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domingo, 15 de enero de 2017

EL HEROE QUE NECESITABA GIJON


"El héroe que necesitaba Gijón"

Tal fue el legado que dejó el filósofo gijonés José Luis García Rúa (Gijón, 1923) que más de dos horas y media se hicieron cortas para las loas y anécdotas contadas por sus allegados. Tal fue su contribución libertaria a la ciudad que el Centro de Cultura Antiguo Instituto se quedó ayer pequeño para acoger a 255 personas, entre familiares y amigos, que no duraron en sumarse al homenaje que varias asociaciones locales le tributaron al ritmo de recuerdos, nostalgia, música y poesía.

Sobre la pantalla del salón de actos se proyectó en todo momento una imagen de José Luis García Rúa acompañada de la inscripción "Compañero, nunca te olvidaremos". Una imagen que define a la perfección, a juzgar por los testimonios aportados en el homenaje, su carácter luchador y combativo hasta el final. Una instantánea que prueba el espíritu reivindicativo que le acompañó toda su vida. En la imagen, tomada en 2011 en una acampada juvenil y reivindicativa en la ciudad de Granada, localidad que le vio morir el pasado 6 de enero, se le veía sosteniendo un papel, un texto al que dio lectura en su momento, ya mayor, pero con el ímpetu intacto pues, como aseguró Pedro Roldán, de la Sociedad Cultural Gijonesa, "tuvo una vida larga, intensa, pero no perdió nunca ni un ápice de compromiso".

Se apagaron la luces y entró su voz en off recitando el poema "Adiós". Después, un torrente de palabras, de cariños y recuerdos que inició Guillermo Rendueles asegurando que "era el héroe que necesitaba Gijón y el mejor profesor que uno aspira a tener". Su sobrino nieto, Pelayo García, hizo contener la respiración a los presentes al dar lectura a las palabras "llenas de verdades" que el hijo del homenajeado, Francisco Fidel, "Kiko", pronunció en el funeral de Granada. Recordó la emoción de su padre en su última visita -este verano- a la playa de Gijón, pocos meses después de morir su hermano Emilio, intentando evitar las lágrimas. "Para que sus ojos borraran esas lágrimas" comenzó a contar historias de niños que jugaban en "la arena de su infancia". Pero su padre "no fue un hombre feliz, no se lo hubiera permitido jamás", fue un hombre que "cambió su felicidad por el trabajo y el deber". Un relato vibrante que colmó la emoción de los presentes.

La parte musical la protagonizaron Iván San Segundo, con una musicalización de un poema de Agustín García Calvo primero y Silvio Rodríguez después, y el polifacético Jerónimo Granda, que impregnó con su personal humor el encuentro. Su primer tema, que en su estribillo reza "quiero un pueblo soñador", se lo dedicó al propio García Rúa, mientras que su segunda composición sirvió para hacer un repaso jocoso y crítico a los ocho presidentes del Principado de Asturias, desde Rafael Fernández a hoy.


 

Ocho asociaciones recuerdan a Rúa, «compañero de lucha, profesor y amigo para todos»

El arte de la palabra y la música invadieron ayer cada rincón del salón de actos del Centro de Cultura Antiguo Instituto. Ocho asociaciones rendían de esta forma homenaje a José Luis García Rúa. Sonaron guitarras y se leyeron poemas, escritos y cartas para recordar al filósofo libertario gijonés, fallecido el pasado 6 de enero en Granada, ciudad de cuya universidad era catedrático emérito y donde está enterrado.

Organizado por el Aula Popular 'José Luis García Rúa', con el apoyo del Ateneo Obrero de Gijón, Sociedad Cultural Gesto, Sociedad Cultural Gijonesa, Grupo Eleuterio Quintanilla, Radio KRAS, CSA Sextaferia, Fundación Andreu Nin de Asturies y Confederación Nacional del Trabajo (CNT), el homenaje reunió a cerca de 200 personas que disfrutaron de una velada de recuerdos e historias de quien se definió a sí mismo, con gran modestia y sentido del humor, como «un golfillo de playa», de la de San Lorenzo, donde se libraban las batallas y juegos de los niños gijoneses de los años treinta.

Guillermo Rendueles, uno de los fundadores del Aula Popular 'José Luis García Rúa', junto con Arlé Corte, de Gesto, y Pelayo García, familiar del homenajeado y representante de la CNE, fueron los encargados de guiar el acto en el que se escucharon otras definiciones del profesor anarcosindicalista. Especialmente emotiva fue la carta que su hijo Fico Fidel leyó en su funeral y volvió a recordarse ayer en el Centro de Cultura Antiguo Instituto. «Fue un padre, un compañero de lucha , un profesor y un amigo para casi todos». En esa misma misiva, su progenitor relataba que García Rúa «cambió la felicidad por el trabajo, por el deber», que «trabajó en condiciones infrahumanas en la mina y en el astillero», y que «fue a la Universidad cuando ningún rojo pobre podía permitírselo».

«Hoy no existiríamos»

Arlé Corte, de la Sociedad Cultural Gesto, dijo que el filósofo libertario fue también un padre para muchos de los presentes. «Sin él, muchas de estas asociaciones que hoy estamos aquí no existirían». Aprovechó su intervención para hacer pública la petición de que la ciudad de Gijón «tenga un recuerdo» con García Rúa. «Queremos que su legado siga vivo, no solo unos días al año en el Aula Popular, sino que se tenga un recuerdo de su figura en la calle Cura Sama, en la calle Dindurra o en alguno de los espacios de la futura Escuela de Comercio».

Para Rendueles, que conoció a Rúa siendo un niño de 12 años gracias a que su padre les presentó en un ambiente «clandestino», dejó evidencia de su admiración por quien «cambió la biografía de algunos de nosotros. Fue un héroe que esperaba la ciudad de Gijón e introdujo la sabiduría, propia de la Grecia clásica, del teatro, la academia, la tertulia o el disfrute de la conversación».

García Rúa vino al mundo en 1923. Hijo de un combatiente republicano muerto en combate y represaliado él mismo por el franquismo, el filósofo tuvo un papel decisivo durante los años de la dictadura en la organización de un movimiento social y cultural contestatario en Gijón, su ciudad natal, a través de la academia obrera de la calle Cura Sama y de Gesto. Buena parte de las asociaciones gijonesas posteriores derivan de aquella actividad seminal. También fundó las Comunas Revolucionarias de Acción Socialista (CRAS).

La Academia de la calle Cura Sama tenía como objeto «enseñar, transmitir cultura y fomentar la reflexión». Con ese mismo objetivo se formó en 1996 el Aula Popular que lleva su nombre y que a día de hoy sigue realizando actividades, como la Semana del Aula Popular José Luis García Rúa que consta de un ciclo de conferencias y actos culturales.

En 19714, García Rúa se incorporó a la Universidad de Granada, de la que fue profesor adjunto titular y luego catedrático, donde explicó Historia de la Filosofía y finalmente se jubiló.

Participó activamente en la reconstrucción de la CNT y en los dos primeros mítines públicos tras la Guerra Civil, el primero en La Felguera y el segundo en Gijón. En esta última ciudad se le recordaba ayer con nostalgia, pero con la ilusión de «continuar» con su legado.


 

 

sábado, 14 de enero de 2017

¿ALGUIEN PUEDE EXPLICAR SI CON ESTA LEY SE LE PERDONO A FRANCO-MILLAN ASTRAY-YAGUE-VARELA-QUEIPO DE LLANO-FRAGA, SUS CRIMENES?


 ¿ALGUIEN PUEDE EXPLICAR SI CON ESTA LEY SE LE PERDONO A FRANCO – MILLAN ASTRAY – YAGUE – VARELA – QUEIPO DE LLANO – FRAGA,  SUS CRIMENES?

"Amnistía de 1977"  Discurso de Marcelino Camacho y el texto de  los dos primeros articulos

Debate de la ley de Amnistía en el Congreso del diputado comunista Marcelino Camacho Abad el 14.10.1977

"Señor Presidente, señoras y señores Diputados, me cabe el honor y el deber de explicar, en nombre de la Minoría Comunista del Partido Comunista de España y del Partido Socialista Unificado de Cataluña, en esta sesión, que debe ser histórica para nuestro país, en honor de explicar, repito, nuestro voto.

