Facebook CNT Pto.Real

domingo, 19 de febrero de 2017

FRONTERAS


FRONTERAS

 

El elíptico horizonte

De nubes arreboladas

El otro lado del puente

Umbroso y vacío se muestra.

 

Tú me pides que regrese

Donde ya nada me queda

Y yo te contesto: adónde

Mis penas en qué maleta.

 

Dime cómo he de cruzarlo

Sin las almas africanas

Si la frontera del rico

La pobreza no soporta.

 

Europa ya no recuerda

Su roja sangre fenicia

Hija del gran rey de Tiro

Y del caro Cadmo hermana.

 

Será el óbolo de bronce

Quién acompañe mi lengua

Y Caronte  que se alcance

Los peculios de mi vida

Cada pueblo su castillo

Cada  castillo una enseña

Cada bandera una creencia

Cada religión su dogma.

 

El Mediterráneo que une

Es el mismo que separa

Costas de caudales llenos

De afanes por arribarla.

 

Cuando los barcos fenicios

De las caletas gaditanas

Naveguemos el Estrecho

Con los espaldas mojadas

Olearemos nuestras manos

Sobre fuegos de esperanza

Incendiaremos el solio

Del águila que esclaviza.

 

Serán los pobres del orbe

En sus hambres de justicia

Quienes la noche alambique

Del tósigo las barreras.

 

Me quedo en ésta orilla

Estimulando la hoguera

Que dé lumbre como un faro

A los sueños de pateras.

 

Pepe Gómez    militante de la CNT-AIT de Puerto Real

LA SEMANA SANTA Y LA IMAGINERIA FRANQUISTA


La Semana Santa y la imaginería franquista
MADRID// Desde que en 1937 se publicara la carta colectiva del Episcopado Español en defensa de la cruzada nacional, la unión entre la dictadura y la Iglesia Católica ha sido férrea. En el texto, publicado el 20 de agosto de 1937, la cúpula eclesial brindaba un apoyo total al golpe de estado de Francisco Franco: “El Episcopado español está en su totalidad y sin reservas al lado del general y a favor del Movimiento”. La relación entre los estamentos católicos y el régimen genocida del caudillo fue inseparable tras la misiva. La Iglesia, el Ejército y la Falange fueron los pilares con los que Franco pudo sustentar sus 36 años de crueldad y represión. No obstante, el servicio que la Iglesia le prestó a la dictadura no fue en vano, y a cambio tuvo la posibilidad de influir en España para establecer su doctrina moral como parte indivisible de la ley imperante en el país. Esta simbiosis puede verse aún hoy en multitud de representaciones católicas. Una de ellas es la Semana Santa y sus procesiones.
San Gonzalo y Santa Genoveva
La hermandad de San Gonzalo y la de Santa Genoveva procesionan en Sevilla y tienen una historia peculiar. En su página web se puede leer la siguiente descripción del origen del edificio en el que una de las hermandades tiene sede: “El templo lleva en parte el nombre de Genoveva, esposa de Gonzalo Queipo de Llano (político, orador e historiador español de mediados del siglo XIX), nombre por el cual también es conocida la Hermandad del barrio, Santa Genoveva”. El nombre de la otra hermandad también toma a San Gonzalo, un portugués del siglo XII, en recuerdo del General golpista Gonzalo Queipo de Llano, por haber sido el impulsor de la construcción del barrio donde se ubica y del que su esposa, Genoveva Martí Tovar, colocó la primera piedra en 1938.
El orador e historiador que la hermandad define en su iglesia como promotor fue el general más sanguinario de la Guerra Civil. Sirva como ejemplo lo que el militar realizó en Triana, el mismo barrio que ostenta la hermandad y el templo a su nombre: las tropas del comandante Antonio Castejón, bajo el mando del General Queipo de Llano, el día 19 de julio de 1936, comenzaron un durísimo combate para conquistar los barrios aledaños. A pesar de la resistencia de la clase trabajadora apostada en Triana, el general Queipo logró entrar utilizando como escudos humanos a mujeres y niños (tal y como lo contó Antonio Salgado en la revista Mundo Gráfico). Después de la caída del barrio de Triana, Ramón de Carranza, alcalde nombrado por Queipo de Llano, se paseó por el barrio con un megáfono dando diez minutos para que se borraran todas las pintadas antifascistas, el que en su casa mantuviera un atisbo de tinta sería fusilado junto a toda su familia.
El fajín de Queipo de Llano en la Macarena
La crueldad de Queipo de Llano, agradecida posteriormente por las cofradías con su reconocimiento, no fue exclusividad del barrio de Triana. El 22 de julio de 1936 utilizó la aviación para arrasar el barrio de La Macarena. Han tenido que pasar 72 años para que la hermandad de la Virgen de la Macarena deje de sacar la imagen mariana con el fajín de capitana del general Queipo de Llano. Fue en 2011 cuando la Esperanza Macarena dejó de portar la insignia militar, no por conciencia social o respeto a las víctimas del barrio sevillano que el general masacró, sino porque se encuentra deteriorado y es preciso conservarlo. La forma en que la represión y las cofradías se encontraban coaligadas queda en evidencia en un excepcional relato del actor Edmundo Barbero en la revista política y cultural El Mono Azul. El texto, llamado Seis meses en terreno faccioso y publicado en noviembre de 1937 cuenta las andanzas del actor en Sevilla, donde se quedó atrapado tras el golpe hasta que pudo huir a Portugal. Así narraba la unión de fe procesionaria y represión:
“La cuestión religiosa en Sevilla lo absorbe todo hasta el punto de que yo, en ochenta días de mi estancia en Sevilla, he presenciado veintidós procesiones entre las cuales hubo dos de la Macarena…asistieron a las dos procesiones representaciones de todos los organismos oficiales así como de todos los cuerpos de guarnición; requetés y falangistas con armamento, bandera y música y presidía las dos procesiones, con un varal de hermano mayor, Queipo de Llano. Mientras se sentían como en los tiempos de Riego, los mismos gritos de la reacción, especialmente de las beatas, que decían: ¡Viva el salvador de España!… Otra prueba de la influencia religiosa es que la primera preocupación que tienen antes de fusilar es confesar y comulgar”.
Fajines y guiones de Francisco Franco
La presencia del dictador en la semana santa era habitual en vida, pero tras su muerte no ha desaparecido y mantiene multitud de honores y emblemas por toda la geografía procesionaria española. En el año 2000, María del Carmen Franco Polo donó un fajín del Caudillo, su padre, a la Hermandad del Baratillo en el Arenal de Sevilla para que lo portara la Virgen de la Caridad. Además, Franco fue nombrado Hermano Mayor del Gran Poder y la Esperanza Macarena. De hecho en la Iglesia de los Terceros se exhibe un guión del caudillo con el que el Gran Poder procesionaba. No hay que olvidar que el dictador acudió a la coronación canónica de la Esperanza Macarena en el año 1964 como gran devoto de la imagen que era.
En Cartagena, la cofradía de California sale en procesión con un guión (emblema) de simbología franquista, similar al que el dictador llevaba desde 1940. La Asociación Memoria Histórica de Cartagena ha vuelto a pedir al Hermano Mayor de la cofradía que deje de portar el estandarte, en cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica. Otra que tiene a Franco entre sus cargos honorarios es la Cofradía del Descendimiento y Santísimo Cristo de la Buena Muerte, que nombró al dictador Presidente de Honor de la Cofradía en 1940. Uno de los pasos, el del Monte Calvario, tiene unos faroles donados por Franco con los que todavía se procesiona.
El estandarte nazi de la Hermandad de las Angustias
No sólo la simbología franquista adorna las procesiones que recorren nuestro país estos días. Existen en la imaginería católica de Semana Santa incluso estandartes con símbolos nazis. Es el caso de la Hermandad de las Angustias en Ciudad Real que, debido a su origen, fundada en mayo de 1943 por excombatientes de la Guerra Civil del bando golpista y la División Azul, porta un estandarte con una cruz celta nazi. En este caso, sin embargo, el obispado fue sensible a las peticiones de las asociaciones de memoria histórica y se decidió a retirar el emblema de la procesión. La exigencia del obispado al respecto provocó la crítica furibunda del presidente de la Junta de Hermandades, que acusó al obispado de haber hecho caso “a miembros de la izquierda desnortada, trasnochada y anticatólica de nuestra región”.
Para contextualizar la presencia de este tipo de símbolos, hay que recordar que después de la Segunda Guerra Mundial era costumbre entre los miembros de la División Azul donar sus cruces de hierro ganadas en combate a las vírgenes de sus ciudades o pueblos para que las llevaran en sus mantos. Son ejemplos de esta práctica el manto de la división azul que porta la Virgen del Pilar cada diez de febrero en conmemoración de la batalla de Krasny Bor.
La presencia de esta simbología en las procesiones de Semana Santa de estos días son una muestra más del camino que le queda a España por recorrer en la justa reparación de las víctimas del franquismo, cuestión que abordamos en el número de este mes de La Marea: Un país sin memoria.
 
