NO HAY NOCHE SIN DIA NI LIBERTAD SIN ANARQUIA - LOS BIENES MAS PRECIADOS SON LA VIDA Y LA LIBERTAD - SALUD, ANARQUIA Y REVOLUCIÓN SOCIAL-

jueves, 16 de noviembre de 2017

LA CORRUPCION EN ESPAÑA DESDE LA TRANSICION


LA CORRUPCION EN ESPAÑA DESDE LA TRANSICION

La Transición Española: los gobiernos de Adolfo Suárez González y Leopoldo Calvo-Sotelo Bustelo (1976-1982)

 []Caso del aceite de colza: venta fraudulenta de aceite adulterado, que provocó el envenenamiento de 60.000 españoles y la muerte de 700.

 [] Caso Fidecaya: un agujero en esta entidad de ahorro creada en 1952 e intervenida en 1980, con 250.000 afectados y una presunta estafa de 1.800 millones de pesetas. El Gobierno forzó una liquidación que el Tribunal de Cuentas consideró irregular. El déficit patrimonial de la empresa fue estimado provisionalmente en más de 7.000 millones de pesetas, la mitad de los ahorros depositados en ella, que fueron garantizado sen un 90% por el Estado. El propietario, Edmundo Alfaro, fue procesado por estafa, y Fidecaya comprada por Rumasa, ante la oposición del Gobierno. El caso fue archivado a petición de la Fiscalía en 1989.6

 Gobierno de Felipe González Márquez (1982-1996)

 Durante los últimos años del gobierno de Felipe González (especialmente en la IV y V Legislaturas de España), se sucedieron diversos escándalos de corrupción:

 []Caso Flick: trama española de un gran caso de financiación ilegal de partidos y evasión de impuestos en la RFA, por parte del multimillonario ultraderechista Friedrich Karl Flick. La Fundación Friedrich Ebert, próxima al SPD, destinó donaciones de Flick por valor de millón de marcos para financiar al PSOE.7

 [] Caso KIO: suspensión de pagos por valor de 300.000 millones de pesetas (1.803 millones de euros). El gerente de esta sociedad en España, Javier de la Rosa, y sus colaboradores habrían robado, según la acusación particular, 30.000 millones de pesetas (180 millones de euros).8

 [] Caso Wardbase, una causa separada del anterior, referida a un pago fraudulento realizado por Javier de la Rosa a Manuel Prado y Colon de Carvajal por importe de 1.900 millones de pesetas.9

 [] Caso de los fondos reservados: desvío de partidas destinadas a la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico por valor de 5 millones de euros entre los años 1987 y 1993 para uso privado, enriquecimiento personal y pago de sobresueldos y gratificaciones a siete altos funcionarios del ministerio del Interior.10

 [] Caso Rumasa: expropiación, venta y liquidación de este holding en una operación que supuso su quiebra total, debido a las irregularidades en su gestión por parte de la familia Ruiz-Mateos.11

 [] Caso Filesa: financiación ilegal del PSOE a través de las empresas tapadera Filesa, Malesa y Time-Export, que entre 1988 y 1990 cobraron importantes cantidades de dinero en concepto de estudios de asesoramiento para destacados bancos y empresas de primera línea que nunca llegaron a realizarse. Entre las personas vinculadas a estas operaciones se encontraban el diputado socialista por Barcelona, Carlos Navarro, y el responsable de finanzas del PSOE, Guillermo Galeote.12 Posteriormente fue desglosado en:

 [] Caso Ave, cohecho y falsedad en relación con las supuestas comisiones ilegales obtenidas por la adjudicación del proyecto del tren de alta velocidad Madrid-Sevilla;13 a su vez desglosado en:

 [] Caso Seat: pago de 175 millones de pesetas por parte del PSOE a directivos de SEAT, para la recalificación irregular de terrenos de esta empresa, con el objetivo de financiar ilegalmente al PSOE. Aunque en la Sentencia consideró probados los hechos, abosolvió a los acusados por haber prescrito el delito.14

 [] Otros 3 sumarios.

 [] Caso Osakidetza: en las oposiciones al Servicio Vasco de Salud de 1990 se detectó un "cambiazo" masivo de exámenes que obligó a repetir gran parte de las pruebas, a las que se habían presentado cerca de 50.000 aspirantes. Por su presunta relación con este caso fueron detenidos Pedro Pérez, director de gestión económica de Osakidetza, y otras tres personas militantes del PSOE, acusadas de fraude con objeto de beneficiar a miembros del PSOE y UGT e instalar un grupo de personas afines en posiciones de responsabilidad. 15

 [] Caso Cesid: escuchas ilegales practicadas por los servicios secretos españoles en la sede de Herri Batasuna en Vitoria.16

miércoles, 15 de noviembre de 2017

VLADIMIRO MUÑOZ - HISTORIADOR Y PROPAGANDISTA ANARQUISTA


Vladimiro Muñoz – historiador y propagandista anarquista
El 14 de noviembre de 1920 nace en Gijón (Asturias, España) el historiador y propagandista anarquista Vladimiro Muñoz. Hijo de un ferroviario comunista, llevará el nombre en homenaje a Lenin. En 1924 su familia se instaló en Tarragona (Cataluña) ya partir de 1932 en Irún. Más tarde se trasladó a San Sebastián para estudiar en la Escuela de Artes y Oficios hasta el estallido de la guerra. Con la destrucción de Irún, pasó a Francia y regresó a la Península por Tarragona. En 1937 fue movilizado y, como aún no tenía 17 años, fue destinado como cartero.
 En esta época descubrió el pensamiento pacifista y anarcoindividualista de Han Ryner leyendo sus libros traducidos al castellano por José Elizade. Cuando terminaba la guerra, en enero de 1939 pasó la frontera francesa en barca, pero fue detenido por la policía gala. Después de un tiempo cerrado al campo de concentración de Argelès, fue destinado al de Bram. Luego irá a América. Liberado en 1940, hizo de mecánico en Toulouse y de leñador al Aveyron. Entregado al ejército nazi, fue internado en varios campos y después fue destinado para trabajar en la construcción de una base submarina cerca de La Rochelle, hasta que pudo huir. En 1947 pudo embarcar con sus padres y su hermana hacia Montevideo (Uruguay), donde residía desde comienzos de siglo una rama familiar.
Anarcoindividualista y pacifista, nunca perteneció a ninguna organización libertaria, pero se hizo con todo el mundo, como Eugen Relgis - a quien conoció personalmente y tradujo obras suyas -, Han Ryner, Hemos Day, José Tato Lorenzo, Voluntad, Federación Obrera Regional Uruguaya (Forua), etc. En 1976, con la instauración de la dictadura militar, dejó de lado el movimiento anarquista, relaciones que reemprendió con la caída de ésta. Estudioso del movimiento anarquista internacional, se dedicó a recopilar documentos. Su tarea como investigador de las fuentes anarquistas y sus estudios cronológicos (Voltairine de Cleyre, Johann Most, Ricardo Mella, Anselmo Lorenzo, Rafael Barret, Coelho Netto, Agustín Barrios, etc.) Son muy importantes, así como la labor de prologuista de obras clásicas libertarias (Errico Malatesta, Joseph Ishill, Anselmo Lorenzo, Max Nettlau, etc.).
También destaca su producción epistolar, rica en datos bibliófilo y bibliográficas, y sus traducciones. Colaboró ​​en numerosas publicaciones libertarias, como Cénit, Cahiers des Amis de Han Ryner, Le Combat Syndicaliste, Espoir, Frente Libertario, Marcha, Reconstruir, Ruta, Solidaridad, Solidaridad Obrera, Tierra y Libertad, Voluntad, etc. Participó en la historia del movimiento anarquista en fascículos de Diego Abad de Santillán. Es autor de Contribución a la historia del anarquismo español. Correspondencia selecta de Federico Urales, Recordando a José Tato Lorenzo, Correspondencia selecta de Joseph Ishill (1967), Correspondencia selecta de Francisco Ferrer Guardia (1971), Breve historia del movimiento anarquista en ESTADOS UNIDOS DE AMERICA del Norte (1973, con Federica Montseny y Alberto Martín), Antología ácrata española (1974), Barret en Uruguay (1974, con Ernesto Herrera), El pensamiento vivo de Barrett (1976), Le Pei Kan and chinese anarchism. A chronology (1977), Max Nettlau, historian of anarchism (1978), Anarchist. A Biographical encyclopedia (1980), Coelho Netto y Agustín Barrios. Ensayos filológicos (1981, con Rodrigo Díaz-Pérez y Viriato Díaz-Pérez), Barret en Montevideo (1982), Bibliografía de Germinal. Asunción 1908 (1982), Bibliografía de Rafael Barrett. Uruguay (1908-1911) (1982), Sembrando ideas. Rafael Barrett (1992, con Roberto Lavín), Barrett (1992), etc.
 Vladimiro Muñoz murió en 2004 en Montevideo (Uruguay).

martes, 14 de noviembre de 2017

LA CARA MAS DURA QUE EL HORMIGON ARMADO


LA CARA MAS DURA QUE EL HORMIGON ARMADO.

