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lunes, 5 de febrero de 2007

REPRESION CONTRA LA CNT



REPRESIÓN CONTRA LA CNT
El pasado sábado 3 de enero CNT Granada organizó por la mañana una concentración junto al comercio Covirán "El Príncipe", de C/Molinos, con el cual está manteniendo un conflicto por el despido de un trabajador y el impago de lo que la empresa le debe a éste, entre otras exigencias (recordamos que el patrón de esta empresa agredió a varios compañeros mientras repartían octavillas y después presentó una denuncia -incluso contra un compañero que ni siquiera se encontraba en ese lugar ese día- aduciendo que había sido él el agredido, lo cual es falso).
La concentración, que tenía como objetivo informar a los vecinos del barrio de las ilegalidades que se desarrollan en este comercio, estaba desarrollándose pacíficamente y ciñéndose a la legalidad, hasta que llegó la policía. Tras identificar a uno de los compañeros como responsable, se nos informó que no podíamos estar allí concentrados. Se les recordó a los agentes que cumplíamos con las condiciones legales para estar allí reunidos (número de personas, no se estaba obstaculizando el paso del comercio, etc), pero éstos se sacaron de la manga que no podíamos estar lanzando consignas en voz alta porque estábamos alterando el orden público.
Reticentes los compañer@s a tener que guardar silencio en la concentración, uno de los policías les dijo a los compañer@s que sostenían la pancarta que la retiráramos o la retiraba él mismo porque estaba molestando a los viandantes. Una vez más, el atropello de las libertades sindicales nos estaba dejando estupefactos, y se decidió no mover la pancarta tanto en cuanto no se obstaculizaba el paso de ninguna persona ni a la entrada al comercio ni en la vía pública. Ante nuestra negativa, y en vista de que la legalidad nos amparaba, no les quedó más remedio que volver a consultar con sus superiores, tras lo cual obligaron a identificarse a todos l@s compañer@s concentrad@s. Como la concentración, pese a su acoso, no se disolvía, el mismo agente de antes la volvió a emprender con la pancarta, y en un acto de total violencia trató a arrancarla de las manos que la sostenían; l@s compañer@s se resistieron al abuso de fuerza, y fue entonces cuando la policía comenzó a cargar contra ellos. Debido a los empujones algunos de los concentrados fueron tirados al suelo o contra la pared, delante de todos los vecinos del barrio que, estupefactos ante la violencia con que había actuado la policía, habían acudido al lugar de la concentración. Incluso este agente, mencionado anteriormente, llegó a quitarse la pistola y dársela a otro policía para tratar de agredir a un muchacho que se encontraba con su compañera y su hijo, y que simplemente le había pedido que se identificara con su número de placa. Tras este acto de represión y vulneración de las libertades sindicales, la policía se llevó detenidos a dos compañeros, acusados de varios cargos falsos, que han quedado a la espera de juicio después de pasar toda esa tarde en el calabozo, y denunció a todos l@s compañer@s identificad@s por alteración del orden público.
Este acto represivo no era el primero de la semana; el día anterior, en la noche del viernes 2, cuando nos encontrábamos concentrados junto a la Croissantería Emperatriz (calle Emperatriz Eugenia), la policía local denunció a la compañera que tuvo que identificarse como responsable por el reparto de octavillas, lo cual inclumpía supuestamente una ordenanza municipal sobre limpieza de las calles.
La noche del sábado 3, se volvió a organizar una concentración frente a dicha croissantería. La policía nacional (dos de ellos habían participado en la carga contra l@s compañer@s por la mañana) llegó a los diez minutos de comenzar la concentración, y acto seguido la disolvió, vulnerando una vez más la libertad sindical que nos ampara.
Sin embargo, desde CNT Granada queremos avisar que, pese al acoso, las denuncias falsas, los abusos y las detenciones, la CNT no se achanta ni se va a achantar nunca.
No vamos a dar ni un sólo paso atrás, pese a que intenten ampararse en cualesquiera denuncias por cargos falsos o mediante la pura y dura brutalidad, y desde aquí anunciamos el recrudecimiento de las acciones y pedimos que, en estos momentos, las muestras de solidaridad se mantengan tal y como se lleva haciendo hasta ahora. ¡A la CNT no se la chulea!
Por la revolución social,
¡Viva el anarcosindicalismo! ¡Viva la CNT!

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