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martes, 20 de noviembre de 2018

ELECCIONES POLITICAS: NO ELIJAS A TU VERDUGO


ELECCIONES POLITICAS: NO ELIJAS A TU VERDUGO
Una de las cosas que ha quedado clara desde el inicio de esta llamada “crisis”, a la que nos ha llevado el capitalismo, es que los gobiernos se han plegado absolutamente a lo que dicte el capital (lo que, eufemísticamente, llaman “mercados”). Cualquier gobierno, independientemente de su color político, se ha limitado a gestionar todo lo que los poderes financieros y empresariales le planteaban, sin temblarles la mano cuando se trata de exprimir a los trabajadores y al pueblo.
La clase política, constantemente se llena la boca con la palabra “democracia” –que, recordemos, significa “poder del pueblo”- no es más que la correa de transmisión de los poderes fácticos del Estado (monarquía, empresarios, terratenientes, iglesia, banca, ejército, cuerpos represivos,…) dejando sus promesas electorales de mejora social en el baúl de los recuerdos.
Insistimos: si hay algo que hemos aprendido con la actual situación de deterioro social y económico es que los políticos gobiernan siempre para favorecer a los de arriba (ellos también son “arriba”) y someter a los de abajo, desviando hacia los ricos la riqueza generada por los trabajadores. Y si hubiera algún partido que pretendiera hacer algo diferente sería acogotado y/o comprado.
Se permiten ganancias ultramillonarias a banqueros y empresarios; los “sueldos”, pensiones y prebendas que se autoadjudican los políticos son de escándalo; se favorece a la iglesia católica, se permiten privilegios vergonzantes para todos los poderosos. Y, mientras, el pueblo trabajador, además de mantener obligadamente a todos estos parásitos sociales, ve como se recortan sus derechos, sus salarios, su acceso a una vivienda, a una educación y a una sanidad dignas. Vemos como pasan a manos privadas –para que unos cuantos plutócratas y cleptócratas hagan negocio con ellas- el transporte, los servicios sociales, el agua, las agencias de empleo, la sanidad, la educación, hasta la naturaleza,… Y, no contentos con robarnos legalmente, ensucian sus manos más aún con corruptelas y negocios turbios.
Así pues, visto lo visto: ¿PARA QUÉ VOTAR? ¿Aún queremos que se rían más en nuestra propia cara? Votando no haces más que mantener esta situación. No arreglas nada. Todo lo contrario: la participación en las elecciones supone colocarnos una cadena más al cuello. Por cada voto emitido los partidos políticos reciben un dinero público y comprueban como el pueblo los aplaude y apoya. Además, votar es delegar tu responsabilidad personal, dejar que otros hagan y deshagan por ti durante cuatro años, sin ningún tipo de control sobre ellos. VOTAR ES SUICIDA.
Ahora, más que nunca, es necesario dar una bofetada a todo este estado de cosas no votando, no participando en esta farsa y difundiendo de todos los modos posibles la ABSTENCIÓN activa y el boicot a las elecciones. Conseguir un alto porcentaje de abstención es fundamental para deslegitimar a los que nos quieren gobernar. Que sepan que la sociedad los rechaza. Y, al mismo tiempo, es básico no quedarse en casa: hay que salir a la calle, retomar nuestra palabra y nuestra responsabilidad en la vida que nos ha tocado vivir, y no dejar que los vividores de la política acaben decidiendo nuestro destino y llevándonos al matadero.
Es hora de organizarse de una forma horizontal y autogestionada, sin jefes que nos manden ni líderes que nos engatusen, luchando por todo aquello que necesitamos personal y colectivamente.
Un pueblo libre y solidario posee la fuerza para conseguir lo que desee. Y recordemos que
EL PUEBLO UNIDO FUNCIONA SIN PARTIDOS.
Grupo TIERRA -Federación Anarquista Ibérica- (Adherida a la Internacional de Federaciones Anarquistas)
g.tierra@yahoo.es www.nodo50.org/fai-ifa

lunes, 19 de noviembre de 2018

82 AÑOS DE LA MUERTE DE BUENAVENTURA DURRUTI


82 AÑOS DE LA MUERTE DE BUENAVENTURA DURRUTI
El 14 de julio de 1896 nacía en León Buenaventura Durruti, segundo de los ocho hijos de Santiago Durruti y Anastasia Domínguez. De los ocho hermanos —Santiago, Buenaventura, Vicente, Plateo, Benedicto, Pedro, Manuel y Rosa— sólo tres sobrevivieron al finalizar la guerra. En 1932, durante una huelga, moría en León uno de los hermanos de Durruti, junto a un anarquista llamado José María Pérez. Otro murió durante los sucesos de Asturias de 1934. En 1936, comenzada la guerra, Manuel Durruti se afiliaba a Falange Española, en León, y poco después moría fusilado por los mismos falangistas al haberse negado a probar su lealtad hacia la organización. Pedro, antiguo afiliado a Falange, fue fusilado en zona republicana.
BUENAVENTURA Durruti asistió, durante su infancia, a la escuela leonesa de Ricardo Fanjul. Parece ser que no pasó, como estudiante, de la mediocridad. Poco más tarde, y a pesar de cierta oposición por parte de su familia, abandonaba la escuela y aprendía el oficio de mecánico. Su maestro en esta tarea fue Melchor Martínez, que tenía en León una gran reputación como revolucionario. (Llamaba la atención por leer «El Socialista» en público). De hecho, fue el primer mentor ideológico que Durruti tuvo. «Voy a hacer de tu hijo un buen mecánico, pero también un buen socialista», decía Melchor Martínez al padre de Durruti.
En 1912 Durruti, influenciado por su padre de ideas socialistas y por M. Martínez, se afiliaba a la «Unión de Metalúrgicos»; sin embargo, pronto comprendió que el socialismo moderado de la UGT. Unión General de Trabajadores no era lo que más le atraía. Una vez abandonado el trabajo en el taller de Melchor Martínez, Durruti trabajó como montador de lavaderos de carbón. Iba a ser Mata-llana, a 30 Km. de León, el escenario de la primera dificultad que Durruti tendría con las autoridades. Se encontraba allí con motivo de la instalación de uno de estos lavaderos y no tardó en verse involucrado en un conflicto provocado por los mineros, que exigían la destitución de uno de los ingenieros cuya actitud era claramente contraria a sus intereses. Los mineros, con el apoyo de Durruti y los demás mecánicos, consiguieron que el ingeniero fuera despedido; sin embargo, al llegar Durruti a León se encontró con la noticia, nada agradable, de que la Guardia Civil se había interesado por él.
Poco después, 1914, su padre le consigue un nuevo trabajo en la Compañía de Ferrocarriles del Norte, como mecánico ajustador, empresa en la que el padre de Durruti trabajó hasta caer enfermo. Allí se encontraba Durruti cuando, en 1917, estalló la gran huelga revolucionaria, promovida por la UGT y secundada por la CNT Confederación Nacional del Trabajo—. Buenaventura desplegó durante la huelga una gran actividad, contribuyendo a la quema de locomotoras y al levantamiento del tendido de las vías, lo que significó su expulsión de la UGT y, obviamente, el despido de la compañía. Con su amigo «El Toto» se dirigió en primer lugar hacia Gijón, donde contactó con la CNT, y, posteriormente huyó a Francia, ya que además de ser buscado por saboteador, también lo era  por desertor.