Quiero señalar que la primera propuesta presentada en esta Cámara ha sido precisamente hecha por la Minoría Parlamentaria del Partido Comunista y del PSUC el 14 de julio y orientada precisamente a esta amnistía. Y no fue un fenómeno de la casualidad, señoras y señores Diputados, es el resultado de una política coherente y consecuente que comienza con la política de reconciliación nacional de nuestro Partido, ya en 1956.

Nosotros considerábamos que la pieza capital de esta política de reconciliación nacional tenía que ser la amnistía. ¿Cómo podríamos reconciliarnos los que nos habíamos estado matando los ‘unos a los otros, si no borrábamos ese pasado de una vez para siempre?

Para nosotros, tanto como reparación de injusticias cometidas a lo largo de estos cuarenta años de dictadura, la amnistía es una política nacional y democrática, la única consecuente que puede cerrar ese pasado de guerras civiles y de cruzadas. Queremos abrir la vía a la paz y a la libertad. Queremos cerrar una etapa; queremos abrir otra. Nosotros, precisamente, los comunistas, que tantas heridas tenemos, que tanto hemos sufrido, hemos enterrado nuestros muertos y nuestros rencores. Nosotros estamos resueltos a marchar hacia adelante en esa vía de la libertad, en esa vía de la paz y del progreso.

 Hay que decir que durante largos años sólo los comunistas nos batíamos por la amnistía. Hay que decir, y yo lo recuerdo, que en las reuniones de la Junta Democrática y de la Plataforma de Convergencia, sobre todo en las primeras, se borraba la palabra “amnistía” ; se buscaba otra palabra porque aquella expresaba de alguna manera —se decía— algo que los comunistas habíamos hecho, algo que se identificaba en cierta medida con los comunistas.

 Yo recuerdo que en las cárceles por las que he pasado, cuando discutíamos con algunos grupos que allí había de otros compañeros de otras tendencias —que después alguna vez la han reclamado a tiros— estaban también en contra de la palabra «amnistía».

 Recuerdo también un compañero que ha pasado más de veinte años en la cárcel: Horacio Femández Inguanzo, a cuyo expediente se le llamó “el expediente de la reconciliación”, y que fue condenado a veinte años en 1956. Cuando monseñor Oliver, Obispo auxiliar de Madrid, nos visitaba en 1972 en Carabanchel, y le hablaba del año de reconciliación que abría la Iglesia, Horacio le decía: «Si quiere ser consecuente la Iglesia con la reconciliación, debe pedir también en este año la amnistía, ya que lo uno sin lo otro es imposible». Y le explicaba que él había sido condenado a veinte años como dirigente del Partido Comunista de Asturias, precisamente por la amnistía, y que su expediente se llamó “el expediente de la reconciliación”.

 Hoy podríamos citar más compañeros aquí: Simón Sánchez Montero y tantos otros, que hemos pasado por trances parecidos, pero hoy no queremos recordar ese pasado; hemos enterrado, como decía, nuestros muertos y nuestros rencores, y por eso, hoy, más que hablar de ese pasado, queremos decir que la minoría comunista se congratula del consenso de los Grupos Mixto, Vasco-Catalán y Socialista, y hubiéramos deseado también que éste fuera un acto de unanimidad nacional.

 Todavía yo pediría a los señores de Alianza Popular que reconsideren este problema. Nosotros afirmamos desde esta tribuna que ésta es la amnistía que el país reclama y que, a partir de ella, el crimen y el robo no pueden ser considerados, se hagan desde el ángulo que sea, como actos políticos. Por eso hacemos un llamamiento a nuestros colegas de Alianza Popular de que reconsideren su actitud en este acto que debe ser de unanimidad nacional. En esta hora de alegría, en cierta medida, para los que tantos años hemos pasado en los lugares que sabéis, sólo lamentamos que, en aras de ese consenso y de la realidad, amigos, patriotas, trabajadores de uniforme, no puedan disfrutar plenamente de esta alegría. Desde esta tribuna queremos decirlo, que no les olvidamos y que esperamos del Gobierno que en un futuro próximo puedan ser reparadas estas cuestiones y restituidos a sus puestos.

También a las mujeres de nuestro país queremos indicarles que si hoy no se discute este problema, que si en esta ley faltara la amnistía para los llamados “delitos de la mujer”: adulterio, etc., les queremos recordar que el Grupo Parlamentario Comunista presentó una proposición de ley el 14 de julio que creemos que es urgente discutir y que vamos naturalmente a discutir. Pero, es natural, señoras y señores Diputados, que tratándose de un militante obrero, en mi caso, si hablaba antes de que era un deber y un honor defender aquí, en nombre de esta minoría, esta amnistía política y general, para mí, explicar nuestro voto a favor de la amnistía, cuando en ella se comprende la amnistía laboral, es un triple honor.

Se trata de un miembro de un partido de trabajadores manuales e intelectuales, de un viejo militante del Movimiento Obrero Sindical, de un hombre encarcelado, perseguido y despedido muchas veces y durante largos años, y, además, hacerlo sin resentimiento.

Pedimos amnistía para todos, sin exclusión del lugar en que hubiera estado nadie. Yo creo que este acto, esta intervención, esta propuesta nuestra será, sin duda, para mí el mejor recuerdo que guardaré toda mi vida de este Parlamento.

 La amnistía laboral tiene una gran importancia. Hemos sido la (clase más reprimida y más oprimida durante estos cuarenta años de historia que queremos cerrar. Por otra parte, lo que nos enseña la historia de nuestro país es que después de un período de represión, después de la huelga de 1917 y la represión que siguió; después de octubre del treinta y cuatro y la represión que siguió, cada vez que la libertad vuelve a reconquistar las posiciones que había perdido, siempre se ha dado una amnistía laboral. Yo he conocido —mi padre era ferroviario en una estación de ferrocarril— que en 1931 todavía ingresaban los últimos ferroviarios que habían sido despedidos en 1917.

La amnistía laboral, pues, está claro que es un acto extremadamente importante, conjuntamente con la otra. Si la democracia no debe detenerse a las puertas de la fábrica, la amnistía tampoco. Por eso el proyecto de ley que hoy vamos a votar aquí tiene, además de la vertiente humana y política, otra social y económica para nuestro país.

Francia e Italia, al salir de la II Guerra Mundial, para abordar la reconstrucción nacional y la crisis, necesitaron el apoyo y el concurso de la clase obrera. Días pasados los representantes del arco parlamentario dieron los primeros pasos en esa vía; la amnistía laboral será el primer hecho concreto en esa dirección que marcan los acuerdos de la Moncloa. No hay que olvidar que salimos de una dictadura en medio de una grave crisis económica, y que todos estamos de acuerdo en que hay que ir al saneamiento de la economía y a la reconversión nacional también, que esto no es posible sin el concurso de los trabajadores, que hay que llevar por ello este espíritu de la Moncloa al hecho práctico concreto de esa realidad.

Señoras y señores Diputados, señores del Gobierno, lo que hace un año parecía imposible, casi un milagro, salir de la dictadura sin traumas graves, se está realizando ante nuestros ojos; estamos seguros de que saldremos también de la crisis económica, que aseguraremos el pan y la libertad si se establecen nuevas relaciones obrero-empresariales y si un código de derecho de los trabajadores las garantiza; si conseguimos de una vez que los trabajadores dejemos de ser extranjeros en nuestra propia patria. Sí, amnistía para gobernar, amnistía para reforzar la autoridad y el orden basado en el justo respeto de todos a todos y, naturalmente, en primer lugar, de los trabajadores con respecto a los demás.

 Con la amnistía saldremos al encuentro del pueblo vasco, que tanto sufre bajo diferentes formas, de todos los pueblos y de todos los trabajadores de España. Con la amnistía la democracia se acercará a los pueblos y a los centros de trabajo. La amnistía política y laboral es una necesidad nacional de estos momentos que nos toca vivir, de este Parlamento que tiene que votar. Nuestro deber y nuestro honor, señoras y señores Diputados, exige un voto unánime de toda la Cámara.

Muchas gracias."


