Puerto Real

jueves, 8 de noviembre de 2018

LEY DE VAGOS Y MALEANTES


Ley de vagos y maleantes
De Wikipedia, la enciclopedia libre
La ley de vagos y maleantes fue una ley del Orden Penal español de 4 de agosto de 1933 aprobada por las Cortes de la II República[1]​ referente al tratamiento de vagabundos, nómadas, proxenetas y otros comportamientos considerados antisociales y que posteriormente fue modificada para reprimirtambién a los homosexuales. También conocida popularmente como la Gandula, la ley fue aprobada por consenso de todos los grupos políticos de la Segunda República para el control de mendigos, rufianes sin oficio conocido y proxenetas.
Por ser una ley que no sancionaba delitos sino que intentaba evitar la comisión futura de los mismos no incluía penas, sino medidas de alejamiento, control y retención de los individuos supuestamente peligrosos hasta que se determinara que se había acabado su peligrosidad. Su desarrollo reglamentario desvirtuó completamente la ley llegando a crear campos de internamiento, denominados como Reformatorios de Vagos y Maleantes[2]​, y permitiendo que fuese utilizada arbitrariamente para la represión de las personas sin recursos.
Ámbito
La categorización de las conductas antisociales a perseguir incluidas en el artículo 2 de la ley eran diez:
1.     Los vagos habituales.
2.     Los rufianes y proxenetas.
3.     Los que no justifiquen cuando legítimamente fueren requeridos para ello por las autoridades y sus agentes, la posesión o procedencia de dinero o efectos que hallaren en su poder o que hubieren entregado a otros para su inversión o custodia.
4.     Los mendigos profesionales y los que vivan de la mendicidad ajena o exploten a menores de edad, a enfermos mentales o a lisiados.
5.     Los que exploten juegos prohibidos o cooperen con los explotadores a sabiendas de esta actividad ilícita, en cualquier forma.
6.     Los ebrios y toxicómanos habituales.
7.     Los que para su consumo inmediato suministren vinos o bebidas espirituosas a menores de catorce años en lugares y establecimientos públicos o en instituciones de educación e instrucción y los que de cualquier manera promuevan o favorezcan la embriaguez habitual.
8.     Los que ocultaren su verdadero nombre, disimularen su personalidad o falsearen su domicilio mediante requerimiento legítimo hecho por las autoridades o sus agentes, y los que usaren o tuvieren documentos de identidad falsos u ocultaren los propios.
9.     Los extranjeros que quebrantaren una orden de expulsión del territorio nacional.
10.  Los que observen conducta reveladora de inclinación al delito, manifestada por el trato asiduo con delincuentes y maleantes; por la frecuentación de los lugares donde éstos se reúnen habitualmente; por su concurrencia habitual a casas de juegos prohibidos, y por la comisión reiterada y frecuente de contravenciones penales.
Trámite parlamentario y aprobación
El proyecto de ley presentado a las Cortes pretendía acabar con el modelo existente de persecución de sujetos “de dudosa moral” que existía en España, de carácter administrativo, basado en las atribuciones que los estatutos provinciales otorgaban a los gobernadores civiles, los cuales tenían la capacidad de “reprimir los actos contrarios a la religión, a la moral o a la decencia pública, imponiendo multas o, en defecto de pago, ordenando el arresto supletorio del blasfemo, inmoral o indecente”. Este modelo administrativo era el origen del arresto sustitutorio de quince días por impago de multas que se hubiesen impuesto a aquellos que hubieran realizado “actos contrarios a la moral o a la decencia pública”, lo que dio lugar a la figura del “quincenero”, que era como se conocía popularmente al delincuente habitual que, ante la imposibilidad de pagar las multas que le eran impuestas, pasaba periodos de quince días en la cárcel hasta que volvía a ser puesto en libertad.
La redacción del primer proyecto que presentó el gobierno de Manuel Azaña, (gobierno sostenido por lo diputados de izquierdas y radicales), encontró bastantes reticencias, destacando la del grupo socialista, que de forma clarividente alertaba de la peligrosidad de una norma de este tipo en manos de las derechas en el caso de que éstas alcanzaran el poder. Como consecuencia de las discrepancias y la falta de mayoría para su aprobación, se encargó la redacción de un nuevo proyecto a Mariano Ruíz-Funes y al célebre penalista, y también miembro del partido socialista, Luis Jiménez de Asúa. Éste último había dedicado buena parte de su carrera académica a estudiar la criminalidad pre-delictual y el “estado peligroso”, entendiendo que en él se encontraba la clave para poner solución a problemas que, en el ámbito penal, se venían produciendo en materia de control de la actividad delictiva desde mucho tiempo atrás. De hecho, en 1922 Asúa había planteado su teoría de la “dualidad de códigos”, considerando necesaria la existencia de dos códigos penales de forma simultánea, uno preventivo y otro código sancionador (11 años después el catedrático de derecho penal tenía la posibilidad de aplicar en España su teoría jurídica).