sábado, 17 de noviembre de 2018

DE CONCEJAL DE PERSONAL DEL PP A REPRESENTANTE SINDICAL DE CCOO


De concejal de Personal del PP a representante sindical de CC.OO.
A principios de diciembre se celebran elecciones sindicales en el Ayuntamiento de Noja. Los trabajadores del Consistorio elegirán a sus representantes en diferentes departamentos en una votación que, según han explicado fuentes municipales a este diario, va a ser polémica. Y es que el candidato por Comisiones Obreras (CC.OO.) a todo lo relacionado con Contratación Laboral es Juan Carlos Somarriba, quien fuera Primer Teniente de Alcalde del PP durante varias legislaturas bajo el mando de Jesús Díaz, ex alcalde que todavía hoy es concejal y se encuentra investigado por varios delitos de prevaricación e irregularidades administrativas. Más allá de que un ex cargo público pueda terminar siendo enlace sindical, las quejas de los empleados públicos llegan por la difícil relación que Somarriba mantuvo con ellos cuando era concejal.
“Si es que hizo algo, no fue a favor de los trabajadores”, han recordado fuentes municipales
En efecto, durante cerca de 16 años, según fuentes municipales, se presentó bajo las siglas del PP. Durante este tiempo “no hizo nada” por los trabajadores del Ayuntamiento de la Villa cántabra, más bien al contrario. Según estas mismas fuentes municipales, “cuando había que negociar se oponía a todo”. Somarriba procedía del propio funcionariado, a donde regresó después de que en 2015 el PP perdiera el gobierno municipal (y en cuya lista ocupó el número 2 por detrás de Díaz), ocupando actualmente un cargo de auxiliar administrativo. De ahí que muchos de trabajadores del Consistorio se hayan sorprendido al conocerse que Somarriba es candidato por CC.OO. para ser delegado sindical en el departamento de Contratación Laboral.
“Si es que hizo algo, no fue a favor de los trabajadores”, han recordado estas fuentes, que señalan como una “constante” de esos años la lucha judicial por sus derechos, pues “lo que cualquier trabajador de aquí ha conseguido ha sido a través de los jueces”. En este sentido, han recordado que en 2007 el Ayuntamiento encargó a una empresa externa una “valoración de los puestos de trabajo”. El resultado del informe señalaba numerosas situaciones que no concordaban en lo que a puestos y salarios se refiere. “No les interesó cumplir con lo que decía”, han criticado.
Y el principal responsable del equipo del Gobierno del PP en este ámbito era Somarriba, de quien sus ahora compañeros afirman que ha sido “quien ha creado los problemas” que muchos sufren actualmente. Y es que, “para lo bueno y para lo malo”, el Ayuntamiento de Noja “lo han creado ellos”, en referencia al PP, que ha gobernado en la Villa durante cerca de 30 años. De ahí que muchos no se vean “cualificados” para poder votarle en las elecciones sindicales, mucho menos sentirse representados por él.
PROCESO DE PRIMARIAS
Sin embargo, Somarriba concurrirá a las elecciones sindicales. CC.OO. ha confirmado a este diario su candidatura, que se produce después de un proceso de primarias al no llegarse a un acuerdo sobre el orden de la lista. Fuentes del sindicato han explicado que en dichas primarias “votaron el 100% de los afiliados, un total de 32”, y todos ellos apoyaron al exconcejal como cabeza de lista. Por tanto, al existir una votación estas mismas fuentes señalan que “no podemos ir en contra del resultado de unas elecciones celebradas democráticamente”.
La postura de los trabajadores, al menos de los más críticos, difiere notablemente. Las fuentes municipales consultadas afirman que “no tiene sentido pasar de todo a nada”. Cabe recordar que con su elección como delegado sindical “se asegura el puesto”, pero muchos trabajadores ya han avanzado que “no nos representa”. En este sentido, al menos tres departamentos municipales diferentes ya habrían denunciado su elección ante el propio sindicato vía telefónica y electrónica, si bien desde CC.OO. aseguran que “no ha llegado queja alguna”.
En las listas de CC.OO. para las elecciones sindicales están incluidos, asimismo, otros dos trabajadores vinculados al PP. Por un lado, Evaristo Quintana, que es el candidato para representar a los funcionarios, y por otro Fernando Rodríguez, que ocupa el número 5 en la lista sindical encabezada por Somarriba, y que en las últimas elecciones ocupó el puesto 10 en la lista municipal del PP.
 

CALENDARIO 2019


CALENDARIO 2019

El Sindicato de Oficios Varios de la CNT de Puerto Real, adherida a la Asociación Internacional de Trabajadores, al igual que en años anteriores, hemos confeccionado el nuevo calendario para este año  2019.

Lo montamos en JPG para toda persona u organización que quiera bajarlo e imprimirlo, pero si lo quiere con más calidad también lo tenemos en PDF, enviando un correo a cntaitpuertoreal@gmail.com y os lo enviamos a la mayor brevedad posible.

Salud, Anarquía y Revolución Social.

CNT-AIT Puerto Real  17 Noviembre 2018

viernes, 16 de noviembre de 2018

IN MEMORIAN, PRO PRAESENTIA TUA


IN MEMORIAM, PRO PRAESENTIA TUA.

Otro gran valor del anarcosindicalismo nos abandona:

JUAN GÓMEZ CASAS

(Septiembre, 2001)

Nos dejó en Madrid, el 28 de agosto pasado, después de haber iniciado su viaje por los suelos de la Tierra en el Burdeos francés de 1921, en el seno de una familia obrera y luchadora, con la que vino, en su regreso a España, a la instauración de la II República y donde comenzó sus primeras armas en la lucha social, acompañando a su padre, miembro activo de la CNT, y militando en las Juventudes Libertarias, desde las que, ya a sus 17 años, su impaciencia de luchador le llevó a enrolarse voluntario, durante la Guerra Civil, en la Brigada Mixta 39 y a continuar, después de la derrota, en la lucha clandestina, que se enfrentaba a los horrores de la dictadura franquista, en tareas de coordinación organizativa y producción y difusión de prensa anarquista. En esa brega y siendo Secretario General de las Juventudes Libertarias y del Comité Peninsular de la FAI, cargos para los que había sido nombrado en julio de 1947, en los plenos nacionales de la FAI (Federación Anarquista Ibérica) y de la FIJL (Federación Ibérica de Juventudes Libertarias), cuando regresaba, en enero de 1948, de una visita al exilio, es apresado y, en julio de ese año, condenado a 30 años de cárcel, de los que cumpliría encerrado más de la mitad. Estos largos años de encarcelamiento, en San Miguel de los Reyes, y en los penales de Ocaña y Burgos, fueron aprovechados por él de la manera más productiva que podría hacerse, en el cultivo de su excepcional inteligencia, durante largas horas de reflexión y aprendizaje, allegando materiales, haciendo ordenaciones críticas de textos y de hechos y disponiendo ideas, planteamientos y discursos, con lo que mejor pudiera servir, y de hecho sirvió, a la clarificación, consolidación y desarrollo del movimiento libertario.

Excarcelado en 1962, pasa, en el mundo del trabajo, por diversos oficios a los que la necesidad le obliga, por el suyo propio de pintor y por el de contable de un hotel madrileño, pero su tarea fundamental, la que en sí llevaba por capacidad intelectual y por vocación y conciencia libertaria, fue la de escribir. En este quehacer, un autodidacta profundo como él no podía por menos de chocar con el intelectualismo academicista del consabido lote de “cascanueces vacías” que, aupados en los consabidos pujos de cátedras imaginarias, le maltrataban críticamente o le “perdonaban la vida” como historiador, si bien otras muchas honestas gentes de la historiografía tuvieron y tienen en una alta estima la labor histórica y sociológica de nuestro Juan.

Como hombre de letras, Gómez Casas se mueve tanto en el campo de la creación, caso de Cuentos Carcelarios, como en el campo de la investigación histórica, de la divulgación y de la traducción, con una considerable cantidad de artículos escritos y más de cien libros traducidos, tarea en la que, con frecuencia, utiliza el seudónimo de Jacques de Gaulle, o en la escritura de prólogos e introducciones a libros de temática anarquista con el seudónimo de Benjamín.

La relación de sus obras podría, salvo error u omisión, rezar así: El ya citado Cuentos Carcelarios (Madrid, 1968), Los desheredados del Tío Sam (Madrid, 1968), Historia del Anarcosindicalismo español (Madrid, 1968), El Apocalipsis (Madrid, 1969), España 1970 (Toulouse, 1970), El Frente de Aragón (1973), Sociología e Historia (Madrid, 1973), La Primera Internacional en España (Madrid, 1974), La Política española y la Guerra Civil (Madrid, 1974), Situación límite (Madrid, 1975), Autogestión en España (Madrid, 1976), España ácrata. Inventario al día (Caracas, 1976, con Carlos Rama como coautor), Los Anarquistas en el Gobierno (Barcelona, 1977), Historia de la FAI (Madrid, 1977), Anarquismo y Federalismo (Madrid, 1983), Los Cruces de caminos (Madrid, 1984), Relanzamiento de la CNT 1975-1979, con un epílogo hasta la primavera de 1984 (Madrid-Paris, 1984), Las horas decisivas de la guerra civil. Nacionalimperialismo y movimiento obrero en Europa, hasta después de la Segunda Guerra Mundial (Móstoles, 1985), Sociología del anarquismo hispánico (Madrid, 1988).

Su tarea de articulista y difusor de ideas es igualmente de una riqueza extraordinaria, como puede constatarse en sus colaboraciones en Cambio 16, en Triunfo, en EL PAÏS, en Sindicalismo, en Historia Libertaria, en Castilla Libre, en CNT, en Espoir, en Frente Libertario, en Solidaridad Obrera, en Tierra y Libertad de México, en Umbral, en La Voz confederal de Rubí. Fue redactor-colaborador de la revista Adarga, cuya temprana, casi inmediata, desaparición truncó una fértil y gran esperanza de muchos confederales convencidos de que constituía un gran proyecto. Colaboró también en La Historia de Abad, en fascículos.

En la década de los setenta, se convierte en el representante más caracterizado y portavoz más adecuado de la CNT, en el crucial momento de su espectacular despegue. Fue el primer Secretario general de la CNT, todavía en los difíciles momentos de una semi-clandestinidad y permisividad limitada (julio-agosto de 1976), y se mantuvo en el cargo, hasta que, por insistencia suya, muy respetuoso él de los plazos confederales, fue sustituido en abril de 1978. Su Secretariado fue profundamente eficaz y feraz en todos los órdenes, presidiendo un gran momento de la Organización en expansión e incidencia social. Fue el Secretariado de los grandes mítines de San Sebastián de los Reyes, de la Plaza de Toros de Valencia y del Montjuich barcelonés, y, asimismo, de aquellas riquísimas Jornadas Libertarias que llenaron de vida, ideas y alegría el Cine Princesa, Las Ramblas barcelonesas y el Parque Güell, en los esperanzadores momentos del julio de 1977.

