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jueves, 23 de julio de 2020

ERRICO MALATESTA Y SU PENSAMIENTO ANARQUISTA


ERRICO MALATESTA Y SU PENSAMIENTO ANARQUISTA

"Un día como hoy, 22 de julio, pero de 1932, moría Errico Malatesta.

Después de su regreso a Italia, y con el estallido de la lucha Mussoliniana y la implantación de su dictadura, Malatesta fue sometido un acosamiento diario hasta el día de su muerte.

El régimen no se atrevió, pese a todo, a asesinarlo por temor a las repercusiones que incluso bajo su dictadura esto hubiera ocasionado."

El gobierno oprime a las personas de dos maneras: o directamente, por la fuerza bruta, por la violencia física, o indirectamente, privándolas de los medios de subsistencia y reduciéndolas, de esta manera, a la impotencia. El primer modo es el origen del poder, es decir, del privilegio político; el segundo es el origen de la propiedad, es decir, del privilegio económico.

El gobierno puede oprimir también a las personas actuando sobre su inteligencia y sobre sus sentimientos, modo de obrar que origina y constituye el poder religioso y universitario; pero como el pensamiento no es sino una resultante de fuerzas materiales, el engaño y los organismos o corporaciones instituido para juzgarlo, no tienen razón de ser sino en tanto que resultado de los privilegios económicos y políticos, y un medio de defenderlas y consolidarlas.

Abolir la autoridad, abolir el gobierno, no significa destruir las fuerzas individuales y colectivas que se agitan en el seno de la humildad, o las mil influencias que las personas ejercen mutuamente; esto sería reducir la humanidad a un amasijo de átomos separados unos de otros e inertes, cosa imposible, y que de ser posible, daría por resultado la destrucción de toda la sociedad, es decir, la muerte de la humanidad.

Abolir la autoridad significa abolir el monopolio de la fuerza y de la abundancia; abolir la autoridad significa abolir este estado de cosas en que la fuerza social, o sea, la fuerza de todos, es el instrumento del pensamiento, de la voluntad y de los intereses de un pequeño número de individuos, que mediante la fuerza suprimen, en su propio provecho y en el de sus ideas particulares, la libertad de cada uno.

Abolir la autoridad significa destruir una forma de organización social en la cual el porvenir resulta acaparado de una a otra revolución, en beneficio de quienes fueron los vencedores de un momento.

Abolid esta potencialidad negativa, que es el gobierno, y la sociedad será la que debe ser, según las fuerzas y las capacidades del momento.

Después de haber concurrido a abatir el régimen actual, nuestra tarea será procurar impedir que se constituya un nuevo gobierno; y si no lo conseguimos, luchar al menos para que no sea único, no concentre en sus manos todo el poder social, surja débil y vacilante, no logre disponer de suficiente fuerza moral y política, y sea reconocido y obedecido lo menos posible.

En ningún caso los anarquistas debemos reconocer o participar en el gobierno, sino luchar contra su existencia como luchamos contra el gobierno actual.

Nosotros debemos actuar y permanecer en medio de las masas, impulsarlas a la acción directa, la toma de posesión de los instrumentos de producción, la organización del trabajo y la distribución de los productos, la ocupación de los edificios habitables y la ejecución de los servicios públicos sin esperar deliberaciones u órdenes de autoridades superiores. Y a esta obra debemos concurrir con todas nuestra fuerzas y procurar desde ahora adquirir la mayor suma de conocimientos que nos sea posible.

Nosotros luchamos por la anarquía y por el socialismo, porque estamos convencidos de que la anarquía y el socialismo deben tener una acción inmediata; es decir, que se debe, en el momento mismo de la revolución, expulsar a los gobiernos, abolir la propiedad y confiar los servicios públicos que en este caso comprendan toda la vida social, a la obra espontanea, libre, no oficial, no autoritaria, de todos los interesados y de todos aquellos que tengan voluntad para hacer algo.

Cierto que se suscitaran dificultades e inconvenientes; pero unas y otros se resolverán, como no puede ser de otra manera, anárquicamente, es decir, mediante la acción directa de los interesados y de los libres acuerdos.

ERRICO MALATESTA

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