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martes, 19 de marzo de 2019

RICARDO SANZ GARCIA SUPLIÓ A DURRUTI EN SU COLUMNA


Ricardo Sanz  García suplió a Durruti en su Columna

El 25 de octubre de 1986 muere en Toulouse (Languedoc, Occitania) el militante anarcosindicalista Ricardo Sanz y García, también citado como Ricardo Sanz Asensio. Había nacido el 5 de noviembre de 1898 en Canals (Costera, Valencia).

Hijo de obreros agrícolas, desde muy joven fe trabajo en una harinera hasta que marchó a Barcelona en 1916, donde ingresó en la Confederación Nacional del Trabajo (CNT), en la sección de Tintoreros del Textil, que era el trabajo que tenía entonces. En Barcelona hizo amistad con Pau Sabater y lirios (El Tero), que luego sería asesinado. Formó parte del Comité de Huelga durante el conflicto de La Canadiense (1919). A partir de 1920 su activismo acentúa: conoce Ascaso, ha mítines por la comarca barcelonesa, participa en las actividades del grupo "Los Solidarios" y estuvo encarcelado (1920 hasta 1922).

Una vez liberado se traslada a Zaragoza y luego huye a Francia por Barcelona para evitar una nueva detención por su participación en el Comité Revolucionario de Barcelona. En París permanece poco tiempo, porque no le gustó el ambiente de destierro y porque se le encargó comprar mil fusiles en el País Vasco, después de cruzar la frontera por Vera, fue detenido en San Sebastián y fue cerrado dos años en la prisión de Madrid, donde conoce Bajatierra, Romero, Inestal y otros compañero libertarios. Liberado, se instala en Barcelona, ​​donde trabajará en la construcción - será presidente del sindicato del ramo entre 1930 y 1931 - y será cerrado en varias ocasiones.

Con la República se convierte en uno de los oradores oficiales de la CNT, realizando giras de propaganda por Canarias, Alicante, País Vasco, La Rioja, Castilla, etc., Con Ascaso, Antona, Magriñà, Inestal y otros; actividades que alternará con la trabajo en el ramo del agua y que no le impedirán participar en los levantamientos de la FAI ni en la vida orgánica del sindicato anarcosindicalista: participó en la Conferencia de la Confederación Regional del Trabajo de Cataluña (CRTC) del 31 de mayo de 1931 a Barcelona, ​​en el tercer Congreso de la CNT (Madrid, 11-16 de junio de 1931) donde ejerció de secretario de la Mesa en la sexta sesión. También asistió al Pleno de Sindicatos del en CRTC (Barcelona, ​​agosto de 1931). Combatió duramente a trentistas en el folleto Los Treinta Judas. En 1932 fue elegido vicesecretario del Comité Nacional de la CNT.

Asistió al Pleno Regional de la CRTC celebrado en Barcelona entre el 5 y el 13 de marzo de 1933 y hasta 1936 mantuvo una intensa actividad propagandística por todo el Estado. El 19 de julio de 1936 luchó en Barcelona, ​​en las Drassanes, junto a Francisco Ascaso, y luego se hizo cargo del cuartel de Pedralbes. Durante la guerra asumió numerosos cargos, como responsable de la organización de las milicias, inspector de fortificaciones en Aragón y en Cataluña, jefe de la Columna Durruti cuando murió éste hasta el final de la guerra. Cuando acabó la guerra pasó a Francia con los restos de la 26 División (excolumna Durruti).

Entre 1939 y 1942 estuvo cerrado al campo de Vernet y luego al de Djelfa (Argelia), de donde fue liberado con la ocupación del norte de África por las tropas aliadas, instalándose después en Argel como panadero. En julio de 1945 marchó a Francia, estableciéndose en Marsella y Toulouse. Defendió el colaboracionismo, en 1974 asistió a la Conferencia de Narbona y durante los años ochenta, después de la fractura de la CNT, siguió los escindidos, asistiendo a su congreso de 1983 en Madrid. A pesar de su participación en los grupos de acción «Los Solidarios» y «Nosotros», a pesar de haber luchado en los comités anarquistas desde 1920, se estimaba muy Isaac Puente y Ángel Pestaña.

En 1979 regresó a Barcelona. Escribió colaboraciones en CNT del Norte y Solidaridad Obrera, y es autor de un puñado de libros, tales como Ruta de titanes (1933), Los treinta Judas (1933), Francisco Ascaso y Buenaventura Durruti (1946), El sindicalismo y la política. «Los Solidarios» y «Nosotros» (1966), Porqué Perdimos la Guerra (1968), Los que fuimos a Madrid. Columna Durruti. 26 División (1969), Figuras de la Revolución española (1972 y 1978), El sindicalismo español antes de la guerra civil. Los hijos del trabajo (1976), etc.

sábado, 16 de marzo de 2019

CARTA DE DURRUTI DESDE EL PENAL DEL PUERTO SANTA MARIA A SU MADRE Y HERMANOS (1933)



Carta de Durruti desde el Penal del Puerto Santa Maria a su madre y hermanos (1933)

El 13 de septiembre Durruti, Ascaso y Combina, junto a varios compañeros, fueron trasladados a Sevilla para ser juzgados en aplicación de la Ley de vagos y maleantes de la Segunda República, con gran indignación de todos ellos, que consideraban como un insulto ser juzgados por vagos, porque toda su vida habían vivido del fruto de su trabajo.

Por Agustín Guillamón

El domingo 2 de abril de 1933, Durruti, Ascaso y “Combina” habían sido detenidos en Sevilla, a la salida del Congreso Regional de Andalucía y Extremadura. El argumento esgrimido para justificar la actuación policial era éste: “como responsables de los conceptos delictivos que emitieron en el mitin de clausura”[1], esto es, un delito de opinión, que atentaba contra la más elemental libertad de expresión de las personas.

El domingo 9 de abril, en Barcelona, los más destacados dirigentes de Estat Català (EC) y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), reunidos en el homenaje al fascista Josep Dencás, entonces Consejero de Sanidad, consideraban que las detenciones de Sevilla habían descabezado a la Federación Anarquista Ibérica (FAI) y que esta organización podía darse como extinguida. Tales declaraciones tomaban los deseos por realidades, como suele ser habitual entre los mandos del aparato represivo burgués, cuando pretenden reducir complejas y profundas cuestiones sociales y políticas a puntuales o habituales problemas de “terrorismo” y orden público, individualizadas además en algunos líderes o cabezas de turco. Josep Dencás había sido uno de los principales fundadores y promotores, con los hermanos Badía, de los escamots fascistas e independentistas de las JEREC (Juventudes de Esquerra Republicana-Estat Català).

Buenaventura Durruti, Francisco Ascaso y Vicente Pérez “Combina”[2] fueron encarcelados en el penal de Santa María (Cádiz), tras pasar algunos días en la cárcel de Sevilla.

En ese penal Durruti escribió una carta a su familia en la que destaca su definición de patria como “conjunto de propiedades” y la oposición que hace entre guerra imperialista y guerra social, entendida como sinónimo de lucha de clases. La mayor parte de la carta está dirigida a su hermano Pedro, en un intento de ayudarle a profundizar en el análisis de la guerra, puesto que Buenaventura consideraba que Pedro no lo había enfocado adecuadamente en un artículo publicado recientemente en la prensa.

En la carta cabe destacar algunos puntos que inciden en la biografía de Durruti:

LA GUARDIA CIVIL DESCUBRE UNA ESTAFA DE 30 MILLONES EN CCOO Y UGT EN CURSOS DE FORMACION



LA GUARDIA CIVIL DESCUBRE OTRA ESTAFA DE 30 MILLONES EN CCOO Y UGT EN CURSOS DE FORMACIÓN

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil investiga un nuevo escándalo de los cursos de formación que salpica a los dos grandes sindicatos del país: CCOO y UGT. En concreto, los investigadores creen que en el caso de Comisiones Obreras el fraude podría ser a escala nacional y por importes muy superiores a los 30 millones de euros.

Esta trama tiene su origen en Extremadura. Pero las conexiones con empresas ligadas a los sindicatos a escala nacional hacen pensar a la UCO que el escándalo no se limita a esta comunidad autónoma ni mucho menos. La corrupción, según consta en la denuncia interpuesta ante la Fiscalía Anticorrupción y que ya se investiga con la personación del PP, se centra en un fraude cometido en la facturación por fondos de formación de la patronal extremeña CREEX, UGT-Extremadura, CCOO-Extremadura y CEPES-Extremadura.