Álvarez (UGT) cree que todos los españoles deberían pagar los trabajos sindicales y no solo sus afiliados


JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA QUE CACHONDO ES, ME PARTO DE RISA, QUE GRACIA TIENE ESTE ENERGUMENO.

PUES NADA AHÍ VA NUESTRO ARTICULO PARA QUE LO LEA

 

 

QUEREMOS TRABAJOS DECENTES  QUEREMOS SINDICATOS DECENTES

Embriagados por el renacimiento del mas puro de los obreriles pensamientos, grito adormecido en la profundidad de nuestra santa mansedumbre. Siendo por ello uno de los principales argumentos del alma Obrera sedientos de luz solar.

Nos ha sorprendido gratamente el poder oír a ese buen amigo, tan ingratamente olvidado y arrinconado en lo más profundo de nuestro vergonzante vivir obrero. Ese viejo concepto tan mimado y adorado por nuestros abuelos en el yunque golpeado de sus vidas.

Convencidos estamos de que es, sin duda, la dignidad de los hombres la que da noble sentido al concepto “decencia” y que al pronunciarlo, primero, “hay que merecerla” para poder poseerla. Sin embargo, el tiempo y el tener que vivir sin poder cultivar tan hermosa flor, hace que se pierda el sentir honorable mas hermoso de esta sencilla compañera de nuestro vivir.

Pedir una cosa tan delicada como la decencia, es deseable como justo el interrogar a nuestros interiores, si es que lo merecemos.

Pues son muchísimas veces, y muchísimos años, las que nuestra decencia de hombres trabajadores no ha sido nunca defendida, soportando y padeciendo mil y una felonía en el pasado y en el presente, llegando tal cúmulo de mansedumbre a tener que perder frutos conquistados en mil batallas por nuestros padres y nuestros abuelos. Ellos supieron que sus decencias no fueron nunca otorgadas, sino conquistadas y, por lo tanto, merecidas.

Es por ello que, al estar orgullosos de su tesoro, siempre estuvieron pendientes para defender aquello a lo que tanto valor le concedieron.

En cuanto a nuestros valerosos “Sindicatos Mayoritarios”, hemos de decir que al grito callejero, por parte de los abanderados obreros sindicalistas de UGT y de CCOO, de ¡¡QUEREMOS TRABAJO DECENTE!!, deberíamos decir: ¡¡QUEREMOS SINDICATOS DECENTES!!, pero sin olvidarse que para poseer una cosa hay que luchar por ella, pues es solo luchando que se merecen las cosas dignas, pues para serlo también hay que vivirlo demostrándolo. Y que sepamos, las luchas obreras de estos sindicatos son tan reducidas como nuestros salarios.

Otra cosa muy importante, que demuestra el grado de decencia de una Organización Obrera, son sus recursos económicos y el cómo se recolectan para poder comprender su organización interna, la cual nos dirá el grado de decencia que posee dicho Sindicato.

Si sus ingresos económicos vienen. Aparte de las flacas cotizaciones sindicales, de LOS PRESUPUESTOS DEL ESTADO, de los CURSILLOS de OFICIOS (siendo difícil saber los lugares donde los Sindicatos poseen dichas escuelas donde se enseñan oficios, de las COMISIONES por GESTIONAR CIERRES EMPRESARIALES, y, lo mas doloroso, de las COMISIONES por GESTIONAR DESPIDOS OBREROS, entonces tendríamos que modificar nuestro grito y gritar con fuerza: ¡¡QUEREMOS SINDICATOS DECENTES¡¡ Porque no puede ser digno el tener que vivir de nuestras miserias. Ellos están para defender nuestros intereses y no para vivir de ellos.

Ellos serán los eternos parásitos vividores de nuestros cuerpos. Pues lo han comprendido de una manera muy particular, los sindicatos solo están para defender siempre a los Obreros, y no al contrario.

Escarmentados estamos de tener que ver a infinidad de “Vivillos” que solo desean poder vivir del sudor ajeno, de verlos sentaditos en sus despachitos, con una serie de comodidades casi iguales a las de los jefes y directores. Sus horas libres sindicales son una serie de privilegios vergonzantes que han creado una nueva clase social de parásitos sociales. Es un verdadero escarnio, una vergüenza digna de sentirla por todos aquellos que la poseen. Y lo son al sumarse sobre nuestras espaldas añadiendo peso al peso y opresión a los oprimidos. Ellos, que deberían de ser nuestros compañeros, son unos vulgares parásitos más, que viven de nuestros sudores.

Al moderno grito de busquemos la carnaza fácil, saltan sobre los pobres colaterales miles de zánganos, vividores de todo tipo de parásitos enloquecidos y sedientos de dineros, los últimos eslabones de la triste cadena social. Presentes están, nuestros defensores Sindicalistas, en los despachos de las empresas en crisis, esperando las comisiones de los Patronos por haber facilitado y consentido los despidos sangrantes, que tanto humillan, en la desesperanza, a los últimos eslabones de la mas triste de las cadenas.

ES POR ELLO QUE DESDE EL FONDO DE NUESTRAS NECESARIAS DECENCIAS HEMOS DE GRITAR CON FUERZA: ¡¡ QUEREMOS SINDICATOS DECENTES ¡¡

Pedro García

Extraído de la revista ORTO nº 155

CATALUÑA Y LA AUTODETERMINACION


Cataluña y la autodeterminación
Hoy en Cataluña asistimos a una lucha entre las elites que tiene como principal finalidad, más allá de la propaganda y palabrería política que la envuelve, una redistribución del poder institucional. La burguesía española y una facción de la burguesía catalana, vinculada sobre todo a la Generalitat, están enzarzadas en un enfrentamiento al que tratan de arrastrar al pueblo llano para utilizarlo como base social sobre la que apoyarse para resolver esta querella interna. Asimismo, la acción de la propaganda de los mass-media, así como las intervenciones de diferentes actores políticos e institucionales, únicamente contribuye a enturbiar y oscurecer la problemática que hoy existe en Cataluña.
 La polémica generada por la convocatoria de un referéndum el 1 de octubre es presentada por sus principales valedores como una forma de ejercer el derecho de autodeterminación de Cataluña. Sin embargo, nada de esto es cierto por diferentes razones.
 En primer lugar la autodeterminación no es un derecho sino una capacidad del pueblo para decidir de un modo completamente autónomo qué tipo de relaciones desea establecer con los demás pueblos, en caso de que desee mantener alguna relación con estos. Esta capacidad únicamente puede ser ejercida cuando la soberanía está en manos del propio pueblo, lo que únicamente es posible con la desaparición del Estado y de la propiedad privada. Las actuales estructuras de dominación, concentradas fundamentalmente en torno a estas dos instituciones liberticidas, son las que monopolizan la soberanía y hacen que esta sea ejercida por una minoría dirigente. Así pues, la autodeterminación de los pueblos no puede ser ejercida en el marco político que ofrecen los Estados debido a que el pueblo no es libre para decidir. Esto explica que la autodeterminación no pueda ser en ningún caso un derecho en tanto en cuanto los derechos son la concesión de un poder que en cualquier momento, de manera totalmente arbitraria, puede revocarlo y alterarlo en función de sus particulares intereses. Por todo esto la autodeterminación sólo puede ser considerada como el resultado de una conquista revolucionaria fruto de la destrucción del Estado y de la propiedad privada, pues sólo entonces se dan las condiciones mínimas de libertad razonable para que un pueblo pueda decidir qué relaciones quiere mantener con los demás pueblos.
En segundo lugar la autodeterminación sólo es posible cuando, una vez destruido el Estado y la propiedad privada, el pueblo se autogobierna a través de asambleas soberanas. Esto es lo que hace posible el inicio de todo un proceso popular que, de abajo arriba, va dirigido a determinar qué tipo de relaciones son establecidas con los demás pueblos. De esta forma la autodeterminación no es de ningún modo un proceso consultivo impulsado por unas elites ubicadas en unas instituciones, sino que es el propio pueblo el que en el ejercicio de su soberanía establece las condiciones y la forma en que va a relacionarse con los demás pueblos.
En tercer lugar, y como corolario de todo lo hasta ahora dicho, la autodeterminación no es en modo alguno sinónimo de la construcción de un nuevo Estado. Este es el gran artificio ideológico desarrollado por los nacionalistas catalanes, y ratificado por el nacionalismo español dado su ferviente centralismo, con el propósito de confundir la libertad de un pueblo para decidir su futuro con la asunción de un nuevo yugo que lo someta a una renovada opresión, de tal modo que el escenario resultante sea aquel en el que la elite catalana sea una elite nacional que ejerza el poder de manera exclusiva sobre la sociedad catalana. La construcción de un nuevo Estado no tiene nada que ver con la autodeterminación, y menos aún con la liberación de un pueblo. Por el contrario este proyecto político supone la renovación del orden constituido al implicar la conservación de las instituciones heredadas del Estado español junto al régimen capitalista, y por tanto el mantenimiento de las actuales relaciones de explotación y dominación.
Por otra parte hay que constatar un hecho bastante controvertido que pasa desapercibido para la mayor parte de la población, y que en modo alguno es puesto de relieve en lo relativo a la polémica suscitada por la convocatoria del referéndum del 1 de octubre. Dentro del marco político de un Estado y sus instituciones el referéndum es la forma de represión dictatorial máxima y más dura al restringir la expresión de la voluntad popular a una pregunta que sólo admite como posibles respuestas un Sí o un No, lo que, a su vez, impide la justificación de cualquiera de ambas respuestas y con ello explicar qué quiere cada persona que se manifiesta en un sentido o en otro. A esto se suma el hecho de que se trata de un proceso puesto en marcha por una elite que formula la pregunta en función de sus intereses y pretensiones políticas de la manera más conveniente, y con ello determina al mismo tiempo la respuesta. En esencia el referéndum, todos los referéndums, constituye un instrumento de legitimación con el que las elites persiguen confirmar decisiones que ya han sido tomadas. La conveniente manipulación propagandística y la supervisión del proceso ejercida por los medios de coerción del Estado son los encargados de generar la respuesta deseada.
El referéndum de Cataluña, aún si llega a realizarse, no será otra cosa que un fraude, una completa mascarada con fines legitimadores y propagandísticos, pues responde a una clara intencionalidad política en la que constituye un instrumento con el que se crea la falsa ilusión de que el pueblo dispone de la oportunidad para ejercer su voluntad para decidir sobre su futuro, cuando en la práctica únicamente puede elegir entre dos opciones preestablecidas por la propia elite dirigente. Ambas opciones implican el mantenimiento de su condición de sujeto dominado y oprimido por las estructuras de poder imperantes, ya sea bajo la forma del Estado español o la de un hipotético, y cada vez menos probable, Estado catalán.
La autodeterminación, entonces, sólo es posible cuando el Estado y la propiedad privada han desaparecido y la sociedad se autogobierna a través de asambleas populares y soberanas. Por esta razón el pueblo catalán únicamente podrá alcanzar la capacidad de autodeterminación como fruto de una conquista revolucionaria que implique la destrucción del Estado español y de la propiedad privada, pues sólo entonces la soberanía estará en sus manos y no en las de una elite dominante. De este modo es como Cataluña podrá decidir sobre su futuro de una manera autónoma y determinar cómo quiere relacionarse con el resto del mundo. Así pues, autodeterminación y revolución social van de la mano, del mismo modo que la aspiración de libertad del pueblo catalán es idéntica a la de los restantes pueblos que hoy también viven sometidos a la dominación del Estado español y de su elite dirigente.
Esteban Vidal
 