 

viernes, 17 de febrero de 2017

EL GENOCIDIO SILENCIOSO - LOS EFECTOS DEL AMIANTO EN LA BAHIA DE CADIZ


El genocidio silencioso. Los efectos del amianto en la Bahía de Cádiz

En nuestra investigación sobre el amianto llegamos a analizar las memorias del Puerto de Cádiz puesto que teníamos la seguridad de que por nuestro puerto entró una gran cantidad de amianto que se destinaba a su uso en numerosas actividades industriales como aislante por su dureza y propiedades ignífugas y efectivamente encontramos datos relevantes que ponían de manifiesto la enorme cantidad de amianto que entró por el puerto gaditano durante muchos años. Concretamente en el periodo de 1965 a 1988 un total de 269.380 toneladas de amianto entraron por el puerto de Cádiz.

Es decir el puerto de Cádiz movió unas cantidades ingentes de amianto, que fueron manejadas por los estibadores portuarios en el desarrollo de las funciones propias de su puesto de trabajo y no hay duda de que esa letal carga se distribuía por la provincia para uso generalizado en la construcción y sobre todo en la industria naval.

Pensamos que la mayor parte del amianto que entraba en el Puerto de Cádiz se destinaba a su manipulación y uso en la construcción de buques en los astilleros de la Bahía, Cádiz, Puerto Real y San Fernando en el astillero militar de Bazán.

Pero además de esa gran cantidad de amianto que entraba, digamos a granel, había otra gran cantidad, probablemente similar, que contenían los barcos que entraban en los astilleros para su reparación, ya que los mamparos y tabiques de los buques se hacían con amianto y al llevarse a cabo su sustitución o reparación salían al aire todas las partículas de este asesino silencioso que es el asbestos.

Como todo el mundo conoce hoy día, el amianto es un agente muy peligroso presente bajo diferentes formas naturales y en numerosas situaciones laborales cuyas fibras al entrar en el organismo humano por las vías respiratorias causa graves enfermedades. Los conocimientos científicos actuales no permiten establecer un nivel de exposición por debajo del cual los riesgos para la salud no existan, por lo que únicamente eliminando la exposición al amianto es como disminuimos el riesgo de enfermedades relacionadas con él.

En lo que respecta a la industria naval, dependiendo del tipo de buque y de sus características, es más o menos necesario recurrir a tratamientos ignifugantes en muchos de sus habitáculos, generalmente en las cámaras de máquinas y calderas, para evitar la posible propagación del fuego a otros lugares. También se usan aislamientos térmicos para evitar la pérdida de calor en elementos como tuberías, motores, etc, y lo mismo para proteger otras zonas o elementos del calor desprendido debido a las altas temperaturas que requiere esos elementos. En otras ocasiones lo que se pretende es evitar la conducción de ruidos desde espacios de maquinaria hasta las zonas habitables. Para todas estas aplicaciones se usaban materiales basados en el mineral de amianto.

El trabajo con amianto o materiales que lo contengan realizado sin las medidas de seguridad adecuadas conlleva la entrada en contacto de los trabajadores con las fibras, contacto que en algunas ocasiones puede producirse aunque el trabajador no esté manipulando este material directamente, debido a la facilidad de las fibras de mantenerse suspendidas en el ambiente de trabajo.

Las personas que se dedicaban a tareas de aislamiento en buques estaban sometidas a altas concentraciones de fibras de amianto constantemente. Pero las exposiciones no se restringían solamente a estos trabajadores sino que, cuando el resto de gremios de trabajadores realizaban sus labores junto a ellos en los barcos, éstos también entraban en contacto con el amianto. Mientras se forraban las tuberías dentro de las cámaras de calderas, u otras salas de máquinas, se originaba gran cantidad de polvo alcanzaba también a mecánicos, ajustadores de monturas a flote, soldadores, caldereros, carpinteros... Este hecho era habitual cuando los barcos estaban próximos a la entrega, ya en esa etapa era normal que muchas de las tareas se realizaran de manera simultánea.

Existía una muy intensa exposición también durante la fabricación de las mantas de amianto en los talleres. Las personas que cortaban los tejidos de amianto, rellenaban y cosían con fibras de amianto estaban expuestas a altos niveles de fibras en el aire. Pero igualmente para todos aquellos trabajadores que permanecían en los alrededores realizando otras tareas.

En el caso de los barcos militares, la presencia de grandes calderas y turbinas de vapor, junto con una mayor seguridad contra incendios, provocaba que la presencia de amianto fuera todavía de más intensidad que en los barcos de uso civil. Esta situación provocó que la exposición a las fibras de amianto en su construcción y en las reparaciones, incluso actualmente, fuera más importante. Y después de la II Guerra Mundial, Estados Unidos nos vendió numerosos barcos en los que había amianto por todas partes y estos fueron los barcos que nuestros trabajadores tuvieron que reparar en los astilleros como Bazan de San Fernando.

Desde principios del XX, existe constancia en la comunidad científica de los efectos y las consecuencias letales de la exposición continuada al amianto para los trabajadores. Y con independencia de investigaciones anteriores que existen desde 1920, ya se relacionó directamente la exposición al amianto con el cáncer de pulmón a partir de 1967, aunque la clave la dio un médico llamado Selikoff en 1964, si bien antes otros epidemiólogos ya habían asociado sin duda la exposición al amianto con la asbestosis y diversos tipos de cáncer, particularmente el de pulmón. Por último la OMS reconoció ya en 1973 que el amianto causaba mesotelioma y cáncer de pulmón, de modo que no cabe duda ya (a pesar de que todavía los representantes de Navantia se atreven a discutirlo) que la exposición al amianto es la causa principal de la asbestosis, por supuesto, pero también del terrible cáncer mesotelioma. Igualmente no cabe la menor duda del efecto que produce en cuanto al incremento del riesgo de padecer cáncer de pulmón. E igualmente se ha reconocido más recientemente que tiene relación con otros tipos de cáncer de las vías respiratorias.