El inicio de la denuncia se apoya en plena etapa socialista, y en concreto, de los datos recabados en 2011 por el Ejecutivo regional de José Antonio Monago. Pero, a partir de ahí, la investigación se ha ampliado a los 30 millones adjudicados en los cursos de formación de 2008 a 2010. Y en estos momentos, los testimonios practicados ya han abierto el abanico a varias décadas. Y es que las primeras declaraciones han asegurado que la práctica era “la misma que se había realizado siempre”.

Y, a la vista de la normativa imperante, todo parece apuntar a que esos testimonios dicen la verdad. Porque las convocatorias entre 2008 y 2011 estaban reguladas por el mismo decreto de 2008 del Ejecutivo socialista. Un decreto que estuvo en vigor hasta que en 2012 el Gobierno de Monago decidió suprimirlo.

Ahora, los investigadores temen que ese decreto simplemente plasmase el modelo deseado por los propios sindicatos, con lo que el dinero defraudado se puede extender prácticamente sin limitación en el pasado más reciente.

El Gobierno del Partido Popular, con José Antonio Monago a la cabeza, fue el que llevó este caso a la Fiscalía Anticorrupción. Y lo hizo señalando, además, que podría haber delito contra la Hacienda Pública por falsear las condiciones para cobrar subvenciones públicas.

Formación a ocupados, no a parados

El primer dato que se pudo contrastar atendía sólo a la convocatoria de 2011 de pagos públicos destinados a los cursos de formación: con más de 3 millones de euros para formación de los ocupados, de los no parados.

El Gobierno ‘popular’ aseguró ya en su momento que había indicios suficientes que podrían determinar que en Extremadura se creó y alimentó un sistema irregular en la gestión de la formación a ocupados, afectando exclusivamente a la patronal extremeña, los sindicatos UGT Extremadura, CCOO de Extremadura y CEPES como entidades beneficiadas y sus administradores, es decir, los secretarios generales de estas organizaciones, así como todos aquellos que la Justicia considerase oportunos en el ámbito político o empresarial.

De inmediato se observó que esas cuantías, por importes muy similares se habían pagado con esquemas similares en los cursos para parados. Y que, además, la práctica se había extendido por décadas en el pasado.

Se trataría, así, de un posible delito contra la Hacienda Pública por fraude en las condiciones para la obtención y justificación del destino de subvenciones públicas. Y, además, como señalan desde el PP, cometido con continuidad y a lo largo de entre dos y tres décadas. El resultado, como se puede observar, puede ser un fraque multimillonario. Que, una vez más, apunta a los sindicatos como ya ocurriera en Andalucía.


jueves, 14 de marzo de 2019

EN MEMORIA DE AGUSTIN RUEDA


En memoria de Agustín Rueda

Se cumplen ahora cuarenta y un año del asesinato a golpes del compañero Agustín Rueda. Los asesinos: funcionarios de prisiones de la cárcel de Carabanchel (Madrid) en la que estaba preso. La paliza que acabó con su vida se la propinaron por no querer delatar a quienes estaban preparando una fuga. El médico de la cárcel fue cómplice de los asesinos por no parar las torturas. Pero ¿quién era Agustín Rueda? Para contarlo, reproducimos el artículo (sin firma) que publicó la revista Ajoblanco en mayo de 1978. Añadimos el poema que dedicó a Agustín nuestro compañero Luis Farnox.

Nació el 14 de noviembre de 1952 en una barraca de la Colonia de Sallent, pueblo minero con importante porcentaje de inmigrantes. Madre tejedora y padre minero que, con el drama de la miseria habitual en la época, no conseguirán algo semejante a un piso hasta el 56, concedido por la empresa. Esta Colonia donde nace será objeto de reflexión constante a lo largo de su vida; su pensamiento remitió a ella en todo momento. Acude a la escuela –otro hito– hasta el 8 de julio de 1966 en que finalizados los estudios primarios topa con su condición de hombre pobre: ha de conseguir trabajo. Cuatro años de aprendiz de matricero en una empresa auxiliar del automóvil (Metalauto entonces, Authi luego, al cambiar de propietarios; ahora Commetasay) a 8 kilómetros de la Colonia.

Es fácil adivinar los componentes del cuadro que le llevan a tener ya en esos momentos una conciencia inicial de explotado.

Su respuesta, sin embargo, no es encuadrarse en un partido, hacerse cuadro. No se politiza por un ansia abstracta de libertad, por el Vietnam o por el Mayo del 68. Lo inmediato le oprime y le impacta; así pues, luchará en un terreno inmediato.

Tratando de vencer la apatía tradicional –el ciclo expotación-miseria-ocio brutalizado repetido todos los días hasta la inevitable enfermedad o despido– intenta dinamizar el barrio. Crea un Club Juvenil, consigue proyecciones, conferencias, recitales de cantaores... Apasionado del fútbol, consigue crear un equipo al que también siempre volverá su recuerdo. Tiene 18 años.

El acoso

martes, 12 de marzo de 2019

HOY HACE 9 AÑOS DEL FALLECIMIENTO DE NUESTRO COMPAÑERO JUAN ALARCÓN LÓPEZ


EN RECUERDO DEL COMPAÑERO JUAN ALARCON LOPEZ

Juan Alarcón López  (nació el 29-04-1928  falleció 12-03-2010)  IX año de su fallecimiento

Siempre valoraremos la coherencia ideológica, evidenciada por los grandes luchadores defensores de la justicia y la igualdad y Juan Alarcón López es un ejemplar referente. Huérfano de Pedro Alarcón Guerrero que sólo por la valiente defensa de sus ideas anarcosindicalistas fue encarcelado y ejecutado en 1936.

Sufrió la represión y la cárcel, él y su hermana Isabel durante la aún para muchos apacible dictadura, queriéndosele aplicar una ley de tristísimo recuerdo ya en 1974 de oprobiosa denominación (vagos y maleantes).

Habiendo padecido tanto y ver tanto llanto y precarias necesidades, supo plantar cara con extraordinaria entereza a tan interminable y sórdida posguerra, y con tan solo 12 años Alarcón López se colocó en la desaparecida fábrica de Lavalle, trabajando en 1945 en la Empresa de Construcción Naval, de San Fernando, luego conocida como de San Carlos; tras formar una numerosa familia al casarse en 1953, puso en práctica las nobilísimas reivindicaciones laborales que la honrada herencia de su padre le demandaba. Perteneciente a la C. S. U. T., que llegó a contar con 460 afiliados, su modélica singladura contribuyó a esta masiva afiliación sindical.

Su impecable trayectoria, por las conquistas sociales de la ciudadanía fueron siempre su mejor carta de presentación. No es lo mismo un honestísimo político y sindicalista como Juan Alarcón López, que quienes hacen carrera política, dándose la vida padre, a costa de lo que sea, que la llevada a cabo por la austera existencia de este ya octogenario puertorrealeño a través de los años; su proverbial hombría de bien, le granjearon la gratitud y la admiración de los que tenemos un alto concepto de la ética, esa que llega a la entraña misma del pueblo, harto de oír ampulosas chilindrinas.

Alarcón López destacó además como relevante figura desde hace cerca de ¡30 años! en el PTE en las primeras elecciones libres tras la ominosa dictadura para el Congreso de los diputados, cuyas listas honraba Alarcón con la sola mención de su nombre.

Con el paso del tiempo conoce la organización (CNT-AIT) en la que su padre militaba y que llegó a ser uno de los militantes más activos de Puerto Real en los años 30. Juan participaba de lleno en todos los actos que el Sindicato organizaba, sin olvidar las campañas sobre la subida del IBI, Asprodeme, Jornadas Culturales etc.etc. y como nó, lo dio todo por encontrar los restos de su padre que no llegó porque el destino así lo quiso, trabajó para la Asociación por la Memoria Histórica brindándose sin poner pegas  a dar charlas y a que le entrevistasen sobre la guerra civil y el franquismo dando su versión y sus vivencias de tanta represión que sufrió.

Recordamos un día que íbamos por la calle y se encontró con un antiguo compañero del trabajo éste le dijo “ Juan amigo mío, para mi serás siempre “el charla”  te acuerda cuando te subía a la tarima de la Fabrica de San Carlos dirigiéndote a los trabajadores para luchar contra las injusticias de la patronal.

Era tan grande el compromiso con la organización que no fallaba en el pago mensual de la cuota sindical hasta sus últimos días, falleció con 82 años, tres meses antes de localizar la fosa común donde se cree que pueda estar su padre en el Cementerio de San Roque de Puerto Real.

Siempre llevó en el corazón el rojo y negro de la CNT-AIT como su padre lo llevó.