 

La ley está vertebrada en torno a sus dos primeros artículos, que son los siguientes:

Artículo primero.I. Quedan amnistiados:

a) Todos Ios actos de intencionalidad política, cualquiera que fuese su resultado, tipificados como delitos y faltas realizados con anterioridad al día quince de diciembre de mil novecientos setenta y seis.

b) Todos los actos de la misma naturaleza realizados entre el quince de diciembre de mil novecientos setenta y seis y el quince de junio de mil novecientos setenta y siete, cuando en la intencionalidad política se aprecie además un móvil de restablecimiento de las libertades públicas o de reivindicación de autonomías de los pueblos de España.

c) Todos los actos de idéntica naturaleza e intencionalidad a los contemplados en el párrafo anterior realizados hasta el seis de octubre de mil novecientos setenta y siete, siempre que no hayan supuesto violencia grave contra la vida o la integridad de las personas.

II. A. los meros efectos de subsunción en cada uno de los párrafos del apartado anterior, se entenderá por momento de realización del acto aquel en que se inició la actividad criminal. La amnistía también comprenderá los delitos y faltas conexos con los del apartado anterior.

 Artículo segundo.En todo caso están comprendidos en la amnistía:

a) Los delitos de rebelión y sedición, así como los delitos y faltas cometidos con ocasión o motivo de ellos, tipificados en el Código de justicia Militar.

b) La objeción de conciencia a la prestación del servido militar, por motivos éticos o religiosos.

c) Los delitos de denegación de auxilio a la Justicia por la negativa a revelar hechos de naturaleza política, conocidos en el ejercicio profesional.

d) Los actos de expresión de opinión, realizados a través de prensa, imprenta o cualquier otro medio de comunicación.

e) Los delitos y faltas que pudieran haber cometido las autoridades, funcionarios y agentes del orden público, con motivo u ocasión de la investigación y persecución de los actos incluidos en esta Ley.

f) Los delitos cometidos por los funcionarios y agentes del orden público contra el ejercicio de los derechos de las personas.


viernes, 13 de enero de 2017

ACTO Y SEMANA CULTURAL HOMENAJE A JOSE LUIS GARCIA RUA


ACTO Y SEMANA CULTURAL HOMENAJE A JOSE LUIS GARCIA RUA

El Aula Popular José Luis García Rúa organiza un acto en recuerdo y homenaje a Rúa, recién fallecido el 6 de enero en su domicilio de Granada y donde fue enterrado. El colectivo compuesto por amigos y familiares del filósofo y militante libertario gijonés, convocan el acto para el sábado 14 de enero a las 18 h en el Centro de Cultura Antiguo Instituto. El Homenaje está abierto a todas las personas que lo conocieron y lo tuvieron por maestro y está apoyado por el Ateneo Obrero de Gijón, Sociedad Cultural Gijonesa, Sociedad Cultural Gesto, Grupo Eleuterio Quintanilla, Radio KRAS, CSA Sextaferia, Fundación Andreu Nin de Asturies y la Confederación Nacional del Trabajo (CNT).

 

XXI Semana del Aula Popular JL García Rúa

Apoyo mutuo o barbarie

Todas estas actividades, con la excepción de la obra de teatro, se celebrarán en el Centro de Cultura Antiguo Instituto de Gijón (calle Jovellanos, 11)

•Viernes, 27/1/17, 19:30 horas, salón de actos CCAI: mesa redonda de los colectivos L'Arcàdia, La Col y La Borda del proyecto cooperativo Impuls: «Construyendo lo común. Una apuesta en el presente para un futuro en nuestras manos» (https://drive.google.com/file/d/0B-d7Qw7R98LTMmtPSnduUk8wWTQ/view).

•Lunes, 30/1/17, 19:30 horas, salón de actos CCAI: «¿Es buena idea la Renta Básica?», Manuel Gari Ramos, economista y director de la cátedra de Trabajo, Ambiente y Salud de la UPN.

•Martes, 31/1/17, 19:30 horas, salón de actos CCAI: «Ascenso de la extrema derecha», Agustín Unzurrunzaga, coordinador de S.O.S. racismo en Guipúzcoa.

•Miércoles, 1/2/17, 19:30 horas, salón de actos CCAI: «Necesitas un sindicato, no un psiquiatra», Guillermo Rendueles, psiquiatra, y Héctor González, sindicalista.

•Jueves, 2/2/17, 20 horas, Teatro Jovellanos: «Lo mejor de Leo Bassi», Leo Bassi. 18 €.

•Viernes, 3/2/17, 19:30, sala de conferencias CCAI: mesa redonda «Un pasado común. Redescubriendo nuestros orígenes», David Algarra, investigador de la historia popular de Catalunya (http://www.elcomu.cat/) y César Rendueles, profesor de Sociología en la Universidad Complutense.

Fuente: Aula Popular Jose Luis Garcia Rua

MALINTERPRETACIONES SOBRE EL ANARQUISMO Y EL ANARCOSINDICALISMO


Malinterpretaciones sobre el anarquismo y el anarcosindicalismo

Fidel Manrique

(Artículo extraído de la revista @darga)

Nunca consideré a Noam Chomsky un anarquista estricto sensu, ni mucho menos. Pero leyendo el nº1 de Trébol Negro me ha ratificado en mi opinión inicial, puesto que no hay duda, a la vista del artículo titulado “El efecto Chomsky o el anarquismo de Estado” que él mismo no se consideraba realmente anarquista sino, “un mero compañero de viaje”, por utilizar su propia expresión.

Menos aún puede estimarse que es anarquista quien afirma que sus objetivos inmediatos son defender-e incluso reforzar- , algunos aspectos de la autoridad del Estado, añadiendo a continuación que la estrategia delos anarquistas sinceros debe ser defender algunas instituciones del Estado¡¡¡contra los atracos que sufren!!!¡¡¡Yo creía que los anarquistas pretendíamos destruir al Estado!!!!

Con toda la modestia del mundo-pues considero que la modestia es una virtud libertaria- tengo el atrevimiento de reclamarme anarquista entendiendo como tal a aquel que lucha por la anarquía, sosteniendo, propagando y defendiendo el ideal por antonomasia. Y desde luego, no estoy dispuesto a tolerar – ni a Chomsky ni a nadie- que me considere un anarquista en el que la sinceridad – otra virtud libertaria en mi opinión-brilla por su ausencia; creo, por el contrario, que esos a los que Chomsky llama anarquistas sinceros, tienen muy poco-más bien nada- de anarquistas.

Reforzar el Estado para que después desaparezca, pues se irá debilitando hasta dar paso al auténtico comunismo (o sea el comunismo sin Estado o ,para decirlo más claro, el Comunismo Libertario) es evidentemente, la vieja teoría leninista que-como ya había predicho Bakunin- llevó ineludiblemente a un fortalecimiento cada vez mayor del Estado y, en último extremo a una degeneración monstruosa del bolcheviquismo que supuso la criminal dictadura de Stalin y sus secuaces.

Parece claro que la opinión y las posiciones de Chomsky se acercan-mucho más que al anarquismo genuino- al llamado municipalismo libertario de Bookchin, que supone la participación en elecciones municipales, con arreglo a los cánones de la acción directa, aunque se da el caso de que municipalistas de distintos países llaman a esta táctica parlamentarismo municipal. Lo que está claro llámese como se llame esa participación en elecciones municipales- es que el electoralismo, la participación en cualquier tito de contienda electoral, supone la DELEGACIÓN en otra y otras personas, del poder de decisión que sólo a cada individuo pertenece; lo cual, evidentemente, no guarda ningún parecido ni siquiera remoto, con los más elementales principios del anarquismo, sino que, por el contrario, choca frontalmente con ellos.

Si Noam Chomsky habla de reforzar algunos aspectos de la autoridad del Estado, y afirma que la estrategia de los anarquistas que él denomina serios debe ser “defender algunas instituciones del Estado contra los asaltos que sufren”, es evidente que tales frases jamás las pronunciaría un anarquista. Si empezamos por Max Stirner, veremos que comienza por declarar al Estado su enemigo, afirmando, además, que todo Estado es una tiranía, la ejerza uno sólo o varios. Proudhon escribió rotundamente que “el gobierno del hombre por el hombre es la esclavitud”, al tiempo que dice que quien habla de conservar el Estado, de aumentar sus atribuciones y de fortalecer su poder no es revolucionario (y, desde luego no es anarquista).

¿Habrá leído Chomsky a Proudhon?