Se presentó un nuevo proyecto de ley, y la ley fue aprobada en un parlamento mayoritariamente de izquierdas, que sin embargo, buscó el consenso de la oposición de derechas para su aprobación por unanimidad, con lo que ésta aprovechó para realizar cambios sustanciales en la misma, de tal modo que con el texto aprobado finalmente los padres de la norma quedaron descontentos tras el gran número de enmiendas que se introdujeron al proyecto, lo que llevaría a Asúa a decir que la mayoría de las modificaciones introducidas habían sido negativas y habían convertido la ley en “más dura, menos flexible, más casuística, incongruente y mucho menos elegante” que el proyecto inicial. A modo de resumen, podemos apuntar que se introdujo la distinción entre "peligrosidad sin delito" y "peligrosidad criminal", incluyendo dentro del primer grupo a “vagos habituales”, “rufianes y proxenetas”, “mendigos profesionales”, explotadores de “juegos prohibidos”, “ebrios y toxicómanos habituales” y a “los que observen conducta reveladora de inclinación al delito manifestada por el trato asiduo con delincuentes y maleantes por la comisión reiterada de contravenciones penales”. A éstos, con excepción de los adictos, que eran recluidos en “Casas de templanza”, se les imponían medidas de seguridad, que podrían ir desde el internado en un “Establecimiento de trabajo” hasta la prohibición de residir en un lugar determinado, además de otras medidas como la “sumisión a una vigilancia de Delegados”. Una de las modificaciones mas atentatorias contra los Principios Generales del Derecho y contra el espíritu del Proyecto de Ley fue que se estableció un procedimiento marcado por el carácter inquisitivo, pues se establecía la coincidencia del juez encargado de la instrucción y la resolución de la causa, procedimiento éste propio de los modelos procesales de las derechas.
La aplicación de la ley
Tal y como diputados socialistas y los juristas progresistas habían vaticinado, las derechas, una vez que alcanzaron el poder en en las elecciones de 1933, hicieron un uso abusivo de la ley, entendiendo ésta como un complemento de la Ley de Orden Público. En este sentido destacan las palabras de Alcalá-Zamora Castillo, el catedrático de derecho procesal e hijo del que fuese presidente de la II República, quien desde una posición ideológica alejada de la izquierda, explicó que gran parte de los problemas surgidos de la Ley de Vagos y Maleantes no provinieron de la ley en sí, sino del “barrenamiento que durante el bienio de 1933 – 1935 se hizo de su espíritu y de su letra”, ese periodo en el que gobernaron las derechas, es conocido como el bienio negro por su actividad de desnaturalización de la República y su Constitución desde el poder.
El uso abusivo de la ley por parte de las derechas se vio ampliado por la publicación en 1935 del Reglamento sobre Vagos y Maleantes (como dijo el Conde de Romanones, "Ustedes hagan la ley, que yo haré el reglamento."). Ese reglamento, contradiciendo todo principio jurídico, alteró el contenido de la ley mediante la adición de nuevas categorías del estado peligroso y la inclusión de una cláusula final que posibilitaba la interpretación analógica, lo que sin duda era la pieza clave que daba lugar a las actuaciones arbitrarias del gobierno. En este contexto abundó el castigo automático de los delitos contra la propiedad, las declaraciones de peligrosidad sin análisis psicológico, la ausencia de individualización de la pena, la evitación anticipada de formas de reincidencia y otra serie de actos que iban en contra de la esencia misma de la ley. Esta desnaturalización de la norma, unida a la falta de medios materiales que desde un primer momento impidió la correcta aplicación de la misma, se tradujo, no solo en la oposición a la norma por parte de uno de sus creadores, Luis Jiménez de Asúa, sino en el rechazo de las izquierdas, que en varios mítines del Frente Popular propugnarían la derogación de la ley. Tras la victoria electoral del Frente Popular, el corto periodo transcurrido entre las elecciones y el estallido de la guerra civil hizo imposible una reforma o incluso una derogación de la ley, de este modo, las izquierdas del primer bienio republicano habían establecido, sin saberlo y sin pretenderlo, las bases para la represión durante el franquismo.