El mesotelioma es un tumor de origen mesodérmico, que se localiza sobre todo en la pleura (entre el 70% y el 90% de los casos), con menor frecuencia en el peritoneo, y muy raramente en el pericardio y la túnica vaginal testicular. Con un periodo de latencia largo resulta muy maligno en la inmensa mayoría de los casos. Así, se suele producir en personas que han estado expuestas de forma laboral al amianto sobre 30 años antes, aunque también se desarrolla en personas con exposiciones laborales al amianto muy breves.

Existen datos epidemiológicos que muestra como la inhalación de fibras de amianto es responsable de más del 90% de las muertes por mesotelioma.

Desgraciadamente al día de hoy ni la quimio ni la radioterapia han demostrado ninguna mejora en el pronóstico de estos enfermos. En la actualidad se están experimentando nuevos tratamientos aunque desgraciadamente sin resultados concluyentes hasta la fecha.

Aunque en los últimos años en el Servicio Andaluz de Salud y también en otras Comunidades como Cataluña, Galicia y País Vasco, se han implementado acertados programas de seguimiento de los trabajadores post expuestos al amianto y con ello se empieza a disponer de ciertos datos estadísticos en cuanto al número de trabajadores que padecen enfermedades derivadas del contacto con amianto y al mismo tiempo seguimiento de sus procesos patológicos, sin embargo es difícil poder llegar a un consenso sobre el número de trabajadores que en los últimos 15 años han fallecido como consecuencia del amianto ya que con anterioridad a estos programas no se identificaba cuál era la causa de los cáncer de pulmón, mesotelioma y otros tipo de tumores que sin duda alguna tiene relación directa con el asbestos, de modo que es probable que hayan sido cientos los trabajadores fallecidos por culpa del amianto aunque no hayan tenido reconocimiento del origen de su padecimiento. Por eso hablamos de un genocidio silencioso: El que se ha producido en los astilleros españoles y entre ellos en los de la Bahía de Cádiz.

Ramon y Jesus Davila Guerrero


 

jueves, 16 de febrero de 2017

LUIS ANDRES EDO - MILITANTE ANARCOSINDICALISTA Y RESISTENTE ANTIFRANQUISTA


Luis Andrés Edo -  militante anarcosindicalista y resistente antifranquista

 El 7 de noviembre de 1925 nace en los cuarteles de la Guardia Civil de Caspe (Zaragoza, Aragón, España) el destacado militante anarcosindicalista y resistente antifranquista Luis Andrés Edo. Cuando tenía un año se trasladó con su familia a Barcelona, ​​ya que su padre guardia civil, Román Andrés, fue destinado al nuevo cuartel del barrio barcelonés de Sants. De familia católica, en este barrio, educado por curas y monjas, pasó sano infancia. La Revolución de 1936 lo marcó profundamente, así como la educación recibida en las escuelas del Consejo de la Escuela Nueva Unificada (CENU). En 1939 empezó a trabajar limpiando maquinaria y locomotoras y realizando otros trabajos para la Red Nacional de Ferrocarriles Españoles (RENFE), «nido» de numerosos militantes anarcosindicalistas, donde dos años más tarde pasó como aprendiz de maquinista.

 En 1941 se afilió a la clandestina Confederación Nacional del Trabajo (CNT). Quedó a la RENFE hasta 1946, cuando fue detenido por robar patatas de un tren, como parte de la campaña de «redistribución» de alimentos que llevaba la CNT en aquellos años de hambre, y cerrado un tiempo en la cárcel. Cuando salió de la cárcel, pasó a trabajar en el vidrio, fabricante termómetros, un trabajo insalubre que le causará graves y permanentes problemas de salud al ingerir mercurio y ácido fluorhídrico. En octubre de 1947 fue llamado a filas para hacer el servicio militar, pero dos meses después desertó, cruzando clandestinamente la frontera vestido de militar hacia Francia, instalándose en Dijon, donde se afilió a la CNT ya las Juventudes libertarias. En esta época realizó varias incursiones clandestinas en la Península. En 1952, en medio de una fuerte represión contra la CNT del Exilio por parte de las autoridades francesas a raíz del atraco frustrado a un tren en Lyon el año anterior en el que resultaron muertas tres personas y nueve heridos, volvió a Barcelona, ​​ya que la policía francesa hacía la vida imposible a los exiliados anarquistas. En agosto de ese año, fue detenido por deserción y cerrado hasta octubre de 1953, cuando fue reincorporado a filas.

 A principios de 1954 desertó de nuevo, pero fue nuevamente arrestado y pasó seis meses encarcelado en el castillo de Figueres. Al salir, se exilió definitivamente en Francia, integrándose en el movimiento de resistencia libertario antifranquista. En 1955, en París, se relacionó mucho con Laureano Cerrada Santos, otro anarquista antiguo empleado de la RENFE y figura clave en la resistencia antinazi y en las redes de evasiones, además de especialista en falsificación de toda clase de documentos y de billetes . En la capital francesa hizo contacto con las Juventudes Libertarias y con varios miembros de la resistencia antifranquista, como el guerrillero urbano Quico Sabaté y el miembro de la Comisión de Defensa de la CNT José Pascual Palacios, responsable de coordinar los grupos de acción que operaban en la Península. En 1959 organizó una reunión entre el comunista Valentín González (El Campesino) y Quico Sabaté sobre coordinación.

 En esos años trabajó en el parisino Teatro Alhambra-Maurice Chevalier como asistente del pintor de decorados Rafael Aguilera, héroe de la Guerra Civil y de la Resistencia francesa, al tiempo que cenetista. Aguilera mantuvo un importante depósito de armas en París para la Comisión de Defensa de la CNT y uno de sus escondites estaba en su taller de la buhardilla del Teatro Alhambra, donde Edo y Lucio Urtubia limpiaban y engordaban estas armas. A principios de los años sesenta fue nombrado secretario de la Alianza Obrera - entre la CNT, la Unión General de Trabajadores (UGT) y el Sindicato de Trabajadores Vascos (STB) -, secretario de Propaganda del Comité Nacional de la CNT, secretario de la Federación Local de la CNT de París, secretario general del Comité Peninsular de la Federación Ibérica de Juventudes Libertarias (FIJL) en el Exilio. En estos años frecuentó Octavio Alberola, Joan García Oliver y Cipriano Mera, miembros de la organización "Defensa Interior", sección clandestina del Movimiento Libertario Español (MLE) en el Exilio.

En mayo de 1965 reivindicó, en nombre del «Grupo Primero de Mayo», grupo sucesor de "Defensa Interior", en una conferencia de prensa clandestina en Madrid el secuestro del 30 de abril en Roma del nuncio apostólico español ante el Vaticano Marcos Ussía para exigir la libertad de todos los detenidos políticos del franquismo. En abril de 1966, mientras era secretario de la CNT parisina, dio una conferencia de prensa clandestina en Madrid de condena del cincpuntisme y poco después se reunió clandestinamente con grupos de militantes con el fin de contrarrestar las maniobras cincpuntistes. El 25 de octubre de 1966 fue detenido por la Brigada Político-Social (BPS) con cuatro compañeros, debido a la delación del agente policiaco Inocencio Martínez, acusado de planear el secuestro del jefe de las Fuerzas Armadas estadounidenses en el Estado español, el contraalmirante Norman Gillette («Operación Durruti») y, de añadidura, del político argentino exiliado Juan Domingo Perón. También fue acusado de complicidad en el secuestro de Ussía. En la cárcel de Carabanchel conoció la activista anarquista escocés Stuart Christie. Con el apoyo de un grupo de acción parisino intentó huir de la cárcel en dos ocasiones. Juzgado el 4 de julio de 1967, el Tribunal de Orden Público lo condenó cuatro días después a tres años de prisión por asociación ilícita (miembro de las Juventudes Libertarias), a seis años por posesión ilegal de armas, ya una multa de 25.000 pesetas por posesión de documentación falsa.