lunes, 13 de noviembre de 2017

EL NACIONALISMO COMO RELIGION POLITICA


El Nacionalismo como religión política

La idea de la nación -dice el filósofo poeta indio Tagore- es uno de los medios soporíferos más eficaces que ha inventado el hombre. Bajo la influencia de sus perfumes puede un pueblo ejecutar un programa sistemático del egoísmo más craso, sin percatarse en lo más mínimo de su depravación moral; aún más, se le excita peligrosamente cuando se le llama la atención sobre ella.

Tagore denominó a la nación como egoísmo organizado. La calificación ha sido bien elegida; sólo que no se debe olvidar nunca que se trata aquí siempre del egoísmo organizado de minorías privilegiadas, oculto tras el cortinaje de la nación, es decir, tras la credulidad de las grandes masas. Se habla de intereses nacionales, de capital nacional, de mercados nacionales, de honor nacional y de espíritu nacional; pero se olvida que detrás de todo sólo están los intereses egoístas de políticos sedientos de poder y de comerciantes deseosos de botín, para quienes la nación es un medio cómodo que disimula a los ojos del mundo su codicia personal y sus intrigas políticas.

El movimiento insospechado del industrialismo capitalista ha fomentado la posibilidad de sugestión nacional colectiva hasta un grado que antes no se hubiera siquiera soñado. En las grandes ciudades actuales y en los centros de la actividad industrial viven millones de seres estrechamente prensados, privados de su vida personal, adiestrados sin cesar moral y espiritualmente por la prensa, el cine, la radio, la educación, el partido y cien medios más, en un sentido que les hace perder su personalidad. En los establecimientos de la gran industria capitalista el trabajo se ha vuelto inerte y automático y ha perdido para el individuo el carácter de la alegría creadora. Al convertirse en vacío fin de sí mismo ha rebajado al hombre a la categoría de eterno galeote y le ha privado de lo más valioso: la alegría interior por la obra creada, el impulso creador de la personalidad. El individuo se siente solo como un elemento insignificante de un grandioso mecanismo, en cuya monotonía desaparece toda nota personal.

Se adueñó el hombre de las fuerzas de la naturaleza; pero en su lucha continua contra las condiciones externas se olvidó de dar a su acción un contenido moral y de hacer servir a la comunidad las conquistas de su espíritu; por eso se convirtió en esclavo del aparato que ha creado. Es justamente esa enorme carga permanente de la máquina lo que pesa sobre nosotres y hace de nuestra vida un infierno. Hemos perdido nuestro humanismo y nos hemos vuelto, por eso, hombres de oficio, hombres de negocio, hombres de partido. Se nos ha metido en la camisa de fuerza de la nación para conservar nuestra característica étnica; pero nuestra humanidad se ha esfumado y nuestras relaciones con los otros pueblos se han transformado en odio y desconfianza. Para proteger a la nación sacrificamos todos los años sumas monstruosas de nuestros ingresos, mientras los pueblos caen cada vez más hondamente en la miseria. Cada país se asemeja a un campamento armado y acecha, con miedo y mortífero celo, todo movimiento del vecino; pero está dispuesto en todo momento a participar en cualquier combinación contra él y a enriquecerse a costa suya. De ahí se desprende que debe confiar sus asuntos a hombres que tengan una conciencia bien elástica, pues sólo ellos tienen las mejores perspectivas de salir airosos en las eternas intrigas de la política exterior e interior. Lo reconoció ya Saint Simon cuando dijo:

Todo pueblo que quiere hacer conquistas está obligado a desencadenar en sí las peores pasiones; está forzado a colocar en las más altas posiciones a hombres de carácter violento, así como a los que se muestran más astutos. (Saint Simon, “Du Systeme industrial”, 1821)

Y a todo esto se agrega el miedo continuo a la guerra, cuyas consecuencias se vuelven cada día más horrorosas y más difícilmente previsibles. Ni los tratados y convenios mutuos con otras naciones nos alivian, pues se conciertan con determinados propósitos, ocultos generalmente. Nuestra política llamada nacional está animada por el egoísmo más peligroso; y por esa misma razón no puede nunca conducir a una disminución o a un arreglo integral, por todos anhelado, de las divergencias nacionales.

Por otra parte, hemos desarrollado nuestros conocimientos técnicos hasta un grado capaz de influir y estimular de modo fantástico en nuestra imaginación; pero sin embargo, el hombre no se ha vuelto por ello más rico, sino cada vez más pobre. Toda nuestra economía ha caído en un estado de constante inseguridad, y mientras se abandonan al exterminio de una manera criminal valores por millones y millones, a fin de mantener los precios al nivel más conveniente, viven en cada país millones de seres humanos en la miseria más espantosa y sucumben vergonzosamente en un mundo de superabundancia y de supuesta superproducción. La máquina, que debía haber aliviado el trabajo del hombre, lo ha hecho más pesado y ha convertido poco a poco a su propio inventor en una máquina, de tal modo que debe adaptar cada uno de sus movimientos a los de las ruedas y mecanismos de acero. Y, como se calcula la capacidad de rendimiento del complicado mecanismo hasta lo más ínfimo, se calcula también la energía muscular y nerviosa del productor viviente de acuerdo con determinados métodos científicos, y no se comprende, no se quiere comprender, que con ello se le priva del alma y se mutila profundamente su dignidad humana. Hemos caído cada vez más bajo el dominio de la mecánica y sacrificamos la existencia humana viviente ante el altar de la monotonía de las máquinas, sin que llegue a la conciencia de la mayoría lo monstruoso de ese comienzo. Por eso se pasa por sobre estas cosas generalmente con tanta indiferencia y frialdad como si se tratase de objetos inertes y no del destino humano.

Para conservar ese estado de cosas ponemos todas las conquistas técnicas y científicas al servicio del asesinato en masa organizado; educamos a nuestra juventud para asesines uniformades; entregamos los pueblos a la torpe tiranía de una burocracia extraña a la vida; ponemos al hombre desde la cuna a la tumba bajo la vigilancia policial: levantamos en todas partes prisiones y presidios y poblamos cada país de ejércitos enteros de confidentes y espías. Semejante orden, de cuyo seno enfermo brotan continuamente la violencia brutal, la injusticia, la mentira, el crimen y la podredumbre moral como gérmenes venenosos de endemias devastadoras, ¿no convencerá poco a poco, incluso a los espíritus más conservadores, de que se compra a precio demasiado elevado?