Su gran clarividencia para el análisis de situaciones concretas, su profunda capacidad de visión para enjuiciar la distancia o relación de los sucesos político-sociales cotidianos con las exigencias derivadas de los principios libertarios y sus tácticas y estrategia, para deducir de ello la posición correcta de la Organización, fue realmente providencial para la CNT, sobre la cual, ante su negativa a la integración en el sistema, da ahora comienzo el gran acoso gubernamental, mediático, no digamos ya eclesiástico y del conjunto de partidos y formaciones que nutrieron la transición y se nutren de la misma: los Pactos de la Moncloa, el crimen de Estado del “Caso Scala”, el asesinato de Agustín Rueda a manos funcionarios de prisiones, las elecciones sindicales como estrategia de traslación del parlamentarismo a la empresa y la consiguiente anulación del protagonismo obrero, las políticas de pactos sociales, el Estatuto del Trabajador, las maquinaciones de Martín Villa en la preparación del socavamiento ideológico de la CNT y de la escisión encaminada a la obtención de una CNT “puramente “sindicalista”, a su medida....

Fue, precisamente en estos momentos, cuando nuestro Juan desplegó una energía indomable, concretada en su comparecencia y enfrentamiento en todos los lugares de la confrontación: artículos de refutación y clarificación, debates públicos, tribunas universitarias, escolares, vecinales, obreras. Prácticamente, toda la geografía del Estado español fue literalmente pateada por Gómez Casas. Desde la Línea andaluza al norteño Bilbao, desde el rincón mediterráneo de Alicante o Murcia a los aires galaicos, fueron muchos, muchísimos los pueblos que escucharon su palabra, las gentes obreras con las que convivió y debatió, y su voz se dejó también escuchar, plena de sentido y rica de orientación, en los ámbitos de la Mutualité parisina o en las tribunas de nuestro exilio confederal de Toulouse o Burdeos. Dondequiera que hubiera CNT y sus problemas, allí estaba Juan.

Una de las facetas de mayor resalte en Juan Gómez Casas fue la profunda internalización de la esencia revolucionaria del anarquismo en general y del anarcosindicalismo en concreto, su fina sensibilidad para percibir cualquier forma de reformismo y para visualizar el crucial peligro que tales apariciones representaban para el ser y el existir del mundo libertario en general y de la Confederación en concreto. Lo fue ya en la detección de la postura correcta durante la escisión de 1945 en el exilio confederal y su repercusión en España, con su adscripción a las Juventudes Libertarias de Centro, de carácter antipolítico y anti-colaboracionista, y con su actitud crítica ante aquellos que, incluso después de la falsa “unidad” confederal fabricada en el Congreso de Lyon (1961), apenas si dos años más tarde y en nombre de la “eficacia”, conspiraban y maquinaban, cerca del ministro franquista José Solís y con Juan López, el ex-ministro cenetista de la guerra, a la cabeza, el pacto de los “cinco puntos”, aquellos cincopuntistas, marginados de la Organización, que poblaron el sindicato vertical franquista por apenas una docena de inútiles despachos y que recibieron, de  propina, una, igualmente inútil, cooperativa de tranvías en Valencia, sin ningún resultado positivo para la clase obrera, sino al contrario, y con gran escándalo de los trabajadores que veían, de este modo, cómo se ensuciaba el nombre de CNT.

Pero oigamos a Juan Gómez Casas, “Juanito”, como, cariñosamente, le llamaban los compañeros de Madrid, enfrentándose críticamente a tamaña maniobra: “Llegaron entonces a mis manos dos números de la revista Comunidad Ibérica, editada por Fidel Miró en Méjico, en los que se hacía una exposición favorable al pacto ya aludido. Creo que ésta se debía a compañeros exiliados, que, desde la lejanía, no comprendían la problemática y daban su visto bueno a algo que, según se les daba a entender desde Madrid, podía contribuir a forzar una apertura del régimen franquista. Ante la confusión reinante, envié un artículo a Fidel Miró...en el que intenté desmontar la argumentación de los favorables al pacto y presenté una visión diametralmente opuesta al mismo...Infería yo que la cobertura y el apoyo incondicional que se daba a aquel grupo [de Madrid] identificado [por los hombres del exilio partícipes en la maniobra] con “la militancia en general”, significaba una grave falta de consideración para los millares de hombres dispersos que jamás confiaron en la colaboración ni en el diálogo apuntado ni en la posibilidad de una democratización espontánea o inmanente de las instituciones franquistas, incluida la organización sindical. La mayoría, que estaba en contra, decía yo, creía que no podía haber garantía en ninguna ley promulgada por el régimen franquista, porque era un flagrante contrasentido que el Estado pudiera “dictar” una ley sindical y que de ese “dictado” pudieran derivar la democratización, la autonomía y la libertad de los sindicatos oficiales” (Los cruces de caminos, 1981, pág. 70).

También hay que resaltar la oposición de Gómez Casas al sindicalismo neutro. Dice él, refiriéndose críticamente a José Luis Rubio, defensor, en la revista Sindicalismo (números 4-5 de julio 1975) del sindicalismo político-reformista: “Dije que parecía cultivar conscientemente la confusión terminológica porque, en realidad, “sindicalismo a secas no quiere decir nada”. Éste puede ser, decía yo, como el actual de España, vertical, corporativo-fascista, o comunista, socialista, anarquista o católico. La gran incoherencia de Pestaña estuvo ya en 1927, cuando intentó hacer de la CNT un continente, es decir, algo susceptible de aceptar diversos contenidos, o ninguno; o lo que es igual, un sindicalismo neutro. Esta incoherencia dejó de serlo cuando, por fin en 1934, Pestaña enseñó sus cartas al crear el partido sindicalista... y fracasó estrepitosamente porque la CNT le volvió la espalda” (Los cruces de caminos, pág. 146-47).

Su honestidad intelectual y su respeto y defensa del ideario anarquista y anarcosindicalista le hizo enfrentarse a prohombres de la historiografía oficial que, al tratar los temas libertarios, deformaban gravemente su sentido. Dice de Antonio Elorza: “En el capítulo [se refiere a un artículo suyo, de Juan, en Triunfo], trato, implacablemente, el tratamiento elorziano, todas sus anfibologías, sutiles deformaciones, errores de interpretación...sus galimatías, al mezclar anarquismo, anarcosindicalismo, sindicalismo revolucionario, sindicalismo a secas, sindicalismo político etc.; su intento implícito de identificar a la CNT con ese sindicalismo a secas, cuando él sabe que las ideas-fuerza del anarquismo están en la CNT y por eso es anarcosindicalismo...” (Los Cruces de caminos, p. 158). O cuando manifiesta, con relación a L. Álvarez Junco: “A pesar de lo curioso del título del libro, A. Junco había escrito un texto aceptable sobre el anarquismo en España y ello le había puesto en cierta manera de moda en el instante mismo de la aparición del libro. Pero, en las numerosas apariciones públicas que haría, con posterioridad, en charlas y conferencias sobre el tema, empezó a marcar una postura crítica y un tanto denigratoria con relación a aquel mismo anarquismo, y ello le valió bastantes enfrentamientos en medios universitarios y culturales.” (Los Cruces p. 160).

Consciente de la utilización instrumental que de los términos libertarios se viene haciendo por parte de algunos, en una interesada práctica usurpatoria que apunta a alcanzar determinados beneficios materiales de carácter concreto, nos dice Juan: “No importa que algunos grupos, que, en el fondo, no son autogestionarios, inserten esa definición en sus programas. Las palabras tienen una dinámica interna que no se puede traicionar. Quienes no puedan explicar o desarrollar, satisfactoriamente, hasta sus últimas consecuencias, el concepto de autogestión quedarán atrapados en sus contradicciones...” (Historia de la FAI, 1977, pág. 299).