 La sentencia hubiera sido más dura si hubiera sido juzgado en consejo de guerra, como era lo normal, y encausado bajo la ley militar por «bandolerismo y terrorismo». En 1968 un colaborador franquista le acusará de haber realizado acciones terroristas en Bélgica, pero fue absueltos de estas acusaciones por falta de pruebas. Después de pasar por las cárceles de máxima seguridad de Soria, de Segovia - donde organizó comités de fuga y montó numerosas huelgas de hambre y motines, por los que purgó muchos meses en celdas de castigo - y de Jaén, fue liberado en 1972. En junio de 1974, fue detenido de nuevo acusado de asociación ilícita por su pertenencia a los Grupos de Acción Revolucionaria Internacional (GARI), por complicidad en el secuestro en París del banquero Baltasar Suárez y por la campaña de denuncia contra el asesinato legal de Salvador Puig Antich. El 17 de febrero de 1975 por este cargos fue condenado a cinco años de prisión, de los cuales cumplió dos, ya que salió en libertad gracias a la amnistía postfranquista, a pesar de haber organizado un gran motín durante su estancia en la cárcel Modelo de Barcelona .

 En 1976 se separó de su compañera Rosita, con quien había tenido dos hijos (Helios y Violeta), ya que él no quiso volver a París y ella no quería vivir en Barcelona. En estos años participó activamente en Barcelona en la reconstrucción de la CNT desde el Comité Regional de Cataluña y fue uno de los organizadores del famoso mitin de Montjuic del 2 de julio de 1977 y de las Jornadas Libertarias de ese año, además de realizar numerosos mítines por todas partes. En 1978 comenzó su relación con Doris Ensinger, con quien permanecerá hasta su muerte. El 4 de octubre de 1980, justo antes del juicio de los acusados ​​por el «Caso Scala» - ese mismo año publicó, con otros, en relaciones con el caso Scala -, fue detenido por la policía del Ministro del Interior Rodolfo Martín Villa y acusado de creación de una «formación terrorista». La fiscalía pidió 20 años de prisión, pero salió en libertad provisional en agosto de 1981 y su caso se cerró definitivamente en 1984 por falta de pruebas. En 1985 fue el responsable de Solidaridad Obrera y dos años más tarde fue nombrado secretario general hasta 1989 de la CNT de Cataluña, en medio de fuertes luchas internas.

 En 1988 presidió el Pleno de la Regional catalana cenetista en Badalona. A raíz de todas estas disputas, entró a formar parte de la CNT desfederada y en 1997 fue elegido secretario. Durante los últimos años de su vida luchó especialmente por la restitución del patrimonio y de los bienes requisados ​​por el franquismo a la CNT y por la revisión del «Caso Granado-Delgado", colabora con la Fundación de Estudios Libertarios y Anarcosindicalistas (FELLA) y con el Ateneo Enciclopédico Popular (AEP) y fomentó el «municipalismo libertario". Encuentran textos suyos en Boletín FELLA, Cataluña, CNT, Construcción, Extremadura Libre, Historia Libertaria, La Letra A, Nada, Presencia, Solidaridad Obrera, Tinta Negra, etc. En 2002 publicó La Corriente - originalmente titulado «El pensamiento antiautoritario" -, una antología sus ensayos en prisión, donde desarrolla sus ideas sobre el pensamiento y la acción anarquistas, que se alejan del sindicalismo y se acercan el situacionismo.

 En 2006 publicó sus memorias, La CNT en la encrucijada. Aventuras de un heterodoxo. Durante sus últimos siete años la grave enfermedad que padecía el debilitó seriamente. Luis Andrés Edo murió el 14 de febrero de 2009 en Barcelona (Cataluña) a raíz de una insuficiencia cardiorrespiratoria.

miércoles, 15 de febrero de 2017

FERNANDEZ VILLA (UGT) EL CHIVATO DE LA POLICIA FRANQUISTA


Villa pasó información de anarquistas y comunistas a la policía franquista

En los turbulentos años setenta, cuando por las cuencas mineras se movían como hormigas comunistas y anarquistas intentando reorganizar sus organizaciones ante la agonía del régimen, José Ángel Fernández Villa, era considerado un “compañero” por los militantes clandestinos de la CNT de La Felguera, bastión del anarquismo asturiano junto con Gijón.

Villa era un hombre trabajador y muy inquieto políticamente y participó en algunas de las reuniones clandestinas que había convocado el profesor e histórico anarquista José Luis García Rúa, junto a otros compañeros como José Manuel Fernández Cabricano o el propio Aquilino Moral, supervivientes de la Revolución del 34. “A mí me lo presentaron  compañeros de la CNT y me dijeron que era de los nuestros”, explica Rúa, quien desconoce si era o no un “infiltrado” “porque tampoco le vi muchas veces”.

Rúa, catedrático emérito de la Universidad de Granada y activo anarcosindicalista gijonés en los años de la Transición, puso en marcha a principios de 1969 las Comunas Revolucionarias de Acción Socialista (CRAS). A varias de las reuniones clandestinas acudió Fernández Villa pero, como dice el investigador José Ramón Gómez Fouz, exboxeador, hijo de un policía armada y amigo de los dos personajes más destacados de la Brigada Político Social del Franquismo, Claudio Ramos y Pascual Honrado de la Fuentem, “lo que no sabían es que Villa iba a sacar información”.

Fouz escribió un libro en 1999 titulado Clandestinos en donde explica el papel de delator de Fernández Villa. Asegura que fue testigo de documentos y testimonios en los que se descubre al que fuera el hombre más poderoso del socialismo asturiano durante años facilitando información a la temida Brigada Político Social de Asturias. Su principal enlace era Pascual Honrado de la Fuente, uno de los presuntos torturadores contra el que hay abierto un proceso en la llamada Querella Argentina por los crímenes del franquismo.

“Que Villa tenía mucho poder lo demuestra que hasta sus rivales políticos de la derechona le temían. Yo me encontré un día con García Cañal y otros dirigentes del PP, con los que solía tener trato y se alejaron de mí disculpándose porque no querían que les viese alguien conmigo. Fue poco después de escribir las delaciones de Villa”

Las fuentes de Gómez Fouz no se han puesto nunca en duda, pues la información la encontró en los archivos policiales a los que tuvo acceso precisamente por ser “hijo del cuerpo” y por su buena relación con Claudio Ramos (ya fallecido) y con Pascual Honrado (aún vivo). Con este último aún conserva la amistad. Ni siquiera el propio Villa desmintió lo publicado ni acudió a los tribunales para defenderse. “Lo que si me llegaron fueron muchas amenazas, aunque se preocupaban más por mi integridad física mis amigos que yo mismo”, explica el exboxeador.