El dominio de la técnica a costa de la personalidad humana, y especialmente la resignación fatalista con que la gran mayoría se acomoda a esa situación, es también la causa por la cual es más débil en el hombre de hoy la necesidad de libertad, siendo sustituida en muchos por la necesidad de seguridad económica. Ese fenómeno no debe extrañarnos; todo nuestro desenvolvimiento ha llegado hoy a un punto en que casi todo ser humano es jefe o subalterno, o ambas cosas simultáneamente. Por ese medio ha sido fortalecido el espíritu de la dependencia; el hombre verdaderamente libre no está a gusto ni en el papel de superior ni en el de inferior y se esmera, ante todo, por desarrollar sus valores internos y sus capacidades personales de una manera que le permita tener un juicio propio en todas las cosas y le capacite para una acción independiente. La tutela continua de nuestra acción y de nuestro pensamiento nos ha debilitado y nos ha vuelto irresponsables. De ahí justamente proviene el anhelo de un hombre fuerte que ponga fin a toda miseria. Ese afán de un dictador no es un signo de fortaleza, sino una prueba de nuestra inconsistencia interior y de nuestra debilidad, aun cuando los que la ponen de manifiesto se esfuerzan a menudo por aparecer como firmes y valerosos. Lo que no posee el hombre mismo es lo que más codicia. Y como se siente demasiado débil pone su salvación en la fortaleza ajena; porque somos demasiado cobardes o demasiado tímides para hacer algo con las propias manos, y forjar el propio destino, ponemos éste a merced de los demás. Bien dijo Seume cuando afirmó: La nación que sólo puede o debe ser salvada por un solo hombre, merece latigazos.

No; el camino de la superación sólo puede estar en la ruta hacia la libertad, pues toda dictadura tiene por base una condición de dependencia llevada al extremo y no puede beneficiar nunca la causa de la liberación. Incluso cuando una dictadura ha sido concebida como etapa transitoria para alcanzar un cierto objetivo, la actuación práctica de sus jefes -suponiendo que tenían la honesta intención de servir a la causa del pueblo- la aparta cada vez más de sus objetivos originarios. No sólo por el hecho que todo gobierno provisional, como dijo Proudhon, pretende siempre llegar a ser permanente, sino ante todo porque el poder en sí es ineficaz y ya por esa causa incita al abuso. Se pretende utilizar el poder como un medio, pero el medio se convierte pronto en un fin en sí mismo, tras el cual desaparece todo lo demás. Justamente porque el poder es infecundo y no puede dar de sí nada creador, está obligado a utilizar las fuerzas laboriosas de la sociedad y a oprimirlas en su servicio. Debe vestir un falso ropaje, a fin de cubrir su propia debilidad; y esa circunstancia lleva a sus representantes a falsas apariencias y engaño premeditado. Mientras aspira a subordinar la fuerza creadora de la comunidad a sus finalidades particulares, destruye las raíces más profundas de esa energía y ciega las fuentes de toda actividad creadora, que admite el estímulo, pero de ninguna manera la coacción.

No se puede libertar a un pueblo sometiéndolo a una nueva y mayor violencia y comenzando de nuevo el círculo de la ceguera. Toda forma de dependencia lleva inevitablemente a un nuevo sistema de esclavitud, y la dictadura más que cualquiera otra forma de gobierno, pues reprime violentamente todo juicio contrario a la actuación de sus representantes y sofoca así, de antemano, toda visión superior. Pero toda condición de sometimiento tiene por base la conciencia religiosa del hombre y paraliza sus energías creadoras, que sólo pueden desarrollarse sin obstáculos en un clima de libertad. Toda la historia humana fue hasta aquí una lucha continua entre las fuerzas culturales de la sociedad y las aspiraciones de dominio de determinadas castas, cuyes representantes opusieron firmes barreras a las aspiraciones culturales o al menos se esforzaron por oponerlas. Lo cultural da al hombre la conciencia de su humanidad y de su potencia creadora, mientras el poder ahonda en él el sentimiento de su sujeción esclava.

Hay que librar al ser humano de la maldición del poder, del canibalismo de la explotación, para dar rienda suelta en ellos a todas las fuerzas creadoras que puedan dar continuamente nuevo contenido a su vida. El poder les rebaja a la categoría de tornillos inertes de la máquina, que es puesta en marcha por una voluntad superior; la cultura les convierte en amo y forjador de su propio destino y les afianza en el sentimiento de la comunidad, del que surge todo lo grande. La redención de la humanidad de la violencia organizada del Estado, de la estrecha limitación a la nación, es el comienzo de un nuevo desarrollo humano, que siente crecer sus alas en la libertad y encuentra su fortaleza en la comunidad. También para el porvenir tiene validez la sabiduría de Lao-Tsé:

Gobernar de acuerdo con la ruta es gobernar sin violencia: produce en la comunidad un efecto de equilibrio. Donde hubo guerra crecen las espinas y surge un año sin cosecha. El que es bueno no necesita violencia, no se arma de esplendor, no se jacta de fama, no se apoya en su acción, no se fundamenta en la severidad, no aspira al poder. La culminación significa decadencia. Fuera de la ruta está todo fuera de ruta.

 

Nacionalismo y Cultura. Rudolf Rocker, 1936 Libro primero, Capítulo XV


 

domingo, 12 de noviembre de 2017

RECORDANDO 2011: LA FAMILIA SAMARANCH FUE LA QUE INTRODUJO A URDANGARIN EN EL MUNDO DE LOS NEGOCIOS DEPORTIVOS


RECORDANDO 2011: La familia Samaranch fue la que introdujo a chiqui Urdangarín en el mundo de los negocios "deportivos"

José Antonio Samaranch, íntimo amigo del Rey Juan Carlos, intentó a toda costa que fuera presidente del COE en 2005, a lo que se opusieron varias Federaciones, entre ellas Motociclismo y Natación. El sobrino de Samaranch, José Luis Samaranch Saenz de Buruaga, fue el maestro de Urdangarín y quien lo introdujo primero en Octagón Esedos y en el grupo Motor Press. El sueldo inicial del yerno del Rey, nada más abandonar el balonmano, ya ascendía a 300.000 euros al año como consejero de este grupo mediático, al que acudía sólo a tomar café

Pese a no apellidarse directamente Borbón, ha logrado prósperos e influyentes negocios tras su matrimonio real con la infanta Cristina de Borbón, con numerosos cargos incluidos. La valía intelectual de Chiqui, como es conocido familiarmente, no es muy amplia en su currículo, ya que estudió algún curso de Empresariales en la Universidad de Barcelona, carrera que nunca ha terminado oficialmente, pero que le sirvió para realizar un master de MBA (Administración y Dirección de Empresas) en la Escuela Superior de Administración y Dirección de Empresas (ESADE), ubicada en la Ciudad Condal.

La trepidante carrera de Chiqui comenzó nada más contraer matrimonio con la infanta Cristina el 4 de octubre de 1997 en la catedral de Barcelona, adquiriendo el título nobiliario de duque de Palma de Mallorca. Desde entonces, ha sido responsable del programa de cooperación internacional en la Fundación La Caixa, precisamente donde trabaja su esposa y muy vinculada históricamente a la familia Samaranch, sus verdaderos introductores.

Comité Olímpico Español a toda costa

También, y gracias de nuevo al apoyo de la familia Samaranch, íntimos amigos de los Reyes de España, fue nombrado vicepresidente primero del Comité Olímpico Español (COE), organismo donde tomó cargo en febrero de 2004 y en el que estuvo hasta noviembre de 2005, año en el que desapareció de la cúpula directiva tras decidir a última hora no presentarse a la candidatura a la presidencia del COE, al comprobar que no contaba con el apoyo mayoritario de las federaciones más poderosas, pese a las negociaciones del omnipresente Juan Antonio Samaranch. Por entonces fue elegido nuevo presidente, el actual Alejandro Blanco, y en sustitución de Iñaki Urdangarín se nombró a José María Odriozola, presidente de la Federación de Atletismo. En esa ocasión a Alejandro Blanco no le tembló la mano: “Iñaki ya no es miembro del COE y por lo tanto es normal que no tenga cargos de primer nivel. Yo cuento con un buen grupo de trabajo en el que cada uno tiene sus responsabilidades”, señalaba por entonces.

Durante el año y medio que estuvo como vicepresidente del COE, al frente de la Comisión de Alta Competición, fue protagonista de una intensa polémica ya que dos vicepresidentes electos de este organismo (Juan Álvarez, presidente de la Federación de Motociclismo, y Rafael Blanco, presidente de la Federación de Natación) solicitaron que el cargo de Urdangarín fuera incompatible “con sus negocios en empresas que gestionan o detentan derechos de federaciones nacionales y de organismos públicos”. El marido de la infanta Cristina comenzó a ocupar cargos de consultoría deportiva tan sólo un mes después de abandonar el balonmano profesional en activo, en marzo de 2001. Muy atrás quedaban ya sus años de deportista aficionado en el equipo del colegio de los Claretianos, en Vitoria, a las órdenes del hermano don Benigno.

