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jueves, 21 de marzo de 2013

LA IGLESIA DEMALLORCA EXPULSA A UN CURA POR ABUSOS SEXUALES A MENORES


La Iglesia de Mallorca expulsa al párroco de Can Picafort por abusos sexuales a menores

Redacción. Palma El rector de Can Picafort, apartado cautelarmente de la parroquia desde principios de 2011, ha sido finalmente considerado culpable por el tribunal eclesiástico que le juzga de haber abusado sexualmente de varias niñas menores de edad, tal como publicó Diario de Mallorca. Pere Barceló Rigo ha sido condenado a la máxima pena canónica, que conlleva la expulsión del ministerio sacerdotal.

Se trata del primer cura de España al que la Iglesia católica aplica la llamada doctrina de la ´tolerancia cero´, impuesta por el anterior Papa Benedicto XVI para atajar los escándalos de pederastia en el seno de la institución. El pontífice, hoy emérito, ordenó a todos los obispos que investigaran las denuncias contra sacerdotes por abusos sexuales a menores, y que paralela o independientemente de la Justicia ordinaria, éstos fuesen juzgados según el Derecho canónico, propio de la Iglesia.

Pere Barceló fue denunciado ante el Obispado de Mallorca en enero de 2011, por una joven de Cala Rajada, mayor de edad, que aseguró haber sido víctima de abusos sexuales cuando era solo una niña y Barceló era el párroco de la localidad, antes de ser destinado a Can Picafort. Previamente, la joven había contactado con la ONG RANA (Red de Ayuda a Niños Abusados), con sede en Palma, que la ayudó y animó a denunciar los hechos ante el anterior obispo, Jesús Murgui. El prelado ordenó la apertura de un proceso canónico contra el capellán, y en marzo del mismo año, le apartó cautelarmente de la parroquia de Can Picafort, suspendiéndole de todas sus funciones pastorales.

El vicario judicial de la diócesis, Nadal Bernat, fue el encargado de instruir la causa, y durante meses recabó diversos testimonios incriminatorios contra el cura. Además de la primera joven, otras dos chicas denunciaron ante la Iglesia a Barceló, otra joven de Cala Rajada y una tercera de Can Picafort. Esta última también asegura que además de tocamientos, fue violada repetidamente por Barceló entre 1997 y 1998, cuando ella solo tenía 10 y 11 años, respectivamente.

El tribunal eclesiástico, formado por tres jueces, ha sentenciado que Barceló es culpable de todas estas acusaciones, y le aparta definitivamente del sacerdocio. Ahora Barceló dispone de quince días para apelar la sentencia, en cuyo caso deberá hacerlo directamente en el Vaticano, en concreto ante la Congregación para la Doctrina de la Fe (antigua Inquisición).

Al mismo tiempo, la magistrada del juzgado número 3 de Inca ha imputado a Barceló por los mismos delitos, tras haber denunciado las tres víctimas al todavía sacerdote ante la Guardia Civil. La joven de Can Picafort fue la primera que acudió a la Justicia, en noviembre del año pasado, tras haber confesado a su familia lo ocurrido supuestamente cuando solo era una niña. La juez instruye las diligencias del caso y ya ha llamado a declarar a Barceló, que negó las acusaciones.

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