Según el resultado de su información y de las conversaciones que escuchó, Fernández Villa estaba infiltrado en reuniones de comunistas y anarquistas. Contribuyó a desmantelar el FRAP en Asturias (Frente Revolucionario Antifascista y Patriota) y hasta llegó a chivarse a la brigada político social de los movimientos de los que luego serían sus compañeros, como Juan Luis Rodríguez-Vigil, Antón Saavedra y del sindicalista de CCOO Marino Artos.

Fouz es preciso hasta para recordar el periodo durante el cual Villa fue confidente: desde 1972 hasta octubre de 1976. Las primeras sospechas vinieron de sus propios compañeros: “Primero le echaron de Hunosa, luego de una mina y finalmente entra en Ensidesa en La Felguera y si te echaban de una empresa pública no te contrataban tan rápido en otra. Se empezó a correr el rumor de que era confidente”.

Cómo se hace confidente

Fouz dice que el propio Ramos le contó cómo consiguió que Villa fuera confidente: “era un hombre inquieto políticamente y andaba por todas partes. Claudio Ramos era muy fino para buscar gente. Se dio cuenta de que había quedado en el paro y le buscó un trabajo en la mina Colladona, entre Sama y Aller, que era de un señor que se llamaba Efrén y que conocí. El mismo me dijo que a Villa se lo habían impuesto desde la Policía. A cambio, Villa tenía que pasar información a Claudio Ramos.”

Según la investigación de Fouz, Villa se reunía algunas veces en Las Caldas, a las afueras de Oviedo, en un coche, con Pascual Honrado de la Fuente al que le facilitaba la información sobre sus reuniones con comunistas y anarquistas.

En la mina, Villa era un hombre muy trabajador y puntual, aunque su genio chocó pronto con su jefe y fue despedido. Villa no tenía preocupación, sabía que Claudio Ramos le buscaría un empleo. Un policía llamado Blázquez, que era amigo de algunos ingenieros de Hunosa, sirvió de enlace entre Ramos y los directivos y le buscaron un trabajo en Ensidesa, en La Felguera, aunque posteriormente regresaría a la mina.

Fouz asegura que en 1974 es cuando se acerca a las reuniones de CRAS, algo que confirma el propio García Rúa. Según Fouz su ingreso en el PSOE y en la UGT  se produce por consejo del propio Ramos, que mantuvo sus cargos una vez muerto Franco. “Ramos apreciaba a Villa y veía que tenía inquietud política y le recomendó entrar en el PSOE porque era un partido más moderado”. A los socialistas  los policías de la Brigada “no les tocaban porque no eran una preocupación para el Régimen”. Por su parte, Rúa califica de “muy extraño” el que Villa ingresase en el PSOE y en UGT “porque siempre había parecido más cercano a la CNT”.

Lo que vino después, a diferencia de su etapa más oscura, es de sobra conocido. Para Gómez Fouz fueron 36 años de miedo alrededor de Villa “y eso que tiene su mérito tener a toda la gente acojonada. Yo no le temía, pues lo único que podía hacerme era matarme y eso no lo iba a hacer. Mandaba en todo y fue en esa época en la que escribí sobre su etapa de confidente. Ahora no lo haría porque está enfermo y acabado y no me gusta ir contra los débiles”.

El sindicalista se prejubiló del pozo Candín de Hunosa en 1993 // La organización minera no paga a sus dirigentes y solo tiene en nómina a cinco administrativos

Su mujer tuvo un gran peso en la decisión // El entorno del sindicalista sostiene que los dos hijos del exlíder del SOMA desconocían el secreto de su padre

Las cinco fuentes de la fortuna de Villa, según Antón Saavedra

El exdiputado llama "Capone" al exlíder sindicalista y enumera la procedencia de los 1,4 millones

El exlíder del SOMA pierde el título de Langreano de Honor y su nombre desaparecerá de un parque de Turón


 

BARTOLOME FLORES CANO - MILICIANO DE LA COLUMNA TIERRA Y LIBERTAD


Bartolomé Flores Cano   miliciano en la columna Tierra y Libertad

El 10 de febrero de 1990 muere en Sant Boi de Llobregat (Barcelona, ​​España) el anarcosindicalista Bartolomé Flores Cano. Había nacido el 4 de abril de 1907 en Mojácar (Almería, Andalucía, España). Militante de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), entre 1932 y 1935 trabajó como minero en la cuenca de Sallent (Bages, Cataluña), donde fue el organizador de una huelga. Durante la guerra civil fue miliciano en la Columna "Tierra y Libertad" en el frente de Aragón.

 Con la militarización de las milicias fue encuadrado en el XI Batallón divisionarios de Ametralladoras del XI Cuerpo del Ejército republicano y el 22 de enero de 1939, durante los últimos combates en el frente del Segre, fue herido en Sanaüja (Segarra) por el explosión de un obús. Hospitalizado primero en Berga, luego en Olot y finalmente en Camprodon, fue evacuado durante la Retirada. Admitido en el hospital de refugiados de Saint Eloi de Montpellier, el 14 de abril de 1939 se le amputó el húmero izquierdo y después fue trasladado al hospital de refugiados de Marsella. Después fue internado primero en el campo de concentración de Argelès, luego al de Barcarès y finalmente al de Rivesaltes.

 En junio de 1941 fue inscrito en una Compañía de Trabajadores Extranjeros (CTE) para trabajar en la perforación del túnel de la Croix Rousse de Lyon. Fue otro compañero, Andrés Alonso Gómez, quien, para que pudiera salió del campo, el inscribimos y trabajará en su lugar, salvando así la vida - Flores pesaba sólo 37 kilos por una de altura de un metro ochenta. En 1942 su madre, Melchora Cano, murió tuberculosa por falta de atención en el campo de Rivesaltes. Luego, con su compañera Juana Alonso Torres, vivió en el barrio lionés de Vaise, con numerosos refugiados. Durante la ocupación participó, con Andrés Alonso Gómez, en la resistencia a los barrios lioneses de la Croix Rousse y de Vaise.

Se especializó en robar dinamita a la cantera donde trabajaba y entregarla a los grupos de la resistencia. También realizó misiones de enlace con los compañeros de Toulouse y participó en los combates de la liberación de Lyon. Tras la II Guerra Mundial militó en la CNT del Exilio en Toulouse y Lyon. En 1948 su padre, el militante socialista Bartolomé Flores López, murió a resultas de las torturas sufridas en las celdas franquistas.

lunes, 13 de febrero de 2017

RECORDATORIO 20-09-2014 - PESAME DE CCOO A LA FAMILIA BOTIN


RECORDATORIO 20-9-2014 - PESAME DE CONDOLENCIA DE CCOO A LA FAMILIA BOTIN

La Federación de Servicios de CCOO, y la Sección Sindical de CCOO en Banco Santander, hemos trasladado tanto a la familia en primer lugar, como al Consejero Delegado de la Entidad, nuestras condolencias por el repentino fallecimiento del Presidente D. Emilio Botín.

CCOO valora la dimensión de la figura de Emilio Botín y su innegable papel tanto al frente del Banco Santander como en el conjunto del Sector Financiero. Una figura controvertida sin duda, pero que ha sido capaz de conducir al Banco Santander de ser un banco local, con unos centenares de oficinas, a posicionarse internacionalmente entre los primeros bancos del mundo, con presencia en más de 20 países, 18000 oficinas y casi 200.000 trabajadores y trabajadoras, generando valor y estabilidad en la Empresa y en el empleo.