Compañero Juan nunca te olvidaremos

Que la tierra te sea leve

Sindicato Oficios Varios de la CNT-AIT de Puerto Real

Marzo 2019

lunes, 11 de marzo de 2019

RECORDANDO: EL TOPO DE SAN FERNANDO


El topo de La Isla (San Fernando-Cádiz): 31 años oculto en su casa
"Estábamos en San Fernando con motivo de la festividad de nuestro Patrono San Francisco de Sales, cuando nos llegó el rumor. En una calle cercana al Hotel Salymar un hombre había estado en su casa desde las fechas del Alzamiento y hace unos días había vuelto a salir presentándose a la autoridad. Nos pusimos sobre la pista del hecho".
Así comenzaba la primera noticia sobre el caso de Juan Rodríguez Aragón. La publicó Diario de Cádiz el martes 30 de enero de 1968, hace cincuenta años. Al día siguiente, toda la prensa española se hizo eco de la historia del vecino de La Isla que había permanecido escondido en su vivienda desde julio de 1936, desde el inicio de la Guerra Civil. La agencia internacional UPI rebotó la noticia y la publicaron numerosos periódicos europeos y americanos. El scoop fue de Higinio Sainz León, mítico periodista de sucesos. Acompañado por el no menos afamado fotógrafo Juman, Higinio se desplazó a San Fernando los días siguientes para tratar de ampliar su noticia con una entrevista y unas fotografías de aquel hombre que no había salido a la calle en 31 años. No lo logró. Tuvo que conformarse, como él mismo escribió, con hablar con la esposa y con contar lo que les había ocurrido a él y a Juman en La Isla.
El testimonio de Juan aparece en el libro 'Los topos', de los periodistas Torbado y Leguineche
Higinio relató lo que les dijo un cuñado de Juan Rodríguez: que lo dejasen tranquilo, que no era El Cordobés ni Lola Flores, que se ocupasen de otras cosas que interesaban a muchos, que lo de su cuñado no interesaba a nadie. Pero si es noticia nacional, argumentó el periodista. "Ustedes buscan el lucro", replicó el hombre. "Nada de eso. Buscamos la información". Higinio contó que la respuesta los dejó asombrados: "¿Pagan ustedes un millón de pesetas por la fotografía?".
Juman lo intentó de nuevo en días posteriores. Él y otro periodista, Fernando Fernández, se apostaron junto a la casa número 140 de la calle García de la Herrán. Allí había permanecido "refugiado", desde hacía más de tres décadas, en un "ostracismo voluntario", un hombre "que pudo gozar de la libertad desde hace muchos años", escribía Fernández. Nada. Volvieron a hablar con el cuñado. "¿No será posible conseguir una fotografía de Juan? Le prometemos terminar aquí nuestro trabajo", insistieron. "¿Y para qué? ¿No se ha dicho ya bastante sobre este asunto?".
No le faltaba razón al hombre: bastante se había dicho ya para los tiempos que corrían. Sobre Juan Rodríguez ya se había publicado lo suficiente: los lectores ya sabían que había nacido en San Fernando el 16 de junio de 1901 y que, por tanto, tenía 66 años de edad; que en los años treinta trabajaba como carpintero en la Carraca y era taquillero en el Teatro de las Cortes; que "escribía artículos en un periódico, órgano de la CNT"; y que "tras las primeras fechas del Movimiento Nacional, desapareció" y a quien preguntaba por él, la familia le decía "que había marchado al extranjero".
Higinio logró hablar con la esposa de Juan Rodríguez y ella le explicó que en 31 años él no había salido a la calle, que nadie lo vio porque su casa (en el centro de una huerta, muy blanca y muy cuidada) era la única que había por allí, que muchos años después habían construido unos bloques de viviendas y que los vecinos eran nuevos. "Nadie nos conocía y llevábamos una vida muy tranquila". ¿Y por qué se escondió su esposo?, le preguntó Higino. La mujer movió la cabeza de un lado a otro y respondió: "Póngase quien sea en nuestro lugar".
Algunos lectores sabían perfectamente en 1968 por qué se había escondido Juan Rodríguez. Pero muchos otros desconocían qué había sucedido en La Isla en el verano de 1936 y en la Guerra Civil. En la versión oficial, la única que estaba permitido contar en los años sesenta en España, figuraban todas las víctimas de "la barbarie roja". Pero no había ni rastro de lo que habían hecho los franquistas en San Fernando y otras ciudades de la provincia de Cádiz: de los asesinatos y ejecuciones de personas que no habían cometido ningún delito. Nada mencionaba ni recordaba al alcalde Cayetano Roldán ni a sus tres hijos, por ejemplo. De modo que era imposible que entendiesen qué quería decir aquella mujer que se expresaba con tanta cautela. Las informaciones no aclaraban nada. Y Juan Rodríguez se cuidaba de explicarse.
Bien sabía él por qué. Pocos días después de que Juan diese por finalizado su cautiverio, Diario de Cádiz publicaba una larga entrevista al entonces vicepresidente del Gobierno, Carrero Blanco. Se la hacía uno de los popes del periodismo de entonces: Emilio Romero. Carrero se declaraba "monárquico... de la Monarquía nacida de la guerra de Liberación". Entre otras cosas, explicaba que en España había "una democracia moderna, peculiar, que asegura la convivencia, promueve el progreso y establece la justicia"; y advertía que "si el régimen liberal y de partidos puede servir al progreso de otras naciones, para los españoles ha demostrado ser el más demoledor de los sistemas". Emilio Romero le hacía entonces una pregunta muy directa: ¿qué es aquello que no puede volver jamás? Y el vicepresidente respondía "con rotundidad": "Los partidos políticos".
Carrero Blanco no llegó a verlo pero sólo nueve años después de esa entrevista, España celebraría unas elecciones con partidos políticos; y al año siguiente tendría una Constitución que derrumbaba todo el entramado legislativo franquista. Comenzaba así un sistema político similar, salvo en que era una Monarquía, al que destruyeron los sublevados contra la Segunda República con una guerra que entonces consideraron "conveniente" y "necesaria". Pero en 1968, en los días en que Juan Rodríguez se asomaba en silencio a las calles de San Fernando, Diario de Cádiz publicaba noticias que mostraban un país que ahora parece increíble: cuatro sacerdotes comparecían ante el Tribunal de Orden Público (TOP) por haber participado en una manifestación el 1 de mayo del año anterior y el fiscal pedía dos años de prisión para cada uno; la misma pena era solicitada en otro juicio en el TOP para dos jóvenes detenidos en Olvera cuando intentaban distribuir una revista anarquista editada en París.
En esas andaba España cuando en la primavera de 1969, dos periodistas, Manuel Leguineche y Jesús Torbado, leyeron en Madrid una breve noticia sobre la resurrección de un hombre que había estado escondido desde el final de la Guerra Civil. Poco antes, el 31 de marzo, Franco había dictado un decreto: treinta años después de terminada "la Guerra de Liberación" quedaban prescritas "las posibles responsabilidades penales que pudieran derivarse de cualquier hecho que tenga relación con aquella Cruzada".
Esto es, que ya no iba a ser juzgado nadie, por ejemplo, por haber sido masón, por haber sido voluntario en el Ejército de la República, por haberse opuesto al golpe de Estado de julio del 36, por haber sido alcalde o concejal de un partido de izquierdas durante la República o simplemente por haber sido interventor (también de un partido de izquierdas) en las elecciones de febrero de 1936. Eran algunos de los delitos que se derivaban de una Guerra Civil a la que, 30 años después de finalizada, el Gobierno de Franco seguía denominando Cruzada.
Tras ese indulto general para delitos cometidos por los republicanos (los de los franquistas quedaron impunes desde el principio) aumentó el número de hombres que vencieron el miedo y salieron de sus escondites. Leguineche y Torbado comenzaron entonces a recorrer España en su busca. Pero no sólo era difícil averiguar dónde estaban. Lo verdaderamente complicado, explicaron después, era convencerlos para que contaran su peripecia. No se fiaban de una España en la que sindicatos y partidos estaban prohibidos.
Así llegaron los dos periodistas a la provincia de Cádiz, a San Fernando y a Juan Rodríguez Aragón. En el libro que publicaron en 1977, Leguineche y Torbado explican que las tres veces que la esposa de Juan supo que ellos estaban hablando con su marido, los echó de la casa a golpes de escoba o con cubos de agua. Tras haber salido el hombre de su escondite, en los seis años y medio de vida libre que tuvo a partir de entonces, la mujer procuró que Juan "no hablase con nadie, que no saliera a la calle, como imponiéndole la misma condena que ella había sufrido por culpa suya desde los veinticinco años".
Juan Rodríguez murió en 1974. No llegó a ver Los topos, el famoso libro de Leguineche y Torbado, un gran éxito editorial de los setenta. No estuvo en las librerías hasta que murió Franco. En los años en los que recorrían España en su Renault 8, los dos periodistas dormían muchas veces al raso y se hacían pasar por cualquier cosa para conseguir localizar a los republicanos que iban saliendo a la luz. Ambos sabían que aquellos testimonios que iban recopilando eran impublicables. No obstante, le sacaron provecho a ese inconveniente: les sirvió para repetir entrevistas y apuntalar datos.
Con Juan lograron hablar por primera vez cuando había transcurrido un año de su salida a la luz. Lo vieron viejo y débil, temeroso pero con voz clara. "La cultura hace cobardes a los hombres". Repetía esa frase.
Juan les contó a los dos periodistas que era el mayor de seis hermanos, de una familia que vivía de una huerta, y que desde pequeño supo que su horizonte era trabajar. Comenzó a los once años y luego se hizo carpintero y entró en los astilleros, en Matagorda. Iba cada día muy temprano hasta Cádiz, tomaba un café en la esquina de la calle Plocia y luego cogía el remolcador. A los 18 años empezó a escribir poesía y a leer mucho. Con otros jóvenes de San Fernando formó una tertulia que se reunía en el café España. Leían a Galdós, a Blasco Ibáñez, a Unamuno. Y a Gorki, a Schopenhauer, a Goethe. Él también comenzó a escribir y publicaba cuentos en una revista de Puerto Real. A los 23 años se fue a Madrid.
Trabajó en la capital como pintor de brocha gorda y al tiempo escribía cuentos que enviaba al periódico El Imparcial. Pero no le publicaban nada. Sí le publicaron una primera novela en Barcelona: El drama de un amor vulgar. Cansado de un Madrid que no le hacía caso, regresó a La Isla y continuó escribiendo. Le publicaron varias novelas. Juan les dijo a Leguineche y Torbado que no conservaba ningún ejemplar, que "cuando el Movimiento" había quemado todo: libros y periódicos.
Como era taquillero en el Teatro de las Cortes, escribía para el periódico La Correspondencia de San Fernando las críticas de todo lo que pasaba por el escenario: zarzuelas, dramas, conciertos. "La gente se sorprendía de que un carpintero escribiese". Se había casado y trabajaba en el mejor taller de la ciudad. Estaba afiliado a la CNT.
Tres días después del 18 de julio de 1936, a Juan lo vieron por la calle unos falangistas y le pegaron una paliza. Ya habían empezado a matar gente. Se metió en casa pero al día siguiente salió de nuevo porque creía que él no corría peligro. Estaba en una barbería cuando unos amigos le dijeron que los falangistas lo andaban buscando. Después, un vecino le advirtió de que habían ido a su casa a para matarlo.
Se escondió por el campo. Por la noche dormía en el cementerio, en un nicho vacío. A primeros de agosto se metió en su casa y ya no salió a la calle hasta el 24 de enero de 1968. A los diez años de encierro daba algún paseo nocturno por la huerta.
Juan Rodríguez se carteó con Jesús Torbado, que en 1970 lo visitó de nuevo acompañado por el escritor isleño Luis Berenguer. En una carta de enero de 1971, Juan menciona esa visita como lo más notable del año en su vida solitaria: "Vivo tan apartado de todo". Muy precavido, víctima del síndrome de Estocolmo o realmente muy ajeno a lo que sucedía, Juan les había dicho en el 69 a Leguineche y Torbado: "Estoy asombrado de lo bien que marcha todo, los Planes de Desarrollo, la ciudadanía. Veo que España entera trabaja por su grandeza, prosperidad y prestigio".
 