La situación de cese de Gómez Casas como Secretario General de la Confederación, en su primer mandato, fue de graves consecuencias por la calidad y comportamiento de su sucesor y por la detección de los “grupos paralelos de afinidad anarcosindicalista”, así como de otros tipos de penetración tanto en la CNT como en la FAI, conspiradores todos ellos en el interior de la Organización y preparadores de la inmediata escisión. Sin embargo, el cargo de director del CNT, para el que había sido nombrado (1980-81), le permitió jugar un papel de relieve en el desenmascaramiento de esta conspiración y en la calificación y definición de la misma. En su obra El relanzamiento de la CNT 1975-1979.- con un epílogo hasta primavera de 1984, desarrolla todos estos gravísimos problemas a los que se enfrentaba la Organización y que, “aunque el tronco de lo que constituye la esencialidad de CNT seguía resistiendo, los embates que le llegaban, uno detrás de otro, la afectaban gravemente”. Tal desarrollo Juan Gómez Casas lo lleva a cabo con esa pulcritud intelectual y ese acendrado espíritu militante que le acompañó en toda su existencia confederal y anárquica. Así, responde, en EL PAÍS de 30-4-79, a las tergiversaciones de Alfons Quintá (corresponsal del periódico), que insiste en la denominación de “anarcosindicalistas” para los autollamados “grupos de afinidad anarcosindicalista”, anunciando ya una escisión inminente, promovida por aquéllos de los que ya, después del Pleno Nacional de Regionales de la CNT, de 30-3 al 1-4 de 1979, que trata la cuestión, en un informe de la Secretaría de Organización del comité Nacional para la comisión investigadora del caso, se dice que “se proponen sustituir el anarcosindicalismo propio de la CNT por un sindicalismo revolucionario de orientación marxista, estrictamente limitado a cuestiones reivindicativas, meramente económicas”. Y recoge, allí, Juan un artículo de Beltza en el CNT nº 27, en el que, refiriéndose a las falsedades de Alfons Quintá y a sus falsos informadores, se hacía eco de la campaña orquestada, en connivencia con la prensa burguesa, que tendía a hacer creer que los por ellos denominados “puros”, o sea, los militantes que defienden la esencia de la Organización, eran un grupo de pasotas y terroristas que querían hacer de la CNT un grupúsculo violento.

 En definitiva, se preguntaba el autor: “¿Por qué tanto empeño por parte de la Prensa en identificar a los “puros” con terroristas y a los “paralelos” con auténticos sindicalistas?” (ver Relanzamiento..., pág. 201). Y veamos ya, por seguir delineando su perfil revolucionario, a Juan hablando de la sesión del viernes 13-12-79 del V Congreso: “Yo hablé de numerosas reuniones que se daban dentro y fuera de los límites del Congreso. Se confirmaba que el Secretariado permanente del Comité Nacional, por completo desentendido, desde la segunda o tercera jornada, de la suerte del Congreso, jugaba sus propias bazas, contactaba con elementos afines, proyectaba en el Congreso las alianzas que, en capítulos anteriores, empecé a referir como hipótesis, pero que ahora ya se confirmaban plenamente. Un grupo de sindicatos, conectado alrededor del Secretariado permanente del Comité Nacional, había llegado con propósitos preconcebidos de hacer prevalecer su visión de las cosas, o, por el contrario, romper el Congreso... Las reuniones por los pasillos y fuera del edificio se concretaron en una acción común definida, el viernes 13 por la tarde...Enterado del propósito que les guiaba, intenté disuadirlos, hablándoles de responsabilidad y de la posibilidad de arruinar el Congreso, pero fue inútil. Estaban dispuestos a llevar a cabo la última fase de un plan previsto de antemano y con anterioridad al Congreso.

Otros hechos posteriores al Congreso así lo confirmarían...Tres días después de abandonar el Congreso los 53 delegados, es decir, el lunes 17 de diciembre de 1979, el periódico Diario de Barcelona publicaba ya una nota suscrita por una “Comisión Técnica Impugnadora del V Congreso”, en la cual se daban las razones de la impugnación. Uno de los firmantes era Francesc Boldú, secretario de organización del secretariado permanente del comité nacional [saliente]. Es decir, se había aplicado, con la máxima diligencia, un plan previsto de antemano. Esto venía a confirmar que la delicada situación de la Organización, en todo este tiempo, con la primera culminación del ataque a los paralelos, no había resuelto, definitivamente, la problemática de la CNT” (Relanzamiento...pág. 228). Y termina Juan, refiriéndose a la pretensión “renovadora” de los escisionistas: “La CNT se ha renovado a sí misma de congreso a congreso, se ha ido enriqueciendo con la consideración de problemas aparecidos al hilo de la evolución y de los cambios experimentados en el mundo. Entonces, ¿qué quiere decir, en realidad, “CNT renovada” o “Renovación”?. ¿No querrá decir justamente lo contrario de lo que pretende?. Porque nosotros sólo podemos avanzar y profundizar en los problemas a partir de la esencialidad o razón de ser profunda de la CNT. ¿Qué quiere decir entonces paleo-anarquismo?. Dado que anarquismo sólo hay uno, no puede haber un anarquismo “renovado” que acepte el Estado o los chanchullos de los políticos, o un anarquismo que, para hacerse aceptar, tenga que renunciar a sus esencias. Este es el caso de CNT”.

Juan, íntimo Juan nuestro, queremos hablarte donde estés o estás, o sea, en el corazón de todos los hombres y mujeres que te han querido y acompañado y te siguen queriendo y acompañando. Juan, querido Juan, queremos conversar contigo, para que la memoria de ti no sea ausencia, puro expediente de células cerebrales pasado a la palabra hueca, sino activa presencia dentro de nosotros. Juan, amigo, ¿qué decirte? A veces, hasta las palabras dan asco. Así que, sólo gracias, gracias por tu luz y por tu ejemplo.

Extraído del libro: Reflexiones para la acción III, págs 121-129 de José Luis García Rúa

jueves, 15 de noviembre de 2018

WLADIMIRO MUÑOZ - HISTORIADOR Y PROPAGANDISTA ANARQUISTA


Vladimiro Muñoz – historiador y propagandista anarquista

El 14 de noviembre de 1920 nace en Gijón (Asturias, España) el historiador y propagandista anarquista Vladimiro Muñoz. Hijo de un ferroviario comunista, llevará el nombre en homenaje a Lenin. En 1924 su familia se instaló en Tarragona (Cataluña) ya partir de 1932 en Irún. Más tarde se trasladó a San Sebastián para estudiar en la Escuela de Artes y Oficios hasta el estallido de la guerra. Con la destrucción de Irún, pasó a Francia y regresó a la Península por Tarragona. En 1937 fue movilizado y, como aún no tenía 17 años, fue destinado como cartero.

En esta época descubrió el pensamiento pacifista y anarcoindividualista de Han Ryner leyendo sus libros traducidos al castellano por José Elizade. Cuando terminaba la guerra, en enero de 1939 pasó la frontera francesa en barca, pero fue detenido por la policía gala. Después de un tiempo cerrado al campo de concentración de Argelès, fue destinado al de Bram. Luego irá a América. Liberado en 1940, hizo de mecánico en Toulouse y de leñador al Aveyron. Entregado al ejército nazi, fue internado en varios campos y después fue destinado para trabajar en la construcción de una base submarina cerca de La Rochelle, hasta que pudo huir. En 1947 pudo embarcar con sus padres y su hermana hacia Montevideo (Uruguay), donde residía desde comienzos de siglo una rama familiar.

Anarcoindividualista y pacifista, nunca perteneció a ninguna organización libertaria, pero se hizo con todo el mundo, como Eugen Relgis - a quien conoció personalmente y tradujo obras suyas -, Han Ryner, Hemos Day, José Tato Lorenzo, Voluntad, Federación Obrera Regional Uruguaya (Forua), etc. En 1976, con la instauración de la dictadura militar, dejó de lado el movimiento anarquista, relaciones que reemprendió con la caída de ésta. Estudioso del movimiento anarquista internacional, se dedicó a recopilar documentos. Su tarea como investigador de las fuentes anarquistas y sus estudios cronológicos (Voltairine de Cleyre, Johann Most, Ricardo Mella, Anselmo Lorenzo, Rafael Barret, Coelho Netto, Agustín Barrios, etc.) Son muy importantes, así como la labor de prologuista de obras clásicas libertarias (Errico Malatesta, Joseph Ishill, Anselmo Lorenzo, Max Nettlau, etc.).

También destaca su producción epistolar, rica en datos bibliófilo y bibliográficas, y sus traducciones. Colaboró ​​en numerosas publicaciones libertarias, como Cénit, Cahiers des Amis de Han Ryner, Le Combat Syndicaliste, Espoir, Frente Libertario, Marcha, Reconstruir, Ruta, Solidaridad, Solidaridad Obrera, Tierra y Libertad, Voluntad, etc. Participó en la historia del movimiento anarquista en fascículos de Diego Abad de Santillán. Es autor de Contribución a la historia del anarquismo español. Correspondencia selecta de Federico Urales, Recordando a José Tato Lorenzo, Correspondencia selecta de Joseph Ishill (1967), Correspondencia selecta de Francisco Ferrer Guardia (1971), Breve historia del movimiento anarquista en ESTADOS UNIDOS DE AMERICA del Norte (1973, con Federica Montseny y Alberto Martín), Antología ácrata española (1974), Barret en Uruguay (1974, con Ernesto Herrera), El pensamiento vivo de Barrett (1976), Le Pei Kan and chinese anarchism. A chronology (1977), Max Nettlau, historian of anarchism (1978), Anarchist. A Biographical encyclopedia (1980), Coelho Netto y Agustín Barrios. Ensayos filológicos (1981, con Rodrigo Díaz-Pérez y Viriato Díaz-Pérez), Barret en Montevideo (1982), Bibliografía de Germinal. Asunción 1908 (1982), Bibliografía de Rafael Barrett. Uruguay (1908-1911) (1982), Sembrando ideas. Rafael Barrett (1992, con Roberto Lavín), Barrett (1992), etc.