Hay que suponer que sí, pero en tal caso, o no lo  digirió o ya se le ha olvidado lo que leyó. Más acá en el Tiempo, Errico Malatesta, consideraba que todo gobierno, lejos de crear energía, dilapida, paraliza y destruye enormes fuerzas. Por lo que respecta al llamado municipalismo libertario de Bookchin y los suyos, y la participación en elecciones políticas, también los viejos filósofos expresaron claramente sus opiniones, denunciando unánimemente el engaño que supone el sistema democrático-burgués. Así, Proudhon dice que proclamar soberano al pueblo a través del voto es una artimaña, y, para Bakunin “el sistema representativo crea y garantiza la existencia permanente de una aristocracia gubernamental opuesta al pueblo”. No hay más que observar, en mi opinión, la actuación de los políticos de toda la ya condición y de todas las épocas- para comprobar la veracidad desemejante aserto.

Proudhon sostenía también, que si se quiere combatir a los partidos es fuera  del parlamento y no dentro, donde se encuentra el campo de batalla, añadiendo lisa y llanamente que “el sufragio universal es la contrarrevolución” y, que yo sepa el anarquismo es revolucionario sin ambages ni paliativos. He citado hasta aquí dos ejemplos concretos de elementos destacados de lo que parece considerarse como una especie de intelectualidad libertaria pero, ¿son ellos los únicos cuyo pensamiento y trayectoria se contradicen flagrantemente con lo que son las ideas anarquistas? En mi opinión, desgraciadamente, no son, ni mucho menos, los únicos equivocados, sino que los incoherentes, los inconsecuentes son legión, a la vista de la actual situación de caótica confusión en la que se mueve gran parte del movimiento libertario nacional e internacional, tanto en su vertiente anarquista como en la anarcosindicalista, como espero demostrara continuación.

En cualquier época del llamado anarquismo moderno entendiendo por tal el de los últimos siglos- han existido personas que se han considerado anarquistas sin serlo, y hasta sin conocer, en no pocos casos, ni los rudimentos de la filosofía anarquista. No ha sido ajena a ese injustificado reclamarse de la anarquía a la propaganda antianarquista de los medios burgueses, traducida en lo que Luigi Fabbri calificó acertadamente, de influencias burguesas en el anarquismo. Pero, probablemente, nunca como en la actualidad la confusión, el desconocimiento y el auténtico despiste han estado tan generalizados. Los motivos son, evidentemente, varios: La larga, casi interminable noche del franquismo, produjo una ruptura generacional que rompió claramente la cadena de transmisión de conocimientos, experiencias e información entre los que conocieron la revolución y el ambiente de los medios libertarios de los años treinta, con un poroso movimiento de auténtica cultura obrera (e incluso militantes surgidos en la posguerra formados aún en organizaciones libertarias que aunque clandestinas, guardaban aún gran parte de su vigor y cohesión) ylos militantes que se fueron haciendo en los últimos tiempos del franquismo y en los años de la llamada transición.

Esa ruptura generacional, unida a la debilidad de nuestras organizaciones en las últimas décadas, ha provocado que el nivel teórico y hasta intelectual del militante medio haya descendido de modo notable. Aún así, no todo se había perdido, afortunadamente, pero si comparamos el nivel teórico de un simple folleto, incluso de una octavilla y hasta e una mera intervención en cualquier comicio de hace 30 años, con un artículo periodístico y hasta con algún que otro libro de la actualidad, podemos ver que salvo honrosísimas excepciones- el nivel del discurso anarquista era, por aquel entonces, de un nivel infinitamente superior al existente en estos momentos. Por otro lado, los años de una cierta holgura económica que, aunque no exagerada, jamás habían conocido los trabajadores en España y algunos otros países, provocaron un nivel de consumismo también desconocido, y un aburguesamiento bastante generalizado de los trabajadores, lo que les llevó a buscar comodidad y, consecuentemente, les hizo mucho más refractarios a las ideas libertarias que siempre conllevan, al menos, un cierto grado de compromiso militante- con lo que nuestro mensaje de lucha por los grandes conceptos: Libertad, igualdad, fraternidad…

No encontraban oídos para ser escuchado. El simple vocablo lucha aunque se estuviera utilizando a nivel teórico y abstracto, sin hablar de una aplicación práctica concreta- causaba incomodidad en los muchos que sólo pretendían vivir lo mejor posible, a costa de quien fuera y al margen, por supuesto, de todo lo que supusiera el más mínimo riesgo, siquiera remoto. No hay que olvidarse, por último, de que durante todos estos años hemos sufrido unos gobiernos nefastos que, independientemente de su color político, se han dedicado a promulgar unos planes de estudio, principalmente en la enseñanza secundaria, con los que parecía que estaban experimentando constantemente, utilizando a los jóvenes estudiantes como cobayas.

Lo cierto es que el resultado ha sido una juventud ajena en una parte importante a todo lo que suponga una cultura del esfuerzo (y no digamos ya al espíritu de sacrificio, tan incrustado en la idiosincrasia anarquista tradicional). Ello ha traído como consecuencia que el deseo de saber, deformarse, de prepararse culturalmente, que tan fuerte era en otros tiempos, haya desaparecido en gran parte. Si jamás ha tenido la sociedad española más medios para aprender, y jamás ha habido tantos ignorantes (aunque muchos de ellos hayan pasado por la universidad) eso mismo podría trasladarse al mundo libertario.

Es decir, que lo que ocurre en la sociedad nos contagia, y eso, con ser grave no es lo peor; peor es aún que haya compañeros que digan que el anarquismo o el anarcosindicalismo es un reflejo de la sociedad. Un militante libertario jamás debería realizar una afirmación semejante, porque ni los individuos ni los grupos ni organizaciones que se consideren libertarios, han de dejarse llevar por la corriente, sino que, por el contrario, han de nadar contra ella, único modo de cambiar la sociedad. Como dijo Anselmo Lorenzo, “si la sociedad en la que vives no te gusta, ahí estás tú para cambiarla”.

Ese desconocimiento, provocado por la falta de formación lleva a situaciones tales como que compañeros con muy escasa formación se crean preparadísimos y traten con soberbia a otros compañeros con más larga trayectoria y mucha mejor preparación. Como suele decirse coloquialmente, no hay cosa más atrevida que la ignorancia. Menos mal que hay numerosos compañeros que, inasequibles al desaliento, mantienen una importante labor editorial o de organización de actos culturales, aunque su trabajo es ímprobo, siempre que se siembra se recoge cosecha, en mayor o menos cantidad, más pronto o más tarde. Una de las más persistentes y dañinas acusaciones contra el anarquismo, has sido la de tildarle de violento, frente a lo cual fabbri afirma que “no existe una teoría de anarquismo violento porque la anarquía tiene por finalidad la eliminación de toda forma de autoridad y los anarquistas repudian, generalmente, la violencia, no aceptándola más que en caso de legítima defensa”.

Sin embargo, aún existen quienes crees que anarquismo y violencia están estrechamente unidos, sin caer en la cuenta de que es mucho más importante la labor de propaganda y organización, aunque, eso sí, se trata de una labor mucho más callada y esforzada. Respecto a la violencia, también se pronunciaron Errico malatesta  y prácticamente todos los anarquistas más destacados de la época ( como, por ejemplo, Pietro Gori, cuando afirmaba que “la moral anárquica es la negación completa de la violencia”), resaltando que los anarquistas pretenden, en ultimo extremo, la erradicación de la violencia de la vida social, motivo por el cual se oponen al estado (que domina políticamente a la sociedad por la violencia) y a la explotación de los trabajadores (acto de violencia en sí misma). O obstante, lo cual y precisamente por esa oposición al Estado y al Capitalismo- se considera que el oprimido, el explotado, se encuentra en todo momento en estado de legitima defensa.

Ahora bien, un acto de violencia, si no va acompañado de un contenido filosófico, será poco más que un estallido de furor .por justificado que pueda estar-, fácilmente manipulable por el sistema, haciéndolo pasar por simple vandalismo, como actualmente está ocurriendo. Un acto así podría ser un acto de rebeldía, pero, en mi opinión, difícilmente puede considerarse un acto revolucionario; de hecho, el anarquismo puede ser definido como la teorización de la rebeldía. Por otra parte, al estado le viene muy bien una violencia y una delincuencia estructurales que pueda tener perfectamente controladas y que le s sirvan de excusa ideal para reforzar el aparato represivo. No hay más que ver que mientras escribo esto, la Generalitat de Catalunya quiere aumentar la poli antidisturbios y publicar fotos de supuestos violentos invitando a los ciudadanos a que ejerzan el indigno y despreciable oficio de chivato.