sábado, 9 de marzo de 2019

EL TRIBUNAL SUPREMO AVALA QUE EL AMIANTO TAMBIEN CAUSA CANCER DE ESOFAGO


El Tribunal Supremo avala que el amianto también causa cáncer de esófago
El hecho de que una determinada patología no se encuentre en el listado de enfermedades profesionales que causa el amianto no es motivo suficiente para desestimar su origen laboral. Así lo dictamina el Tribunal Supremo, que ha inadmitido a trámite un recurso de Uralita contra una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) que acreditaba que un hombre que murió a consecuencia de un cáncer de esófago desarrolló la enfermedad a raíz de la exposición continuada en su puesto de trabajo al asbesto.
Según informa en un comunicado Col•lectiu Ronda, se trata de un extrabajador de la fábrica de Rocalla, en Castelldefels (Barcelona), una empresa que fue absorbida por Uralita y que se dedicaba a la fabricación de fibrocemento, uno de los principales productos derivados del amianto. Actualmente, esta enfermedad no figura entre las patologías que el Cuadro de Enfermedades Profesionales considera relacionadas con el asbesto.
¿Qué dice la UE?
Sin embargo, la sentencia del juzgado social número 3 de Barcelona, que ahora es firme, recordaba que la Comisión Europea instó a los estados miembros a tomar en consideración “los conocimientos actuales y los criterios científicos contrastados para evaluar si se tiene que considerar o no [una patología] como enfermedad profesional”.
Esta primera sentencia, que fue después ratificada por el TSJC, acreditaba la existencia de “evidencia científica suficiente” de que el asbesto puede provocar varios tipos de cáncer, como el de esófago así como otros “procesos malignos” que pueden afectar diversos órganos. Entre las patologías directamente relacionadas con el amianto, se encuentran el cáncer de pulmón, de laringe y el de mesotelioma.
 La sentencia establece un precedente
El letrado responsable de la demanda, Àlex Tisminetzky, destaca “la importancia capital” de esta resolución judicial que establece un precedente para futuras reclamaciones: “Según datos de la UE, España es el país que menos casos de asbestosis y cánceres provocados por la exposición laboral al amianto reconoce”, comenta.
Al tiempo, recuerda que Eurogip hizo público un informe que reflejaba que en el periodo comprendido entre 1980 y 2003 en Alemania se reconocieron 51.582 casos de enfermedades profesionales relacionadas con el amianto, mientras que en España la cifra era significativamente menor (tan sólo 406 casos). Según el abogado, en el Estado español se deberían haber reconocido cerca de 13.000 casos de personas que desarrollaron patologías laborales producidas por asbesto, por lo que concluye que la mayoría de los afectados “se han visto privados de sus derechos”.
Cada vez son más los estudios que salen a la luz que relacionan la exposición a este mineral con un número cada vez mayor de afectados por diversas patologías y afecciones. En 2015 una sentencia pionera, cuya demanda fue interpuesta por la misma cooperativa de abogados anteriormente citada, acreditó el nexo causal entre la inhalación de fibras de asbesto y el cáncer de laringe de un extrabajador expuesto a amianto, lo que hizo que se incorporara esta dolencia al Cuadro de Enfermedades Profesionales relacionadas con el amianto.
“España es el país que menos casos de asbestosis y cánceres provocados por amianto reconoce”
 
Àlex Tisminetzky Abogado Col·lectiu Ronda
 

viernes, 8 de marzo de 2019

PARA ELLAS, LAS OLVIDADAS


PARA ELLAS, LAS OLVIDADAS

Mujeres Libres de España 1936-1939: Cuando florecieron las rosas de fuego

 

Nelson Méndez P.

Departamento de Enseñanzas Generales, Ciclo Básico, Facultad de Ingeniería,

Universidad Central de Venezuela Caracas

 

A Concha Liaño, que construyó la utopía y la lleva en la mirada

 

Resumen:

En la década de 1930, en una dramática coyuntura dominada por la Guerra Civil, existió en España la Agrupación de Mujeres Libres, iniciativa de organización femenina radical de masas como no ha habido otra en el ámbito iberoamericano, tanto por su desarrollo cuantitativo como porque ha sido la expresión más acabada de los vínculos históricos entre feminismo y anarquismo. Se expone aquí el proceso social, político y cultural que rodeó a dicha organización, apuntando las circunstancias de su aparición y desarrollo, su ideario específico para la emancipación de la mujer por la mujer, y lo más resaltante de su acción concreta. Se rescata la importancia de esa experiencia, por lo general desconocida o toscamente malinterpretada, como hito pionero e inspirador para el feminismo radical contemporáneo.

