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jueves, 2 de mayo de 2013

EL ESCANDALO ISOFOTON


El escándalo Isofotón: incentivos de más de 24 millones de euros, avales de la Junta y al final 300 despidos

Ya en 2008, podía decirse que Isofotón tenía una muerte anunciada.  Isofotón, la ‘joya de la corona’ del Parque Tecnológico de Andalucía sito en Málaga, recibió 24 millones de euros de ayudas públicas entre 2004 y 2007 según el Boletín Oficial de la Junta y ya entonces presentaba un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que ponía a 170 trabajadores en la calle. Izquierda Unida, entonces fuera del gobierno andaluz, se preguntaba entonces: ¿A dónde han ido a parar las millonarias subvenciones y los extraordinarios beneficios de las cuentas de resultados de años pasados? Lo que no es de recibo es que una empresa de estas condiciones al primer año de crisis empiece a despedir personal y siembre de dudas su futuro mientras recoloca a sus consejeros y, a saber en dónde, se han recolocado los beneficios pasados."

 Fundada en 1981, Isofotón está considerada como el buque insignia del Parque Tecnológico de Andalucía situado en Campanillas (Málaga) y era una de las principales sociedades españolas dedicadas a la fabricación de placas solares, a pesar de atravesar momentos complicados por la crisis económica y de haber presentado ya en 2010 un Expediente de Regulación de Empleo Temporal que afecta a casi un tercio de su plantilla. El sobrino de Felipe González, Juan María González Mejías, fue fichado por el lobby Mapa Group vinculado a Isofotón el pasado mes de marzo.

 Ahora, Isofotón ha presentado este pasado lunes el nuevo Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que contempla un total de 365 despidos, lo que supone 70 más que los anunciados por la compañía en el anterior documento, según el comité de empresa. La empresa retirará el anterior ERE que tenía, según la Junta de Andalucía, “defectos de forma”.

 La historia pública de este empresa comienza con Rafael Escuredo de Presidente en 1984. En aquel momento, se decidió la participación de SOPREA, S.A., empresa pública de la Junta en el capital social de ISOFOTON, S.A. y la concesión de un préstamo de 10 millones de pesetas a dicha Sociedad. Posteriormente en 1985, Soprea entrada a formar parte del capital social de  Isofotón, SA con 20 millones de pesetas. En 1986, se meten en Isofotón, SA otros 15 millones de pesetas públicas. Desde entonces hasta la llegada del grupo privado Bergé y Cía, las subvenciones y ayudas fueron constantes.

 En 1996, la Junta autorizaba al Instituto de Fomento de Andalucía para que, a través de la Sociedad para la Promoción y Reconversión Económica de Andalucía, S.A. (Soprea, S.A.), participase en la ampliación del capital social de la empresa Isofotón, S.A., suscribiendo acciones por un importe máximo de 250.000.000 ptas. (doscientos cincuenta millones de pesetas), dicho en términos actuales, 1, 5 millones de euros.

 En 2004, Isofotón recibió de la Junta una ayuda  de 4.253.000 euros. En 2005, otra de 167.000 y en 2007, otra de 19.318.000 euros.

Una extraña operación de acciones

 Tras la compra de acciones por importe de 270 millones de pesetas por parte de la Junta de Andalucía, en el año 1997, esto es, al año siguiente de la adquisición de 250 millones en acciones realizada en 1996, la Junta procede a "enajenar las acciones representativas del 90% del capital social de la empresa Isofotón, S.A., mayoritariamente participada por el Instituto de Fomento de Andalucía, a través de la Sociedad para la Promoción y Reconversión Económica de Andalucía, S.A. (SOPREA, S.A.), propiedad de éstas, a la empresa Berge Solar, S.A., por precio de 13.000.000 de pesetas (trece millones de pesetas). Con carácter previo a dicha enajenación, el Instituto de Fomento de Andalucía abordará las necesarias operaciones de saneamiento financiero de la empresa, en las que podrá invertir una cantidad máxima de 340.000.000 de pesetas.

 Dicho de otro modo, se vendían las acciones públicas de la Junta a una empresa privada por un importe mucho menor del que costó adquirirlas un año antes y con el compromiso de aportar otros 2 millones de euros (340 millones de pesetas) a la empresa. En roman paladino, el grupo Bergé y Cía, de Jaime Gorbeña Yllera, compró por 13 millones de pesetas lo que a la Junta le llegó a costar 610 millones.

Cómo voló el dinero de Isofotón

El grupo Bergé tuvo que denunciar a su director general de Isofotón, José Luis Manzano, considerado el hombre del PSOE y de la Junta de Andalucia en Isofotón, pero la Audiencia de Madrid anuló la condena récord de 168 millones al directivo.  Encima, Manzano cobró una indemnización de 3,3 millones de euros por su despido. Finalmente fue condenado por un juzgado de lo Mercantil.

 José Luis Manzano, exdirector general del fabricante fotovoltaico española Isofotón entre 1991 y 2008,  fue demandado en 2009  por los entonces propietarios de la firma, el grupo de distribución de automóviles Bergé, por presuntas irregularidades contables. Un juez de primera instancia dio entonces la razón a Bergé -que en 2010 vendió Isofotón a cambio de asumir su deuda a la española Affirma y la coreana Top Tec- y condenó a Manzano a pagar 168 millones, 15 millones de ellos a la propia Isofotón.