Sus inicios empresariales

Así, tras su relación real y nada más abandonar el balonmano activo fue contratado en el año 2001 como director de planificación y desarrollo de la empresa Octagón Esedos S.L, la principal empresa de marketing deportivo en España, gracias a la intermediación de nuevo de la familia Samaranch. Esta multinacional norteamericana dedicada a la organización de espectáculos deportivos, que absorbió en el año 2001 a la empresa catalana Esedos (vinculada a los Samaranch), ha llevado la representación de los tenistas Conchita Martínez y Tommy Robredo, así como los derechos de la Federación Española de Tenis, a la cual ayudó en la organización de la final de la Copa Davis celebrada en Barcelona en el año 2000. Tiene además una gran vinculación con el mundo del motor, ya que organizó el Campeonato del Mundo de Trial Indoor y el Mundial de Superbikes. Una de sus filiales es Motor Press Ibérica S.A., en la que Iñaki Urdangarín ha figurado durante muchos años como consejero con un sueldo inicial que rondaba los 300.000 euros; dicen fuentes de esta sociedad que sólo por ser quien era e ir tomar café cuando había una reunión.

Esta sociedad edita, entre otras, las revistas Autopista, decana de las publicaciones de coches en España, Coche Actual, Automóvil, Autovía, Auto Verde 4X4, Motor Clásico, Motociclismo, La Moto, Ciclismo a fondo, Bike a fondo, Tennis a fondo, Ecuestre, Navegar, Avión Revue, Transporte Mundial, Connect, Sport Life o Men´s Health. Se daba la coincidencia que como consejero delegado de Motor Press Ibérica y también consejero de Octagón Esedos figuraba José Luis Samaranch Sáenz de Buruaga, sobrino del que fuera presidente del Comité Olímpico Internacional y presidente de La Caixa, Juan Antonio Samaranch.

Maestro en la sombra

Jose Luis Samaranch se convirtió desde el inicio en el verdadero maestro en la sombra de Urdangarín, la persona que le asesoró y le supo introducir en el entonces boyante mundo de los negocios deportivos.

Tras este aprendizaje, Urdangarín comprobó muy pronto que podía volar en solitario y no servir a los demás. Decidió enriquecer como fuera su propio patrimonio. Así dejó su cargo en Octagon Esedos en el año 2003. Sin embargo, Octagon no anunció que el duque de Palma había dejado de ejercer sus funciones para fundar Noos Consultoría Estratégica (a través de la que gestionó, por ejemplo, la entrada de 18 millones de euros de dinero público balear al equipo de ciclismo de José Miguel Echavarri). Por motivos de estrategia empresarial, Octagon no hizo pública su desvinculación, tal y como reconoció por entonces su presidente, Juan Cuscó. También en esas fechas, Urdangarín había abandonado a su vez el consejo de administración de otra empresa de intermediación deportiva, la Agency Sports & Entertainment, donde estuvo un tiempo al lado del ex vicepresidente del Fútbol Club Barcelona, Gabriel Masfurroll Lacambra, quien presidía esta sociedad.

Pero, en cambio, el duque de Palma no abandonó su cargo de consejero en Motor Press, que le producía unos beneficios anuales de 300.000 euros sin hacer prácticamente nada, y con la ayuda de socio y amigo Samaranch fue reconfirmado en su cargo de administrador del grupo a finales de noviembre de 2005, por otros cinco años más, aunque abandonó el puesto tras su marcha a Washington.

Paralelamente, Chiqui Urdangarín creó su primera empresa de asesoramiento propia -anterior al Instituto Noos y Aizoon-. La bautizó con el nombre de Namasté 97, S.L., hoy ya extinguida, y la creó en Barcelona en el año 2002 junto a su mujer, Cristina de Borbón, y dos de sus hijos, Juan y Pablo, que figuraban como accionistas, lo que quiere decir que todos conocían lo que hacía..Iñaki y Cristina poseían 1.000 acciones cada uno. Sus hijos Juan y Pablo Nicolás se repartían otras 1.000. Su domicilio lo situó en la calle Santa Rosa, número 32, en la localidad barcelonesa de Esplugues de Llobregat y donde también figuraba como socio (12,73%) el empresario publicitario Juan Cusco Carbo, a su vez presidente de Octagon Esedos.

Como se observa, los Borbones (“los otros”) se han incorporado sin problemas a la vida cotidiana y real. Unos, los menos, son asalariados; otros, algunos, ocupan un cargo de responsabilidad o ejercen una profesión liberal; y, la gran mayoría, se han constituido en empresarios “autónomos” bajo la etiqueta del apellido Borbón. Un sello regio que todavía marca influencia y poder en los círculos financieros y políticos de la sociedad española.

Juan Luis Galiacho

 


EL DESTINO DEL ORO DEL BANCO DE ESPAÑA


EL DESTINO DEL ORO DEL BANCO DE ESPAÑA

Nota de presentación de Luis Alonso. Ahora que se habla y escribe bastante sobre la guerra civil y al fin se publican muchas  cosas sobre la intervención rusa y estalinista en nuestro país nos parece interesante reproducir un documento importante de Indalecio Prieto, ministro de Marina y del Aire en el gobierno de Negrín, que fue publicado hace años en México por el PSOE. Como se verá, Prieto resume en pocas páginas cómo operaron los dirigentes del Partido Comunista francés y que pasó con el oro del Banco de España. El relato revela una verdad que los  dirigentes estalinistas han tratado de ocultar durante muchos años. 

"Afirmo - he dicho refiriéndome a apoyos que recibimos en el curso de la guerra- que pueden anular o amortiguar nuestra gratitud los aspectos lucrativos del auxilio de la URSS y de los partidos comunistas que la secundaban".

Véanse estos ocho puntos que dejé sentados en 1939 y que nadie ha desmentido:

1.- El  Partido Comunista francés había administrado, para compras de material de guerra, dos mil quinientos. millones de francos entregados por Negrín, sin que la administración de tan enorme suma la hubiese controlado, poco ni mucho, ningún funcionario del Estado español.

2.- El Partido Comunista francés había retirado para sí, quizá como beneficios de intermediario, cantidades considerables del dinero entregado por Negrín.

3.- La propaganda, pública primero y clandestina después, del Partido Comunista francés se costeaba con dinero así extraído del Estado español, pues los auxilios de la III Internacional  eran nulos y el producto de las cotizaciones distaba muchísimo del gasto enorme de esa propaganda.        

4.- Avido de dinero, el Partido Comunista francés, rectificando constantemente sus liquidaciones por nadie examinadas, reclamaba con frecuencia mayores sumas a los señores Negrín y Méndez Aspe, (este último, ministro de Hacienda).

5.- El espléndido diario comunistoide "Ce Soir", remedo del triunfante "París Soir “,  se sostenía con fondos de los suministrados por Negrín

6.- La flota, compuesta de doce buques, perteneciente  a la France Navigation, era propiedad de España, pues con dinero español se compraron todos los barcos, no obstante lo cual los comunistas franceses, administradores de dicha Compañía, se negaron a devolverlos, considerándolos suyos.

7.- Uno de los barcos de la France Navigation, el "Winnipeg", se fletó por el S.E.R.E. (entidad de auxilio a los expatriados establecida por Negrín) para transportar exiliados a Chile, aumentando de esa manera sus ingresos los comunistas franceses, mediante el novísimo sistema de arrendar a alto precio a los españoles un buque que pertenecía a los españoles.

8.- Parte del tesoro español sacado de nuestro territorio al evacuarse Cataluña estaba custodiado por comunistas franceses.

 En cuanto al lucro de Rusia, el relato que ahora reitero aquí es ciertamente asombroso.

El 25 de Octubre de 1936 se embarcaron en Cartagena con destino a Rusia siete mil ochocientas cajas llenas de oro, amonedado y en barras, oro que constituía la mayor parte de las reservas del Banco de España.

Previamente, el señor Negrín,  como ministro de Hacienda (todavía no era presidente del Consejo), obtuvo el acuerdo del Gobierno y la firma del Presidente de la República para un decreto autorizándole las medidas de seguridad que estimara indispensables en cuanto al oro del Banco de España. Como miembro de aquel Gobierno, acepto la responsabilidad que me corresponde por el acuerdo, aunque ni los demás ministros ni yo conocimos el propósito perseguido. Ignoro si llegó a conocerlo el entonces Presidente del Consejo, Francisco Largo Caballero.

El embarque se verificó con gran misterio. Si yo me enteré fue por pura casualidad, a causa de haber llegado a Cartagena para asuntos del servicio --era yo ministro de Marina y Aire- cuando el embarque se efectuaba bajo la dirección personal de los señores Negrín y Méndez Aspe.