Se ha dicho que la historia la escriben los vencedores, pero más importante aún es que por mucho tiempo ha sido escrita fundamentalmente por varones que se precian de realistas, así que ocuparse de unas fantasiosas mujeres derrotadas pasa por tema de poca entidad como para que investigadores serios se dignen examinarlo. Por ello, en lo dedicado a la Guerra Civil de España (1936-1939), probablemente el evento histórico del Siglo XX sobre el cual se ha producido más abundante documentación en lengua castellana dentro y fuera del mundo académico, las consideraciones acerca de la Agrupación de Mujeres Libres (en adelante indicada como MM. LL.) y sus huellas en el proceso social ibérico de aquel período por lo general son inexistentes del todo, cuando más reducidas a escuetas menciones de cliché tipo "pequeño grupo de feministas románticas" o "sección de mujeres de las organizaciones anarquistas ya existentes" - y al limbo de las notas al pie de página.

De hecho, en la indagación de fuentes para preparar este texto, que gracias a Internet puede ser hoy día bastante prolija y permite verificar lo existente en fondos documentales como los de la Biblioteca del Congreso en Estados Unidos y las Bibliotecas Nacionales de España, Francia y otros países, no encontramos referencia a ningún producto académico originalmente escrito en castellano, como artículo en revista arbitrada, tesis de pregrado o de postgrado dedicado específicamente al tema, aunque si localizamos un libro que a pesar de titularse "El Feminismo Ibérico" y ser escrito por una docente universitaria catalana (1), no menciona en sus 150 páginas a MM. LL., a ninguna de las tantas y visibles militantes libertarias españolas por los derechos de la mujer, y ni siquiera al anarquismo. Apenas se pudo consultar la versión resumida de un trabajo académico en italiano [Giambelli, 1998] y una tesis de doctorado originalmente en inglés [Ackelsberg, 1998]. Ello a pesar de que se han publicado recopilaciones muy completas de fuentes primarias y testimonios detallados de muchas protagonistas, a saber: el # 4 del boletín EL NOI [1996], Iturbe [1974], Liaño [1999a], Liaño y otras [1999b] y Nash [1975]; aparte de ser nada menos que el primer movimiento feminista radical de auténtica base popular en el ámbito iberoamericano, precursor en la lucha por reivindicaciones que después de tantos años conservan plena vigencia, con el extraordinario mérito de iniciar con coraje la construcción de utopías en un entorno de enorme atraso social y cultural del cual la mujer era víctima por excelencia.

* Las raíces de MM. LL.

jueves, 7 de marzo de 2019

26 DIRIGENTES DE UGT-CANARIAS AL BANQUILLO POR APROPIARSE DE 872.000 EUROS DE FORMACION


26 dirigentes de UGT-Canarias, al banquillo por apropiarse de 872.00 euros de formación

La trama de UGT-Canarias se apropió de unos 872.000 euros de los fondos públicos que el sindicato recibió de 2006 a 2010 para la formación de trabajadores. La organización usaba la Fundación para el Desarrollo Social (Fundescan) como instrumento para financiarse con las subvenciones que le concedía el Gobierno regional. Así consta en el auto de procesamiento contra los 26 encausados y contra el propio sindicato que el 28 de febrero, hace apenas una semana, dictó el Juzgado de Instrucción número 4 de Las Palmas de Gran Canaria. El juez , pues, ha hallado indicios racionales de culpabilidad.

La resolución judicial expone que la dirección de UGT-Canarias no solo controlaba totalmente la fundación -nombraba a los miembros del patronato, que pertenecían al sindicato-, sino que la utilizaba "como un instrumento para la financiación de forma indirecta de UGT-Canarias". Y como el dinero que manejaba Fundescan procedía fundamentalmente de las arcas públicas, eran estas las que alimentaban indebidamente la caja del sindicato. "Principalmente mediante la obtención de subvenciones concedidas por el Gobierno de Canarias destinadas a la formación de trabajadores, y más concretamente para el desarrollo de los denominados planes de formación", reza textualmente el auto de procesamiento.

El modus operandi de la trama era sencillo. UGT solicitaba las subvenciones al Servicio Canario de Empleo (SCE), organismo que depende del Ejecutivo autonómico, y después subcontrataba a su propia fundación para que ejecutara las tareas de formación de los trabajadores. Hasta aquí no había nada ilegal. Pero el caso es que los responsables del sindicato en aquellos años no transferían todo el dinero público a las cuentas de Fundescan, sino que ordenaban que una parte se la quedara UGT. Así, fondos que debían servir para actividades formativas acabaron pagando "gastos propios del sindicato totalmente ajenos a los planes de formación", ahonda el auto.

En el escrito se detallan de forma pormenorizada las cantidades que recibía UGT, las que transfería a Fundescan y las que se quedaba irregularmente. A finales de 2006, y para acciones de formación profesional continua, el SCE concedió al sindicato un montante de, exactamente, 2.375.249,26 euros. A mediados de 2007, el Servicio Canario de Empleo autorizaba a UGT a subcontratar a Fundescan, de modo que iba a ser la fundación, como "entidad vinculada al sindicato", la que llevaría a cabo la encomienda. Fue UGT la que pidió a la dirección del SCE que permitiera la subcontrata. Sin embargo, de los casi 2,4 millones de la subvención solo llegaron a la caja de la fundación 2.217.866,78 euros. Los 157.382,48 euros que faltaron fueron la primera apropiación, un dinero que por orden de los imputados se quedó UGT-Canarias para "cubrir gastos totalmente ajenos a los cursos".

La historia se repitió con el mismo guión en la siguiente convocatoria de subvenciones. De los 2.569.578 euros que el SCE le concedió al sindicato el 28 de diciembre de 2007, solamente acabaron en manos de Fundescan -UGT había vuelto a pedir permiso para que fuera la fundación la que llevara a cabo la encomienda pública- un total de 2.307.927,5 euros. Otros 261.659 euros se fueron así a la caja del sindicato de manera irregular. "También en este caso los imputados ordenaron que UGT-Canarias se quedara con la diferencia entre el importe de la subvención concedida y la cantidad transferida a Fundescan [...], cantidad que se aplicó a cubrir gastos de UGT-Canarias totalmente ajenos a estos cursos de formación", recoge el auto.

Lo mismo ocurrió también con 424.522 euros de la subvención concedida en diciembre de 2008, un total de 2.924.522 euros.


 

EL ORIGEN LIBERTARIO DEL DIA DE LA MUJER TRABAJADORA


El origen libertario del Día de la Mujer Trabajadora (8 de Marzo):

Según la prensa burguesa el 8 de marzo se conmemora por la muerte de 129 obreras textiles en Nueva York que murieron quemadas vivas por un incendio en el establecimiento, iniciado por el mismo propietario en 1857.

Esto que afirman sin ninguna base o sustento histórico y que se repite en escuelas, periódicos, folletos, actos, conferencias, etc etc, etc... no es nada más que un MITO...

En realidad si hubo una huelga, si hubo fuego, si hubo obreras muertas, pero no fue un 8 de marzo de 1857, fue en 1908 cuando 40,000 costureras de grandes fábricas textiles se declararon en huelga, demandando el derecho de unirse a los sindicatos, mejores salarios, una jornada de trabajo menor y la abolición del trabajo infantil.

Algo es seguro. Estas obreras no pedían el sufragio universal, no pedían ser políticas, no pedían parlamentar en los congresos nacionales, no pedían ser patronas, no pedían ocupar cargos jerárquicos comúnmente ocupados por hombres en esos años, como ellas decían:  "Queremos el pan, pero tambien queremos las rosas!..."

Durante la huelga, fueron brutalmente reprimidas por la policía, tomaron la Fábrica "Textil Cotton". Se produjo un incendio, mueren aproximadamente 146 mujeres, la obrera más joven victima del fuego y la violencia de la patronal tenía 14 años. 120.000 obreras asistieron a la manifestación-funeral.

¿Cual es el motivo de que se cambie el año real de la huelga? el motivo fue desvincular el carácter libertario de las mujeres que se alzaron en huelga, pues la mayoría eran la de IWW (sindicato anarquista que tenia aproximadamente un cuarto de millón de afiliados y que ideológicamente se oponía al socialismo autoritario, abogando por una organización libertaria).

La supuesta huelga de 1857 es un mito fabricado por la O.N.U. para amputarle el carácter revolucionario de esta fecha, y establecer legalmente dentro de los parámetros de los Estados como un día festivo, un feriado más, sin ninguna reivindicación "molesta" para sus interesas. La ONU estableció así el "el día de la mujer", cuando en realidad es el día de la mujer TRABAJADORA y ya se conmemoraba muchas décadas antes de que se estableciera "legalmente":

Teresa Claramunt, anarquista, obrera textil catalana, periodista y sindicalista. Formó en 1889, junto a Ángeles López de Ayala y Amalia Domingo, la Sociedad Autónoma de las Mujeres, el primer grupo de autoemancipación de las mujeres trabajadoras y sin recursos económicos.