Vladimiro Muñoz murió en 2004 en Montevideo (Uruguay).

lunes, 12 de noviembre de 2018

EL DESTINO DEL ORO DEL BANCO DE ESPAÑA


EL DESTINO DEL ORO DEL BANCO DE ESPAÑA
Nota de presentación de Luis Alonso. Ahora que se habla y escribe bastante sobre la guerra civil y al fin se publican muchas  cosas sobre la intervención rusa y estalinista en nuestro país nos parece interesante reproducir un documento importante de Indalecio Prieto, ministro de Marina y del Aire en el gobierno de Negrín, que fue publicado hace años en México por el PSOE. Como se verá, Prieto resume en pocas páginas cómo operaron los dirigentes del Partido Comunista francés y que pasó con el oro del Banco de España. El relato revela una verdad que los  dirigentes estalinistas han tratado de ocultar durante muchos años. 
"Afirmo - he dicho refiriéndome a apoyos que recibimos en el curso de la guerra- que pueden anular o amortiguar nuestra gratitud los aspectos lucrativos del auxilio de la URSS y de los partidos comunistas que la secundaban".
Véanse estos ocho puntos que dejé sentados en 1939 y que nadie ha desmentido:
1.- El  Partido Comunista francés había administrado, para compras de material de guerra, dos mil quinientos. millones de francos entregados por Negrín, sin que la administración de tan enorme suma la hubiese controlado, poco ni mucho, ningún funcionario del Estado español.
2.- El Partido Comunista francés había retirado para sí, quizá como beneficios de intermediario, cantidades considerables del dinero entregado por Negrín.
3.- La propaganda, pública primero y clandestina después, del Partido Comunista francés se costeaba con dinero así extraído del Estado español, pues los auxilios de la III Internacional  eran nulos y el producto de las cotizaciones distaba muchísimo del gasto enorme de esa propaganda.        
4.- Avido de dinero, el Partido Comunista francés, rectificando constantemente sus liquidaciones por nadie examinadas, reclamaba con frecuencia mayores sumas a los señores Negrín y Méndez Aspe, (este último, ministro de Hacienda).
5.- El espléndido diario comunistoide "Ce Soir", remedo del triunfante "París Soir “,  se sostenía con fondos de los suministrados por Negrín
6.- La flota, compuesta de doce buques, perteneciente  a la France Navigation, era propiedad de España, pues con dinero español se compraron todos los barcos, no obstante lo cual los comunistas franceses, administradores de dicha Compañía, se negaron a devolverlos, considerándolos suyos.
7.- Uno de los barcos de la France Navigation, el "Winnipeg", se fletó por el S.E.R.E. (entidad de auxilio a los expatriados establecida por Negrín) para transportar exiliados a Chile, aumentando de esa manera sus ingresos los comunistas franceses, mediante el novísimo sistema de arrendar a alto precio a los españoles un buque que pertenecía a los españoles.
8.- Parte del tesoro español sacado de nuestro territorio al evacuarse Cataluña estaba custodiado por comunistas franceses.
 En cuanto al lucro de Rusia, el relato que ahora reitero aquí es ciertamente asombroso.
El 25 de Octubre de 1936 se embarcaron en Cartagena con destino a Rusia siete mil ochocientas cajas llenas de oro, amonedado y en barras, oro que constituía la mayor parte de las reservas del Banco de España.
Previamente, el señor Negrín,  como ministro de Hacienda (todavía no era presidente del Consejo), obtuvo el acuerdo del Gobierno y la firma del Presidente de la República para un decreto autorizándole las medidas de seguridad que estimara indispensables en cuanto al oro del Banco de España. Como miembro de aquel Gobierno, acepto la responsabilidad que me corresponde por el acuerdo, aunque ni los demás ministros ni yo conocimos el propósito perseguido. Ignoro si llegó a conocerlo el entonces Presidente del Consejo, Francisco Largo Caballero.
El embarque se verificó con gran misterio. Si yo me enteré fue por pura casualidad, a causa de haber llegado a Cartagena para asuntos del servicio --era yo ministro de Marina y Aire- cuando el embarque se efectuaba bajo la dirección personal de los señores Negrín y Méndez Aspe.
Cuatro empleados del Banco embarcaron en el buque que conducía el precioso cargamento. No se les dijo a dónde iban. Creyeron que desembarcarían en Port Vendres, Sete o Marsella y aparecieron... en Odesa. El 6 de noviembre llegaron con nuestro oro a Moscú. Y allí, ocurrió algo que también merece ser narrado. Los funcionarios del Grosbank miraban y remiraban minutos enteros cada pieza y la pesaban y repesaban. Los empleados del Banco de España, acostumbrados a gran celeridad en operaciones semejantes, no se explicaban tamaña lentitud, por la cual se invirtieron varios meses en el recuento. Pero esta lentitud obedecía al deseo de justificar la permanencia en Rusia de quienes habían ido custodiando la mercancía. A toda costa se quería impedir su regreso a España para que no se divulgara el enorme envío de oro. Las familias de los viajeros se inquietaban por desconocer el paradero de éstos, y para calmar su intranquilidad se las embarcó también, sin decirles adónde iban, _y se las llevó a Rusia.
La entrega del oro, tan meticulosamente pesado y medido, había de concluir algún día, y concluyó. Los bancarios creyeron entonces que, terminada ya su misión, tornarían a España. Mas sus reclamaciones en ese sentido ante nuestro Embajador, don Marcelino Pascua, eran inútiles. No se les consentía salir; estaban confinados con sus familias en Rusia. Al cabo de dos años, cuando la guerra se extinguía, el Encargado de Negocios, don Manuel Martínez Pedroso, logró romper aquel confinamiento. Pero a los cuatro bancarios no se les repatrió. En España podían hablar más de la cuenta. Y con objeto de evitarlo se les desparramó por el mundo: uno fue a dar con sus huesos a Buenos Aires, otro a Estocolmo, otro a Washington y otro a México. Al mismo tiempo desaparecían de la escena los altos funcionarios soviéticos que intervinieron en el asunto: el ministro de Hacienda, Grinko; el director del Grosbank, Marguliz; el subdirector, Cagan; el representante del ministerio de Hacienda en dicho establecimiento de crédito, Ivanoski; el nuevo director del Grosbank, Martinson... Todos cesaron en sus puestos, varios pasaron a prisión y Grinko fue fusilado.
Entre tanto, una revista gráfica, "La URSS en Construcción", dedicaba un número especial al aumento de las existencias de oro en Rusia, atribuyéndolo al desarrollo de la explotación de los yacimientos auríferos de Rusia. Era el oro de España. Rusia no ha devuelto ni una sola onza.
fuente: fundacion andres nin  Indalecio Prieto        México, D. F., Marzo de 1953. 

domingo, 11 de noviembre de 2018

ONCE AÑOS DEL ASESINATO DE CARLOS PALOMINO


Once años del asesinato de Carlos Palomino

Hoy se cumplen once años del asesinato del joven antifascista Carlos Palomino a manos del militar Josué Estébanez.

11 de noviembre de 2007. El partido de ultraderecha Democracia Nacional convoca una manifestación de corte racista en el barrio de Usera. Su lema: ‘Contra el racismo antiespañol, contra la inmigración’. La Delegación de Gobierno de Madrid permitió la manifestación racista. Colectivos antifascistas convocaron un contramanifestación. Hacia allí se dirigió Carlos Palomino, un joven antifascista de 16 años.

Así comenzó la jornada en la que Palomino perdería su vida, asesinado por Josué Estébanez de la Hija, un militar del Ejército de Tierra neonazi de 23 años que se dirigía a la manifestación convocada por Democracia Nacional –así lo considera probado la sentencia sobre el asesinato emitida por la Audiencia Provincial de Madrid–. Palomino y Estébanez se encontraron en la línea 3 de metro, a la altura de Legazpi. Dentro del vagón, Josué sacó la navaja y le asestó una puñalada en el corazón a Carlos. Siete centímetros de hoja clavados en el ventrículo izquierdo. Tras ello, le empujó fuera del vagón. También asesta otra puñalada a un compañero de Carlos en las costillas antes de huir con el arma en la mano.