Igualmente importante ha sido su papel en la reordenación del sistema financiero español, a través de acuerdos con los sindicatos y medidas no traumáticas. Más allá de la discusión permanente entre Empresa y Sindicatos, tanto en el Banco como en el sector  se ha consolidado un marco estable de Relaciones Laborales que se ha traducido en el tiempo en acuerdos que han aportado estabilidad en las condiciones de las plantillas.

Desde CCOO confiamos que el inminente relevo en la Presidencia de Banco Santander venga a consolidar esta estabilidad institucional que le permita mantener el puesto de liderazgo que ocupa en el sistema financiero europeo y mundial, reforzar la función dinamizadora del sistema económico que deben cumplir las entidades bancarias y conservar y aumentar el empleo en la Entidad.


RAIMUNDO JIMENEZ MILLAN - ANARQUISTA DE CUENCA


Raimundo Jiménez Millán   anarquista de Cuenca
El 13 de febrero de 1978 muere en Caracas (Venezuela) el anarquista y anarcosindicalista Raimundo Jiménez Millán. Había nacido en 1904 en Cuenca (Castilla, España). En 1913 se instaló con su familia en Valencia (Valencia), donde hizo los estudios primarios y cuatro años en la Escuela Normal. Por lo pronto militó en el blasquismo y en el republicanismo, pero pronto se pasó al movimiento libertario atraído por las ideas de la Escuela Moderna de Francisco Ferrer Guardia. Huyendo del servicio militar y de la dictadura de Primo de Rivera, en 1924 emigró a la Argentina. En Buenos Aires se afilió a la anarcosindicalista Federación Obrera Regional Argentina (FORA) y colaboró ​​en el periódico La Protesta. Después, como otros compañeros (Emilio López Arango, Manuel Villar Mingo, Diego Abad de Santillán), se hizo linotipista.
 En 1930, a raíz del golpe de Estado militar en Argentina, regresó a la Península. En Valencia fue uno de los reorganizadores del Sindicato Único de Artes Gráficas de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). Partidario de las tesis trentistas, en 1932 formó parte de la comisión organizadora del Ateneo Sindicalista Libertario (ASL) y entre 1933 y 1934 colaboró ​​en Sindicalismo, órgano de la Federación Sindicalista Libertaria (FSL). Durante los años posteriores militó activamente, pero sin ocupar cargos orgánicos de relevancia. Después de la guerra civil quedó en la Península y ya desde mayo de 1939 fue uno de los reorganizadores de la red clandestina, participando en el primer Comité Nacional clandestino de la CNT (Junta Nacional del Movimiento Libertario) de Esteban Pallarols Xirgu (Riera) , para el que fabricó numerosa documentación falsa, salvoconductos y órdenes de liberación que permitieron la evasión de numerosos militantes internados en el campo de Albatera.
 En junio de 1940 fue detenido por la policía franquista con el resto de miembros del Comité Nacional confederal; juzgado en noviembre de 1941 en consejo de guerra, fue absuelto - parece que tenía buenas relaciones con el falangista José Antonio Girón de Velasco y que gracias a su intervención algunos de los juzgados salvaron la vida. De nuevo a la lucha clandestina, fue detenido al menos en dos ocasiones más. Más tarde emigró a Venezuela, donde formó parte de la Agrupación de CNT. Algunos dicen que fue partidario del cincpuntisme.
 En 1975, bajo el seudónimo Ramón de las Casas, publicó el libro testimonial sobre la represión franquista Réquiem a mis amigos fusilados. Encontramos artículos suyos en Le Combat Syndicaliste, Fragua Social, Libre Studio, La protestas Sindicalismo.

domingo, 12 de febrero de 2017

FRANCISCA SAPERAS MIRO - MILITANTE ANARQUISTA


Francisca Saperas Miró – militante anarquista

El 12 de febrero de 1851 nace en Barcelona (España) la militante anarquista y anarcosindicalista Francisca Saperas y Miró. En 1869 se casó con el zapatero anarquista Martín Borrás Jover, primer director de Tierra y Libertad. En 1889, en solidaridad con los obreros y obreras de Alemania en huelga, participó en la organización de un gran mitin en la plaza Catalunya que no se llegó a llevar a cabo porque la policía detuvo a los miembros de la organización. En 1894 quedó viuda cuando su compañero se suicidó en la cárcel. Convirtió su casa en la calle Tallers de Barcelona en un centro de acogida de anarquistas perseguidos.

Más tarde se unió a Aschero Fossatti, que acabó fusilado. Durante el proceso de Montjuic sufrió un año de prisión y torturas, junto con las mujeres de otros condenados. En 1897 fue desterrada a Francia, donde participó activamente en la campaña internacional contra los procesos de Montjuïc, pero volvió al año siguiente. Más tarde se unió a Francisco Calles, uno de los torturados en los procesos de Montjuïc, que también se suicidó, incapaz de superar las secuelas psíquicas de los padecimientos sufridos. Emigró a América y entre 1912 y 1914 vivió en Buenos Aires (Argentina) con su yerno José Fontanillas. De nuevo en Barcelona, volvió a América, instalándose entre 1919 y 1923 en México con su hija Salud.

En 1923 volvió a Barcelona y se relacionó con Teresa Claramunt, que vivió en su casa. Durante los años veinte su salud se afectó por la parálisis y en 1929 se organizó una comisión para ayudarla. De los 10 hijos que tuvo sólo sobrevivieron cinco hijos. Yernos suyos fueron Luis Mas, Juan Bautista Oller y José Fontanillas. Estuvo muy ligada a las revistas La Nueva Idea (1895) y Tierra y Libertad (1888-1889).

Francesca Saperas Miró falleció el 21 de agosto de 1933 en Barcelona (Cataluña).

sábado, 11 de febrero de 2017

PARA LEER: LA PERDIDA DEL PUDOR


PARA LEER

Mª Carmen Cubero Izquierdo. La pérdida del pudor.

 El naturalismo libertario español (1900-1936). LaMalatesta Editorial, Madrid, 2015, 153 páginas. “Si se toma el naturalismo como medio de reintegrar al hombre a la naturaleza en todos los aspectos de la vida, tiene que representar la máxima libertad y como ésta no puedo lograrse sino en la sociedad anarquista, de aquí necesariamente el naturalismo tiene que ir unido a las ideas libertarias para lograrla”. Antonia Maymón (1925) Este es el primer trabajo de Mae Cubero (Puertollano, 1990) publicado por LaMalatesta Editorial. El libro, que aborda el estudio del naturalismo libertario hispano durante el primer tercio del siglo pasado, se estructura en una introducción, cuatro capítulos y unas conclusiones.

El primer capítulo versa sobre la cultura y la contracultura que significó la implantación del naturalismo a principios del siglo XX entendido éste, con palabras de la autora, “como un sistema médico alternativo a la medicina moderna, con una base científica”. También a principios del siglo pasado, empiezan a aparecer las primeras manifestaciones del nudismo o desnudismo. Tal y como expone Cubero, el nudismo “era un acto que simbolizaba la liberación del cuerpo y el rechazo a un sistema de valores que consideraban obsoleto e hipócrita”.

 El segundo capítulo nos explica el nacimiento del naturalismo en España y su implantación, esencialmente entre la familia libertaria. Según nos explica su autora, “no sólo elaboraron un discurso sobre el cuerpo y la liberación del mismo, sino que adoptaron unas prácticas que expresaban de manera física la realidad tal y como ellos la entendían”.