Cuatro empleados del Banco embarcaron en el buque que conducía el precioso cargamento. No se les dijo a dónde iban. Creyeron que desembarcarían en Port Vendres, Sete o Marsella y aparecieron... en Odesa. El 6 de noviembre llegaron con nuestro oro a Moscú. Y allí, ocurrió algo que también merece ser narrado. Los funcionarios del Grosbank miraban y remiraban minutos enteros cada pieza y la pesaban y repesaban. Los empleados del Banco de España, acostumbrados a gran celeridad en operaciones semejantes, no se explicaban tamaña lentitud, por la cual se invirtieron varios meses en el recuento. Pero esta lentitud obedecía al deseo de justificar la permanencia en Rusia de quienes habían ido custodiando la mercancía. A toda costa se quería impedir su regreso a España para que no se divulgara el enorme envío de oro. Las familias de los viajeros se inquietaban por desconocer el paradero de éstos, y para calmar su intranquilidad se las embarcó también, sin decirles adónde iban, _y se las llevó a Rusia.

La entrega del oro, tan meticulosamente pesado y medido, había de concluir algún día, y concluyó. Los bancarios creyeron entonces que, terminada ya su misión, tornarían a España. Mas sus reclamaciones en ese sentido ante nuestro Embajador, don Marcelino Pascua, eran inútiles. No se les consentía salir; estaban confinados con sus familias en Rusia. Al cabo de dos años, cuando la guerra se extinguía, el Encargado de Negocios, don Manuel Martínez Pedroso, logró romper aquel confinamiento. Pero a los cuatro bancarios no se les repatrió. En España podían hablar más de la cuenta. Y con objeto de evitarlo se les desparramó por el mundo: uno fue a dar con sus huesos a Buenos Aires, otro a Estocolmo, otro a Washington y otro a México. Al mismo tiempo desaparecían de la escena los altos funcionarios soviéticos que intervinieron en el asunto: el ministro de Hacienda, Grinko; el director del Grosbank, Marguliz; el subdirector, Cagan; el representante del ministerio de Hacienda en dicho establecimiento de crédito, Ivanoski; el nuevo director del Grosbank, Martinson... Todos cesaron en sus puestos, varios pasaron a prisión y Grinko fue fusilado.

Entre tanto, una revista gráfica, "La URSS en Construcción", dedicaba un número especial al aumento de las existencias de oro en Rusia, atribuyéndolo al desarrollo de la explotación de los yacimientos auríferos de Rusia. Era el oro de España. Rusia no ha devuelto ni una sola onza.

fuente: fundacion andres nin  Indalecio Prieto        México, D. F., Marzo de 1953. 

sábado, 11 de noviembre de 2017

DIEZ AÑOS DEL ASESINATO DE CARLOS PALOMINO

 
 
Diez años del asesinato de Carlos Palomino
Hoy se cumplen diez años del asesinato del joven antifascista Carlos Palomino a manos del militar Josué Estébanez.
11 de noviembre de 2007. El partido de ultraderecha Democracia Nacional convoca una manifestación de corte racista en el barrio de Usera. Su lema: ‘Contra el racismo antiespañol, contra la inmigración’. La Delegación de Gobierno de Madrid permitió la manifestación racista. Colectivos antifascistas convocaron un contramanifestación. Hacia allí se dirigió Carlos Palomino, un joven antifascista de 16 años.
Así comenzó la jornada en la que Palomino perdería su vida, asesinado por Josué Estébanez de la Hija, un militar del Ejército de Tierra neonazi de 23 años que se dirigía a la manifestación convocada por Democracia Nacional –así lo considera probado la sentencia sobre el asesinato emitida por la Audiencia Provincial de Madrid–. Palomino y Estébanez se encontraron en la línea 3 de metro, a la altura de Legazpi. Dentro del vagón, Josué sacó la navaja y le asestó una puñalada en el corazón a Carlos. Siete centímetros de hoja clavados en el ventrículo izquierdo. Tras ello, le empujó fuera del vagón. También asesta otra puñalada a un compañero de Carlos en las costillas antes de huir con el arma en la mano.
"Fue prácticamente cuestión de segundos y de pronto estaba Carlos tendido en el suelo", explica Mónica Rojas, fotoperiodista que fue testigo del asesinato. Rojas acudía a hacer fotos a la manifestación racista convocada por Democracia Nacional y coincidió en el mismo vagón de metro en el que ocurrió todo. "De pronto, una parada antes de llegar a Usera, el vagón se empezó a llenar. Se cerraron las puertas, pero el metro siguió sin moverse. Al poco comenzó a haber movimientos raros y todo se llenó de humo", relata Rojas. Para entonces, Estébanez ya había apuñalado a Carlos y a su compañero, y había salido corriendo. "Cuando salí del vagón, la primera pisada que di fue sobre sangre, y vi que Carlos estaba muy cerca en el suelo junto a una chica que le auxiliaba y otro chico que llamaba para que viniera una ambulancia. Yo pensaba que estaba herido, pero no de muerte".
Carlos murió en el número 145 del Paseo de las Delicias, en una carpa montada por los servicios de emergencia. Desde el 13 de mayo de 2016, una placa situada en este mismo punto recuerda su asesinato. Antes de ese año, al menos en cuatro ocasiones, compañeros del joven colocaron placas en su recuerdo en la boca de esta parada de metro, pero en todos los casos fueron saboteadas por grupos fascistas.
Josué Estébanez fue condenado, en octubre de 2009, a 26 años de cárcel. En la sentencia, el tribunal daba por probado que el neonazi tenía la intención de matar. La sala le impuso 19 años de cárcel por asesinato y siete años más por intento de homicidio.
El asesinato de Carlos Palomino es uno de los 88 por motivos de odio que el Movimiento contra la Intolerancia ha registrado desde 1990, recogidos por los periodistas David Bou y Miquel Ramos en el trabajo Memoria de 25 años de olvido.
Hoy, a las 19h, una manifestación convocada por sus amigos y familiares, que marchará desde Usera hasta la plaza de Santa María de la Beata, en Legazpi, le rendirá homenaje bajo el lema “Carlos, 10 años sin ti, 10 años contigo”.
 

EJECUCION DE LLACER Y MONTEJO


Ejecución de Llàcer y  Montejo          
(en la foto la cárcel Modelo en su época)  El 10 de noviembre de 1924, a las cinco de la madrugada, en el patio de la cárcel Modelo de Barcelona (Cataluña) son atados por los verdugos de Madrid y de Burgos, José Llàcer Bertran, catalán de 26 años, y Juan Montejo Arranz, de 19 años y natural de Liceras (Soria), militantes de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) - Llàcer del Sindicato del Metal y Montejo del Sindicato Único del Ramo de la Alimentación - , condenados en Consejo de Guerra sumarísimo por un Tribunal Militar por matar a un guardia de seguridad (Bruno López Ruiz) y herir a otro (José Jarque) durante el asalto del cuartel de Atarazanas, el 6 de noviembre de 1924, y de la muerte del verdugo de Barcelona, ​​el 28 de mayo de ese mismo año.
 Las últimas palabras de Montejo fueron: «¡Viva la anarquía!"; El último gesto de Llàcer fue escupir el rostro de quien lo había de matar, el verdugo de Burgos. Llàcer, que tenía esposa y un hijo, antes de morir hizo testamento, donde recomendaba a su compañera que educara de manera libertaria sus hijos, esta mujer, encinta, se puso de parto por la impresión en  la noche de la ejecución, pero nació muerta por el mal trance. La militante anarcofeminista Lola Iturbe, que pasó la vela con la familia de Montejo en la cárcel con los condenados, escribió un artículo antológico, "Héroes de ayer. Llàcer y Montejo ", que fue publicado en Solidaridad Obrera, el 16 de noviembre de 1938, con su seudónimo Kyralina.

viernes, 10 de noviembre de 2017

FELIX PERPIÑAN - MURIO A CAUSA DE LAS TORTURAS DE LA POLICIA


Félix Perpiñán   murió a causa de las torturas de la policía
El 9 de noviembre de 1948 muere en Barcelona (Cataluña ) el anarquista y resistente antifranquista Félix Perpiñán , citado en ocasiones como Feliciano Perpiñá Plan . Había nacido el 18 de noviembre de 1926 en Barcelona ( España) . 1946 desertó del ejército franquista y marchó a Francia -según otra versión habría podido huir de las cogidas de militantes de 1945 y se habría enrolado en la Legión Extranjera . Militó en las Juventudes Libertarias de París y fue nombrado secretario de la Federación Local de la Federación Ibérica de Juventudes Libertarias ( FIJL ) . Realizó misiones de enlace entre el Movimiento Libertario Español ( MLE ) del interior y del exilio .
 A principios de 1947 se incorporó en los grupos de acción libertarios que actuaban en Barcelona. Detenido , fue encerrado y torturado en Lleida y en Montjuïc , pero consiguió huir cuando era traslado a la Dirección Superior de Policía y regresó a Francia . Más tarde se internó en la Península con el grupo guerrillero de José Luis Facerías . Tras intervenir en un asalto en julio de 1948, fue detenido en diciembre de ese año por la policía franquista en el barrio de Sarrià y encerrado en la cárcel Modelo de Barcelona . Identificado como desertor , fue transferido a las autoridades militares y trasladado a Montjuïc . Félix Perpiñán murió el 9 de noviembre de 1948 en el castillo de Montjuïc ( Barcelona ) a causa de las torturas sufridas .

jueves, 9 de noviembre de 2017

NO SE TIRÓ - LO MATARON


NO SE TIRÓ   LO MATARON

Cuando la policía de Franco suicidaba estudiantes. Fechas para recordar, 20 de Enero de 1969.