Por lo que se refiere al anarcosindicalismo, adolece-como mínimo- de la misma falta de formación teórica que el anarquismo pero, en el aspecto ético, sus carencias son muchísimo mayores, por lo que parece. De hecho, siempre han existido dos grandes corrientes dentro de la CNT: de un lado, los anarcosindicalistas  genuinos, parte de ellos anarquistas o muy próximos al anarquismo; de otra parte, aquellos de los que se denominaban sindicalistas puros, uno de cuyos más conocidos representantes fue A.Pestaña, quien, como es sabido, llegó a afirmar que la CNT era un continente que podía admitir cualquier contenido. Pero, en cualquier caso, la relaciones entre ellos solían ser salvo, tal vez, en momentos concretos de especial encono- de mucho respeto, siendo el comportamiento de ambos sectores coherente, en general, con la ética libertaria.

No en vano, el anarcosindicalismo bebe de las fuentes del anarquismo como síntesis que es del anarquismo y del sindicalismo revolucionario-, habiendo estado presentes los anarquistas en la constitución de las organizaciones anarcosindicalistas en general y de la CNT en particular. Ese respeto a los principios éticos era habitual hasta no hace tantos años, pero, en los últimos tiempos- debido también, en buena parte, a la falta de formación teórica,-puesto que los principios también se aprenden- el deterioro del ambiente orgánico, no sólo en la CNT sino también en otras secciones de la AIT, es bastante preocupante. Considero que el enfrentamiento entre libertarios debe producirse siempre en el terreno de las ideas, y cuando se trata a otros compañeros como si fueran, más que tales enemigos (utilizando contra ellos la mentira, el insulto o la calumnia)se está actuando no como libertario, sino como un elemento político de la peor calaña, más digno de figurar entre los perpetuadores del estalinismo que entre los medios de una organización anarcosindicalista como la CNT, señera y con una trayectoria gloriosa gracias a miles y miles de militantes íntegros y honestos.

Perece evidente que quienes así se portan (podría citar bastantes casos concretos, pero no lo voy a hacer, pues no pretendo sacar a relucir a las personas, sino sus actos) hacen un flaco favor a la organización y a las ideas, pues su actividad nefasta crea división entre compañeros, siembra la cizaña y nos llevará a la situación que denunciaba Kropotkin cuando decía: “sin confianza mutua no hay lucha posible, no hay valor, no hay iniciativa, no hay solidaridad, no hay victoria; es la derrota segura”. ¿Será precisamente esa derrota lo que buscan quienes utilizan los repugnantes métodos a los que antes me refería?. Eso, ellos lo sabrán (y sus conciencias) pero lo cierto es que tales actitudes solo pueden llevar a la CNT a la paralización, y a muchos de sus militantes al desánimo.

Por otro lado, en estos tiempos en que los ataques de la burguesía, y su brazo ejecutor el Estado, son cada vez más continuos y violentos, lo que deberían hacer tanto la CNT como las demás secciones de la AIT, es marcar claramente su posición ideológica, distanciándose de otro tipo de organizaciones que además de no ser anarcosindicalistas y de haberse comportado, más bien, como enemigas del anarcosindicalismo-por el hecho de que los trabajadores y la sociedad en su conjunto las vean a nuestro lado, solo puede producir una confusión generalizada, de que la CNT solo puede ser perjudicada. Una cosa es la alianza táctica por intereses comunes muy concretos, y otra es la pertenencia a plataformas permanentes con otros sindicatos, incluso, con partidos políticos. La CNT, para convertirse en un verdadero referente tiene que lanzar a los cuatro vientos su mensaje, nítidamente claro. De hecho, ese gusto por el plataformismo no parece que se haya traducido en un aumento de la afiliación, menos aún con tanta ligereza se procede a expulsiones o desfederaciones de sindicatos enteros.

Por mucho que en el X congreso se ratificaran los principios, tácticas y finalidades, ¿alguien podría asegurarme o mejor aún- demostrarme que toda la Normativa Orgánica y los Acuerdos de los Comicios son coherentes con ellos?. El lenguaje, mal empleado, puede ser un instrumento de poder, y mucho me temo que así está siendo utilizado por más de uno.

Ya para terminar (aunque el tema daría para mucho más), sólo manifestar que considero imprescindible un rearme moral de los medios libertarios, porque sólo siendo portadores de esa ética superior que es la anarquista sabremos ser consecuentes en todo momento y tendremos la fuerza moral sufriente para cambiar revolucionariamente la sociedad. Y me viene a la memoria nuevamente el ya mencionado Kropotkin cuando afirmó que la moral anarquista se puede resumir en una sola frase: “Trata a los demás como te gustaría que ellos te trataran a ti en las mismas circunstancias”.

 

jueves, 12 de enero de 2017

MARIA ROSA ALORDA GRACIA - ANARQUISTA, MAESTRA Y DE LA COLUMNA FERRER CAROD


Maria Rosa Alorda Gracia  - anarquista, maestra y de la columna Ferrer Carod

El 11 de enero de 2006 muere en Barcelona ( España) la militante anarquista y anarcosindicalista Maria Rosa Alorda Gracia . Había nacido el 17 de septiembre de 1918 en Barcelona (Cataluña ) . A partir de los 11 años comenzó a trabajar en una fábrica de ropa como costurera , aprendiendo a leer y escribir en la escuela racionalista de la calle Verdi de Gracia de Barcelona ( Cataluña ) y en el Ateneu Popular Vila, donde luego hará de maestra . Militó en las Juventudes Libertarias y cuando el golpe de Estado fascista de 1936 se enroló en la Columna Ferrer Carod hacia el frente de Aragón , donde hizo de maestra alfabetizando los milicianos que no habían ido a la escuela .

 Embarazada de su hija Blanca , dejó Blesa ( Teruel ) y volvió a Barcelona , donde después del parto hizo trabajo en la fábrica de municiones y de armas instalada en la antigua fábrica de discos de « La Voz de apoyo Amo » . Durante la época franquista hizo de enlace entre los comités de la Confederación Nacional del Trabajo ( CNT ) clandestina y albergó numerosos compañeros buscados . Su domicilio será el lugar donde Federica Montseny se alojará durante las visitas que hará en Barcelona después de muerto el dictador . Son compañero , Alfonso Cruzado Sánchez - que fue internado en el campo de concentración de Albatera y que después de liberado hizo trabajo de chófer utilizando el vehículo para transportar propaganda - , y su hija , Blanca Cruzado Alorda , también fueron militantes anarquistas .

                                                                                                                                                      

 

miércoles, 11 de enero de 2017

ABELARDO SAAVEDRA DEL TORO - PEDAGOGO ANARQUISTA


Abelardo Saavedra del Toro   pedagogo anarquista

El 18 de noviembre de 1938 muere en Barcelona ( España) el intelectual y pedagogo anarquista Abelardo Saavedra del Toro , citado en ocasiones como Abelardo Saavedra Saavedra . Había nacido el 21 de enero de 1860 en Villamartín ( Cádiz , Andalucía , España ) . Debido a su salud precaria no asistió a la escuela y fue educado por su madre Dolores . Más tarde ingresó en la Universidad de Cádiz , el rector de la que era familia de su madre, donde estudió farmacia , profesión que ejerció un tiempo en Sevilla . Casado con Enriqueta Borrejo , tuvo cuatro hijos antes de enviudar en 1895. En esa época realizó varios trabajos en Madrid y Sevilla , como escribiente en los archivos catedralicios , preceptor y administrador de varios aristócratas , tranviario , boticario , redactor y corresponsal en Italia del periódico sevillano La Época , etc . El descubrimiento del anarquismo fue gracias a los contactos con un campesino andaluz ya finales del siglo se erigió defensor de las clases populares desde el punto de vista libertario .