"Fue prácticamente cuestión de segundos y de pronto estaba Carlos tendido en el suelo", explica Mónica Rojas, fotoperiodista que fue testigo del asesinato. Rojas acudía a hacer fotos a la manifestación racista convocada por Democracia Nacional y coincidió en el mismo vagón de metro en el que ocurrió todo. "De pronto, una parada antes de llegar a Usera, el vagón se empezó a llenar. Se cerraron las puertas, pero el metro siguió sin moverse. Al poco comenzó a haber movimientos raros y todo se llenó de humo", relata Rojas. Para entonces, Estébanez ya había apuñalado a Carlos y a su compañero, y había salido corriendo. "Cuando salí del vagón, la primera pisada que di fue sobre sangre, y vi que Carlos estaba muy cerca en el suelo junto a una chica que le auxiliaba y otro chico que llamaba para que viniera una ambulancia. Yo pensaba que estaba herido, pero no de muerte".

Carlos murió en el número 145 del Paseo de las Delicias, en una carpa montada por los servicios de emergencia. Desde el 13 de mayo de 2016, una placa situada en este mismo punto recuerda su asesinato. Antes de ese año, al menos en cuatro ocasiones, compañeros del joven colocaron placas en su recuerdo en la boca de esta parada de metro, pero en todos los casos fueron saboteadas por grupos fascistas.

Josué Estébanez fue condenado, en octubre de 2009, a 26 años de cárcel. En la sentencia, el tribunal daba por probado que el neonazi tenía la intención de matar. La sala le impuso 19 años de cárcel por asesinato y siete años más por intento de homicidio.

El asesinato de Carlos Palomino es uno de los 88 por motivos de odio que el Movimiento contra la Intolerancia ha registrado desde 1990, recogidos por los periodistas David Bou y Miquel Ramos en el trabajo Memoria de 25 años de olvido.


sábado, 10 de noviembre de 2018

CONCEPTOS E INTERPRETACION DEL COMUNISMO LIBERTARIO


Conceptos e Interpretación del comunismo libertario

DEFINICIÓN - El Comunismo libertario es una forma de organización social, en la cual el gobierno de los hombres se sustituye por la administración colectiva de las cosas. Con ser muy clara esta definición, precisa de explicaciones. Se trata de encontrar las bases de convivencia social que garanticen los derechos fundamentales del hombre: el derecho a la satisfacción de sus necesidades, y el derecho a disponer de sí mismo es decir, el derecho a la vida y a la libertad. Ambos derechos son base de bienestar, ya que no concebimos ni libre al hambriento ni satisfecho al esclavo. Más concretamente: el Comunismo implica, mejor que la comunidad de bienes, la existencia de una colectividad que atienda primordialmente a administrar la economía de modo que queden satisfechas las necesidades de todos sus componentes. Y para que este Comunismo sea libertario no ha de contener un cúmulo de fuerza o de autoridad que encierre una amenaza para la libertad individual.

Sabemos que hay que destruir la organización actual, esto es, el Estado y la propiedad privada, y que sólo se destruye aquello que se acierta sustituir con ventaja.

Más importante que la exactitud de la definición es la elaboración de los conceptos sobre diversas cuestiones de detalle que plantea su realización, sobre las cuales cabe más diversidad de pareceres.

Si bien es cierto que la experimentación será, en última instancia, la que decida sobre las mejores soluciones, se hace preciso analizar éstas y decidirse anticipadamente por una determinada.

ESTRUCTURA. -Concebimos la nueva estructura como una federación de colectividades autónomas. Cuanto más simples y elementales  sean estas colectividades básicas, tanto más sencillos y fáciles de resolver serán los problemas y serán más accesibles a las aspiraciones e intereses de los individuos que las compongan.

A pesar de tener la Confederación Nacional del Trabajo una estructura idéntica que podría servir de molde para la sociedad entera, no todos se muestran conformes con que el Comunismo libertario tenga una estructura sindical, creyéndose, por lo contrario, que debe dejar paso a formas de organización distintas. El Sindicato es, por esencia, una entidad productora, y podría serlo también distribuidora; pero, a su lado, pueden existir otras formas de colectividad, con intereses más amplios y carácter menos especializado, y, por lo tanto,  más humano. La base de la organización ha de ser la colectividad entera, en los pequeños núcleos rurales, compuestos por unas mayorías de campesinos y algunos artesanos o funcionarios. Constituirán comunas o municipios libres. En pueblos de mayor diversidad y de actividades menos uniformes, se hacen precisos los Sindicatos, reunidos en Federación local, cuya organización puede convivir con agrupaciones más genéricas como agrupaciones de barriada o consejos parciales o totales de la localidad. Lejos de ser incompatibles ambas formas o núcleos de organización colectiva, la exclusivamente económica y la política o de interés público, en mi opinión se complementan, y aun deben coexistir; pues lo exige la complejidad misma de la vida moderna.

EL INDIVIDUO Y LA COLECTIVIDAD.- El instinto de sociabilidad, la necesidad del apoyo mutuo y el reconocimiento de las ventajas que la asociación reporta, son impulsos asociativos al lado del sentimiento de solidaridad, para formar las colectividades y para federarlas entre sí. El anarquismo no admite otra forma de coacción sobre el individuo que la coacción moral, es decir, el apartamiento o el desprecio hacia el insolidario o el vano impenitente. Pero, en labios de muchos, aparece en seguida una frase hecha que expresa una forma de coacción económica y de justicia social: «El que no trabaja, no come». Toca al Congreso Nacional manifestar el concepto que la Confederación tiene sobre esta forma de coacción.

FORMA DE PROPIEDAD.-No puede ser objeto de discusión el régimen de propiedad de la riqueza y de los útiles de producción, que será administrada por la colectividad y puesta a disposición de quienes quieran producir. La supresión de la propiedad privada y del acaparamiento de riqueza es la garantía imprescindible de la libertad económica. Pero esta intransigencia con la propiedad privada no puede extremarse hasta negarla en las cosas de uso personal, ni en lo que es producto de la actividad personal del individuo. La propiedad usufructuaria, no creo que pueda ser lógicamente negada para los muebles, vestidos y para detalles cuya posesión no implica un despojo ni una injusticia. Respecto a la propiedad de la tierra –«La tierra para el que la trabaja»–, es menester distinguir entre la tierra dedicada a la producción de lo necesario de la que sirve para producir alimentos o plantas de gusto individual, como los huertos y jardines, o parcelas de experimentación, sobre las cuales debe respetarse la propiedad usufructuaria.