Ellas y otras luchadoras propiciaron que el 8 de Marzo fuera celebrado como un día reivindicativo por la huelga de 3.500 obreras textiles de Igualada, Barcelona, que realizaron el año 1881, exigiendo derechos laborales y sociales –la revolución social.

Un numeroso grupo de mujeres fue encarcelado en los 5 meses que duró la protesta. Desde entonces todos los meses de marzo,las obreras salían a las calles del mundo para clamar por sus derechos, el mes de marzo de lleno de connotaciones libertarias...

Más tarde en el año 1912, lejos de los banquetes burgueses, las trabajadoras texitles de Lawrence salían a la huelga. La enorme mayoría no estaba organizada en sindicatos socialistas o comunistas, y la AFL (conservadora) sólo afiliaba obreros calificados, es decir, varones blancos. La organización que encabezó la huelga fue la IWW, organizacion que era mayoritaria dentro del movimiento obrero norteamericano y que veía indispensable organizara los más explotados entre los trabajadores: mujeres, negros e inmigrantes.

" La historia del progreso está escrita con la sangre de hombres y mujeres que se han atrevido a abrazar una causa impopular, como, por ejemplo, el hombre negro al derecho de su cuerpo, o el derecho de la mujer a su alma..." Emma Goldman

Fuente redes sociales:  Delirius Trement

domingo, 3 de marzo de 2019

RECORDANDO: 5 TRABAJADORES MUERTOS POR DISPAROS DE LA POLICIA


SUCESOS DE VITORIA – 5 TRABAJADORES MUERTOS POR DISPAROS DE LA POLICIA

Los sucesos de Vitoria, también conocidos como matanza del 3 de marzo,tuvieron lugar el 3 de marzo de 1976 en Vitoria, capital de la provincia vasca de Álava en España, pocos meses después de la muerte del dictador Francisco Franco, en plena Transición Española.

Los hechos sucedieron a las cinco y diez de la tarde del 3 de marzo de 1976 cuando efectivos de la Compañía de Reserva de Miranda de Ebro y de la guarnición de Vitoria de la Policía Armada desalojaron de la iglesia de San Francisco de Asís del barrio de Zaramaga, populoso barrio obrero situado al norte de la ciudad, a 4.000 trabajadores en huelga reunidos en asamblea. La policía lanzó gases lacrimógenos al interior de la iglesia y disparó con fuego real y pelotas de goma a las personas que salían del recinto. Murieron cinco personas y fueron heridas de bala más de ciento cincuenta. Los fallecidos fueron:

Pedro María Martínez de 27 años de edad, trabajador de Forjas Alavesas, falleció en el mismo lugar de los hechos.

Francisco Aznar Clemente de 17 años de edad, estudiante y operario de panadería, falleció en el mismo lugar de los hechos.

Romualdo Barroso Chaparro de 19, gravemente herido murió poco después.

José Castillo de 32 años, trabajador de Basa, una sociedad del Grupo Arregui, falleció posteriormente.

Bienvenido Pereda de 30 años, trabajador de grupos Diferenciales, falleció posteriormente.[6]​

Posteriormente, durante los actos de protesta que se produjeron en todo el país, murió en la localidad vizcaína de Basauri Vicente Antonio Ferrero.

Fue una de las mayores matanzas que se produjeron en la llamada Transición española. Los hechos no fueron investigados ni enjuiciados. El relevo al frente del gobierno de España que el rey Juan Carlos I realizó en julio de ese año, cambiando a Carlos Arias Navarro por Adolfo Suárez pudo ser una consecuencia de este episodio.

HISTORIA

Durante el mes de enero de 1976, unos seis mil trabajadores iniciaban una huelga en contra del decreto de topes salariales y en defensa de mejores condiciones de trabajo. Dos meses después convocaban por tercera vez una huelga general que fue masivamente seguida el día 3 de marzo. Desde la madrugada la tensión eran muy grande. Al coche del jefe de personal de Forjas Alavesas y a 20 camiones de la empresa habían aparecido con las ruedas pinchadas. Al empezar el día actuaron numerosos piquetes que de forma expeditiva, paralizaron prácticamente la ciudad. Sobre las 10 de la mañana se produjeron en la plaza de la Virgen Blanca y calles de los alrededores los primeros enfrentamientos entre trabajadores en huelga y policía. En las calles Calvo Sotelo y monseñor Estenaga hubo rotura de lunas y puertas de bares. Hacia la una del mediodía la virulencia de los enfrentamientos fue grande.

Sobre las cinco de la tarde la Policía Armada rodeó en la iglesia de San Francisco de Asís en Vitoria, en la que estaba realizando una asamblea de trabajadores y, haciendo caso omiso de la solicitud del párroco que invocó lo dispuesto en el concordato, conminó al desalojo. Apenas unos segundos después disparaban gases lacrimógenos en un recinto cerrado y abarrotado de gente creando indignación y sobre todo pánico. Los que salieron por delante medio asfixiados y con pañuelos en la boca fueron apaleados por los flancos y a los del frente les dispararon pelotas de goma y fuego real.

La policía resolvió la situación que habían creado a tiro limpio, resultando muertos Pedro María Martínez Ocio, trabajador de Forjas Alavesas, de 27 años, Francisco Aznar Clemente, operario de panaderías y estudiante, de 17 años, Romualdo Barroso Chaparro, de Agrator, de 19 años, José Castillo, de Basa, una sociedad del Grupo Arregui, de 32 años. Dos meses después moriría Bienvenido Pereda, trabajador de grupos Diferenciales, con 30 años. Dos obreros muertos en el lugar de los hechos, cuatro heridos muy graves de los cuales tres morirían, y varios heridos más, algunos con herida de bala.

A partir de ese momento se desarrollaron violentos enfrentamientos y la Policía perdió prácticamente el control de la ciudad hasta las nueve de la noche, cuando ya habían llegado refuerzos. El último herido de extrema gravedad fue el inspector de policía Antonio Losada al que, cuando se encontraba en la puerta de la Comisaría, arrojaron un cóctel molotov que le provocó quemaduras en todo el cuerpo.[7]​

Aquel jueves el Secretario General del SPD de Alemania, Willy Brandt, cancelaba la entrevista con Fraga que participaba en una campaña diplomática para vender internacionalmente una reforma avalada por la monarquía. El sábado, Manuel Fraga Iribarne, entonces Ministro de la Gobernación, junto con Rodolfo Martín Villa, Ministro de Relaciones Sindicales, y el General Campano, director de la Guardia Civil, intentaban, visitando a los heridos, reducir el impacto de su decisión.[8]​

Todavía prohibidos los derechos de reunión, manifestación y de huelga, los sindicatos, ilegales también, convocan huelgas en toda España. Tuvieron especial importancia en Vitoria, en el cinturón industrial madrileño y en el País Vasco. El 8 de marzo tuvo lugar una huelga general a nivel de todo el País Vasco, durante la cual se produjeron nuevos choques en el curso de los cuales, hubo otro muerto: Vicente Antonio Ferrero en Basauri. Posteriormente los altercados se multiplicaron y las huelgas generales de protesta, se sucedieron durante varios meses.

CONSECUENCIAS

Estos incidentes aceleraron la acción de la oposición democrática, y su unidad de acción. La Junta Democrática y la Plataforma de Convergencia Democrática se fusionan en la Coordinación Democrática o Platajunta el 26 de marzo. Esta nueva junta ejerce mayor presión política sobre el gobierno, exigiendo amnistía, libertad sindical, democracia y rechaza las leyes reformistas.

En 2008, una comisión del Parlamento Vasco consideró responsables políticos de los sucesos a los "titulares de los ministerios actuantes en este conflicto": Manuel Fraga Iribarne, ministro de Gobernación (en Alemania durante los sucesos, correspondiéndole ser "ministro de jornada", encargado de cubrir ausencias de otros y de asumir responsabilidades a Adolfo Suárez), Rodolfo Martín Villa, ministro de Relaciones Sindicales, y Alfonso Osorio, ministro de Presidencia.[9]​

Interpol solicitó en 2014 la detención preventiva con fines de extradición de varios implicados en la matanza.[10]​

En el caso de Rodolfo Martín Villa, la jueza argentina María Servini de Cubría considera que es “responsable de la represión” y que “los hechos de los que resulta responsable” son sancionables con las “penas de reclusión o prisión perpetua”, en referencia al delito de homicidio con el agravante de haber sido cometido con el concurso premeditado de dos o más personas.