 Entre 1902 y 1905 dirigió a Morón La Voz del terruño y fue encarcelado durante unos meses en Sevilla , donde conoció Martínez Barrios, entonces anarquista , pero que inmediatamente se pasó al lerruxisme para salir de la cárcel . Hizo amistad con numerosos y destacados militantes anarquistas , como Salvochea , Sánchez Rosa , Vallina , Ojeda y González Sola . También intervino en la famosa y exitosa gira propagandística andaluza de La Revista Blanca . En mayo de 1903 representó las sociedades obreras de Morón , El Coronil , Montellano y Utrera en el Congreso de la Federación de Sociedades Obreras de Resistencia de la Región Española ( FSORE ) y , a comienzos de 1904 , hizo mítines por Andalucía ( Coronil , Utrera, Morón , Montellano ) pidiendo la amnistía para los presos de « la Mano Negra » . En abril de 1904 , con Sánchez Rosas , recorrió Murcia en una gira de propaganda preparatoria del IV Congreso de la FSORE ya finales de año , con Ojeda y Gonzale Sola , encuadrados en el «Grupo 4 de Mayo » , se encargó del semanario Tierra y Libertad .

 Después de enseñar en una escuela laica y con cuarenta procesos por delitos de imprenta en las espaldas , abandonó Madrid y marchó a Barcelona . En la capital catalana colaboró ​​estrechamente con Francisco Ferrer Guardia en la redacción de libros de texto para la Escuela Moderna y también , según algunas fuentes , fundó hasta 148 escuelas de inspiración ferreriana en Andalucía . Acosado por las fuerzas represivas barcelonesas , se exilió en París , de donde fue deportado , instalándose finalmente en Tánger hasta la proclamación de la amnistía con motivo de la boda del rey Alfonso XIII . En Madrid ayudó Eduardo Barriobero y Herrán en sus traducciones de Rabelais . En 1905 en la Coruña participó en el mitin del Primero de Mayo con Romeo . En mayo de 1906 fue detenido y encarcelado a raíz del atentado de Morral y el año siguiente , llamado por los anarquistas cubanos , viajó clandestinamente a la isla caribeña con Francisco González Sola ( Paco Sola ) . En Cuba ambos hicieron mítines y conferencias y se hicieron cargo del semanario ¡ Tierra ! de La Habana . Meses más tarde se trasladó a Regla, donde organizó el Centro de Estudios Sociales , y Cruces , donde trabajó de zapatero . Parece que intervino en el Congreso Nacional Anarquista y que creó estructuras organizativas en el sector azucarero . En 1912, debido a su actividad en el movimiento obrero , fue deportado por el dictador José Miguel Gómez en España . Instalado en Madrid , poco después se exilió en Francia tras el atentado de Manuel Pardiñas , anarquista que conocía , contra el presidente del Consejo de Ministros José Canalejas . 1913 volvió a Cuba y se estableció en Isabela de Sagua , donde desplegó su militancia .

 En 1915 fue deportado nuevamente a la Península. Acabado de desembarcar , marchó a Lisboa , donde trabajó de impresor , y luego a Sevilla, donde reanudó sus relaciones con Ojeda y González Sola . Todo tres organizaron un negocio de fotografía, que duró poco por discrepancias con Ojeda . Instalado en Barcelona , desarrolló una importante labor militante , convirtiendo su casa en un centro libertario , al tiempo que taller de confección de ropa , participando en las tareas del Sindicato del Vestir . También fue asiduo del Centro Obrero de Serrallonga , donde hacía charlas semanales . A partir de 1927 vivió en Santa Coloma de Gramanet y durante la década de los veinte y hasta la Revolución de 1936 viajó por toda la Península como representante de material ortopédico . Los últimos años de su vida tuvo que sufrir la locura de su compañera , Jacoba Fernández . Cuando estalló la guerra civil , con 76 años , se obstinó en ir al frente a combatir , marchando al de Aragón . Abelardo Saavedra destacó como conferenciante y orador , pero también como periodista .

HA MUERTO GONZALO PUENTE OJEA


HA MUERTO GONZALO PUENTE OJEA

Gonzalo Puente Ojea, Diplomático y ensayista, presidente de Honor de Europa Laica, ha fallecido de muerte natural en la madrugada del 10 de enero de 2017 en su casa de Getxo, a los 92 años de edad.

*Había nacido el 21 de julio de 1924, en Cienfuegos, (Cuba), pero de familia gallega. Ha sido testigo excepcional de la vida política española del siglo XX y parte del XXI.

El desempeño de distintos puestos y destinos diplomáticos le ha permitido conocer a los principales personajes que llevaron adelante la transición política española. Ha sido autor de más de 25 libros y de diversidad de ensayos y artículos sobre el hecho religioso, ateísmo, laicismo, libertad de conciencia, antropología y política. Entre otras muchas responsabilidades públicas, fue durante un breve periodo embajador de España ante la Santa Sede (1985-1987).

Sus restos serán incinerados el día 11, a las 10:30 en el cementerio de Derio (Vizcaya). En fechas posteriores, aun sin determinar, sus cenizas serán trasladadas a Madrid para ser enterradas en la tumba familiar en el Cementerio de la Almudena, donde también se encuentran las de su compañera Pilar.

Posiblemente será el momento de hacerle una despedida civil, de acuerdo con sus creencias y, posiblemente, se organice algún homenaje póstumo, como continuación del que hiciéramos el 31 de enero de 2015.

El pensamiento laicista de Gonzalo Puente Ojea, entre otros, inspiró la fundación de Europa Laica y sus trabajos y reflexiones han formado de nuestra teoría política.

A modo de recuerdo agradecido y de semblanza de urgencia

De uno de sus últimos trabajos

LA CRUZ Y LA CORONA. Ed. TXALAPARTA 2012

La «transición a la democracia»…  consistió en una versión continuista de la ideología monárquica, caracterizada por un pacto de concordia y reparto entre los dos poderes universales, la Cruz y la Corona, y basado en la teología política cristiana. La misma que impidió la modernización del Estado, al tiempo que las naciones europeas ilustradas, abrían sus puertas a la exigencia de las libertades, de la ciencia, de la razón y de la crítica urgente de valores obsoletos. Esa que sigue gozando hoy aquí de exorbitantes privilegios.

*(En próximas fechas, se publicarán diferentes semblanzas, como recuerdo a una persona muy lúcida, que entendió con una enorme clarividencia el proyecto laicista y republicano, para la construcción del Estado y cómo y por qué defender radicalmente el Derecho a la libertad de pensamiento y de conciencia. De las cuales nos iremos haciendo eco).

 

Francisco Delgado. (Presidente), en nombre de la junta directiva y de las socias y socios de Europa Laica


martes, 10 de enero de 2017

CONVOCATORIA ASAMBLEA GENERAL DE AFILIADOS CNT-AIT PUERTO REAL


CONVOCATORIA ASAMBLEA GENERAL DE AFILIADOS CNT-AIT PUERTO REAL

Salud compañeros/as: El próximo lunes día 16 de Enero a las 7 de la tarde vamos a reunirnos en nuestro Sindicato c/ San Francisco 18 todos los afiliados en Asamblea General para tratar el siguiente orden día:

                1º- Propuesta de Charla-debate sobre los 40 años de Reconversión Naval Permanente y si tienen futuro los astilleros de la Bahía.

                2º- Propuesta de Curso de Formación en nuestro sindicato por nuestro compañero Pepe Gómez sobre Nomenclatura Naval, Interpretación de planos, Estrategia constructiva (previas, conjuntos, subloques, bloques, etc.) Detalles constructivos, Conocimientos básicos de tampo, Lecciones básicas de trazado, Control dimensional, Estrategia de montaje, Simbología soldadura, Preparación de chaflanes.

Se realizará una segunda parte para aplicar éstos conocimientos en AUTO-CAD

                3º- Asuntos Varios. Propuesta de charlas-debates hechos históricos (Revolución Francesa, AIT – Las Internacionales – Revolución Rusa – Marxismo – Socialismo – Anarquismo).

Esperamos tu asistencia por ser estos puntos de sumo interés, tanto para nuestro sindicato, militantes y afiliados en la denuncia de la situación actual del astillero como para nuestros familiares, simpatizantes y amigos en el tema de la formación que tan necesaria es, en estos momentos difíciles de trabajo.