JOSE PEIRATS VALLS - PERIODISTA, HISTORIADOR Y MILITANTE ANARQUISTA


José Peirats Valls – periodista, historiador y militante anarquista
El 20 de agosto de 1989 muere en Burriana (Castellón, Valencia) el militante, periodista e historiador, figura importantísima del anarquismo y del anarcosindicalismo hispano, José Peirats Valls. Había nacido el 15 de marzo de 1908 en la Vall d'Uixó (Castellón, Valencia), hijo de costureros de alpargatas. Su familia emigró a Barcelona y desde pequeño frecuentó la Escuela Racionalista del Ateneo Libertario de Sans hasta su cierre por las autoridades, pero cuando tenía ocho años se puso a trabajar (en una fábrica de clavos y de tachuelas, en una fontanería, en la fotografía, etc.). Obrero de la construcción y rajoler hasta la guerra, en 1922 se afilió a la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). De educación autodidacta, durante los años del pistolerismo y de la dictadura de Primo de Rivera, colaboró ​​en diversos periódicos y revistas, como La Revista Blanca o Tierra y Libertad.
Establecido en Hospitalet de Llobregat, formó parte de una comisión de ladrilleros en defensa de un compañero condenado a muerte durante la dictadura de Dámaso Berenguer. Con la instauración de la II República española se convirtió secretario de la Federación Anarquista Ibérica (FAI) en Barcelona, ​​militó en el grupo anarquista «Verdad» del Hospitalet, será uno de los fundadores de las Juventudes Libertarias de Cataluña y participará activamente en los ateneos libertarios. Entre 1934 y 1936 fue miembro del comité de redacción, y después director de Solidaridad Obrera. Entre 1935 y 1936 fue redactor de Ética. En julio de 1936 tomó parte en los combates en la calle y particularmente en la toma del cuartel de infantería del Bruc y se integró en el Comité Revolucionario del Hospital por la FAI. Más tarde participó en la autogestión de la ciudad. En febrero de 1937 fue delegado para Cataluña en el Pleno Nacional de la Federación Ibérica de Juventudes Libertarias (FIJL) en Valencia, donde se mostró bastante duro con el colaboracionismo.
Ese mismo año hizo mítines por diversas localidades catalanas (Lleida, Barcelona, ​​Sallent, etc.). Redactor de Tierra y Libertad, después responsable del diario Acracia, se opuso encarnizadamente a la participación de la CNT en el gobierno defendiendo un anarquismo intransigente, lo que después de los «Hechos de Mayo" de 1937 le valdrá ser expulsado de Acracia. Entonces marchó a los frentes de Aragón y de Cataluña enmarcado en la 26 División (Columna Durruti ya militarizada), logrando varias graduaciones militares (sargento, jefe de Sección del Estado Mayor de la 119 Brigada y teniente). Asistió al Pleno Regional de Cataluña de la FAI en representación del grupo "Los Irreductibles" y el Congreso Juvenil de Valencia de 1938. Tras la derrota, se refugió en Francia, donde fue internado en los campos de concentración de Vernet y de Cognac. En diciembre de 1939 embarcó hacia Sudamérica, donde pasó siete años en diferentes países: Santo Domingo, Ecuador (1941-1942), Panamá (1942 y 1945). En 1947 volvió a Francia, donde fue elegido secretario general del Movimiento Libertario en el Exilio (CNT-MLE) y desplegó una intensa actividad militante, efectuando numerosos viajes clandestinos en la España franquista.
Reelegido secretario en 1950, consolidó la publicación del periódico CNT en el exilio, pero será por dos veces encarcelado por las autoridades francesas. En 1965, a raíz del Congreso de Montpellier, la ruptura entre los activistas como él y la dirección (Montseny-Esgleas) es manifestó. Entonces entró en Frente Libertario, el órgano de la disidencia anarcosindicalista española (1970-1977). En 1971 se instaló en Béziers con su compañera Gracia Ventura Fortea (Gracieta). Escribió numerosos artículos en casi toda la prensa libertaria - utilizando diversos seudónimos (Jazmín, Fraternal Lux, Geronés, Sertorio, etc.) -, Tales como Acción, Acracia, Asturias, Bicicleta, El Boletín del Ladrillero, Castilla Libre, cenit, CNT, Le Combat Syndicaliste, Comunidad Ibérica, Crisol, Cultura Libertaria, Cultura y Porvenir, Cultura Proletaria, Ética, Evolución, FAI, Faro, Fragua Social, Frente Libertario, Frente y Retaguardia, Historia Libertaria, inquietud, El Luchador, Más lejos, Mujeres Libertarias, El Mundo del Día, Nahia, Nosotros, Nueva Senda, polémica, Prensa Libre, La Protesta, El Quijote, Reconstruir, La Revista Blanca, Ruta, El Sembrador, Senstatano, Sindicalismo, Solidaridad, Solidaridad Obrera, Terra Lliure , Tierra y Libertad, Tribuna Confederal y Libertaria, Umanità Nueva, Umbral, Universo, Volontà, De Vrije, etc.
Es autor de obras de análisis y de historia que se han convertido de referencia, tales como Glosas anárquicas (1932), reviviendo (1932), Para una nueva Concepción del arte: lo que podría ser un cine social (1934), Voces juveniles. Interpretación ácrata de Nuestra revolución (1937, con otros), Los intelectuales en la revolución (1938), Qunice conferencias breves (1940), Estampas del exilio en América (1950), La CNT en la Revolución española (1952/53, 1971 y 1988; su obra fundamental), La undécima cruzada (1956), El diablo (1958, obra teatral), La Sión hispánica (1961), Breve storia del sindacalismo libertario Spagnolo (1962), Los anarquistas en la crisis política española (1964 ), La práctica federalista como verdadera afirmación de Principios (1964), Informe del delegación de Venezuela de lass Tareas del congreso de CNT de España en el exilio a que pudo asistir (1965), polémica sobre el determinismo y voluntarismos (1966, con Benjamín cano Ruiz), Examen crítico-constructiva del movimiento libertario español (1967), El anarcosindicalismo en España (1970, con otros), Comunistas y anarquistas frente a frente (1972), Para una monografía de escritores anarquistas españoles (1972), España, ¿transición o Continuidad? (1973), Anselmo Lorenzo. Prolegómenos de la CNT (1974), Los anarquistas en la guerra civil española (1976), Cipriano Mera, un anarquista en la guerra de España (1976), Diccionario del anarquismo (1977), Figuras del movimiento libertario español (1977), Perspectivas (1977), Emma Goldman, anarquista de ambos mundos (1978), Figuras del movimiento libertario español (1978), Mecanismo orgánico de la CNT (1979), Emma Goldman. Una mujer en la tormenta del siglo (1983), Las Anarchist espagnol. Révolution de 1936 te Lutter de toujours (1989), Historia contemporánea del movimiento libertario (1989), Una experiencia histórica del movimiento libertario. Memorias y selección de Artículos breves (1990), Anarquismo (1991), Breve historia de la CNT (1991, con otros), La Semana Trágica y otros relatos (1991), Apuntes sobre Antonio Lamolla y otros andares. Recuerdo (1992, con otros), etc.
Con la muerte del dictador volvió a Cataluña, estableciéndose en la Vall d'Uixó, y realizó numerosos mítines a partir de la legalización de la CNT. Doce años después de su muerte, en 2001, el archivo de José Peirats fue depositado en el International Institute of Social History (IISH) de Amsterdam. Dejó numerosas obras inéditas. En 2009 salió publicado un resumen de sus memorias bajo el título De mí paso por la vida.
CNT-AIT Puerto Real