Enrique Ruano Casanova (1948 - Madrid, 20 de enero de 1969) fue un estudiante de derecho y militante antifranquista español, muerto en circunstancias no esclarecidas mientras se encontraba bajo custodia de la Brigada Político Social, la policía política del régimen franquista.

Enrique Ruano Casanova, estudiante y miembro del Frente de Liberación Popular, uno de los grupos políticos que lucharon en España contra el franquismo, murió el 20 de enero de 1969, a resultas de una caída desde la ventana de un edificio, al que había sido llevado por la Brigada Político Social, que le había detenido tres días antes.

EL MOMENTO

1969 comenzó en España en un ambiente políticamente convulso. Las huelgas de obreros y estudiantes contrarios al régimen, dentro de las cuales se debe encuadrar lo ocurrido con Ruano, llevaron al Gobierno a decretar en todo el territorio español el estado de excepción que decretaba la suspensión de garantías y establecía una censura de prensa más estricta, y duró hasta el 24 de marzo.

Enrique Ruano fue detenido el 17 de enero de 1969, por arrojar en la calle propaganda de su partido, y trasladado a Comisaría. Tres días más tarde, fue llevado a un edificio de la calle Príncipe de Vergara (entonces General Mola) de Madrid, para efectuar un registro de la vivienda, y allí cayó por una ventana del séptimo piso.[1]

“El cadáver está en decúbito supino, con los brazos encogidos, así como las piernas flexionadas, habiendo a la altura de la cabeza y hacia el lado derecho un charco de sangre… Se encuentra vestido con ropa interior blanca, jersey azul oscuro, pantalón gris, calcetines verdes y zapatos marrones”, eso decía el atestado del juez.

La muerte de Enrique Ruano, fue considerada por el movimiento antifranquista como un asesinato, y se produjeron diversas movilizaciones en protesta por los hechos.

LAS CONSECUENCIAS

Varios intelectuales, ente ellos Fernando Savater, apoyaron también la tesis del crimen político, del asesinato, que fue creciendo ante las contradicciones de la versión oficial, que fue variando con el paso de los días.

El suceso, fue presentado oficialmente como un suicidio, se dijo que el joven echó a correr y se arrojó por la ventana, e incluso se llegó a presentar un supuesto diario en el que se expresaban ideas suicidas y que fue filtrado a la prensa como del estudiante fallecido.

Manuel Jiménez Quílez, director general de Prensa a las órdenes del Ministro Manuel Fraga Iribarne, movilizó al diario ABC –dirigido entonces por Torcuato Luca de Tena- y encargaron al periodista–policía Alfredo Semprún que con aquellos mimbres preparara un reportaje “definitivo” acerca de las razones del suicidio.

Manuel Fraga llamó por teléfono al padre de Ruano para amenazarle y que así dejara de protestar. Fraga le recordó que tenía otra hija de la que ocuparse. Fraga se refiere en uno de sus libros a que hubo lo que llama “un intento minoritario de declararme persona no grata en la Universidad”.

Dentro del panorama general de los últimos años del Franquismo, el suceso tuvo una repercusión relativa; con mayor fuerza en ambientes universitarios. No hubo una investigación seria de lo ocurrido, aunque hubo una denuncia de varios abogados para que fueran investigados los hechos, que no siguió adelante. La familia consiguió que el Tribunal Supremo ordenara en 1994 reabrir el caso, pero sólo en 1996, 27 años después, fueron encausados los tres policías que se encontraban con Enrique Ruano cuando éste cayó.

El sindicalista José Luis Úriz recuerda en su testimonio “Peleando a la contra” el momento en que fue detenido y torturado cuando estudiaba ingeniería de telecomunicaciones en Madrid por el inspector Juan Antonio González Pacheco, conocido como Billy el Niño. Mientras golpeaba a Úriz, otro policía que participaba en el interrogatorio le dijo al torturador: “ten cuidado que se te va a ir la mano otra vez y lo vas a matar”, y respondió según el relato de Úriz: “no importa, hacemos como con Ruano, lo tiramos por la ventana y decimos que se quería escapar”.

El abogado José María Mohedano afirmó que ahora se sabe que uno de los policías le disparó antes de arrojarle por la ventana del séptimo piso y, posteriormente, serraron el hueso de la clavícula para que no apareciese la bala, falseando después la autopsia.

El proceso, complicado por la extraña desaparición de algunas pruebas como un trozo de la clavícula del joven, en la que los querellantes dijeron que debía hallarse la evidencia de un disparo, que habría sido para ellos la causa de la muerte, finalizó con la absolución de los tres policías, ante las discrepancias de los Peritos Médicos en el juicio, aunque con un voto particular de uno de los miembros del Tribunal, que disintió de ese veredicto.

El entonces director del diario “Abc”, Torcuato Luca de Tena, confesó que Manuel Fraga Iribarne le dio la orden de publicar anotaciones del diario íntimo de Ruano, manipulándolas a fin de que pareciese una persona inestable que se había suicidado. El comisario jefe de la Brigada Político Social se dejó ver en el juicio como un pobre anciano que se limitaba a recibir las pedradas de los estudiantes. El director general de Seguridad, el coronel Eduardo Blanco, había fallecido ya.

El Tribunal consideró que, en todo caso, se produjo una deficiencia en la custodia del detenido por parte de los agentes, cuya consecuencia fue su muerte. Los tres policías que le detuvieron, Francisco Luis Colino, Jesús Simón Cristóbal y Celso Galván, recibieron en febrero de 1969, un mes después del asesinato, una “felicitación por los servicios prestados”. En total, antes de jubilarse como comisarios, los tres fueron condecorados veintiséis veces. La mayor parte de las condecoraciones les fueron otorgadas después de 1975. Celso Galván perteneció a la escolta de la Casa Real. Él y Colino fueron destinados después a cargos de libre designación dentro de la Delegación del Gobierno en Madrid y Simón fue nombrado Comisario en Torrejón de Ardoz, Madrid, ya con el gobierno del PSOE y José Barrionuevo como ministro del Interior. Nunca mostraron el menor gesto de arrepentimiento ni de pesar.

Enrique Ruano era compañero de colegio de Alfredo Pérez Rubalcaba, ex vicepresidente del Gobierno y exMinistro del Interior de España. La indignación por la muerte de su compañero fue lo que impulsó a Rubalcaba a introducirse en el mundo de la política y a afiliarse al Partido Socialista Obrero Español.

http://www.memoriahistoricacartagena.com


 