Tras la aprobación del reglamento de la ley por el gobierno sostenido por radicales y las derechas de Alejandro Lerroux, la ley podía ser utilizada arbitrariamente para la represión de las personas sin recursos. La ley podía ser usada para sancionar comportamientos que, sin ser delictivos, eran inconvenientes o mal vistos por la sociedad. La Gandula fue usada a discreción contra individuos que no tenían recursos y que resultaban molestos en ciertas poblaciones, ya que una de las medidas que se incluían era la expulsión de un determinado lugar o la obligación a residir donde el juez decidiese. La Ley de Vagos y Maleantes se convirtió de facto en una ley contra los más desfavorecidos y para su aplicación se llegaron a crear juzgados especiales por la ingente cantidad de procedimientos que se encausaban.
Campos de concentración
La ley incluía en su articulado una mención especial para el tratamiento que se debe dar a todos los condenados por los juzgados creados para este cometido. En el capítulo II en la parte relativa a las medidas de seguridad incluye el internamiento en campos de trabajo y de concentración. Para poder dar salida a la inmensidad de expedientes condenatorios -2.400 en solo un mes- que propició esta ley, el gobierno de Lerroux planificó la construcción de tres campos de concentración en España y uno en la isla de Annobón en la colonia de [[Guinea Ecuatorial].[3]
En la península los campos estarían situados en Burgos, anexo a la prisión, otro en el Puerto de Santa María, en Cádiz, y otro en Alcalá de Henares. Fue este último el primero en abrir en agosto de 1934. La apertura de este complejo de trabajos forzados fue noticia en toda la prensa de la época.[4]
Los presos en los campos de concentración estaban obligados a realizar trabajos forzosos, en su mayoría en colonias agrícolas. La mayoría de los reclusos eran ladrones de poca monta y presos que fueron juzgados en virtud del capítulo uno de la ley, los vagos habituales, o lo que es lo mismo, los desempleados. Paradójicamente los que casi nunca llegaban a entrar en el campo de concentración debido a su alto poder adquisitivo, porque les prestaba la ventaja de una buena defensa jurídica, eran los denominados “jugadores de ventaja y rufianes”, los comerciantes de mujeres o proxenetas. Como decía uno de los reportajes, «Hay un individuo, tratante de blancas, que al ser detenido en Madrid explotaba a cuatro mujeres, tenía alquiladas dos casas, poseía automóvil, guardaba en una cuenta corriente cerca de diez mil duros y tenía un maravilloso guardarropa con diez y ocho o veinte trajes de corte y calidad impecables.»
Era habitual encontrar en la prensa de la época las sentencias del día aplicando la Ley de Vagos y Maleantes], que con total normalidad, hablaban de las penas de uno a tres años de internamiento en un campo de concentración dictadas por el juzgado de instrucción de turno.[5]
Modificaciones
La ley fue modificada por el régimen franquista para incluir la represión de los homosexuales el 15 de julio de 1954, como sigue (modificaciones en negrita):[6]
«Artículo primero: (...) el número segundo del artículo segundo y el número segundo del artículo sexto de la Ley de Vagos y Maleantes, de cuatro de agosto de mil novecientos treinta y tres, queda redactados de la siguiente forma:
Artículo segundo.- Número segundo.- Los homosexuales, rufianes y proxenetas. (...).
Artículo sexto.-Número segundo.- A los homosexuales, rufianes y proxenetas, a los mendigos profesionales y a los que vivan de la mendicidad ajena, exploten menores de edad, enfermos o lisiados, se les aplicarán para que las cumplan todas sucesivamente, las medidas siguientes:
a) 
Internado en un establecimiento de trabajo o colonia agrícola. Los homosexuales sometidos a esta medida de seguridad deberán ser internados en instituciones especiales y, en todo caso, con absoluta separación de los demás.
b) 
Prohibición de residir en determinado lugar o territorio y obligación de declarar su domicilio.
c) 
Sumisión a la vigilancia de los delegados.»
[6]
En 1970 fue sustituida y derogada por la ley sobre peligrosidad y rehabilitación social,[7]​ de términos muy parecidos, pero que incluía penas de hasta cinco años de internamiento en cárceles o manicomios para los homosexuales y demás individuos considerados peligrosos sociales para que se «rehabilitaran».A pesar de que durante el periodo democrático esta ley no fue aplicada continuó vigente hasta su derogación en el año 1995
 