Salud, Anarquía y Revolución Social

S.O.V. CNT-AIT  Puerto Real                          Sección Sindical CNT-AIT Navantia P.Real

 

CONTACTO:  CNT-AIT  c/ San Francisco 18, c.p. 11510  Puerto Real (Cádiz)




Abierto de Lunes a Viernes de 19 a 21,30 horas

 

 

Puerto Real 10 de Enero 2017

TOMAS IGLESIAS IGLESIAS - ANARQUISTA MUERTO EN EL CAMPO DE CONCENTRACION DE GUSEN


Tomás Iglesias Iglesias – anarquista muerto en el campo de concentración de Gusen

 El 8 de enero de 1942 muere en el campo de concentración de Gusen (Alta Austria, Austria) el anarcosindicalista Tomás Iglesias Iglesias. Había nacido el 9 de junio de 1903 en Casas del Monte (Cáceres, Extremadura, España). A comienzos de la década de los treinta emigró a Cataluña ya inicios de 1936 se instaló en Sitges (Barcelona, Cataluña), donde entró a trabajar en una fábrica de cemento y se afilió a la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). En Sitges conoció Ana Carrión (Anita), que se convertirá en su compañera. A raíz del golpe militar fascista de julio de 1936 se alistó en las milicias y en agosto de 1936 participó en el intento fracasado de conquista de Mallorca, que había quedado en manos fascistas.

 El 18 de febrero de 1937 el Comité de Defensa de Sitges le unió «libremente» con su compañera. En febrero de 1938 nació su hija Libertad. En enero de 1939, cuando el triunfo franquista era un hecho, pasó a Francia, quedando su familia en Sitges. Anita tuvo mucho problemas con las autoridades fascistas, ya que no reconocían su «unión libre» y obligaron a cambiar de nombre su hija, que de Libertad pasó a llamarse Encarnación, como sano madrina. Internado en el campo de concentración de Argelès, acabó enrolándose en el XI Compañía de Trabajadores Extranjeros (CTE) y fue enviado a los Alpes, donde trabajó en la construcción de puentes y de carreteras. Luego fue enviado a La Condamine (Alsacia, Francia) para trabajar en la "Línea Maginot". Entre febrero y marzo de 1940 permanecía en Gorze (Lorena, Francia).

 Detenido por las tropas alemanas, fue enviado, con la matrícula 86877, el Stalag XI-B Fallingbostel (Baja Sajonia, Alemania) y el 27 de enero de 1941 llegó, con la matrícula 5.991, en el campo de concentración de Mauthausen (alta Austria, Austria). El 30 de junio de 1941 fue trasladado a Gusen. Tomás Iglesias Iglesias murió el 8 de enero de 1942 en el campo de concentración de Gusen (Alta Austria, Austria).

lunes, 9 de enero de 2017

FUNERAL DE JOSE LUIS GARCIA RUA - PALABRAS DE SU NIETO HECTOR


EL FILOSOFO GARCIA RUA ES DESPEDIDO EN GRANADA CON EL HIMNO "A LAS BARRICADAS"


El filósofo García Rúa es despedido en Granada con el himno "A las barricadas"

Palabras emocionadas, versos que Antonio Machado dedicó a Francisco Giner de los Ríos, música del grupo asturiano "Mus", banderas anarcosindicalistas y el himno libertario "A las barricadas". El filósofo gijonés José Luis García Rúa fue despedido ayer en Granada, ciudad de cuya Universidad era catedrático emérito y en la que falleció el pasado viernes, por familiares, amigos, discípulos, admiradores y una nutrida representación de la CNT, sindicato del que fue secretario general entre 1986 y 1990. Una ceremonia sencilla y cálida a la vez, como le hubiera gustado al profesor, en la que intervinieron desde la emoción sus hijos Francisco y Héctor. También su nieto Héctor García, que dejó una última enseñanza del abuelo y maestro: "Quería compartir las últimas palabras que pude escuchar de su boca. Estaba con él y me dijo:'Yo ya no puedo hablar; háblame tú de la vida".

A García Rúa, ejemplo de una vida orientada por la noción y la práctica de la ayuda mutua, le hubiera gustado lo que dijo ayer su nieto Héctor en el cementerio granadino de San José: "Y eso es lo que yo creo que debemos hacer: hablar todos de nuestras vidas, porque, al fin y al cabo, aunque yo soy muy joven, creo que eso es el mundo, compartir nuestras vidas".

El coche fúnebre con el cuerpo del filósofo llegó al camposanto granadino hacia las cuatro y media de la tarde. Entre los ramos de flores y las coronas, una de los compañeros de la CNT de Asturias y León. También hubo representación de la familia gijonesa de García Rúa. Un emocionado Pelayo García Rodríguez, sobrino del catedrático, viajó durante la madrugada de ayer hasta la ciudad andaluza para asistir a la despedida de su tío. Un hijo del también desaparecido filósofo y escritor anarquista Agustín García Calvo quiso estar presente en la despedida de García Rúa.

Se leyeron comunicados de la Asociación Internacional del Trabajo (AIT), de la que el anarcosindicalista gijonés fue secretario general. Intervino asimismo el político socialista José Antonio Pérez Tapias, quien llegó a disputar la dirección del PSOE a Pedro Sánchez en 2014. Habló en calidad de decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada, donde García Rúa, de quien hizo un ceñido elogio, se jubiló como profesor en 1988 y en la que siguió impartiendo clases como catedrático emérito quince años más.

Fue una ceremonia de la palabra concurrida, con presencia también de militantes de las Juventudes Libertarias. García Rúa, que falleció a los noventa y tres años, ejerció a lo largo de su vida un renovado magnetismo sobre sucesivas generaciones. Muchos jóvenes veían en el filósofo y escritor (también fue poeta) un ejemplo de coherencia ética. Y no sólo por su activo compromiso con la lucha por las libertades durante el franquismo, que le represalió de manera sistemática forzando su despido de varios centros académicos (de la Universidad de Oviedo, por ejemplo), sino también por su visión social del futuro.

De ahí que a muchos de los asistentes a la ceremonia granadina de ayer les pareciera del todo acertada, ajustada a la ocasión, la lectura de los versos que Antonio Machado dedicó a Francisco Giner de los Ríos. Es un poema incluido en el libro "Campos de Castilla", donde su autor homenajea a su manera al ilustre pedagogo, creador y director de la Institución Libre de Enseñanza: "Como se fue el maestro,/ la luz de esta mañana/ me dijo: Van tres días/ que mi hermano Francisco no trabaja./ ¿Murió?... Sólo sabemos/ que se nos fue por una senda clara,/diciéndonos: Hacedme/ un duelo de labores y esperanzas". El texto fue leído por el filósofo y catedrático universitario Pedro Cerezo, académico de la de Ciencias Morales y Políticas.

Durante la ceremonia se escuchó asimismo la versión musical que "Mus" hizo de "Adiós", poema de García Rúa que éste recita en la grabación que firmó en 2010 el grupo gijonés. Un texto en el que su autor habla de su Asturias natal. Nacido en Gijón el 31 de agosto de 1923, ciudad en la que el pensador libertario mantiene una notable ascendencia por su papel fundamental en la academia obrera de la calle Cura Sama o en las Comunas Revolucionarias de Acción Socialista, la familia ha querido que descanse en Granada. No sólo porque fue la ciudad cuya Universidad le acogió haciéndole justicia, sino porque en ella reposan también su mujer, Gisela, y su hijo Emilio José.

"¡Viva la anarquía!", se escuchó ayer en el cementerio de San José cuando se selló el nicho que acoge los restos del filósofo. Éste consagro gran parte de su vida a un ideario y a un compromiso político al que llegó, según relató cuando dictó sus memorias para LA NUEVA ESPAÑA, por el testimonio de un muchacho que sobrevivió a los fusilamientos en Gijón en la Guerra Civil. Pasó por los campos de concentración en los que Francia recluyó a los exiliados españoles; trabajó en la construcción y en Mina La Camocha; fue adjunto de Antonio Tovar en la Universidad de Salamanca y lector en la de Maguncia, en Alemania; hizo la tesis sobre Séneca y escribió libros sobre las ciudades que amó y los días en los que no dejó de expresar su amor por la libertad. Y de todo ello se habló ayer en Granada al darle el último adiós.