El tercer capítulo verse sobre el naturalismo y el nudismo dentro del movimiento libertario. Un tema importante que trata Cubero en este capítulo es el universo propio que constituyó el anarquismo organizado en España durante este primer tercio del siglo XX. Según su autora: “el anarquismo pasó a constituirse como una cultura propia, con un discurso cultural diferente al del resto de corrientes políticas, que admitía la llegada de nuevos aportes, puntos de vista y pensamientos a su seno, entre ellos, el discurso acerca de la naturaleza, que ya existía en el anarquismo”.

Otro tema relevante es el papel del anarquismo referente a la emancipación de la mujer. Antonia Maymón, Federica Montseny, Amparo Poch ayudaron a que se abriera camino. Cubero expone lo siguiente: “en el tema de la liberación femenina… ofrecían una nueva forma de entender las relaciones entre ambos sexos, otorgando una posición de igualdad e independencia a las mujeres como sujetos autónomos y libres”. Para su autora, el nudismo significó para el movimiento anarquista “una forma de liberar el cuerpo y plasmar materialmente, de manera física, el discurso que el naturalismo libertario había venido elaborando”.

 El último capítulo, antes de las conclusiones, está dedicado a la recepción del naturalismo médico y social en la sociedad hispana del primer tercio del siglo pasado. El nudismo, o desnudismo que arraigó entre el mundo libertario de ese primer tercio del siglo pasado, consideraba la vestimenta, tal y como expone su autora: “como un marcador clasista” que al desnudarse “también eliminaban esa barrera, es decir, se rebelaban contra las trabas que oprimían su cuerpo”. Para algunos miembros de la familia libertaria, el nudismo fue considerado como un elemento revolucionario y de emancipación individual.

 Otro elemento que destaca es el vegetarianismo entendido como “modo de vida emancipador y superior a la moral burguesa”. En definitiva, el discurso libertario sobre la naturaleza “hizo desaparecer los estigmas con los que el cuerpo femenino tenía que convivir, tan sólo existían seres humanos”. El libro finaliza con las conclusiones en las que su autora entiende que el nudismo supuso un “método de protesta contra lo que ellos entendieron como una sociedad represiva culturalmente, que no permitía a los individuos desarrollarse en plena libertad”.

También fue relevante el cambio que se produjo en la ética sexual y en la emancipación femenina. Según Cubero, “el naturalismo entendía que, para poder llevar a cabo la revolución social completamente, debían, en primer lugar, regenerar la sociedad”. En fin, un trabajo interesante, bien documentado, bien estructurado y que nos acerca a un período en el que la emancipación del ser humano empezó a tomar cuerpo a través de la pérdida del pudor.


 

 

JUSTO BUENO PEREZ - ANARQUISTA FUSILADO EN BARCELONA


 Justo Bueno Pérez -  anarquista fusilado en Barcelona

 El 10 de febrero de 1944 se fusilado en Barcelona (Cataluña) el anarquista y anarcosindicalista Justo Bueno Pérez. Había nacido en 1907 en Munébrega (Zaragoza, Aragón, España). Sus padres se llamaban Justo Bueno y Vicenta Pérez. Cuando era niño, emigró con su familia a Barcelona (Cataluña). Aprendió el oficio de tornero y, hacia el 1933, se afilió a la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) y la Federación Anarquista Ibérica (FAI). En marzo de 1933 fue detenido en Barcelona acusado de pertenecer a una banda de atracadores de «carácter social».

Junto con José Martínez Ripoll y otros militantes, formó parte de los grupos de defensa confederal, especialmente activos durante la huelga de tranvías -se le atribuyó el incendio de tranvías y su lanzamiento por calles en pendiente, así como del asalto y sabotaje de las cocheras. El 28 de abril de 1936 participó, con Rodolfo Prina (Lucio Ruano Segúndez), José Martínez Ripoll y Vicente Tomé Martín, en el grupo de acción que dio muere los hermanos Miquel y Josep Badia Capell, militantes de Estado Catalán y miembros los pelotones catalanistas rompe huelgas y enemigos acérrimos del movimiento libertario. Detenido con otros compañeros, fue liberado el 25 de junio de 1936 debido a las fortísimas presiones que el juez que llevaba la causa patín desde la Generalidad de Cataluña, interesada en hacer caer las responsabilidades en grupos falangistas.

 El 20 de julio de 1936, cuando el levantamiento fascista, participó en el asalto del cuartel de las Atarazanas de Barcelona y cuatro días después se enroló en la "Columna Durruti» con la que luchó en Aragón como miembro de su Comité de Investigación. Fue nombrado delegado general de Orden Público y después subsecretario del mismo departamento del Consejo de Aragón. Fue acusado del fusilamiento de 29 franquistas en Gelsa (Zaragoza, Aragón, España), en la retaguardia inmediata en el frente militar. Después volvió a Barcelona y con otros compañeros (José Martínez Ripoll, Luis Latorre Mestres, Vicente Ferrer Cruzada, Antonio Moreno López, Rafael Retama Rueda y Rafael Sellés) se encargó del garaje de la "Columna Durruti» (Talleres Labora), dedicado a el arreglo de material móvil y en la fabricación de material de guerra.

1937 formó parte del grupo que planificó la muerte en Barcelona por «dignidad confederal» de Lucio Ruano y su hermano, antiguos destacados milicianos de la "Columna Durruti» acusados de todo tipo de excesos (robos, asesinatos, etc.) en el frente , además de sus respectivas compañeras, cuando éstos planificaban su fuga del país; estas ejecuciones se realizaron el 15 de julio de 1937 en Barcelona por un grupo formado por Lluís Latorre Mestres, Vicente Ferrer Cruzado, Antonio Moreno López, José Martínez Ripoll, Rafael Retama Rueda, Rafael Sellés y José Parés. El 6 de octubre de 1937 fue detenido bajo diversas acusaciones (posesión de pasaporte falso, evasión de capitales, venta de valores artísticos, etc.) y encarcelado primero en Barcelona y después en Manresa (Barcelona, Cataluña). El 8 de enero de 1938 huyó junto con 17 presos, con el apoyo de la CNT, del Preventorio de Manresa y se estableció en Marsella (Provenza, Occitania) y en París (Francia) como espía de Manuel Escorza del Val, jefe del servicio de Información e Investigación.

 Se le encargó el asesinato de Antonio Ortiz Ramírez y de Joaquín Ascaso, caídos en desgracia y huidos en Francia, pero su intento de envenenamiento de los citados fracasó debido a la ínfima dosis de arsénico que usó. El 9 de marzo de 1939 fue detenido por las autoridades galas y entregado a la policía franquista el 12 de marzo de 1940 en Portbou junto con José Martínez Ripoll. Después de un tiempo en la prisión de Figueres (Girona, Cataluña), fue trasladado a la Dirección General de Seguridad de Madrid. El 30 de julio de 1940 fue liberado porque no estaba reclamado por ningún juez. Se puso a trabajar en la Maquinista Terrestre y Marítima del barrio de Sant Andreu de Barcelona, pero el 29 de junio de 1941 fue detenido en las Ramblas barcelonesas por el comisario Pedro Polo Borreguero y el inspector Eduardo Quintela Boveda.