miércoles, 7 de noviembre de 2018

NO SE TIRÓ LO MATARON


NO SE TIRÓ   LO MATARON
 Cuando la policía de Franco suicidaba estudiantes. Fechas para recordar, 20 de Enero de 1969.
Enrique Ruano Casanova (1948 - Madrid, 20 de enero de 1969) fue un estudiante de derecho y militante antifranquista español, muerto en circunstancias no esclarecidas mientras se encontraba bajo custodia de la Brigada Político Social, la policía política del régimen franquista.
Enrique Ruano Casanova, estudiante y miembro del Frente de Liberación Popular, uno de los grupos políticos que lucharon en España contra el franquismo, murió el 20 de enero de 1969, a resultas de una caída desde la ventana de un edificio, al que había sido llevado por la Brigada Político Social, que le había detenido tres días antes.
EL MOMENTO
1969 comenzó en España en un ambiente políticamente convulso. Las huelgas de obreros y estudiantes contrarios al régimen, dentro de las cuales se debe encuadrar lo ocurrido con Ruano, llevaron al Gobierno a decretar en todo el territorio español el estado de excepción que decretaba la suspensión de garantías y establecía una censura de prensa más estricta, y duró hasta el 24 de marzo.
Enrique Ruano fue detenido el 17 de enero de 1969, por arrojar en la calle propaganda de su partido, y trasladado a Comisaría. Tres días más tarde, fue llevado a un edificio de la calle Príncipe de Vergara (entonces General Mola) de Madrid, para efectuar un registro de la vivienda, y allí cayó por una ventana del séptimo piso.[1]
“El cadáver está en decúbito supino, con los brazos encogidos, así como las piernas flexionadas, habiendo a la altura de la cabeza y hacia el lado derecho un charco de sangre… Se encuentra vestido con ropa interior blanca, jersey azul oscuro, pantalón gris, calcetines verdes y zapatos marrones”, eso decía el atestado del juez.
La muerte de Enrique Ruano, fue considerada por el movimiento antifranquista como un asesinato, y se produjeron diversas movilizaciones en protesta por los hechos.
LAS CONSECUENCIAS
Varios intelectuales, ente ellos Fernando Savater, apoyaron también la tesis del crimen político, del asesinato, que fue creciendo ante las contradicciones de la versión oficial, que fue variando con el paso de los días.
El suceso, fue presentado oficialmente como un suicidio, se dijo que el joven echó a correr y se arrojó por la ventana, e incluso se llegó a presentar un supuesto diario en el que se expresaban ideas suicidas y que fue filtrado a la prensa como del estudiante fallecido.
Manuel Jiménez Quílez, director general de Prensa a las órdenes del Ministro Manuel Fraga Iribarne, movilizó al diario ABC –dirigido entonces por Torcuato Luca de Tena- y encargaron al periodista–policía Alfredo Semprún que con aquellos mimbres preparara un reportaje “definitivo” acerca de las razones del suicidio.
Manuel Fraga llamó por teléfono al padre de Ruano para amenazarle y que así dejara de protestar. Fraga le recordó que tenía otra hija de la que ocuparse. Fraga se refiere en uno de sus libros a que hubo lo que llama “un intento minoritario de declararme persona no grata en la Universidad”.
Dentro del panorama general de los últimos años del Franquismo, el suceso tuvo una repercusión relativa; con mayor fuerza en ambientes universitarios. No hubo una investigación seria de lo ocurrido, aunque hubo una denuncia de varios abogados para que fueran investigados los hechos, que no siguió adelante. La familia consiguió que el Tribunal Supremo ordenara en 1994 reabrir el caso, pero sólo en 1996, 27 años después, fueron encausados los tres policías que se encontraban con Enrique Ruano cuando éste cayó.
El sindicalista José Luis Úriz recuerda en su testimonio “Peleando a la contra” el momento en que fue detenido y torturado cuando estudiaba ingeniería de telecomunicaciones en Madrid por el inspector Juan Antonio González Pacheco, conocido como Billy el Niño. Mientras golpeaba a Úriz, otro policía que participaba en el interrogatorio le dijo al torturador: “ten cuidado que se te va a ir la mano otra vez y lo vas a matar”, y respondió según el relato de Úriz: “no importa, hacemos como con Ruano, lo tiramos por la ventana y decimos que se quería escapar”.
El abogado José María Mohedano afirmó que ahora se sabe que uno de los policías le disparó antes de arrojarle por la ventana del séptimo piso y, posteriormente, serraron el hueso de la clavícula para que no apareciese la bala, falseando después la autopsia.
El proceso, complicado por la extraña desaparición de algunas pruebas como un trozo de la clavícula del joven, en la que los querellantes dijeron que debía hallarse la evidencia de un disparo, que habría sido para ellos la causa de la muerte, finalizó con la absolución de los tres policías, ante las discrepancias de los Peritos Médicos en el juicio, aunque con un voto particular de uno de los miembros del Tribunal, que disintió de ese veredicto.
El entonces director del diario “Abc”, Torcuato Luca de Tena, confesó que Manuel Fraga Iribarne le dio la orden de publicar anotaciones del diario íntimo de Ruano, manipulándolas a fin de que pareciese una persona inestable que se había suicidado. El comisario jefe de la Brigada Político Social se dejó ver en el juicio como un pobre anciano que se limitaba a recibir las pedradas de los estudiantes. El director general de Seguridad, el coronel Eduardo Blanco, había fallecido ya.
El Tribunal consideró que, en todo caso, se produjo una deficiencia en la custodia del detenido por parte de los agentes, cuya consecuencia fue su muerte. Los tres policías que le detuvieron, Francisco Luis Colino, Jesús Simón Cristóbal y Celso Galván, recibieron en febrero de 1969, un mes después del asesinato, una “felicitación por los servicios prestados”. En total, antes de jubilarse como comisarios, los tres fueron condecorados veintiséis veces. La mayor parte de las condecoraciones les fueron otorgadas después de 1975. Celso Galván perteneció a la escolta de la Casa Real. Él y Colino fueron destinados después a cargos de libre designación dentro de la Delegación del Gobierno en Madrid y Simón fue nombrado Comisario en Torrejón de Ardoz, Madrid, ya con el gobierno del PSOE y José Barrionuevo como ministro del Interior. Nunca mostraron el menor gesto de arrepentimiento ni de pesar.
Enrique Ruano era compañero de colegio de Alfredo Pérez Rubalcaba, ex vicepresidente del Gobierno y exMinistro del Interior de España. La indignación por la muerte de su compañero fue lo que impulsó a Rubalcaba a introducirse en el mundo de la política y a afiliarse al Partido Socialista Obrero Español.
http://www.memoriahistoricacartagena.com
 