Para Servini, los delitos de Martin Villa y del resto de los imputados constituyen crímenes de lesa humanidad y sus responsables están sujetos a persecución a través del principio de jurisdicción universal.

La jueza imputa también responsabilidades a Alfonso Osorio, ministro de Presidencia que “junto a Adolfo Suárez y Martín Villa decidió que el operativo fuese dirigido por un mando único para que coordinase y mandase a todas las fuerzas por orden público”. Servini también pide la detención y extradición de Jesús Quintana, capitán de la Policía Armada al mando de las fuerzas que asaltaron el templo.[10]​

REPARACION Y RECONOCIMIENTO DE LAS VICTIMAS

Tras la investidura a la presidencia del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, el grupo del Partido Nacionalista Vasco formuló el 19 de mayo de 2004 una pregunta al Senado en la que se interesaba por el esclarecimiento de los hechos de Vitoria.[11]​ El 16 de junio de 2011, Partido Nacionalista Vasco, Aralar, Eusko Alkartasuna y Ezker Batua presentaron una propuesta en el Parlamento Vasco para incluir a las víctimas de los sucesos de Vitoria en la Ley de reconocimiento de las víctimas del terrorismo, que tramitaba el Congreso de los Diputados. Aunque apoyaron la necesidad de reparación, Partido Socialista de Euskadi, Partido Popular y UPyD rechazaron considerarles "víctimas del terrorismo". El PSE consideró que estos hechos debían ser incluidos en la ponencia sobre víctimas de motivación política que comenzaría poco después en el Parlamento Vasco.[12]​

Por primera vez, el 3 de marzo de 2012, el Gobierno Vasco homenajeó a las víctimas de la violencia policial de 1976. La portavoz de Gobierno Vasco y consejera de Justicia, Idoia Mendia participó en una ofrenda floral acompañada de los secretarios generales de UGT y CC.OO. (sindicatos a los que pertenecían los muertos).[13]​

TEXTO DE LA GRABACION POLICIAL

Esta es la transcripción de parte de las conversaciones entre las patrullas responsables de la carga en la iglesia, según las grabaciones existentes de la Banda de Radio de la Policía:[cita requerida]

«V-1 a Charlie. Cerca de la iglesia de San Francisco es donde más grupos se ven. Bien, enterados».

«Charlie a J-1. Al parecer en la iglesia de San Francisco es donde más gente hay. ¿Qué hacemos? Si hay gente ¡a por ellos! ¡Vamos a por ellos!»

«J-1 a Charlie. Charlie, a ver si necesitas ahí a J-2. Envíalo para aquí para que cubra la espalda de la iglesia.»

«J-3 a J-1 Estamos en la iglesia. ¿Entramos o qué hacemos? Cambio».

«...Entonces lo que te interesa es que los cojan por detrás. Exacto».

«J-1 a J-2 Haga lo que le había dicho (acudir en ayuda de Charlie a Zaramaga). Si me marcho de aquí, se me van a escapar de la iglesia. Charlie a J-1. Oye, no interesa que se vayan de ahí, porque se nos escapan de la iglesia. ...Mándennos refuerzos, si no, no hacemos nada; si no, nos marchamos de aquí; si no, vamos a tener que emplear las armas de fuego. Vamos a ver, ya envío para allí un Charlie. Entonces el Charlie que está, J-2 y J-3, desalojen la iglesia como sea. Cambio. No podemos desalojar, porque entonces, entonces ¡Está repleta de tíos! Repleta de tíos. Entonces por las afueras tenemos Rodeados de personal ¡Vamos a tener que emplear las armas! Cambio. Gasead la iglesia. Cambio. Interesa que vengan los Charlies, porque estamos rodeados de gente y al salir de la iglesia aquí va a ser un pataleo. Vamos a utilizar las armas seguro, además ¿eh? Charlie a J-1. ¿Ha llegado ya la orden de desalojo a la iglesia? Sí, sí la tiene J-3 y ya han procedido a desalojar porque tú no estabas allí. Muy bien, enterado. Y lástima que no estaba yo allí».

«Intento comunicar, pero nadie contesta. Deben estar en la iglesia peleándose como leones. ¡J-3 para J-1! ¡J-3 para J-1! Manden fuerza para aquí. Ya hemos disparado más de dos mil tiros. ¿Cómo está por ahí el asunto? Te puedes figurar, después de tirar más de mil tiros y romper la iglesia de San Francisco. Te puedes imaginar cómo está la calle y cómo está todo. ¡Muchas gracias, eh! ¡Buen servicio! Dile a Salinas, que hemos contribuido a la paliza más grande de la historia. Aquí ha habido una masacre. Cambio. De acuerdo, de acuerdo. Pero de verdad una masacre».

Extracto de las conversaciones de la policía durante los sucesos del 3 de marzo de 1976.


 