El 1 de diciembre de 1942 fue trasladado al penal de Burgos (Castellano, España), el 14 de julio de 1943 se le abre el sumario 27059 por «auxilio a la rebelión» y el 22 de julio fue trasladado a Barcelona. Juzgado en consejo de guerra, el 17 de agosto de 1943 fue condenado a muerte. Justo Bueno Pérez fue fusilado el 10 de febrero de 1944 en el Campo de la Bota de Poblenou de Barcelona (Cataluña) y enterrado en el Fossar de la Pedrera. Su nombre figura en una de las columnas con los nombres de los «Inmolados por las libertades de Cataluña» que preceden la entrada en el Fossar, nombre que ha sido borrado en varias acciones de Estado Catalán (abril de 2008, diciembre de 2008 y mayo de 2010) y que todas las veces ha sido restaurado por el Ayuntamiento de Barcelona.

viernes, 10 de febrero de 2017

CRISTOBAL PARIENTE OJEDA - MURIO EN EL CAMPO DE CONCENTRACION DE GUSEN


Cristóbal Pariente Ojeda – murió en el campo de concentración de Gusen

 El 8 de febrero de 1916 nace en Osuna (Sevilla, Andalucía, España), en una familia numerosa de trabajadores, el militante anarquista y anarcosindicalista Cristóbal Pariente Ojeda. Adherido muy pronto al anarquismo ya la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), cuando tenía 14 años fue detenido por atentar contra la casa de un señorito. Durante la República, trabajando como jornalero en el campo, fue un activo militante cenetista, al tiempo que mostró inquietudes culturales. Cuando el golpe fascista impuso en su localidad el 20 de julio de 1936, consiguió huir, pero la represión dejó unas 200 víctimas.

Su hermano, Francisco Pariente Ojeda, concejal socialista del ayuntamiento en 1936, a pesar de sufrir cárcel y tortura, pudo salvar la vida, aunque con una salud muy resentida.

 Después de luchar en el Ejército republicano, acabó, la primavera de 1939, los campos de concentración franceses. Detenido por los alemanes, fue cerrado como prisionero de guerra del Stalag XI-B en Fallingbostel (Baja Sajonia, Alemania). El 27 de enero de 1941 fue deportado, con el número de matrícula 5673, en Mauthausen y finalmente trasladado el 8 de abril de 1941 en el campo de Gusen. Cristóbal Pariente Ojeda murió el 25 de noviembre de 1941 en el campo de exterminio de Gusen (Alta Austria, Austria).

SUPERMERCADOS DIA: LA GUERRA DE LOS FRANQUICIADOS: NOS HAN ARRUINADO LA VIDA


Supermercados DIA: La guerra de los franquiciados contra DIA: "Nos han arruinado la vida"

EDUARDO ORTEGA @_eduardo_ortega 

Jura José Francisco que un extracto de una de las últimas conversaciones que tuvo con responsables de DIA fue así:

-Pues te habrán robado tus trabajadores.

-¿Qué? ¿Un lavabo?

José Francisco, franquiciado en Villarreal del grupo de supermercados, dice que lo peor es que, además, la cadena le quería hacer ver que le habían robado algo que, según su versión, nunca llegó a tener en su tienda. “En el inventario inicial del local aparecen productos que jamás hemos tenido, como ropa, lavabos, garrafas de aceite grandes que nunca se han pasado por caja… Ellos lo achacaban a que me habían robado mis propios empleados. Imagínate un lavabo, ¿cómo se lo iban a llevar sin que me diera cuenta?”.

Aunque no está diagnosticado con depresión, sí da esa sensación al otro lado del teléfono. Como él, decenas de personas, de familias de toda España y de otros países, que denuncian que DIA les ha “estafado” y “arruinado la vida” con su política de franquicias. Por ello, llevan litigando contra la compañía desde 2013. O al menos intentándolo. La compañía, mientras niega todas las acusaciones y dice estar “muy tranquila”.

José Francisco Barberán, de 49 años, fue el primero en querellarse. Le habían dejado en la calle tras echar el cierre en 2010 la empresa de azulejos en la que había trabajado literalmente toda la vida. En el paro y con el dinero de Fogasa en la mano, decidió en abril de 2011 que la mejor opción era invertir en comprar su propio puesto de trabajo. Le prometieron una rentabilidad de alrededor del 13%, aunque después hubiera que restar los gastos. Aún así, el negocio prometía. Le dijeron que vendería en torno a los 100.000 euros mensuales. Se fio del sector y de la firma. Y, además, la presunta cuenta de explotación de la tienda de la que se iba a hacer cargo -que ya se encontraba en funcionamiento tiempo atrás- fue avalada por una asesoría de confianza suya y por un abogado. “Me dijeron que no era algo para hacerme rico, pero que sí me iba a permitir tener un sueldo, con la que estaba cayendo con la crisis”.

Trabajaban él y cinco empleados. José Francisco, que se puso un sueldo de 900 euros mensuales, se pasaba en el local desde las siete de la mañana hasta las once de la noche. Al cabo de varios meses comenzaron a chirriarle los números. “Nos dimos cuenta de que había cosas en las facturas que no nos encajaban: los descuentos, los 3x2, la compensación de ofertas… Aparte de la cuenta de explotación, que no cuadraba nunca”. A los pocos meses, DIA y él resolvieron el contrato. “Me dijeron: Es por tu forma de ser y porque pones muchos problemas. A mí, aparentemente, me hacían un favor, porque yo veía que eso no funcionaba”.

La sorpresa llegó cuando, según denuncia, le advirtieron de que tenía un desfase de 55.000 euros en género con respecto al llenado inicial del local. “Era imposible, porque la tienda estaba más llena que al principio”. Le reclaman 38.000 euros por este concepto. Y es entonces cuando le argumentaron que seguramente se debía a los robos de sus empleados. Decidió demandar en 2012 a la compañía por lo penal y el juzgado acabó archivando la causa.

José Francisco afirma que nunca ha llegado a conocer la cuenta real de la anterior tienda, pero él asegura que en la suya vendía unos 130.000 euros al mes, logrando cerca de 1,3 millones en diez meses. “Y en los últimos cuatro meses ni siquiera cobré…”, dice perplejo. Ahora le reclaman alrededor de 120.000 euros por el desfase del llenado más los intereses. “Es para ponerse a llorar. Han jugado con familias mayoritariamente de un poder adquisitivo normal y nos han dejado en la grandísima ruina. Muchos medios han callado y la Justicia… Me da la sensación de que aquí hay gente que está protegida y que todo está manipulado”. Tiempo después logró un puesto en otra compañía de cerámica. “Pero me toca ponerme la careta cuando voy a trabajar porque por dentro me siento humillado”.

Pensaba que estaba solo. Que no le había sucedido a nadie más. Que no sabía gestionar una tienda. Sentía un gran fracaso personal. Pero no era así. Su caso se reproduce prácticamente de la misma manera en los aspectos más relevantes en el otro medio centenar de personas que han denunciado, la mayoría reunidas en torno a Asafras. Coinciden en acusar a DIA de que las cuentas de explotación que les muestran al principio son falsas, de que las promociones y los descuentos corren a cargo de ellos y les dejan sin margen, de que el llenado inicial del local no se corresponde con la realidad (adquiriendo así una gran deuda desde el principio) y de que les obligan a pagar el camión de género al día (si no, no les suministran).

“Hay un modus operandi claro de DIA para obtener dinero de ellos. No tiene sentido que la empresa matriz tenga ganancias cuando todos sus franquiciados están arruinados. Pero claro, su forma de obtener dinero es montar franquicias sabiendo que están abocadas al fracaso”, critica Elías Carcedo, abogado de los demandantes desde hace un año.