lunes, 5 de noviembre de 2018

CRONICA DE LA TARDE DE POESIA CNT-AIT PUERTO REAL


 CRONICA DE LA TARDE DE POESIA CNT-AIT PUERTO REAL
El pasado día 2 de Noviembre, con una sala completamente llena, se celebró el acto organizado por el Sindicato de Oficios Varios de la CNT-AIT y la Biblioteca anarquista “José Luis García Rúa” titulada “Una tarde de poesía”, que expuso el compañero: Pepe Gómez. Se realizó, en el Centro Cultural San José, de Puerto Real.
El secretario de organización, Paco Aragón, enumeró en contenido y fechas, los actos organizados por el Sindicato, a través del Foro para el Debate y el Conocimiento, cuyos temas se relaciona a continuación que incluye, el curso de Formación Profesional que, sobre Estructura Naval e Ingeniería, dimos durante ocho meses, a quince compañeros del colectivo de parados más desprotegidos, y la campaña de pegada de carteles de contenido poéticos, titulado: La Poesía como Arma de Futuro.
Campaña de Foro para el Debate:
La Revolución Francesa – Diciembre 2017
La Cuestión Catalana – El Estado y la Independencia – Nacionalismo y Cultura  - Enero 2018
La Comuna de Paris – Febrero 2018
La Revolución Rusa – Marzo 2018
1º Mayo – Abril 2018
1ª Republica – Mayo 2018
Seguiremos con la II Republica, la Guerra Civil, la Dictadura, la Primera Internacional Obrera, Democracia Directa y Parlamentaria, y temas de actualidad. Hay mucho que hablar y que pensar. Que deseamos volver a retomar próximamente.
Campaña de poesía, pegada de carteles:
Como tú y Sé todos los cuentos, de León Felipe   Febrero 2018
Pregunta de un obrero que lee y Ellos vinieron de Bertolt Brecht
 8M Día de la Mujer – Marzo 2018
A ti te lo quiero contar de P.G   Abril 2018
La poesía como arma de futuro de Gabriel Celaya   Mayo 2018
A un poeta muerto (Lorca) de Luis Cernuda   Junio 2018
Homenaje a Víctor Jara de P.G   Julio 2018
No quiero de Ángela Figuera   Agosto 2018
 