 

LOUISE MICHEL


Louise Michel
 El 9 de enero de 1905 muere en Marsella (Provenza, Occitania) la escritora, poeta, educadora, communarde y militante y propagandista libertaria Clémence Demahis Michel, más conocida como Louise Michel - también bajo el seudónimo literario de Enjolras -, una de las figuras más importantes del anarquismo francés del siglo XIX. Había nacido el 29 de mayo de 1830 en el castillo de Vroncourt (Lorena, Francia) y era hija del señor, Charles-Étienne Demahis - o más probablemente de su hijo Laurent -, y de la joven sirvienta Marianne Michel. En el castillo recibió una buena instrucción liberal y, después de haber completado sus estudios en Chaumont, obtuvo el título de maestra. Escabulléndose de tomar juramento al Imperio para ocupar una plaza, en enero de 1853 abrió una escuela libre en Audeloncourt (champagne-Ardenas).
En 1855 inaugurará otra en la misma región, en Milliat, donde enseñará inspirada en los preceptos republicanos blanquistas y siempre bajo las reprimendas de las autoridades. En 1856 se instaló en París y continuó haciendo de maestra en la escuela dirigida por la señora Vollier, en la rue du Château-d'Eau, con quien establecerá lazos casi filiales. En estos años desarrolló una intensa actividad literaria, escribiendo en prosa, rimando poemas, algunos de los cuales remitirá a Victor Hugo, y colaborando en los periódicos de la oposición. También siguió varios cursos durante las noches y frecuentó animadas reuniones políticas, donde conocerá destacados revolucionarios, como Jules Vallès, Eugène Varlin, Rigault, Émile Eudes o Théophile Ferré, con quien se ligará sentimentalmente. A principios de 1869 ya toma parte activa en el naciente movimiento anarquista y en ese mismo año fue nombrada secretaria de la Sociedad Democrática de Moralización, cuya misión era ayudar a las obreras. El 12 de enero de 1870, vestida como un hombre y armada con un puñal, asistió, con unos 200.000 parisinos más, los funerales del periodista Victor Noir, asesinado por Pierre Bonaparte. Según los informes policiales, en esta época ya estaba afiliada a la Asociación Internacional de los Trabajadores (AIT).
 En noviembre de 1870 fue elegida presidenta del Comité Republicano de Vigilancia Ciudadana del XVIII Distrito parisino. En un París asediado, durante el día dirigía la escuela de la rue Houdon - externado que había fundado en 1865 y donde había creado una cantina para sus afamegats alumnos - y la noche frecuentaba las reuniones políticas, sobre todo en el Club de la Patria en Peligro. El 22 de enero de 1871, vestida con el uniforme de la Guardia Nacional, asistió a la manifestación en la plaza del Ayuntamiento contra el gobierno, el cual era acusado por los parisinos de inercia, de cobardía y de espíritu de capitulación . El 18 de marzo de 1871 participó activamente armas en el cuello, con los compañeros del Comité de Vigilancia de Montmartre, en la insurrección popular que acabará instaurando la Comuna de París, movimiento revolucionario en el que intervendrá como propagandista, como guardia del 61 Batallón , como enfermera de ambulancia y como asesora de instrucción y de educación, siempre defendiendo una enseñanza libre, las escuelas profesionales y los orfanatos laicos. Animó el Club de la Revolución, a menudo presidiendo las sesiones que se realizaron en la iglesia de Saint-Bernard de la Chapelle, y colaboró ​​en Le Cri du Peuple, de Jules Vallès.
Marchó a los frentes de Issy y de Clamart, donde combatió en primera línea y donde se dedicó también a reincorporar desertores. Durante la «Semana Sangrienta», con algunas decenas de compañeros de su batallón, disparó los últimos tiros en la barricada de la Chausée Clignancourt. Consiguió escapar de la represión de las tropas de Versalles, pero se entregó para liberar su madre que había sido tomada como rehén. Hasta su procesamiento pasó por diversas cárceles: Satory, Versalles, Arras, etc. Ante el VI Consejo de Guerra contó con los testimonios a su favor de los alcaldes de Vroncourt y de Audeloncourt y del delegado cantonal del XVIII Distrito parisino, pero de todas formas, el 16 de diciembre de 1871, fue condenada a la deportación en recinto fortificado . Después de estar cerrada durante veinte meses en prisión central de Auberive, fue embarcada el 24 de agosto de 1873 en el barco "La Virginie» y cuatro meses después abordaron en Nueva Caledonia. Como era connatural en ella, siempre rechazó cualquier trato de favor distinto del que se tenía a los hombres. En el archipiélago de la Melanesia se dedicó a instruir las nativas y apoyó la revuelta canaca del caudillo Atai de 1878 contra el colonialismo francés, contrariamente a algunos communards que participaron en su represión.
 El 8 de mayo de 1879 la pena le fue conmutada a deportación simple y fue trasladada a Nouméa, donde retomó la enseñanza, por lo pronto con los niños de los deportados y luego como profesora de dibujo y de música en escuelas de señoritas. Tras rechazar medidas de gracia individuales, en julio de 1880 fue amnistiada con el resto de communards. El 9 de noviembre de 1880 llegó a la estación de Saint-Lazare de París, proveniente de Newhaven por Dieppe, donde le esperaba una multitud entusiasta. Desde su regreso a la metrópoli se declaró, y hasta su muerte, anarquista de manera contundente. Militante infatigable, realizó cientos de conferencias en Francia y en el resto de Europa (Reino Unido, Bélgica, Holanda, etc.). Entre el 14 y el 20 de julio de 1881 asistió al Congreso Anarquista Internacional de Londres que reivindicó la autonomía de las federaciones regionales y la consagración oficial de la propaganda por el hecho como medio más eficaz de emancipación de la clase trabajadora. El 8 de enero de 1882 fue detenida por ultraje a un agente en una manifestación en conmemoración del primer aniversario de la muerte de Blanqui y condenada a 15 días de prisión.
 El 9 de marzo de 1883, blandiendo unos enaguas negras como bandera, encabezó, con Émile Pouget, una manifestación de desempleados desde la explanada de los Inválidos en la plaza Maubert, donde la policía la dispersó. Durante la manifestación dos hornos fueron asaltados y por este motivo fue perseguida, detenida y condenada, el 22 de junio de 1883, a seis años de prisión por «incitación al pillaje». Liberada el 14 enero de 1886 bajo la intervención de Clemenceau y de Rochefort, se convirtió en una figura líder del movimiento anarquista. El 3 de junio de ese año, con Jules Guesde, Paul Lafargue y el doctor Susini, realizó un gran mitin en solidaridad con los mineros huelguistas de Decazeville que habían sido juzgados responsables de la muerte del ingeniero Watrin y por el que fue condenada a cuatro meses de prisión por «insultos al gobierno", pero pudo beneficiarse de una remisión de la pena y fue liberada en noviembre. En enero de 1887 se pronunció contra la pena de muerte en general y en particular contra la del compañero Clemente Duval. En 1888, al tiempo que Joseph Tortelier, desencadenó una activa propaganda en favor de la huelga general, que asoció, en 1890, el Primero de Mayo. El 22 de enero de 1888, durante una conferencia en el Havre, un individuo le disparó dos tiros de revólver, aunque herida con una bala que siempre estará a su jefe, hará todo lo posible para obtener la gracia de su agresor.
 A resultas de los disturbios del 1 de mayo de 1890 en San-Etiève y en Viena del Delfinado, tuvo que exiliarse en Londres, donde permanecerá hasta 1895 ligada a communards y anarquistas exiliados (Rochefort, Kropotkin, etc.) Y dirigiendo una escuela para los niños de los refugiados fundada por el Grupo Libertario de Lengua Francesa, que tuvo que cerrar debido a las provocaciones policíacas. De vuelta a Francia en 1895, reemprendió sus giras de conferencias - cortadas con estancias en Londres con su amiga Charlotte Vauvelle (Louise Nouvelle) y siempre vigilada por la policía -, primero con Sébastien Faure y Matha (1895-1897) y después con Ernest Girault (1903-1904). En 1898 participó en la campaña de agitación del asunto Dreyfus. Al volver de Argelia de la gira de conferencias con Girault, muy debilitada y cansada, Louise Michel murió el 9 de enero de 1905 en el Hotel del Oasis de Marsella (Provenza, Occitania) al salir de un mitin. Su cuerpo fue llevado a París y sus exequias, el 22 de enero, desde la estación de Lyon en el cementerio de Levallois, fueron seguidas por una multitud de más de 100.000 personas. Hasta 1916 una manifestación en su tumba tenía lugar cada año. Además de poemas, de cuentos y de leyendas, escribió sobre pedagogía y novelas «populares», pero sobre todo destacan sus Mémoires (1886) y La Commune. Histoire et souvenirs (1898).