 Sin embargo, la Audiencia Provincial de Madrid anuló esa condena y eximió al directivo madrileño de 53 años de abonar esa cantidad. El juez consideró que la cláusula incluida en el contrato de salida de Manzano de Isofotón en mayo de 2008 -en la que se le exoneraba "respecto de las actuaciones realizadas en el curso normal de la gestión del negocio, renunciando expresamente las partes a todo tipo de acciones de cualquier naturaleza"- "sólo se explica porque los socios mayoritarios de Isofotón eran conscientes de las irregularidades contables cometidas", según la sentencia.

El tribunal expresaba su "convicción" de que Bergé conocía "las irregularidades contables que alteraban gravemente la imagen fiel del patrimonio, la situación financiera y los resultados de la sociedad". Finalmente, el grupo Bergé obtuvo la sentencia deseada contra su directivo.

Invercaria e Isofotón

 El 18 de julio de 2008 se creó en Málaga la sociedad Servitation. La empresa estaba participada por otras cuatro: Novasoft, AT4 Wireless, Isofotón y Sadiel. El capital suscrito fue de 600.000 euros. El fondo de capital riesgo de Invercaria del que luego trascendieron numerosas irregularidades aportó 1,2 millones. Lo hizo con un compromiso: que Servitation sirviera para recolocar a los trabajadores de Vitelcom, una empresa de fabricación de teléfonos móviles que dejó a 172 empleados en la calle.

El directivo José Luis Manzano,que salió de la malagueña Isofotón (fabricante de paneles solares) por poner en riesgo la solvencia del grupo con un pasivo de 600 millones, fundó una nueva compañía en la que, a pesar de su pasado, volvió a encontrar el apoyo de Invercaria, que tomó el 20%.

 El ex presidente y fundador de Electria, José Luis Manzano, fue el principal artífice de la inversión de Invercaria (sociedad de capital riesgo andaluza con capital íntegramente público) en Electria, a pesar de que la presencia en el capital de Federico Mañero, ex marido de Elena Valenciano, ha hecho saltar muchas alarmas en los últimos días. Pero fueron las buenas relaciones de Manzano con Gaspar Zarrías e Isabel de Haro, entonces presidenta de la Agencia Andaluza de la Energía, sobre todo, junto a otras como figuras relevantes del zapaterismo las que facilitaron la fuerte inversión de la sociedad.

Esta operación fue puesta en tela de juicio por el ex director de Promoción del fondo, Cristóbal Cantos, que denunció con grabaciones que la presidenta de Invercaria, Laura Gómiz le quería obligar a realizar informes falsos para facilitar la inversión del fondo.

 Electria fue fundada por Manzano, ex presidente de Isofotón, en 2008, con una gran amplitud de miras. De hecho, se invitó a formar parte del proyecto a grandes personalidades del mundo energético, como Josu Jon Imaz o Emiliano l. Aturra y algunas fuentes aseguran que se pensó en el propio David Taguas para que entrara en el consejo de administración.

CSIF, denuncias e Isofotón

 Ya en 2009, el CSIF se preguntaba cómo puede llegar a esta situación de crisis una empresa que, además de ser referente en uno de los sectores de las renovables con mayor crecimiento, había recibido más de 20 millones de subvenciones en los últimos años. "El dinero público que ha inyectado la Junta de Andalucía debe garantizar primero el empleo en la provincia, y aunque no dudo que Isofotón haya invertido ese dinero —en 2007 destinó 18 millones de euros a I+D—, la verdad es que las cuentas no están muy claras. Ha habido una falta de control y fiscalización de las subvenciones públicas por parte de la Junta". Hablaba de Isofotón, el buque insignia del Parque Tecnológico de Málaga, como la llama El Economista y de un ERE que afectaba entonces al 95% de su plantilla. 

Ahora, el pasado día 30 de abril, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSI-F) en Málaga estudia la posibilidad de poner en conocimiento de la Fiscalía una presunta malversación de las subvenciones otorgadas por la Junta de Andalucía a Isofotón. La central sindical pretende que se investigue el destino de las mismas y su repercusión sobre la viabilidad y el empleo en la fábrica de Málaga, según un comunicado remitido  a Efe.

 Desde CSI-F se estudia también la fiscalización de las ayudas por la Junta de Andalucía a la hora de otorgarlas y si estas ayudas han contribuido, directa o indirectamente, al establecimiento de la fábrica de EE UU.

 Por otra parte, denuncian que Isofotón está llevando a cabo una persecución sindical contra esta organización con el nuevo ERE presentado el pasado lunes. Este sindicato afirma que la empresa persigue amordazar y castigar a todo aquel que se ha mostrado en contra de su pésima gestión y alertar de la descapitalización de la empresa en Málaga en beneficio de la nueva planta de EEUU.

PP, IU e Isofotón

 Esperanza Oña, alcaldesa de Fuengirola y ex portavoz del PP en el Parlamento,  recordó hace unos días que la Junta tiene «una vinculación y una responsabilidad total del desastre al que se ha conducido a la empresa y a los trabajadores», ya que «fue propietaria de Isofotón, buscó a los compradores para que se hicieran cargo de la compañía y, además, ha estado avalando y dando ayudas públicas a la firma, que no sabemos con total exactitud qué cantidad ha alcanzado, aunque probablemente superen los 24 millones de euros».

El coordinador provincial de IULV-CA y portavoz del grupo parlamentario andaluz, José Antonio Castro, también se refirió  a esta cuestión y señaló que consideraría inadmisible que la compañía saliera de Málaga o suprimiera puestos de trabajo para rebajar costes cuando el compromiso adquirido por sus dirigentes para recibir ayudas económicas de la Junta los vinculaba al territorio y al mantenimiento del empleo.

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