A continuación tomó la palabra el compañero Pepe que, y a modo de introducción  explicó el por qué daba a conocer su poesía a familia y compañeros, para luego pasar a disertarlas.
Incluimos dos de sus poemas titulado: EN LA PLAZA… y CÓMO NACEN LAS BANDERAS…
 
 
 
EN LA PLAZA…
                                                          
En la plaza más extensa del mundo.
Frente al palacio más grande.
Con el balcón más crecido,
Y la escalera más amplia.
 
La nación exigía libertad,
El pan, y los ensueños prometidos.
 
La Independencia y la igualdad precisa;
Deseadas, por un pueblo que despierta:
Al martillo y al yunque encadenados.
 
Hacendados, obreros, campesinos,
Comerciantes pequeños y artesanos,
Mendigos, traficantes de las hambres,
Niños, moceríos y amas de casa,
Amantes clandestinos, con sus sueños,
Y viejos luchadores por la Patria…
 
Con el alma en un puño suspiraban,
De los  representantes, designados,
Las leyes y derechos codiciados.
 
Miles, cientos de miles, como hormigas
En ésa enorme plaza concentrados.
Con paciencia infinita en sus gargantas,
Esplenden, sus derechos ciudadanos,
Y elevan sus banderas encendidas:
 
¡Conciencia! ¡Conciencia! ¡Conciencia toda!
Tal eran, sus rugidos y pasiones. 
 
¡Que el fuego corra, corra como el viento!
¡Que arda la injusticia y crezca un gran incendio!
¡Que arrasen los palacios y el poder!
¡Que en nuestros corazones resucite,
El clamor por un mundo más perfecto!
 
A pesar de los vientos que se oblicuan,
La voluntad del pueblo era grandiosa;
Dispuestos a la vida y a la sangre:
Férrea su voluntad, henchidos de entereza.
 
Tras catorce días y trece noches,
De aquellas, combatientes pretensiones:
Espurias las noticias que les llegan;
Y el incordio se asienta en sus razones.
 
Sus casas, sus trabajos; el cuidado
De los hijos, todo está abandonado.
¡Qué importa! si nos llueve la esperanza.
Alientan y confortan su coraje.
 
Ruge, ruge el pueblo desesperado.
¡Por la patria y la sangre derramada!
Gritan al viento los desheredados.
 
Mientras, en el palacio de los reyes,
Discuten sus propuestas y temores
Los abades benditos de la patria.
 
Conformada la Asamblea Nacional
Se pasa a debatir la Carta Magna
Y los mentidos derechos del hombre.
 
Jacobinos, girondinos,
Blanquistas  y carbonarios.
Marxistas, sainsimonianos
Consejistas  y cristianos.
Republicanos federales,
Los ubicuos demócratas,
Centristas y liberales.
 
Y en lo más hondo, de esa olla imposible:
Un puñado de Sansculotte, de obreros
Y campesinos revolucionarios.
 
Confundidos, aislados al debate;
Excluidos de la acción y de su gente;
En manos, de tan finos eruditos:
Compañeros nebulosos de viaje,
Lacayos del poder y sus principios.
 
Signado el Comité de Salud Pública,
Como el ejecutivo del gobierno:
Se elige Presidente al más anciano.
 
Ya en el Parlamento, se va mostrando,
Las miserias que preservan lo innoble.
Discuten si es un punto, o punto y coma,
Quién contenga las normas y sus fuentes.
 