viernes, 1 de marzo de 2019

45 AÑOS DEL ASESINATO DE SALVADOR PUIG ANTICH


45 años del asesinato de SALVADOR PUIG ANTICH
Salvador Puig Antich nació en Barcelona, Cataluña (España), el 30 de mayo de de 1948. Hijo de una familia trabajadora con una ideología burguesa, cristiana y progresista, Salvador era el tercero de seis hermanos. Su padre, Joaquín Puig, había sido militante de Acció Catalana durante la República; exiliado en Francia en el campo de concentración de Argelès-sur-Mer, a su vuelta a España fue condenado a muerte e indultado en el último momento. Su madre, Immaculada Antich, era una mujer activa con una amplia vida social, de temperamento extrovertido y alegre, referente de la vida familiar.
La madre y la abuela de Salvador, junto a la figura de su hermano mayor Joaquim, fueron de gran influencia durante su infancia. Su padre, por lo contrario, siempre se mantuvo un tanto al margen de su educación.
Juventud
El joven Salvador empezó a estudiar en el colegio religioso La Salle Bonanova junto a su hermano Joaquim hasta que fue expulsado por indisciplina (por pegar a un profesor que había faltado a un compañero de clase). Después estudió en los Salesianos de Mataró en régimen de internado, tras haber pasado por la escolanía de los capuchinos de la Iglesia de Pompeya, donde, como otros compañeros, compaginó con algún trabajo esporádico.
A partir de los dieciséis años compaginó el trabajo en una oficina con los estudios nocturnos del Bachillerato y preuniversitario en el Instituto Maragall, donde hizo amistad con Javier Garriga y los hermanos Solé Sugranyes, Oriol e Ignacio), todos ellos futuros compañeros del Movimiento Ibérico de Liberación (MIL). Serían Ignacio y Javier quienes iniciaría a Salvador en la política. Javier era militante de las Fuerzas Socialistas Federadas (FSF) e Ignacio de Acción Comunista, donde también militaba Santi Soler, quien luego sería uno de los ideólogos del MIL.
Militancia
Los episodios del "Mayo francés" de 1968 y la muerte del estudiante Enrique Ruano en la Dirección General de Seguridad en 1969 fueron decisivos para que Puig Antich decidiera implicarse activamente en la lucha contra la dictadura franquista. Su primera militancia sería en 1967 en las plataformas de Comisiones Obreras del barrio Sant Josep Oriol, formando parte de la Comisión de Estudiantes del Instituto Maragall. Ideológicamente, pronto evolucionó hacia posiciones anarquistas, que rechazaban cualquier tipo de dirigismo y jerarquía dentro de las organizaciones políticas y sindicales en la lucha de la clase obrera hacia su emancipación. Tras iniciar estudios universitarios de Ciencias Económicas, hace el servicio militar en Ibiza, donde es destinado a la enfermería del cuartel. Una vez licenciado, se incorpora al Movimiento Ibérico de Liberación (MIL), integrándose en su rama armada, en lucha contra el capitalismo. Los MIL no se consideraron un grupo en la línea del FRAP o ETA. Nunca atentaron contra fuerzas de seguridad ni pusieron bombas.
Puig Antich y sus compañeros se movían con facilidad en el mundo de la lucha clandestina. Puig participa, haciendo de chófer, en las acciones del grupo, que consistían generalmente en atracos a bancos. Los botines se destinaban a financiar las publicaciones clandestinas del grupo. Crearon la revista "CIA" [Conspiración Internacional Anarquista] y la editorial "Mayo 37". También se ofrecieron para ayudar económicamente a huelguistas, pero a éstos les daba miedo recibir un dinero proveniente de los atracos. Viajaban a menudo al sur de Francia, donde se relacionaban con viejos militantes cenetistas.
El 2 de marzo de 1973 un contable de la sucursal del Banco Hispanoamericano de Barcelona resultó herido de gravedad durante un atraco perpetrado por Salvador Puig Antich, Jean Marc Rouillant, José Luis Pons Llobet y Jordi Solé Sugranyes. A partir de entonces la policía creó un grupo especial para desarticular esta banda. La nueva situación creó dudas y contradicciones en el seno del MIL. En agosto de 1973, en una reunión en Francia, la mayoría de sus miembros, descontentos con la trayectoria del grupo, decidieron su disolución. Sin embargo, Puig Antich, los hermanos Solé Sugranyes y José Luis Pons decidieron continuar.1
Detención
El 15 de septiembre de 1973, en lo que fue el último atraco del MIL, en Bellver de Cerdaña la Guardia Civil detuvo a Oriol Solé y a José Luis Pons, mientras que Jordi Solé consiguió escapar a Francia. Unos días después la policía detuvo a la novia de Pons y a Santi Soler que, al ser interrogado, acabó confesando que tenía una cita el 25 de septiembre con Xavier Garriga en el bar El Funicular. Se preparó un operativo para ese día esperando detener a Garriga. Aunque no se esperaba la presencia de Puig Antich, finalmente los dos anarquistas son abordados. Garriga iba desarmado y no opuso resistencia. Puig se resistía al arresto, por lo que entre los inspectores Bocigas y Santorum y el subinspector Anguas trataron de reducirle con una zancadilla y mediante golpes en la cabeza con la culata de las pistolas.[cita requerida] En ese momento le ocuparon una pistola Kommer, calibre 6,35 milímetros, cargada y sin montar. Sin embargo el forcejeo continuó y cinco policías introdujeron a Puig y a Garriga en un portal situado en el número 70 de la calle Girona. En ese momento se escuchó un disparo, que aprovechó Garriga para escapar, aunque fue perseguido por los policías Rodríguez y Algar y atrapado gracias a la colaboración ciudadana. Mientras tanto se produjo un tiroteo en el portal donde habían quedado Puig Antich, Bocigas, Anguas y Fernández Santorum, resultando malherido Puig Antich y muerto el subinspector Francisco Anguas Barragán, de 23 años.2
Según Jean-Marc Rouillan, uno de sus compañeros que le esperaba en un coche cuando se produjo la emboscada policial, Puig Antich disparó a los policías que le detuvieron.
Proceso judicial y ejecución
Puig Antich fue encarcelado, acusado de ser el autor de los disparos que causaron la muerte a Anguas Barragán y, posteriormente, juzgado en consejo de guerra y condenado a la pena capital "por la muerte de un funcionario público por razones políticas". Partidos políticos, colectivos de derechos humanos y mandatarios extranjeros, como el Vaticano o el canciller alemán Willy Brandt pidieron su indulto. Los abogados, hermanas y novia de Puig Antich coinciden en afirmar que los partidos y sindicatos tradicionales de oposición no se movilizaron para pedir el perdón del sentenciado y así evitar su muerte o, al menos, buscar postergarla. Salvador pasó su última noche en la celda 443 de la cárcel Modelo de Barcelona, y fue ejecutado mediante garrote vil por el verdugo titular de la Audiencia de Madrid, Antonio López Sierra, en la sala de paquetería de la prisión el 2 de marzo de 1974 a las 9:20 horas de la mañana, certificando su muerte un capitán médico a las 9:40 horas. En muchos países de Europa se organizaron manifestaciones como protesta por la ejecución.
El mismo día, casi simultáneamente y por el mismo método fue ejecutado en Tarragona Georg Michael Welzel (alias Heinz Chez) en lo que se consideró un intento de las autoridades franquistas de distraer la atención respecto a la ejecución de Puig Antich.[cita requerida] Puig Antich está enterrado en el Cementerio de Montjuïc (agrupación 14, nicho 2737).
El 31 de octubre del 2014, la jueza argentina María de Servini, instructora de la causa penal contra el franquismo, y basándose en el Principio de justicia universal, envía una orden de detención internacional contra varios cargos de la dictadura franquista implicados en su ejecución, solicitando su extradición con el objetivo de interrogarles. Imputados, entre otros delitos, por firmar la sentencia de muerte de Salvador Puig Antich están los ex-ministros franquistas Antonio Carro Martínez, José Utrera Molina, Antonio Barrera de Irimo y Licinio de la Fuente.6
Cine, literatura, teatro, pintura y música
En 1974 mientras Salvador esperaba su ejecución y el mundo se movilizaba para conseguir su indulto, Joan Miró pintó la serie La esperanza del condenado a muerte.
El grupo de teatro Els Joglars produjo en 1977 la obra La torna que trataba sobre la ejecución de Heinz Chez como distracción del caso Puig Antich. Por esa obra el grupo fue sometido a un Consejo de Guerra que generó un fuerte movimiento a favor de la libertad de expresión. Lluís Llach dedicó a su memoria el tema "I si canto trist", que daba título al disco publicado el mismo año 1974. Años más tarde el cantautor participó en la banda sonora de la película Salvador. El también cantautor Joan Isaac compuso en 1976 su tema "A Margalida" en homenaje a Puig Antich y a su compañera. En 2005 Loquillo hizo también una canción dedicada a su memoria en el disco "Mujeres en pie de guerra" llamada "El año que mataron a Salvador".
En 1985, se publicó el primer libro de investigación sobre el tema: "La torna de la torna. Salvador Puig Antich i el MIL", Editorial Empúries, obra del colectivo Carlota Tolosa, integrado por Ramon Barnils, Elisabet Bonshoms, Montse Majench, Xavier Montanyà, Margarida Palomar, Carles Ruiz, Elisabet Sabartés, Rosa Serra, Carles Serrat y Dolors Tubau.
En 1996 el Ateneu Enciclopèdic Popular de Barcelona publica el libro "Antologia Poètica a la Memòria de Salvador Puig Antich", selección y prólogo de Ricard Vargas Golarons, que incluye poemas anónimos y firmador de autores como Ferran Aisa, Neil Amaro, Víctor Esteban, Vicent Andrés Estellés, Antoni Dalmases, Pere Gimferrer, Valentí Gómez i Oliver, José Agustín Goytisolo, Sara Guillén, Joan Isaac, Gerard Jacas, Lluís Llach, Ramon Muns, Agustí Pons, Marcel·lí Reyes, Anton Sala-Cordanó, Segimon Serrallonga, Josep-Miquel Sevià, Ricard Vargas Golarons, Andreu Vidal...
En 2001, el periodista catalán Francesc Escribano escribió el libro Cuenta atrás. La historia de Salvador Puig Antich, en el que cuenta los hechos que llevaron a la ejecución de Puig Antich. En septiembre de 2006, con guion basado en el libro de Escribano, se estrenó la película española Salvador, protagonizada por Daniel Brühl y dirigida por Manuel Huerga. Tanto el libro como la película han recibido fuertes críticas por parte de antiguos militantes del MIL, compañeros de militancia de Salvador, que afirman que ambos vacían de contenido político el personaje de Puig Antich, al tiempo que dignifican falsamente las imágenes de su carcelero, Jesús Irurre, del juez militar que lo condenó y de los miembros de la Brigada Político-Social de la policía franquista.
Homenajes
El 5 de marzo de 2016 la alcaldesa de Barcelona Ada Colau inauguró un mirador con vistas a la ciudad en el barrio de Roquetes con su nombre. En la plaza se ha colocado un monumento en memoria del joven anarquista, obra del arquitecto Nicolás Aparicio y Gerard Cuartero.​ Colau reivindicó en su intervención la memoria anarquista de la ciudad de Barcelona y reclamó la Barcelona "anticapitalista, feminista y antisistema". También condenó la impunidad de los crímenes del franquismo. Asistieron también al homenaje sus hermanas, el ex-alcalde Xavier Trias, la presidenta del Parlamento de Cataluña Carme Forcadell y el cantante Joan Isaac que interpretó varias de sus canciones, entre ellas "A Margalida" dedicada al joven anarquista.​
En Madrid, horas antes, el 4 de marzo, se organizó un homenaje en Centro Cultural Casa del Reloj, en el que intervino su hermana Merçona y se leyeron en el escenario tres de las cartas que Salvador escribió desde la prisión. 42 años después de su ejecución, fue el primer homenaje que se celebra para honrar su memoria.