jueves, 8 de noviembre de 2018

LEY DE VAGOS Y MALEANTES


Ley de vagos y maleantes
De Wikipedia, la enciclopedia libre
La ley de vagos y maleantes fue una ley del Orden Penal español de 4 de agosto de 1933 aprobada por las Cortes de la II República[1]​ referente al tratamiento de vagabundos, nómadas, proxenetas y otros comportamientos considerados antisociales y que posteriormente fue modificada para reprimirtambién a los homosexuales. También conocida popularmente como la Gandula, la ley fue aprobada por consenso de todos los grupos políticos de la Segunda República para el control de mendigos, rufianes sin oficio conocido y proxenetas.
Por ser una ley que no sancionaba delitos sino que intentaba evitar la comisión futura de los mismos no incluía penas, sino medidas de alejamiento, control y retención de los individuos supuestamente peligrosos hasta que se determinara que se había acabado su peligrosidad. Su desarrollo reglamentario desvirtuó completamente la ley llegando a crear campos de internamiento, denominados como Reformatorios de Vagos y Maleantes[2]​, y permitiendo que fuese utilizada arbitrariamente para la represión de las personas sin recursos.
Ámbito
La categorización de las conductas antisociales a perseguir incluidas en el artículo 2 de la ley eran diez:
1.     Los vagos habituales.
2.     Los rufianes y proxenetas.
3.     Los que no justifiquen cuando legítimamente fueren requeridos para ello por las autoridades y sus agentes, la posesión o procedencia de dinero o efectos que hallaren en su poder o que hubieren entregado a otros para su inversión o custodia.
4.     Los mendigos profesionales y los que vivan de la mendicidad ajena o exploten a menores de edad, a enfermos mentales o a lisiados.
5.     Los que exploten juegos prohibidos o cooperen con los explotadores a sabiendas de esta actividad ilícita, en cualquier forma.
6.     Los ebrios y toxicómanos habituales.
7.     Los que para su consumo inmediato suministren vinos o bebidas espirituosas a menores de catorce años en lugares y establecimientos públicos o en instituciones de educación e instrucción y los que de cualquier manera promuevan o favorezcan la embriaguez habitual.
8.     Los que ocultaren su verdadero nombre, disimularen su personalidad o falsearen su domicilio mediante requerimiento legítimo hecho por las autoridades o sus agentes, y los que usaren o tuvieren documentos de identidad falsos u ocultaren los propios.
9.     Los extranjeros que quebrantaren una orden de expulsión del territorio nacional.
10.  Los que observen conducta reveladora de inclinación al delito, manifestada por el trato asiduo con delincuentes y maleantes; por la frecuentación de los lugares donde éstos se reúnen habitualmente; por su concurrencia habitual a casas de juegos prohibidos, y por la comisión reiterada y frecuente de contravenciones penales.
Trámite parlamentario y aprobación
El proyecto de ley presentado a las Cortes pretendía acabar con el modelo existente de persecución de sujetos “de dudosa moral” que existía en España, de carácter administrativo, basado en las atribuciones que los estatutos provinciales otorgaban a los gobernadores civiles, los cuales tenían la capacidad de “reprimir los actos contrarios a la religión, a la moral o a la decencia pública, imponiendo multas o, en defecto de pago, ordenando el arresto supletorio del blasfemo, inmoral o indecente”. Este modelo administrativo era el origen del arresto sustitutorio de quince días por impago de multas que se hubiesen impuesto a aquellos que hubieran realizado “actos contrarios a la moral o a la decencia pública”, lo que dio lugar a la figura del “quincenero”, que era como se conocía popularmente al delincuente habitual que, ante la imposibilidad de pagar las multas que le eran impuestas, pasaba periodos de quince días en la cárcel hasta que volvía a ser puesto en libertad.
La redacción del primer proyecto que presentó el gobierno de Manuel Azaña, (gobierno sostenido por lo diputados de izquierdas y radicales), encontró bastantes reticencias, destacando la del grupo socialista, que de forma clarividente alertaba de la peligrosidad de una norma de este tipo en manos de las derechas en el caso de que éstas alcanzaran el poder. Como consecuencia de las discrepancias y la falta de mayoría para su aprobación, se encargó la redacción de un nuevo proyecto a Mariano Ruíz-Funes y al célebre penalista, y también miembro del partido socialista, Luis Jiménez de Asúa. Éste último había dedicado buena parte de su carrera académica a estudiar la criminalidad pre-delictual y el “estado peligroso”, entendiendo que en él se encontraba la clave para poner solución a problemas que, en el ámbito penal, se venían produciendo en materia de control de la actividad delictiva desde mucho tiempo atrás. De hecho, en 1922 Asúa había planteado su teoría de la “dualidad de códigos”, considerando necesaria la existencia de dos códigos penales de forma simultánea, uno preventivo y otro código sancionador (11 años después el catedrático de derecho penal tenía la posibilidad de aplicar en España su teoría jurídica).
Se presentó un nuevo proyecto de ley, y la ley fue aprobada en un parlamento mayoritariamente de izquierdas, que sin embargo, buscó el consenso de la oposición de derechas para su aprobación por unanimidad, con lo que ésta aprovechó para realizar cambios sustanciales en la misma, de tal modo que con el texto aprobado finalmente los padres de la norma quedaron descontentos tras el gran número de enmiendas que se introdujeron al proyecto, lo que llevaría a Asúa a decir que la mayoría de las modificaciones introducidas habían sido negativas y habían convertido la ley en “más dura, menos flexible, más casuística, incongruente y mucho menos elegante” que el proyecto inicial. A modo de resumen, podemos apuntar que se introdujo la distinción entre "peligrosidad sin delito" y "peligrosidad criminal", incluyendo dentro del primer grupo a “vagos habituales”, “rufianes y proxenetas”, “mendigos profesionales”, explotadores de “juegos prohibidos”, “ebrios y toxicómanos habituales” y a “los que observen conducta reveladora de inclinación al delito manifestada por el trato asiduo con delincuentes y maleantes por la comisión reiterada de contravenciones penales”. A éstos, con excepción de los adictos, que eran recluidos en “Casas de templanza”, se les imponían medidas de seguridad, que podrían ir desde el internado en un “Establecimiento de trabajo” hasta la prohibición de residir en un lugar determinado, además de otras medidas como la “sumisión a una vigilancia de Delegados”. Una de las modificaciones mas atentatorias contra los Principios Generales del Derecho y contra el espíritu del Proyecto de Ley fue que se estableció un procedimiento marcado por el carácter inquisitivo, pues se establecía la coincidencia del juez encargado de la instrucción y la resolución de la causa, procedimiento éste propio de los modelos procesales de las derechas.
La aplicación de la ley
Tal y como diputados socialistas y los juristas progresistas habían vaticinado, las derechas, una vez que alcanzaron el poder en en las elecciones de 1933, hicieron un uso abusivo de la ley, entendiendo ésta como un complemento de la Ley de Orden Público. En este sentido destacan las palabras de Alcalá-Zamora Castillo, el catedrático de derecho procesal e hijo del que fuese presidente de la II República, quien desde una posición ideológica alejada de la izquierda, explicó que gran parte de los problemas surgidos de la Ley de Vagos y Maleantes no provinieron de la ley en sí, sino del “barrenamiento que durante el bienio de 1933 – 1935 se hizo de su espíritu y de su letra”, ese periodo en el que gobernaron las derechas, es conocido como el bienio negro por su actividad de desnaturalización de la República y su Constitución desde el poder.
El uso abusivo de la ley por parte de las derechas se vio ampliado por la publicación en 1935 del Reglamento sobre Vagos y Maleantes (como dijo el Conde de Romanones, "Ustedes hagan la ley, que yo haré el reglamento."). Ese reglamento, contradiciendo todo principio jurídico, alteró el contenido de la ley mediante la adición de nuevas categorías del estado peligroso y la inclusión de una cláusula final que posibilitaba la interpretación analógica, lo que sin duda era la pieza clave que daba lugar a las actuaciones arbitrarias del gobierno. En este contexto abundó el castigo automático de los delitos contra la propiedad, las declaraciones de peligrosidad sin análisis psicológico, la ausencia de individualización de la pena, la evitación anticipada de formas de reincidencia y otra serie de actos que iban en contra de la esencia misma de la ley. Esta desnaturalización de la norma, unida a la falta de medios materiales que desde un primer momento impidió la correcta aplicación de la misma, se tradujo, no solo en la oposición a la norma por parte de uno de sus creadores, Luis Jiménez de Asúa, sino en el rechazo de las izquierdas, que en varios mítines del Frente Popular propugnarían la derogación de la ley. Tras la victoria electoral del Frente Popular, el corto periodo transcurrido entre las elecciones y el estallido de la guerra civil hizo imposible una reforma o incluso una derogación de la ley, de este modo, las izquierdas del primer bienio republicano habían establecido, sin saberlo y sin pretenderlo, las bases para la represión durante el franquismo.
Tras la aprobación del reglamento de la ley por el gobierno sostenido por radicales y las derechas de Alejandro Lerroux, la ley podía ser utilizada arbitrariamente para la represión de las personas sin recursos. La ley podía ser usada para sancionar comportamientos que, sin ser delictivos, eran inconvenientes o mal vistos por la sociedad. La Gandula fue usada a discreción contra individuos que no tenían recursos y que resultaban molestos en ciertas poblaciones, ya que una de las medidas que se incluían era la expulsión de un determinado lugar o la obligación a residir donde el juez decidiese. La Ley de Vagos y Maleantes se convirtió de facto en una ley contra los más desfavorecidos y para su aplicación se llegaron a crear juzgados especiales por la ingente cantidad de procedimientos que se encausaban.
Campos de concentración
La ley incluía en su articulado una mención especial para el tratamiento que se debe dar a todos los condenados por los juzgados creados para este cometido. En el capítulo II en la parte relativa a las medidas de seguridad incluye el internamiento en campos de trabajo y de concentración. Para poder dar salida a la inmensidad de expedientes condenatorios -2.400 en solo un mes- que propició esta ley, el gobierno de Lerroux planificó la construcción de tres campos de concentración en España y uno en la isla de Annobón en la colonia de [[Guinea Ecuatorial].[3]
En la península los campos estarían situados en Burgos, anexo a la prisión, otro en el Puerto de Santa María, en Cádiz, y otro en Alcalá de Henares. Fue este último el primero en abrir en agosto de 1934. La apertura de este complejo de trabajos forzados fue noticia en toda la prensa de la época.[4]
Los presos en los campos de concentración estaban obligados a realizar trabajos forzosos, en su mayoría en colonias agrícolas. La mayoría de los reclusos eran ladrones de poca monta y presos que fueron juzgados en virtud del capítulo uno de la ley, los vagos habituales, o lo que es lo mismo, los desempleados. Paradójicamente los que casi nunca llegaban a entrar en el campo de concentración debido a su alto poder adquisitivo, porque les prestaba la ventaja de una buena defensa jurídica, eran los denominados “jugadores de ventaja y rufianes”, los comerciantes de mujeres o proxenetas. Como decía uno de los reportajes, «Hay un individuo, tratante de blancas, que al ser detenido en Madrid explotaba a cuatro mujeres, tenía alquiladas dos casas, poseía automóvil, guardaba en una cuenta corriente cerca de diez mil duros y tenía un maravilloso guardarropa con diez y ocho o veinte trajes de corte y calidad impecables.»
Era habitual encontrar en la prensa de la época las sentencias del día aplicando la Ley de Vagos y Maleantes], que con total normalidad, hablaban de las penas de uno a tres años de internamiento en un campo de concentración dictadas por el juzgado de instrucción de turno.[5]
Modificaciones
La ley fue modificada por el régimen franquista para incluir la represión de los homosexuales el 15 de julio de 1954, como sigue (modificaciones en negrita):[6]
«Artículo primero: (...) el número segundo del artículo segundo y el número segundo del artículo sexto de la Ley de Vagos y Maleantes, de cuatro de agosto de mil novecientos treinta y tres, queda redactados de la siguiente forma:
Artículo segundo.- Número segundo.- Los homosexuales, rufianes y proxenetas. (...).
Artículo sexto.-Número segundo.- A los homosexuales, rufianes y proxenetas, a los mendigos profesionales y a los que vivan de la mendicidad ajena, exploten menores de edad, enfermos o lisiados, se les aplicarán para que las cumplan todas sucesivamente, las medidas siguientes:
a) 
Internado en un establecimiento de trabajo o colonia agrícola. Los homosexuales sometidos a esta medida de seguridad deberán ser internados en instituciones especiales y, en todo caso, con absoluta separación de los demás.
b) 
Prohibición de residir en determinado lugar o territorio y obligación de declarar su domicilio.
c) 
Sumisión a la vigilancia de los delegados.»
[6]
En 1970 fue sustituida y derogada por la ley sobre peligrosidad y rehabilitación social,[7]​ de términos muy parecidos, pero que incluía penas de hasta cinco años de internamiento en cárceles o manicomios para los homosexuales y demás individuos considerados peligrosos sociales para que se «rehabilitaran».A pesar de que durante el periodo democrático esta ley no fue aplicada continuó vigente hasta su derogación en el año 1995