OPINIONES DE KROPOTKIN SOBRE LA REVOLUCION RUSA


Opiniones de Kropotkin sobre la Revolución rusa
 
El silencio casi absoluto que guardó mi padre durante estos tres últimos años ha sido una constante fuente de sorpresa, no sólo para sus compañeros anarquistas fuera de Rusia, sino también para todos aquellos a quienes su nombre era conocido.
 La explicación de este silencio no es muy difícil de encontrar. Consiste en tres hechos. Primero, que la evolución de una revolución está algo más allá de toda dirección humana; idea que desarrolla en la nota que adjunto. Segundo, que aprobar las formas de vida que eran implantadas en Rusia, aun tomando en cuenta las innumerables circunstancias atenuantes, iba siendo cada día más difícil. Y tercero, que las críticas sólo habrían servido de algo a los enemigos de esta inevitable, aunque dolorosa, forma de progreso que una revolución supone.
 En fecha próxima espero poder publicar el conjunto de materiales referentes a los sucesos de estos tres últimos años que ha dejado mi padre. En su mayoría son cartas dirigidas a los prohombres bolcheviques, algunas de ellas a Lenin: protestas contra diversos actos del Gobierno, advertencias de que ciertos excesos sólo servirían para facilitar el triunfo de aquellos elementos que más seguramente abrirían el camino a una pronta reacción. Otras cartas son a amigos en Rusia y unas cuantas a amigos de Occidente. También hay borradores de algunos discursos pronunciados en Dmítrov con motivo de las reuniones de las cooperativas locales, y numerosas notas -a veces casi folletos- sobre sucesos del día, muchas de ellas escritas cuando esperaba la visita de algún amigo de Europa o América.
 Nada de ello ha sido publicado. No sólo por las razones ya indicadas, sino también porque en Rusia no hay otra prensa que la oficial del Gobierno. Hasta marzo de 1921 había una editorial anarquista dirigida por el grupo anarquista-sindicalista Golos Truda (Voz del Trabajo), que había publicado todas las obras de mi padre; pero poco después de su muerte el Comité Ejecutivo del Soviet de Moscú aprobó una moción declarando "que se daría todo el apoyo posible a la editorial Golos Truda para la publicación de las obras del camarada Kropotkin", con tan brillante resultado que, quince días más tarde, el local y la imprenta de Golos Truda fueron clausurados por orden del gobierno y casi todo su material salvajemente destruido. Y cerrados siguen. Y hoy no se pueden conseguir en Rusia los libros de mi padre. Por otra parte, mi padre no había querido publicar nada de actualidad en Golos Truda temiendo que el censurar al Gobierno acarrease, no su propia detención, cosa que a pesar de su edad y de sus achaques no le preocupaba, sino el encarcelamiento de los compañeros que trabajaban en la editorial.
 No sin bastante desconfianza me aventuro a dar a la publicidad el siguiente fragmento. Temo que a muchos pueda parecer pesimista. Las revoluciones no son el resultado de un deseo de destrucción, ni siquiera de rápido cambio por parte de los llamados revolucionarios, sino la consecuencia inevitable de la apatía de los creyentes en la evolución. Quienes no comprendan esto seguramente encontrarán sólo en la nota de mi padre una prueba más de lo espantoso de las revoluciones. Pero quizás no valga la pena preocuparse más de estos pesimistas profesionales.
 La conversación a que la nota se refiere tuvo lugar en Dmítrov el 23 de noviembre de 1920, a media tarde. Cuando mi padre nos llamó poco después a mi madre y a mí, todavía se encontraba muy excitado y la voz le temblaba al comenzar la lectura. La letra del manuscrito original, aquella hermosa letra regular y siempre firme, aparece casi ilegible en la primera cuartilla. La nota entera fue escrita en un momento de pasión y de impaciencia. Realmente, una de las mayores tragedias a que he asistido durante estos tres años, años llenos de sufrimiento más mental aún que físico, fue la lucha por la serenidad y la paciencia que vi desarrollarse en el espíritu de mi padre mientras miraba dar la vuelta a la rueda de ese terrible carro de Yáganat que es el progreso humano. Su amor profundo y activo por la humanidad le hacía presenciar con un tormento indecible dolores que no estaba en su mano mitigar. También la fatalidad de una evolución que, siguiendo desde su origen líneas falsas, sólo podía conducir al fracaso y a la reacción, era para su espíritu clarividente una trágica perspectiva.
 De todos modos, y a pesar de su inarticulación, este fragmento puede interesar no sólo a los ya interesados en los ideales anarquistas, sino también a aquellos en cuyo espíritu la revolución rusa ha suscitado inacabables problemas y preguntas.
 La traducción es absolutamente fiel, casi literal, y he dejado algunas frases tal como están, apenas concluidas. No creo necesario insistir en que se trata de una nota de memorándum, no escrita para la publicación; pero como contesta ciertas preguntas y explica el silencio de mi padre, a falta de algo más conexo, no estará de más que se conozca.               Sasha Kropotkin
 
(Conversación borrascosa con Sofía y Sasha)
 ¡Siempre los mismos eternos reproches! ¡Que por qué no salgo con un programa definido! ¿De qué? ¡De acción! ¿Para qué? O siquiera un juicio, una opinión general sobre los acontecimientos actuales.
 Pues bien, ahí va mi opinión:
 La revolución que estamos pasando es la suma total no de los esfuerzos de individuos separados, sino un fenómeno natural, independiente de la voluntad humana, un fenómeno natural semejante al tifón que súbitamente se levanta en las costas del Asia Oriental.
 Millares de causas, entre las cuales la obra de individuos aislados y hasta de partidos enteros sólo han sido un grano de arena, uno de los minúsculos torbellinos locales, han contribuido a formar ese gran fenómeno natural, la gran catástrofe que renovará, o destruirá; o quizás ambas cosas a la vez.
 Todos nosotros, y yo también, hemos preparado ese gran cambio inevitable. Pero igualmente lo prepararon las anteriores revoluciones de 1789, 1848, 1871; los escritos de los jacobinos, socialistas y radicales; las realizaciones de la ciencia, de la industria, del arte, etc. En una palabra, millones de causas naturales han contribuido, como millones de movimientos de partículas de aire o de agua causan la tempestad súbita que sumerge centenares de barcos y destruye miles de casas; como millones de sacudidas mínimas y movimientos preparatorios de partículas separadas producen el terremoto.
 En general, la gente no ve los sucesos concretamente, piensan más en palabras que en imágenes definidas, y no tienen la menor idea de lo que es una revolución, de esas infinitas causas y concausas que le han dado forma, y así se inclinan a exagerar la importancia en el desarrollo de la revolución de su personalidad y de la actitud que ellos, o sus amigos y correligionarios, adoptarán en el tremendo cataclismo. Y desde luego son absolutamente incapaces de comprender lo impotente que es todo individuo, por grande que sea su inteligencia o su experiencia, en esta tromba de infinitas fuerzas que ha puesto en movimiento el terremoto.
 No comprenden que una vez que el gran fenómeno natural se ha desencadenado, los individuos quedan incapacitados para ejercer la menor influencia sobre el curso de los acontecimientos. Un partido aún puede quizás hacer algo, mucho menos de lo que generalmente se cree, pero ni siquiera sobre la superficie de las olas que se avecinan puede su influencia notarse levemente. Pero congregaciones reducidas que no forman una gran masa, son completamente impotentes; toda su fuerza se reduce a cero.
 Imaginad una ola alta como una casa, que va a romper sobre la playa, e imaginad a un hombre intentando hacerle frente con su bastón o con su bote. Pues vuestra fuerza no es mayor. Aguantar el cición mientras se pueda, es lo único posible.
 Esta es la posición en que yo, un anarquista, me encuentro. Pero también otros partidos mucho más numerosos se encuentran hoy en Rusia en situación análoga.
 Y aún diré más: el mismo partido que gobierna se encuentra en igual posición. Actualmente ya no gobierna, se deja arrastrar por la corriente que ayudó a crear, pero que es ahora mil veces más fuerte que el partido mismo.
 Había un dique, que contenía una gran masa de agua. Todos trabajamos en minar ese dique. Y yo hice mi parte.
 Unos soñaban guiar las aguas al estrecho canal donde aguardaban sus propios molinos. Otros esperaron abrir un nuevo cauce con ayuda de la corriente. Ahora ya se precipitan las aguas, no hacia los molinos, que han arrastrado, ni tampoco hacia el cauce que les habíamos señalado, porque la riada no se ha producido como resultado de nuestros esfuerzos, sino como resultado de una masa de razones mucho mayores que permitieron a las aguas romper el dique.
 Y ahora la cuestión es: ¿Qué se debe hacer? ¿Reparar el dique? Absurdo. Es demasiado tarde.
 ¿Abrir un nuevo cauce a la corriente? Imposible. Ya le preparamos un canal, el que creímos mejor, y resultó superficial e insuficiente. Cuando vinieron las aguas no corrieron por él. Se precipitaron por otro camino, rompiéndolo todo al paso.
 ¿Qué debe, pues, hacerse?
 Nos encontramos en medio de una revolución que no ha avanzado por los caminos que le habíamos abierto, y que no tuvimos tiempo de abrir suficientemente. ¿Qué puede hacerse ahora?
 ¿Oponerse a la revolución? ¡Absurdo!
 Es demasiado tarde. La revolución seguirá su camino, en dirección de la menor resistencia, sin prestar la más mínima atención a nuestros esfuerzos.
 En el momento actual la revolución rusa se encuentra en la siguiente posición: está cometiendo horrores; está arruinando al país entero; en su furiosa demencia está aniquilando valiosas vidas, destruyendo sin mirar lo que destruye, sin saber adónde va. Claro que por eso, se dirá, es una revolución y no un progreso pacifico.
 Y mientras esta fuerza no se gaste por sí misma como tiene que gastarse, nada podremos hacer para encauzarla.
 Pero, ¿y entonces? Entonces, inevitablemente, vendrá una reacción. Tal es la ley de la historia. Y es fácil comprender porque no puede ser de otra manera.
 La gente se figura que podemos modificar la forma de desarrollo de una revolución. Ilusión pueril. Una revolución es una fuerza cuyo crecimiento no puede ser modificado.
 Y una reacción es absolutamente inevitable; lo mismo que una depresión sigue a la ola en el agua; lo mismo que la debilidad sucede en el ser humano a todo periodo de actividad febril.
 Por consiguiente, lo único que podemos hacer es aplicar nuestra energía a disminuir el furor y la fuerza de la reacción venidera.
 Pero, ¿en qué pueden consistir nuestros esfuerzos?
 ¿En modificar las pasiones, tanto en un bando como en otro? ¿Y quién nos escuchará? Aunque existiesen diplomáticos capaces de desempeñar el papel, el momento de su debut aún no ha llegado; ninguno de los dos bandos está todavía dispuesto a hacerles caso.
 No veo más que una cosa: ir reuniendo gentes de uno y otro partido que sean capaces de emprender una obra constructiva después de que la revolución haya gastado su fuerza. Nosotros, los anarquistas, debemos, por nuestra parte, reunir a un grupo de trabajadores anarquistas honrados, abnegados y que no estén devorados por el orgullo.
 Y si yo fuese más joven y pudiese hablar con centenares de personas de la manera que es preciso hablar si se quiere reunir a hombres para trabajar en común...
Piotr Kropotkin