Sólo un pobre, en la plaza mendigaba,
Los restos de comida que sobraban,
De las mesas repletas del palacio,
Que a sus mercedes, bien alimentaban.
 
A ese pobre harapiento, preguntaron,
Por la ausencia del pueblo en la plaza.
Un silencio profundo naufragaba,
Y en su boca sin dientes, se abrigaba.
 
Le rogó el presidente al indigente
Opinión sobre el asunto tratado.
Si bien, le parecían los derechos,
Por ellos, en su lucha conquistados,
Y que al pueblo ignorante concedían:
 
El Derecho al trabajo y la salud.
El Derecho a la vivienda.
El Derecho a la enseñanza.
El Derecho a pensar y a manifestarse…
 
El viejo mendigo no daba crédito
A tan inconsecuente despropósito.
Pero haciendo un gran esfuerzo le dijo:
 
Mire usted, su Excelencia y Presidente:
Estoy a punto de cumplir setenta años,
Y he vivido trescientos mil engaños.
Porque los pobres existen, desde siempre.
 
Su Excelencia nos suplica en justicia,
Espacio y tiempo a su nuevo proyecto;
Por el bien de la Patria y de su Pueblo.
 
Pero al Pueblo Excelencia le conviene,
Agarrar el futuro con sus manos.
Que la historia sea, fruto de sus actos;
Sin banderas que ahoguen su destino;
Sólo el limo corriendo a mar abierta,
Y olas de pueblo, las rocas quebrando.
 
Que no nos cieguen los turbios profetas,
Que empuñan sus espadas repujadas
Al calor de la fortuna prevista:
Que abonan la codicia y la malicia.
 
Mirad lo que siempre se nos ofrece:
 
¡Derecho a una vivienda, inexistente!
¡A un trabajo que nadie nos destina!
¡A una salud privada, como negocio!
¡A una educación cara y elitista!
Derechos, derechos, derechos…
Palabras que disfrazan las mentiras.
 
¡Conciencia! ¡Conciencia! ¡Conciencia toda!
Es el grito más puro y necesario.
 
Éstos son, los derechos que conozco:
Su excelencia y Presidente:
 
El derecho del pobre miserable
A recorrer su exuberante país
A lomos del suplicio y la abstinencia.
 
Y el derecho de usted, y su mesnada,
A asentar los culos de sus mercedes,
Al próvido asiento del Parlamento.
 
Por eso, el pueblo hastiado, se ha marchado;
Cansado de derechos ofrecidos,
Que nunca por las leyes se han cumplido.
 
Ya en el poder los cuervos, aposentan
Sus almas, ávidas de privilegios.
 
Silenciados los gritos de la Plaza:
Ya principia nuevamente otra historia;
Preñada de traiciones y esperanzas.
 
La audiencia relegada a los escombros,
Y al poder, el fruto de las miserias.
 
¡Conciencia! ¡Conciencia! ¡Conciencia toda!
Es el grito más puro y necesario.
 
 
CÓMO NACEN LAS BANDERAS
 
Conformándose fueron las banderas,
En el andar del hombre y en su tiempo.
De aliviar con el fuego sus angustias;
De la lucha por la tierra y lo propio.
 
Fue más tarde el poder de los caudillos
El brazo ejecutor de las desgracias;
Que al tiempo, fueron dueños de castillos,
Y al pueblo les robó sus pertenencias.
 
Rompamos en jirones las banderas
Que a los pobres del mundo nos dividen.
Para poner a salvo sus haciendas:
A la guerra, obligados nos conducen.
 
Quién, no adora la tierra donde nace;
Su cultura su lengua y sus gentes.
Quién, no ama la belleza, inexplicable
Del barrio donde sus anhelos crece.
 
Es falso que la patria sea de todos.
Que sea madre de pobres y pudientes.
Que la patria te cuide como a un hijo.
Que a todos, la bandera nos preserve.
 
Religión y poder enamorados,
En ficciones cimientan las leyendas:
Que habrán de dar cuerpo a sus pretensiones,
Y nuble la razón y la conciencia.
 
Ciudadano del mundo yo me siento
Y en justicia mis sueños compartidos;
Con aquellos que sufren en sus carnes
El acoso, la violencia y el racismo.
 
 
                                               Sindicato Oficios Varios CNT-AIT
                                               Puerto Real 03-11-2018